Teatro critico universal, ó Discursos varios en todo género de materias, para desengaño de errores comunes · Unidad 42 de 80

Unidad 42 · 1^8 Tr AMSMIG1LACIOMK ¿ tCC

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non 9 sí tetxmós este camino para salir ide todo emlNK

JfDÓlCION.

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t^ TTStando para darse i la prensa, este Dlsdnso ^ aíl^ %\ quirí notida de nn libro» no hi machos años^ impreso en Alemania , debaxo del titub : Cautia Crittmalis in processu contra Sagas > Obra , que según el informe , que de ella , y de las circunstancias de su Autor hace Vicente Ptaccio en suTheatro de Anonymos , tom. lytft^de Scrifio^ ribus Juridicis > llena todos los números para desvanecer la opinión vulear de la multitud grande de brujas» que se ima? gina hay> asi en Alemama, como en otras Regiones» Su Au^ tor (como después se supo> porque el libro salló Anonymo ) fue im docto Jesuíta Alemán > llamado Federico Speei y el motivo > que tuvo para escriberic y explicado en una carta , cuyo extraao pone Placcio, del fómoso Varón de Leibnitz , contiene ana narradon> curiosa sí > pero trigica^ y lamentable en supremo grado*

3 o Eran en el Obispadb de HerbipoU ( Witzbiirj;> mwf freqüentes las causas criminales de bcujas» y fatny repetido el suplicio del fuego sobre aquellas infelices, que tetuan cofi^ tra sí las pruebas jurídicas de haber caído en tan Iiorrenda crimen. Vivia i la sazón ^ y era en aquella Oudad venerar do de todos el I^die Federico Spee > por su emiñéme. docf trina > y piedad : prendas qi^ de continuo ezercitaba coil las pe rso ñas de uno > y otro sexo y que eran cast%aibs; por el defito de magia > ó hechicería^ no solo admamsnmdofas el beneficio da Sacramento de la Penitencia > mas también acompañándolas al b^r del suplido , y esforzándolas con sus eficaces exortadones^ ^lasta que exhaftabati el ulrim6 aKento. Sabíase, que este Padre tenia menos edad^ qtttt la. que representaba en sus muchas canas- ¿ lo que dio moúvo para que en una ocasión de casual cononrrencia le pccg^só^ tase el señor Juan Felipe Schoembom (á £a saxon Caioniv gp dcHerbipoU^que después ^fiomo^rido alOfa£qpado de

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l^mf^má Iglesli; yren ívir al ArxobispadD Electoral de Mo« gímela) j i en qué consistía estir mucho mas cano de lo qt^e correspondía i sus años ? Respondióle el venerable Jesuíta» qus las brujas, i quienes habia conducido á la funesta pyra^ le hatMan encanecido antes de tiempo. Admirado el Procer^ y sorprendido de tanestrana cespuesta, le explicó el Padre el enigma. Dlxole , que ninguna de tantas personas como habia acompañado al suplicio por el crimen de magia 9 le habia cometido realmente. Todas (relata refero) estaban en quanto í esta parte inocentes. Que todo su mal venia de que cediendo i lai fuerza de los tormentos, confesaban ert ellos el delito de que falsamente eran acusadas , y después persistían en la confesión por el terror pánico de ser puestas de nuevo en la tortura 5 pero dcbaxo del sigilo del Sa^^ cramento de la Penitencia r donde carecían de aquel temor, . manifestaban no haber cometido jamis tal delito 5 y que ea 1 fín, todas morian , ]^rotestahdd'*su inocencia , culpando lar ignorancia, ó malicia de los Jueces, »y apelando entre dolorosisimos gemidos, y tiernas ligrimas á aquel Tribunal Soberano , don Je ;amls puede ocultarse la verdad. La tristeza (añadió' el Padre )9'yafUceioa de ánimo, que le ocasio^r naba la muerte ignominiosa, y terrible de qualquiera de aquellos inocentes ^ eran : tan* grandes y que la' repetición de tan lamentable espectáculo , viciando la temperie natural de sus humores, antes de tiempo le habia cubierto la cabeza de canas. Consiguientemente le manifestó el Jesuíta al señor Schoeitibom, como mo¥idd de caridad, y<pmj^asion, ha^ bla compuesto <}Hibro de':<mei hemos, hablado , i fin de ha-n* cer mas cintos y ó menos crédtdoé los Jueces en aquella especie de delitos , y librar del suplicio a los que en adelante fuesen injustamente acusados de haber incidido en ellosr Aquél nobk Edetídsfic^ se^ápwi^eqhó tan» bien de k)S avit-í sos dd'irbírcjív Vdal Aub:^*>itqQ(i:>stendo después Obispo de Herl>ipoTÍ 5 y eh fitt ; ptomdvWtil i la^Sitla de- Mogúncia , ad-: Vocó a sí todas las causas de hechicería, que ocurrieron en los dos Tribunales , en cuya examen talló ser verdaderisi'*'. iDo lt> que k 'había dicho el docto Jcraíta^ty pcfr^tfe mf dio -*í> Ra ccr

