Santander · Unidad 91 de 158

Unidad 91 · NOMEN EJUS.

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

NOMEN EJUS.

Tapiadas aparecen todavía, á través de la serie de agrupaciones que como protuberancias desfiguran el ábside, las ajimezadas fenestras que le embellecían, con su arco ojivo, dentro del cual se desarrollan los del ajimez, y su lóbulo en el tímpano; y en la fachada lateral opuesta, — ojival también, pero de distinto tiempo y de diversa hechura, pequeña puerta, hoy en desuso, con una ventana del propio estilo, patentiza á la par que la torre, la portada principal, el atrio y el ábside, la historia de aquella religiosa fábrica, en la cual algún escritor, con reconocer como fundada la opinión de los que atribuyen «á San Fernando la restauración y auge de las iglesias de Cantabria», por acreditarlo así «ciertos detalles de la arquitectura del mayor número, su semejanza en traza, y la advocación común de Nuestra Señora de la Asunción ó del Tránsito, de los templos parroquiales de Laredo, Santander y Castro-Urdiales», — asegura que prepondera «la arquitectura de últimos del siglo xii y principios del XIII» (i).

A pensar así, obliga con efecto, el llamado Privilegio viejo de Laredo, por el cual en 1201 Alfonso VIII daba al clérigo don Pelegrín todas las iglesias que existían en la villa, por razón

(i) Bravo y Tudela, op. cit., págs. 275 y 272.

de haber aquél empezado á poblarla, y porque en el aumento de la población puso gran diligencia (i), siendo evidente y claro, que entre los citados templos se hallaba incluida la matriz, la cual en tal fecha, debía ya estar construida; pero del estudio del exterior de la fábrica resulta que si las tradiciones románicas no habían desaparecido aún, cual lo acreditan la forma de los capiteles, las dimensiones de los fustes y algún que otro detalle en la portada principal reparado, el conjunto de la misma y no pocos de aquellas, proclaman por evidente modo, con las ajime zadas fenestras del ábside, que la primitiva fábrica corresponde á la XIII. ''^ centuria toda ella, conviniendo mejor con los días en que Fernando III rige los destinos de Castilla, por lo que no irán muy descaminados los que supongan, reconocida la tenacidad con que la tradición se perpetúa en el arte de construir por toda la Montaña, que la erección de la Iglesia Parroquial de Laredo y la conquista de Sevilla, acontecimientos fueron que bien pudieran con no grande diferencia ser tenidos casi por contemporáneos. Sea como quiera, no obstante, lo que no es dado afirmar, sólo por las indicaciones del Privilegio^ es que prepondere la arquitectura de últimos del siglo xii y principios del siguiente, por no consentirlo el monumento, en ninguna de sus partes, haciendo todo semblante de autorizar el supuesto de que, engrandecida la villa con el rescate de la antigua corte de los Abbadíes, hubo de darse entonces principio á la erección de la nueva iglesia, la cual debía reemplazar á la que halló seguramente allí don Pelegrín y sirvió de base, antes de comenzar la XIII. centuria, para la repoblación de Laredo, en compañía de las restantes, á que se refiere el Privilegio^ y de que no queda ya casi memoria.

Hallan confirmación tales observaciones, cuando traspuesta la portada, se descubre en toda su majestad sombría el hermoso templo, el cual, según ocurre con los de su época, respira gran-

(t) Véase dicho documento en los Apéndices.

