Sevilla y Cádiz · Unidad 84 de 444

Unidad 84 · 1 6o S E V I L L A Y C Á D I Z

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unas ruinas romanas que en el indicado Campo de Chavoya se descubren. Las medallas antiguas de Osset son muy bellas; traen en su anverso un vendimiador desnudo con dos racimos de uvas en las manos, indicando la abundancia de viñas de su término. El escritor inglés Mr. Standish cree que Osset era un distrito, fundándose en una especie vertida por Marco Máximo, el cual, al hablar en su crónica del martirio de S. Gregorio, dice: «el siervo de Dios, Gregorio, murió gloriosamente en la España Bética en Aguas duras (hoy Alcalá del Río), tierra de Osset. » Según esto, la tierra de Osset comprendía efectivamente varias poblaciones, y el citado Standish opina que entraban en su término Castilleja, S. Juan de Alfarache y hasta Alcalá de Guadaira.

Solía (Sanlúcar la mayor). Llamóse antiguamente este lugar Ares hesperi (Aras del héspero). Así consta de un epigrama que por la elegancia de su estilo puede atribuirse al siglo de Augusto y que estuvo en la torre de Sanlúcar hasta que se hizo nueva obra en esta fábrica, según refiere el P. Flórez. Estaba escrito en una tabla de mármol, de donde lo copió el vicario Antonio Caro (i):

Así la población misma que en un principio se gloriaba llevando el nombre de la estrella del ocaso, se despide del antiguo patrocinio, cuenta con grata melancolía lo que fué hasta que la

(i) ílesperice niipcr nomen dedil ¡Icspcri/s Ar(V.

Solía dicta modo siim. llcspere amice vale.

NOMINE MUTATO nUHC Sol KOMANUS IBERO

NUMINE CUESCENTI CRESCERE TECTA FACIT. ARCE POTENS ARMIS FUERAM DECORATA MEORUM.

CUM CECIDI MARCI VIRIBUS ATQUE MANU, INFAUSTA AMISI SPLENDORIS QUIDQUID IIABEBAjM,

URNAQUE FATALIS PUUVERIS IPSA FUI. ASCENDÍ AD ClII-MEN MISERO REVOC;ATA SEPULCRO

ROMANI JURIS C.CSARIS AUSPICIO

sol favet igne tiovo: magno cede hesfere solí,

QUODQUE TUIS ARIS IlESPERE NO.MEN ERAT.

Restaurada la inscripción por ci referido Caro, hemos creído conveniente diferenciar con letra cursiva la parle que el suplió.

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dejó asolada y hundida en el sepulcro de sus ruinas el rigor de Marcio, y exulta luego cantando cómo renació de sus cenizas bajo los auspicios de Julio César, convirtiéndose en refulgente sol lo que antes fué para ella no más que lucero.

Mudó, pues, de nombre al cobrar nueva vida la antigua ArcB hesperi, y tomó el de Solía ó Soltuco, que equivale á luco ó bosque del sol, pues es de saber que todo el término de la villa de Sanliicar estaba en aquellos tiempos poblado de espesas selvas. Una de estas selvas ó bosques estaba consagrada al Sol, divinidad que tenía allí su templo y su simulacro. Los bosques además eran teatro de un culto particular entre los romanos: en conmemoración de haberse éstos salvado, después de vencidos por los galos, en un bosque que se extendía entre el Tíber y la vía Salaria, habían instituido las fiestas lucarias, que se celebraban todos los años el día 21 de julio. Últimamente, la palabra lucar, según Festo, significa el precio que se saca ó se invierte en el hico ó bosque. Todas estas nociones reunidas explican la etimología de los nombres de Solía, Solluco y Solucar con que se designó la población de que tratamos.

Debe Solia á las inscripciones halladas entre sus ruinas el que hayan pasado á la posteridad los nombres de algunos de sus preclaros hijos. Una lápida encontrada en el campo de Solucar cuya leyenda restauró Caro, y que cita Flórez con otro intento, consigna la dolorosa muerte de dos jóvenes guerreros, hermanos, que sucumbieron cuando la guerra de Marco, y á quienes su desolada madre enterró en un mismo sepulcro.

Carmo ó Charmonia fCarmonaJ. Tolomeo la llama CharMONiA y la coloca entre las ciudades mediterráneas de los turdetanos. Antonino individualiza más su sitio, pues en el camino décimo desde Sevilla á Mérida la pone distante de aquella veinte y dos millas, esto es, cinco leguas y media, ó seis leguas cortas, que son las que hay desde Sevilla á Carmona. Ni Mela ni Plinio hacen mérito de esta población, de lo cual se maravilla Rodrigo Caro ; pero en cambio César la llama la ciudad más

fuerte de ¿a Bélica (i). Dimanaba la fortaleza de Carmona no sólo del valor de sus hijos, simbolizado en la cabeza de Marte, su numen protector, sino también de su posición ventajosa, en terreno elevado, con que la favoreció la naturaleza para resistir

SEVILLA. — Antiguas murallas romanas

las embestidas de las armas enemigas. Prueba Flórez que los hijos de Carmona consagraban monumentos al impetuoso dios de los combates, padre de Rómulo y Remo, y publica una medalla en que este dios está representado con yelmo, de cuyo vértice sale un ramo de laurel, semejante al de la corona que rodea el busto en lugar de la gráfila. Por los restos notables de construcción romana que advirtió Ponz en las puertas, muros, alcázares alto y bajo de esta ciudad, y que nosotros aún hemos alcanzado, podemos colegir cuál sería su importancia durante

(i) De Bell, civ., Hb, II, cap. 19. Quce esl longe ftrmissima lotius provincice civil as.