Suma y narracion de los Incas, que los indios llamaron Capaccuna, que fueron señores de la ciudad del Cuzco y de todo lo á ella subjeto · Unidad 5 de 15

CAP. XVI.--En que trata cómo Inca Yupanqui reedificó la ciudad del Cuzco, é cómo la repartió entre los suyos. 106 — parte 2

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Y viviendo y residiendo en este pueblo Alcaviza, abrió la tierra una cueva siete leguas deste pueblo, do llaman hoy Pacaritambo, que dice _Casa de producimiento_; y esta cueva tenia la salida della cuanto un hombre podia caber saliendo ó entrando á gatas; de la cual cueva, luego que se abrió, salieron cuatro hombres con sus mujeres, saliendo en esta manera. Salió primero el que se llamó Ayar Cache y su mujer con él, que se llamó Mama Guaco; y tras éste salió otro que se llamó Ayar Oche, y tras él su mujer, que se llamó Cura; y tras éste salió otro que se llamó Ayar Auca, y su mujer, que se llamó Ragua Ocllo; y tras éstos salió otro que se llamó Ayar Mango, a quien despues llamaron Mango Capac, que quiere decir el rey Mango; y tras éste salió su mujer que llamaron Mama Ocllo; los cuales sacaron en sus manos, de dentro de la cueva, unas alabardas de oro, y ellos salieron vestidos de unas vestiduras de lana fina tejida con oro fino, y á los cuellos sacaron unas bolsas, ansí mismo de lana y oro, muy labradas, en las cuales bolsas sacaron unas hondas de niervos. Y las mujeres salieron asimismo vestidas muy ricamente, con unas mantas y fajas, que ellos llaman chumbis, muy labradas de oro, y con los prendederos de oro muy fino, los cuales son unos alfileres largos de dos palmos que ellos llaman topos; y ansí mismo sacaron estas mujeres el servicio con que habian de servir y guisar de comer á sus maridos, como son ollas y cántaros pequeños, y platos y escudillas y vasos para beber, todo de oro fino. Los cuales, como fuesen de allí hasta un cerro questá legua y media del Cozco, Guanacaure, y descendieron de allí, á las espaldas deste cerro, á un valle pequeño que en él se hace, donde como fuesen allí, sembraron unas tierras de papas, comida destos indios, y subiendo un dia al cerro Guanacaure para de allí mirar y devisar donde fuese mejor asiento y sitio para poblar; y siendo ya encima del cerro, Ayar Cache, que fué el primero que salió de la cueva, sacó una honda y puso en ella una piedra y tiróla á un cerro alto, y del golpe que dió, derribó el cerro y hizo en él una quebrada; y ansímismo tiró otras tres piedras, y hizo de cada una una quebrada grande en los cerros altos; los cuales tiros eran y son, desde donde los tiró hasta donde el golpe hicieron, segun que ellos lo fantasean, espacio de legua y media y de una legua.

Y viendo estos tiros de honda los otros tres sus compañeros, paráronse á pensar en la fortaleza deste Ayar Cache, y apartáronse de allí un poco aparte, y ordenaron de dar manera como aquel Ayar Cache se echase de su compañía, porque les parescia que era hombre de grandes fuerzas y valerosidad, y que los mandaria y subjetaria andando el tiempo, y acordaron de tornar desde allí á las cuevas donde habian salido; y porquellos al salir habian dejado muchas riquezas de oro y ropa y del más servicio dentro de la cueva, ordenaron, sobre cautela, que tenian necesidad deste servicio, que volviese á lo sacar Ayar Cache; el cual dijo que le placia, y siendo ya á la puerta de la cueva, Ayar Cache entró agatado, bien ansí como habia salido, que no podian entrar ménos; y como le viesen los demás dentro, tomaron una gran losa, y cerráronle la salida y puerta por do entró; y luego, con mucha piedra y mezcla, hicieron á ésta en toda [entrada?] una gruesa pared, de manera que cuando volviese á salir, no pudiese y se quedase allá. Y esto acabado, estuviéronse allí hasta que dende á cierto rato oyeron cómo daba golpes en la losa de dentro Ayar Cache, y viendo los compañeros que no podia salir, tornáronse al asiento de Guanacaure, donde estuvieron los tres juntos un año y las cuatro mujeres con ellos; y la mujer de Ayar Cache, que ya era quedado en la cueva, diéronla á Ayar Mango, para que le sirviese.

