Teatro escogido de Lope de Vega · Capítulo real 9 de 115
ACTO III , ESCENA XII
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 4 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.
ACTO III, ESCENA XII.
nicho; pero sin ella, » qujjiere atropella determinacloo. 7. Dice este señor muy bien, dirá qoe es justo se le dé disgusto^ diré también, erdad, Pedro?
ebo esa mansedumbre ; ar con pesadumbre, intenrfon traidora, iporta que Sera fl na crito ese papel? / Ser moreno y moscatel, imenco en la China ; >rqaé es necesario listor-a se declare? le aquí resultare irYotro tirdinario. K>r culpa mia á mas no poder, I haya la mnger tatabras se fla. Espera an poco. 7. No hay poco,
tcha rabia y pena. (Vase.)
m. Yo piensoí Pedro, que Elena e yolyerme loco. No te espantes, si á sus manos te negro papel^ (anco, pues lo es él i tan inhumanos : te, que es morir emplando el humor jámenlo de amor.
N JUAN, PRDRO, RICARDO y FLORENCIO.
Esto le Tengo á decir.
oedo; que está aquí don Juan.
% Tue^tro padre buscaba.
an. ¿Qué es, señ'ir, loque mandáis?
sumo que descansa.
Señor don Juan, he pensado
tan en esta casa,
ble á esta esclava vuestra ;
la malicia humana
t piensa lo peor,
»>n esto se cansa
•I señor don Fernando :
le si con ella hablaba,
ra reducirla
n ó por amenazas.
Que ante la justicia diga Los dias que ha que me falta ; Porque un día uie la hurtó Un soldado, que engañada Con casamiento y amores, La embarcó y la trajo á España. Ella, porque acaso os mira. Niega, mas no importa nada Que la verdad siempre vence.
D, Juan. Y muchas veces se engañan Los ojos, y puede ser Que se parezca esta esclava A la que os llevó el soldado.
Ric. ¿El hombre, el rostro y la habla La ha de tener sin ser ella? Yo bieu pudiera sacarla, Como lo haré, sin dinero, Probando que es prenda hurtada ; Pero por estar aquí
Y respetar vuestra casa, Daré el precio que costó.
D. Juan Vuesa merced su probanza Haga por allá, y no crea Que toda la plata Indiana Será de Bárbara precio ;
Y en esto pocas palabras. Porque siento que me burlen.
Ric, Todo lo que aquí se trata Es tan de veras, que presto Os lo dirá la probanza, Remitiendo á la justicia Lo que núes justo á la espada.
DOX JUAN Y PEDRO.
Ped. ¡Hay semejante maldad!
/). Juan. Mi paciencia ha sido tanta. Porque iie pensado, y es justo. Que como ios años pasan. Pensara este caiíaliero. Que esta es bárbara su esclava, Pur el nombre, y por si acaso Tendrá alguna semejanza Con la que en Indias tenia.
Ped. Esa habrá sido la causa De hablarla y de darte zeios.
D. Juan. ConQeso que me los dalm Como SeraQna á Elena : filas dime, ¿qué haré?
Ped. Quitarla
Este necio pensamiento De que con ella te casas.
D. Juan. ¿Cómo?
Ped. Hablando, regalando,
Y jurando, que si hablas,
r>i
hk E9QLAVA ra SH GáLAN.
Jura y regalas, no es Mar, monte, ni tigre hircana ; Sino muger tierna y sola. Que oye, mira, entiende y ama.
D. Juan. ¡ Qué desdichados amores ! Cuando esto en Grecia pasara No era mucho; pero espiuebo Entre Sevilla y Triana : Temo su honor y su vida.
Dichos t tXÜÍÚ.
Fab. Si albricias, señor, me mandas^ Sabrá las mejores nuevas^ Que puede esperar tu easa.
D Juan. Yo te las mondo.
Fab. Han de ser
Las que de tu mano agunrdan Mi servicio y mi deseo.
D. Juan. Di presto.
Fab. Vino la plata :
¿Pudo ser mas presto?
D. Juan. No :
¿ Hay cartas ?
Fab, Trujo la carta
Leonardo, y por las albricias A Serafina su hermana Tu padre un diamante envia,
Y allá no sé qué se tratan Los dos.
D. Juan. ¿Quién lleVó el diamante?
Fab. Bárbara.
Ped. De toda España
Será esta plata el remedio ; Suplirá, señor, las faltas De las pasadas fbrtunas.
Fab. Las albricias que me mandas No te han de costar dinero.