deza, y convida á la oración, levantando el espíritu, y consta de tres naves, que caminan de Ocaso á Oriente, repartidas en hasta cinco tramos, desembocando directamente en las capillas absidales, de que resulta la particularidad de carecer ostensiblemente de crucero. Alta, de cruzados nervios poderosos en las apuntadas bóvedas de los tres tramos inferiores, es la nave de la Epístola ó del Mediodía, como son altos también, esbeltos y rasgados, los arcos ojivos que en ellos gallardamente voltean sobre los pilares, con resaltadas vichas por capiteles; á partir del cuarto tramo, al que se abre la principal entrada, recorren las bóvedas los nervios^ dibujando estrellas; los arcos, diferentes, aunque asimismo ojivales, son en los dos últimos tramos superiores, mucho más bajos y desemejantes entre sí las archivoltas, apareciendo encima del último aguda fenestra ; y en tanto que los tres primeros tramos son de latitud proporcionada con relación á la de esta nave lateral y la del centro, cual acontece con el quinto, — el cuarto es de mayor anchura, pareciendo así indicar, — dadas las distintas épocas señaladas por la distribución de los nervios y la flecha y desarrollo de los dos arcos superiores, el último de los cuales carece de capitel en el hombro izquierdo, — que la obra de la iglesia, comenzada probablemente al mediar de la XIII. ^ centuria, sufrió largas interrupciones y reformas, de las cuales resultó con la prolongación de un tramo, el crucero embebido en la construcción y el templo sin crucero propiamente dicho (i).

Es la nave central de altura y latitud equiparables á las de la nave de la Epístola, y en uno de los pilares del cuarto tramo, sobresale el púlpito, labrado en hierro, sobre basamento de piedra, y fruto quizás del siglo xiv; la nave del Evangelio es de arcos apuntados los más, y algunos de medio punto, pero todos

(O Del siglo XIII, y con notable acierto, la clasifica el Sr. D. Antolín Esperón, en los artículos publicados en el Semanario Pintoresco Español^ tomo de iS^o, pág. 260.

de menor flecha que los de la nave de la Epístola, revelando así ser de construcción posterior, y corroborando el supuesto de haber sido la última de las levantadas. Demás de la Capilla Mayor ^ donde es venerada la imagen de Nuestra Señora de la Asunción, patrona principal de Laredo, esta iglesia que, con efecto, «más que templo parroquial de una modesta villa, parece colegiata de ciudad populosa», — cuenta con hasta diez capillas incluidas las de Nuestra Señora de los Dolores y Niiestra Señora de Belén, que son las absidales, aquella en la nave del Evangelio y en la de la Epístola ésta, siendo de notar entre ellas la de Sa7i José, en cuyos muros se abren dos arcos sepulcrales, escrupulosamente blanqueados ; en el uno de ellos se distingue á través de la cal la figura de un caballero, y levantado el lecho funeral á poca altura del suelo, la entallada labor del siglo xv y el blasonado escudo de los patronos de la capilla, se muestran hoy, como todo el zócalo de la misma, desdichadamente pintados, imitando pórfido. Un navio pende de la techumbre, y en él se simboliza sin duda piadosa promesa hecha por algún marino en medio de los mares y de los horrores de amenazadora tormenta, como de la nave real se halla suspendido otro simulacro de embarcación, con significación análoga.

Notable es también la Capilla de la Coíicepción, obra del siglo XVI, en que aparecen confundidas las tradiciones ojivales con las influencias del Renacimiento: ciérrala elegante aunque sencilla reja de hierro, labrada en 1552, y en la cual sobre el escudo de los Escalantes abre la cruz sus brazos amorosos; y mientras en el pavimento excitan el interés azulejos de tradición mudejár y quizás talaveranos, — empotrada en el muro á la izquierda del retablo, ostenta hermosa placa de cerámica, esmaltada, con los blasones de los fundadores de la Capilla en los ángulos, y diez y seis líneas de inscripción en caracteres alemanes, que declara :