_CAP. IV.--En que trata cómo Ayar Mango se descendió de los altos de Guanacaure á vivir á otra quebrada, donde, despues de cierto tiempo, de allí se pasó á vivir á la ciudad del Cuzco, en compañía de Alcaviza, dejando en el cerro Guanacaure á su compañero Ayar Oche hecho ídolo, como por la historia más largo lo contará._

Y el año cumplido que allí estuvieron, paresciéndoles que aquel sitio no era cual les convenia, pasáronse de allí media legua más hácia el Cuzco, á otra quebrada, questuvieron otro año, y desde encima de los cerros desta quebrada, la cual se llama Matagua, miraban el valle del Cuzco y el pueblo que tenia poblado Alcaviza, y parescióles que era buen sitio aquel do estaba poblado aquel pueblo de Alcaviza; y descendidos que fueron al sitio y ranchería que tenian, entraron en su acuerdo, y parescióles quel uno dellos se quedase en el cerro de Guanacaure hecho ídolo, é que los que quedaban, fuesen á poblar con los que vivian en aquel pueblo y que adorasen á éste que ansí quedase hecho ídolo, y que hablase con el sol, su padre, que los guardase y aumentase y diese hijos, y los inviase buenos temporales. Y luego se levantó en pié Ayar Oche y mostró unas alas grandes y dijo quél habia de ser el que quedase allí en el cerro de Guanacaure por ídolo, para hablar con el sol su padre. Y luego subieron el cerro arriba, y siendo ya en el sitio do habia de quedar hecho ídolo, dió un vuelo hácia el cielo el Ayar Oche, tan alto, que no lo devisaron; y tornóse allí, y díjole á Ayar Mango, que de allí se nombrase Mango Capac, porque él venia de donde el sol estaba, y que ansí lo mandaba el sol que se nombrase; y que se descendiese de allí y se fuese al pueblo que habian visto y que le seria fecha buena compañía por los moradores del pueblo; y que poblase allí; y que su mujer Cura, que se la daba para que le sirviese, y quél llevase consigo á su compañero Ayar Auca.

Y acabado de decir esto por el ídolo Ayar Oche, tornóse piedra ansí como estaba, con sus alas, y luego se descendió Mango Capac y Ayar Auca á su ranchería; y descendidos que fueron, vinieron donde el ídolo estaba muchos indios de un pueblo de allí cercano, y como vieron el ídolo hecho piedra, que le habian visto cuando el vuelo dió en lo alto, tiráronle una piedra y desta piedra le quebraron al ídolo una ala; de donde, como ya le hubiesen quebrado una ala, no pudo volar ya más; y como le viesen hecho piedra, no le hicieron más enojo.

Y volviéndose estos indios que esto hicieron ansí á su pueblo, Mango Capac y su compañero Ayar Auca salieron de sus rancherías, llevando consigo sus cuatro mujeres ya nombradas, y caminaron para el pueblo de el Cozco, donde estaba Alcaviza. Y ántes que llegasen al pueblo, dos tiros de arcabuz, estaba poblado un pueblo pequeño, en el cual pueblo habia coca y ají; y la mujer de Ayar Oche, el que se perdió en la cueva, llamada Mama Guaco, dió á un indio de los deste pueblo de coca un golpe con unos ayllos y matóle y abrióle de pronto y sacóle los bofes y el corazon, y á vista de los demás del pueblo, hinchó los bofes soplándolos; y visto por los indios del pueblo aquel caso, tuvieron gran temor, é con el miedo que habian tomado, luego en aquella hora se fueron huyendo al valle que llaman el dia de hoy Gualla, de donde han procedido los indios que el dia de hoy benefician la coca de Gualla. Y esto hecho, pasaron adelante Mango Capac y su gente, y hablaron con Alcaviza, diciéndole que el sol los inviaba á que poblasen con él alli en aquel pueblo del Cozco; y el Alcaviza, como le viese tan bien aderezado á él y á su compañía, y las alabardas de oro que en las manos traian, y el demás servicio de oro, entendió que era ansí y que eran hijos del sol, y díjoles que poblasen donde mejor les paresciese. Y el Mango Capac agradescióselo, y paresciéndole bien el sitio y asiento do agora es en esta ciudad del Cuzco la casa y convento de Santo Domingo, que ántes solia ser la Casa del Sol, como adelante la historia lo dirá, hizo allí el Mango Capac y su compañero, y con el ayuda de las cuatro mujeres, una casa, sin consentir que gente Alcaviza les ayudase, aunque los querian ayudar; en la cual casa se metieron ellos dos y sus cuatro mujeres. Y esto hecho, dende á cierto tiempo el Mango Capac y su compañero con sus cuatro mujeres, sembraron unas tierras de maiz, la cual semilla de maiz dicen haber sacado ellos de la cueva, á la cual cueva nombró este Señor Mango Capac, Pacarictambo, que dice, _Casa de producimiento_; porque, como ya habeis oido, dicen que salieron de aquella cueva. Su sementera hecha, holgábanse y regocijábanse Mango Capac y Alcaviza en buena amistad y en contentamiento.