D. Juau.iQué quieres?
Fab. Solo que vayas
Y le pidas á señor...
D. Juan. Di lo demás, ¿qué te paras?
Fab. Que con Bárbara me case, Porque es india, aunque es esclava, De gente muy principal.
D. Juan. Pedro, solo esto faltaba.
Ped. Si quiere lo que tú quieres, Milagros son de su cara.
D. Juan. ¿Hasla hablado?
Fab. Ayer la hablé
Y se puso como un nácar.
/). Juan. Ahora bien, á hablarla voy. Fab. Vivas mas, por merced tanta, Que un bando en ciudad pequeña. D. Juan. Hoy se juntan mis desgracias :
¡Qué habrá que nO me peniga \
Ped. Brava mugér^ Fablo;
Fab. Brava.
Ped. Tuya pienso <iue stirá. Aunque el .casamiento amanta;
Salón en casa de don FetmhndOy con mesa y recado de escribir.
DOÑA ELENA, SERAWÍíA y fíSKk.
Ser. Aquella ropa, Pinea, A Bárbara la darás,
Y á tú, señor, le dirás^
Que el rico diamante emplea En sola mi voluntad.
Da. El. Y en vuestro merecimiento; Que aun le juzgo atrevimiento, Si valiera una ciudad.
Ser. Ya, Bárbara» no me ves ^ Solíamos ser amigas.
Da. El. {Ay señora! no le digas Por tu vida, que después Que vino á casa don Juan, Mi señor, no tengo un punto De descanso, porque junto Todo el trabajo me dan. ¿Piensas que la hacienda es poca? Todo es lavar, jabonar
Y almidonar : no hay lugar Para ponerme una toca;
Ser. Pues no te se echa de ver : Envidia tenga á tu aseo.
Da. El. Antes si os veis, como os veo. De vos la podéis tener ; Que si ya por él no fuera, Veros fuera mi placer; Peroicómo os puedo Ver Si nunca veros quisiera?
Ser. Eso que te cansa á ti, Tuviera yo por regalo.
Da. El. Pues es para mí tan malo, Que vivo fuera de mí.
Ser. Yo como quiero á don Juan, Solo servirle deseo.
Da. El. Yo también; mas siempre veo Que pesadumbres me. dan.
Ser. Pocas tendrás, que ya está Mi casamiento tratado ; Porque se ha desengañado Don Fernando de que ya Es imposible volver Al hábito que solía.
Da, El. Deseando estoy el día Que don Juan tenga muger, Para pedir libertad.
AQTO m, ES€EKA XTIh
Ser. Tú la tendrás si yo pnedoi
Dü. El. Si TOS 09 casáis, ya quedo Ubn : ¡ay si faese Tardad!
SfT. Raégalo, Bárbara^ á Dios; T aunque yo no lo niereica4 Siempre que ocasión se ofresca De que ^teis juntos los dos, DBe alabanzas de mí.
Da. EL Y como qoe las diré.
Ser. Un TesUdo te daré.
Da. EL Como eso espero de ti.
Ser. Enamórale, que pnede Vodio una bnena tercera.
Os. El. Pnesto qae no lo estOTiern^ Tengo de hacer que lo qnede.
Ser. Pues abrásame , á Dios;
Da. EL £1 os guarde, reina mia.
yAbráznln.)
Ser. ¡Ajl llegue Bárbara el día Que estemos asi los dos.
BSCENA XV.
DGSk ELtAA.
Cansóse la fortniia en pérmguirmPj Qie ya no tiene mal mayor que hacerme : iQoé necia he sido yo, (lor mbger Arme! ¿Qué puedo ya perder, sibo|)erdernie.* Tasios adonde salga á reeiblrme A^ traidor, que acaba de Tebderme, Que fundado en el gusto dé engftfiat'nié; Por matarme t no acaba de matartoe. filtrando tov por esta casa ahora , Como quien sobe pasos á la muerte^ Y apenas tiene ya de Tlda un hora , T en esa Toy, dulce enenigb, á Térte. firte hierro áe amor que el amdr dbm, Esta crueldad de mi flnéáa advierte; Eile será blasón parÉ mi nombre, ¡hombre. Que ha de informar la ingratitud de uñ
ESCENA XYI.
DON JUA?f^ C0!« ¿AfiAN COMO OÜC SÉ LETAItiA, V PEDltd.
D. Juan, Mdtestra ese espejo.
Fed. «A(tnééf«*eto,
Sí está aqní Elena, señor?