lAqiá debajo deste altar están sepultados los ctier || pos de garda descaíante y de catalina gongales la cachupi [j na su 7nuger hizieron e mandaron hazer esta capilla y \ \ retablo que se llama de la Concepsion de la madre de Dios a onor de Dios nro. || señor y suyo año del ñas pimiento del nro. rredetitor ihesu xpo de 1437 años e dota |I ro?ila. en que les an de dezir los señores curas y clérigos del cabildo de esta ygle || sia vna misa del dia todos los domingos y fiestas de guardar de cada vn año || y ocho dias antes ó después del dia de todos los santos se les a de dezir una ve |1 gilia con su rresponso y otro dia una misa de rrequie cantada : Todo lo qual se |1 ha de dezir todos los años para sienpre jamas y dexaron por patro?i del la á gar || cía descalante su hijo mayor y después dél al que suszediere en la casa donde ellos \ vivían y en los otros bienes de la mejora qtie Jiiziero en el dicho su hijo cofjio se \\ cotiene e la clausola de su téstamelo que sobre ello habla: esta señora catalina \\ gomales pasó desta vida á 14 dias de ?iouie?ibre año de 141^ (sic) || y el dicho garda descalante á 27 dias del mes de FVBRO J| año de iSSÓ- -Rogad á Dios por las ánimas. ^>

Las restantes capillas de esta nave meridional, son con la de la ConcepciÓ7t, las del Santo Sepíilcro, que es de la villa, la del Rosario^ la de San Miguel^ y por último la Baptismal^ cuya pila de piedra mármol, tiene en el borde el letrero: Hízose á devoción de D. Juan Antonio Gutierres Carriazo, vicario de esta villa, comisario regio , juez apostólico y real de la Crtisada de la única contribución^ año de lyyi. En la nave septentrional existen sólo tres, denominadas del Santísimo, de Nuestra Señora de Gracia^ Remedios y Natividad^ llamada vulgarmente de Rebellón^ y por último, la ya mencionada de San José^ propiedad de la familia Cachupín, tan nombrada en Laredo. «Al pie de las gradas [de la Capilla Mayor'] se hallan los bancos para el Ilustrísimo Ayuntamiento, cuando asiste en corporación á los Oficios Divinos, corriendo por el centro de la misma una gruesa balaustrada de hierro hasta el gran enverjado del coro, situado» á los pies de la iglesia en la nave central, «á manera de colegiata, al nivel del pavimento, con una doble sillería de nogal,» escasa en mérito, «y un excelente órgano, colocado en una tribuna volada, del lado del Evangelio» (i).

(1) Bravo y Tudela, Op. cit., pág. 277.

«Cuentan, — dice el autor de Costas y Montañas^ — que el emperador» dió á esta iglesia «los facistoles en que se cantan el Evangelio y la Epístola de la misa mayor»; son de bronce dorado á fuego, descansan sobre cuatro leones, y conservando en su configuración las tradiciones del estilo ojival, ostentan como remate poderosa águila, con las alas abiertas, entre cuyas garras se agita una culebra, aludiendo al Evangelista simbolizado en la reina de las aves, venciendo el error, representado en la culebra. No resulta, por la época, inverosímil la donación; pero como en otras iglesias de la provincia existen idénticos facistoles, no es de presumir que también fueran presente del vencedor de Pavía. Asegúrase que tiene igual procedencia «un magnífico terno blanco, completo, todo él bordado de oro y plata, y en un buen estado de conservación, merced al esmero con que lo custodia el cabildo, usándole tan sólo en las fiestas de la Epifanía y de la Purificación», enseñándose entre otras que estiman curiosidades, «los

Facistol de bronce regalado por Carlos V Á LA Iglesia parroquial de Laredo

cojines de terciopelo encarnado, sobre los cuales oró la desdichada princesa de Castilla doña Juana» (i), y cuya autenticidad es por lo menos dudosa.