_CAP. V.--En que trata cómo murió Ayar Auca, compañero de Mango Capac, y cómo hubo un hijo Mango Capac, el cual se llamó Sinchi Roca[8]; é cómo murió Mango Capac, y cómo murió despues de esto Alcaviza despues; y de los Señores que deste Sinchi Roca sucedieron hasta Viracocha Inca, y de los casos y cosas que acaecieron en los tiempos destos hasta Viracocha Inca._

Dende á dos años que allí vino Mango Capac, murió su compañero Ayar Auca, y quedó la mujer en compañía de las demás de Mango Capac, sin que en ella hobiese habido hijo ninguno de Ayar Auca, y ansí, quedó solo Mango Capac con su mujer y las otras tres de sus compañeros ya dichos, y sin que tuviese que ver con ninguna dellas para en cuanto á tenellas por mujeres propias, sino con la suya propia; en la cual, dende á poco tiempo hubo un hijo, al cual hizo llamar Sinchi Roca. Y siendo ya Sinchi Roca mancebo de hasta quince ó diez y seis años, murió su padre Mango Capac, sin dejar otro hijo sino fué este Sinchi Roca. É dende cinco años que murió Mango Capac, murió Alcaviza. Y como fuese ya de edad de veinte años este Sinchi Roca, hijo de Mango Capac, usó por mujer una señora llamada Mama Coca, hija de un cacique Señor de un pueblo questá una legua del Cuzco, que llaman Zañu, en la cual señora hubo Sinchi Roca un hijo llamado Lloque Yupanqui. Este Lloque Yupanqui nació con dientes, y luego que nació, anduvo, y nunca quiso mamar; y luego habló cosas de admiracion, que á mi parescer debió de ser otro Merlin, segun que las fábulas dicen. Y ansí como este nació, que tomó una piedra en las manos y tiróla á otro muchacho descendiente de Alcaviza, que al presente por allí pasaba, el cual iba por agua á una fuente con cierta vasija en las manos, de la cual pedrada Lloque Yupanqui, el recien nacido, quebró una pierna al muchacho de Alcaviza ya dicho, del cual caso los agoreros dijeron, que los que descendieren de este Lloque Yupanqui serian grandes Señores, y que señorearian aquel pueblo; y que los descendientes de los de Alcaviza serian echados de aquel pueblo por los descendientes de Lloque Yupanqui; lo cual así fué, como la historia lo dirá adelante, segun que lo dijeron los que dieron razon dello. Y porque este Lloque Yupanqui no hizo cosas más notables questa ya dicha, en el tiempo que vivió, le dejaremos.

Y despues de los dias de éste sucedió en su lugar un hijo suyo, que se llamó Capac Yupanqui, del cual se dice no haber procurado[9] más ser que su padre Lloque Yupanqui le dejó. Y despues de los dias de éste, sucedió en su lugar un hijo suyo que se dijo Mayta Capac, el cual dicen no haber procurado más ser que sus pasados. Y despues de los dias de éste, sucedió en su lugar un hijo suyo que se dijo Inca Roca Inca, del cual dicen haber habido en seis mujeres que tuvo, treinta hijos y hijas. Y despues de los dias deste, sucedió en su lugar un hijo suyo y mayor de los otros, que se llamó Yaguar Guacac Inca Yupanqui. Déste dicen que nació llorando sangre, y por eso le llamaron Yaguar Guacac, que dicen, llorar sangre. Deste dicen que tuvo veinte mujeres, en las cuales hubo cincuenta hijos y hijas; del cual dicen no haber procurado más ser que le dejaron sus pasados.