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ce só en aquellos Países la quema de presumidos Keiddaitcniti' y brujas , que antes era muy freqüente.

31 Hasta aquí el contenido de la carta del Varón de I^eibnitz y que se halla copiada en Placdo. Y aunque no de* bo disimular que estas noticias nos vienen de la pluma de un Luterano > porque se sepa lo que por esta parte desmerecen el asenso y tampoco ocultaré, que el Varón de Leibnitz > sin embargo de su errada creencia» d que infelizmente le con* duxeron el nacimiento, y la educación, está reputado comunmente entre los mas sabios Carbólicos de Francia, Italia , y Alemania , no solo por un genio sublime > y de prodigiosa universalidad en lascienchs humanas, mas también por Autor candido, y encero. A todo el mundo se debe ha* cer justicia. Pueden verse los elogios, que sobre uno, y otro capitulo le din en varias partes Iq» sabios Jesuítas*» Autores de las Memorias de Trevoux. A que añado, que él testifica haber sabido toda aquella itladon de boca del mismo señor Juan Felipe Schoemborn , el qual actualmente vivia, y era Arzobispo Moguntino, al mismo tiempo que Leibnitz escribió aquella carta ; y no es de creer , que tuviese el atrevimiento de citar falsamente elocstinaonia de tan ilustre per-* sonagc. . ¡ .,i . , ., . ^

3 2 Trabe también Placcio el Prologo > .que i k segunda edición del libro del Padre Federico Spee hizo el que u costeó $ el qual dice, que este libro hizo abrir los o;os i mu- ' tdios Supremos Magistrados de Alemania , donde eran muy frequentes los procesos contra brujas, y hechiceras , para examinar con mas atención tan grave macedaf por cuya ra^ zon, habiéndose consumido prontamente todos los ejemplares de la primera edición, a algunos del Consejo Áulico, y de la Cámara Imperial de Spira habia parecido convenieurte que se reimprimiese quanto antes, juzgado su dirección importante, no solo i la indemnidad de muchos inocentes» mas también al honor def Alemania, y aun de la Religión; Catholica : Quoniam agitur de sanguine bnntano , ^fama mñ Mlum Germaniée , sed & Fidei CatboHcét, w ^ 3 Todo Jp que hemos escrito en esta addklon se debe.

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entender propuesto cpmo l^storia ^ no como, doctrina; puc^ no necesitan de .esta los prudentísimos. Tribunales de España, ni se debe tirar conseqüencia á nuestra Región de los excesos, ó inadvertencias en ^ue acaso habrán. caldo vá^ xios M^istrados de Aleauai^u Antes esto mismo nos di 4 conocer la necesidad que hay eaotrosReynos de erigir para semejantes causas el rectísimo Tribunal de la Inquisicion,| que acá por gran dicha nuestra tenemos.