Bajando á la calle principal ó de Revellóíi^ por la que cruza la carretera á Bilbao, y tomando la calleja del frente de la de San Marcial, hállase el Convento de San Francisco, trasladado allí en 1568 desde el derruido de Barrieta; y bien que nada hay en su exterior que excite el interés, — subamos, lector, la escalinata que conduce al templo, y sin detenernos en el porche, en cuyo arco de entrada se lee la fecha de 1753, ni fijar la atención tampoco en la puerta que da acceso á la iglesia, donde aparece la imagen de San Francisco y por bajo una cartela de madera (2), — penetremos en aquel recinto sagrado, que es una de las pruebas y testimonios por los cuales se acredita la observación hecha por nosotros, en orden á los monumentos mohtañeses: de una sola nave, sólidamente construida, con el coro en alto y á los pies de la iglesia, y bóvedas de tracería y estructura ojivales, bien que ya de fines del siglo xvi, — no ofrece mayor incentivo que el que guardan las rectangulares capillas distribuidas cinco á cinco á cada lado, y entre las cuales es de notar la de San Felipe, en cuyo fondo se abre un arco sepulcral, dentro del que destaca varonil estatua orante, indumentada á la moda de Felipe V; tiene delante un reclinatorio con el rosario, los guantes y el libro de devoción, roto el sombrero y también la espada, y en el frente del lucillo figura en ocho líneas de capiteles latinos incisos el epígrafe funerario, por el cual se acredita que aquel simulacro lo es de D. Felipe Vélez Cachupín,

(1) Bravo Y TuDELA, Op. cit., pág. 280.

(2) Es un vi/or, y dice en las nueve líneas de que consta: El Yll.^"'^ y R."^^ Sr. D. Fr. Luis de Velasco \\ y Maeda Hixo Lex.'^" de S.''^ Mar \\ qués de Velasco, Lect^ J.'^'' ex \\ DifiniP'' Visité gVal de la App.^"- \ Prou." de Sanl." ex-Cusi." exMro 11 ProuJ de la de Cantabria del Cons.'' de \\ S. M. y obispo de Paraguay \\ Año de i/jg. II Viior (en cifra).

quien compró y reedificó en el siglo xvii la capilla (i). No faltan los arcos sepulcrales, más ó menos deformados, en las otras; pero ninguna conserva la declaración sepulcral, fuera de ésta y la de D. Martín de Sierralta y del Hoyo (2), por más que haya arcos en los cuales resplandece la tradición del Renacimiento.

A la salida de la villa por la calle principal, se halla la Ermita del Espíritu Santo ^ respecto de la cual se asegura que «es de fundación antiquísima», como es de buena apariencia arqueológica, siendo propiedad del Cabildo (3).

(1) Dice así el mencionado epígrafe: a mayor honra y gloria de dios y sv

CVLTO divino se COMPRÓ Y REEDIFICÓ ESTA CAPILLA Y LAS DOS SE |1 POLTVRAS PEGANTES A LO LARGO DE LA GRADELLA A COSTA DE D.N PH.E VELEZ CACHVPIN EL AÑO DE I! 1639 AVIENDO BENIDO DEL REYNO DE YNDIAS DEL PERV Y CON DOTAZ.^"^ DE MISA Pf.RPETVA TODOS LOS || DIAS, FESTIBOS DE PREZEPTO, DE TODO EL AÑO, Y ASI MESMO DOS CANTADAS, CADA VNA CON SV BIJILIA DI !| ACANOY SV DIACANO (sic) LA VNA DIA DE SA PH.E APOSTOL Y LA OTRA DIA DE S.^ ANTONIO DE PADVA EN CADA VN AÑO II PERPETUAM.TE Y SE AN DE DEZIR DESPVES DEL EBANJELIO DE LA MISA MAYOR CONBENTVAL Ó SERMON SI LE HVBIERE || O ANTES SI LA PIDIERE EL PATRONO DE LA CAPILLA LA DEJA AGREGADA A LAS CA.^ SOLARIEGAS Y VINCVLOS DE SV P(adre) |¡ D. FRANCISCO VELEZ CACHVPIN OVE GOZE DE SU S.'^^ GLORIA CON LOS DEMAS DESCENDIENTES. AMEN.

(2) Era Caballero Comendador de Mohernando, en la orden de Santiago, y del Consejo de S. M. el año i 7 i 6, fecha de su fallecimiento.

(3) Los lectores que desearen mayor número de noticias en orden á la villa de Laredo, pueden consultar con fruto así la obra del Sr. Bravo y Tudela, que es la más completa, como la de Madoz, y los artículos del Sr. D. Antolín Esperón, arriba citados.