Y despues de los dias deste, sucedió en su lugar un hijo suyo que llaman Viracocha Inca, porque era muy amigable á los suyos y afable y los gobernaba en mucha quietud, dándoles siempre dádivas y haciéndoles mercedes. Y como éste fuese ansí, amábanle los suyos con gran voluntad; y levantándose un dia por la mañana, salió alegre á los suyos, y preguntándole los suyos que de qué se regocijaba, dicen que les respondió que el Viracocha Pachayachachic le habia hablado aquella noche, diciendo que Dios le habia hablado aquella noche (_así_); y luego se levantaron todos los suyos y le llamaron Viracocha Inca, que quiere decir, _Rey y Dios_; y desde allí se nombró este nombre.

_CAP. VI.--En que trata de cómo habia muchos Señores en la redondez del Cuzco, que se intitulaban reyes y Señores en las provincias donde estaban; é de cómo se levantó de entre estos un Señor Chanca que llamaron Uscovilca, é cómo hizo guerra él y sus capitanes á los demás Señores, é los sujetó, é cómo vino sobre el Cuzco, tiniendo noticia de Viracocha Inca, é de cómo Viracocha Inca le invió á dar obediencia, é despues se salió Viracocha Inca á cierto peñol, llevando consigo todos los de la ciudad._

En el tiempo deste Viracocha Inca habia más de doscientos Señores caciques de pueblos y provincias, cincuenta y sesenta leguas en la redondez desta ciudad del Cuzco, los cuales se intitulaban y nombraban en sus tierras y pueblos Capac Inca, que quiere decir _Señores é reyes_; y lo mismo hacia este Viracocha Inca, é intitulábase, como arriba diximos, Dios; de donde vieron los demás Señores ya dichos, que se intitulaba de más sér que ninguno dellos. Y como un Señor destos, de nacion Chanca, que se decia Uscovilca, el cual era señor de mucha suma de gente é tenia seys capitanes muy valerosos, sus sujetos, que se llamaron Malma[10], y otro Rapa, y otro Yanavilca[11], y otro Teclovilca, y otro Guamanguaraca, y otro Tomayguaraca; y este Uscovilca, como tuviese noticia que en el Cuzco residia Viracocha Inca y que se intitulase de mayor señor que él, siendo él más poderoso de gente é intitulándose él Señor de toda la tierra, pareciéndole bien ver qué poder era el de Viracocha Inca, y para ver esto, estando este Uscovilca en el pueblo de Paucaray[12], que es tres leguas de Párcos, entró en consulta con los suyos qué órden debiesen tener para este hecho; y viendo que su poder era grande, acordaron en su acuerdo que debian ir sus capitanes á descubrir por las partes de Condesuyo é provincias, é ansímismo por la parte de Andesuyo á lo mismo, y que él ansímismo, con dos capitanes de los suyos y con la gente que le quedase, fuese por medio destas dos provincias derechamente á la ciudad del Cuzco, y que desta manera seria Señor de toda la tierra, y que él de su mano sujetaria á Viracocha Inca. Y ansí, salió de su acuerdo; y desque hobo salido, mandó que para un dia señalado se juntase toda su gente en aquel lugar é llano de Paucaray[13], donde él era natural; y ansí se juntaron todos los suyos el dia que les fué mandado. Y siendo ansí juntos, mandó á sus capitanes que hiciesen tres partes toda aquella gente; y siendo ya apartados y hechas las tres partes, mandólos proveer de armas á todos, que fueron lanzas, alabardas y hachas, y porras, y hondas y ayllos y rodelas; de las cuales, siendo ya proveidos deste menester, mandóles proveer de muchos mantenimientos para su camino, como es carne seca, y maíz, y pescado seco y de las demas comidas, haciéndoles la gracia y merced de todo el despojo que en la guerra hobiesen de ganado, ropa y oro y plata é mujeres y otras piezas é anaconas que ansí en la guerra hobiesen. Y dando una parte destas gentes á los capitanes de los suyos, que se llamaron Malma y Irapa[14], á los cuales mandó que luego se partiesen, y que fuesen conquistando por la provincia de Condesuyo hasta donde gente no hallasen que conquistar pudiesen. Y ansí se fueron estos dos capitanes ya dichos, llevando la gente ya dicha; y al tiempo que se despidieron del Señor, diéronle grandes gracias y loores, ansí los capitanes como la demás gente, por la merced que les fué hecha del despojo. Y ansí fueron conquistando estos dos capitanes Malma y Irapa por la provincia de Condesuyo, llevando gran poder de gente; y fué tanta la ventura destos dos capitanes, que ganaron é sujetaron yendo desdel pueblo de Paucaray por la provincia de Condesuyo, hasta llegar á las dichas cincuenta leguas más allá de los Charcas.

Dejaremos estos capitanes y hablaremos de los otros dos que invió ansímismo Uscovilca por la parte de Andesuyo, los cuales se llamaron Yana Vilca y Toquello Vilca[15]; á los cuales como les diese su Señor Uscovilca la otra parte de gente, partieron de allí de Paucaray; á los cuales, al partir, les fue mandado por Uscovilca que no llegasen al Cuzco con diez leguas, sino que pasasen apartados dél, porquel Uscovilca queria esta empresa del Cuzco para sí. Y ansí, se apartaron estos dos capitanes, metiéndose por la provincia de Condesuyo, ganando y conquistando provincias hasta llegar á los Chiriguanes, donde los dejaremos y hablaremos de Uscovilca.

El cual, como hobiese despachado sus cuatro capitanes en la manera que ya habeis oido, y tuviese[16] gran voluntad de por su persona ir é sujetar al Cuzco y al Viracocha Inca, tomando la otra tercia parte de gente que le quedó, dejando su tierra y pueblo con el recaudo y guarda necesaria, para que si alguno sobre él se viniese le avisasen para volver en su guarda y reparo;--é ansí, ya hecho esto y proveido, se partió con su gente, y llevando consigo sus dos capitanes, en busca é demanda de Viracocha Inca. El cual estaba muy quieto de aquella zozobra, porque él no hacia guerra á nadie ni procuraba tomar ni quitar á nadie lo suyo.

Y estando ansí quieto desta guerra que sobre él venia, llegaron á él dos mensajeros que le inviaba Uscovilca, por los cuales le inviaba á decir que la diese obediencia, como á Señor que era, donde nó, que se aparejase, quel le iba á hacer guerra, é que pensaba dalle batalla é sujetalle; que le hacia saber quél quedaba en Vilcacunga, que es siete leguas de la ciudad del Cuzco, y que seria bien breve con él. Y como Viracocha Inca viese la tal embajada que el Uscovilca le invió, y que traia gran poder, y que todo lo que atrás dejaba á él quedaba sujeto, invióle á decir que le placia de le dar obidiencia, y que queria comer y beber con él. Y salidos que fueron estos mensajeros de la ciudad del Cuzco con esta embajada de Viracocha Inca, hizo juntar sus principales y entraron en su acuerdo para ver lo que debian hacer, porque fueron tan breves los mensajeros de Uscovilca, que no le dieron lugar á que con los suyos tomase parecer en lo que debia responder; y ansí, respondió lo que habeis oido; y despues entró[17]; y estando en ella, consideraron que Uscovilca venia con gran poder de gente, y que venia soberbio y que, dándosele ansí tan fácilmente, que serian tenidos en poco, y acordaron, para con él mejor capitular las cosas que más les hacian á su conservacion, y aunque quedasen subjetos, no quedarian tanto cuanto si fácilmente se diesen,--de se salir desta ciudad del Cuzco el Viracocha con toda la gente de la ciudad, y con los más de los comarcanos que seguirlos quisiesen, irse á un peñol questá siete leguas desta ciudad del Cuzco, por cima de un pueblo que se dice Calca, el cual peñol y fuerte se llama Caca Xaqui Xahuana[18].