D. Juan, Con la tapa del rigor Ko será el cristal perfecto.
Fied. Criados hay por aquí, Hirad los dos como habláis, Qoe idosos no miráis Eaqneos miren.
D. Juan. ^ Es asi : Lkga y ponme la Talónái
Da. EL No quiero.
D. Juan, { Qué buena élclivn !
Da, EL Cuando lo fuera, no estáis Obligada mi persona A llegaros á lacera; Eso es de propia muger : Llamad la que lo ha de ser» Que á mí me cuesta muy cala.
D. Juan, Huéigome de qiie lo niegues ; Pues quedo, como es raion^ Libre de la obligación.
Da. EL Que la escritura me entregues Aguardo.
D. Juan, ¿cuál escritura?
Da, EL Esa de tu casamiento; Porque es el apartatniento Que mi libertad procura.
D. Juan, No sino la que Bicnrdo Dice que tiene de tí.
Da. EL ¿Qué Bicardo?
D. Juan, Vino aquí
Ese tu amante gallardo,
Y dice que eres su esclsTa,
Y que un soldado te hurtó; Esto bien lo entiendo yo.
Da. EL ;Pues no, si tan claro estaba?
D. Juan. ¿Y cómo, si es invención Que entre los dos se ha tratado , Para irte sin cuidado De mi padre y tu opinión?
Da. EL Cuando yo me quiera ir, ¿A donde me han de buscar?
D. Juan. Pues yo me quiero vengar, Que sé amar y no fingir : Llega, llega.
Da. EL Sí llegara, Si en cada mano tuviera Cinco puñales.
Ped, Bieiera
Bailo tu cara.
D. Juan. Beparn En la cruel^qd con que Vlddes.
Da. EL ¿Que importa que te quitara La cara, puéS té dejará Una de las dos que tienes?
Ped, Esta amistad qtiiern hacer.
Da, EL Con este principio. (Dale.)
Ped. Dióíne.
Da. EL Eso el alcahuete tome, Mientras que le vuelto d ver.
Dichón y bdí« ífeftfÍAl^lW.
D. Fem, ¿Que es esto, Bárbara?
Da. EL Ha dad4
Pedro en requebrarme.
D. Petn, Ha hecho
Muy bieo.
Ped, Estoime burlando.
Da. £/. ¿Conmigo se burla el necio?
D. Fem. Don Juan^ puesya estás vestido, Esta mañana vinieron Leonardo y el escribano : Entra por tu vida^ adentro, Firmaremos la escritura; Que los suyos y mis deudos Han ido por Seraflna , Tu mtiger; porque sabiendo, Que fué por quien has dejado Aquel intento primero. Como ella misma me ha dicho ,
Y siendo este tu deseo, No tuve que preguntarte : Hicimos nuestro com íerto, Con el secreto que es Justo ; En Qn, te casas sin suegro,
Y con veinte mil ducados.
D. Juan, i \hora , señor, tan presto? Mirémoslo mas destpacio. [entiendo
D. Fem. Por Dios, don Juan, que no Tu condición. ¿Ni casado. Ni clérigo?
D. Juan. Yo no puedo Dejar de ser obediente, Pero digo , que pensemos , Si acertamos, mas despacio.
D. Fem. ¿Si acertamos, majadero? ¿Merecéis vo» descalzar A Seraflna ? ¿ Qué es e^to? ¿Dejais cinco mil durados Por ella, y ahora, necio. Queréis quitarme el Juicio? Entrad dentro.
D.Juan. Voy. jAy Pedro! Quédate aquí con Elena.
DfCBOS, MENOS DON JUAN.
Ped. Hablando de Elena quedo.
D. Fem. Ea, Bárbara, esta casa Me poned como un espejo : Aderezad ese estrado. ¿Tristeza? ¿pues qué tenemos? ¿Qué cara es esa? ¿No habláis? Di as ha, perra, que os veo Muy tri te y muy entonada. ¿Vos pensáis que no os entiendo? Éradesya la señora, Y con este casamiento Os pesa que Seraflna
A esta casa venga á serlo ; Que desde que se trató. Andáis que es vergüenza veros. Estábades enseñada A hombre solo ; pues poneos De lado, que tengo nuera, Que ha de tener el gobierno
Y las llaves de mi casa. ¿Qué te parece á tí, Pedro, De aquesta esclava?
Ped. Señor,
Tiene poco entendimiento : La mejor cuando se emperré. Tiene estos reveses.
D. Fem. Creo
Que la habremos de vender.
Dichos, veros DON FERNANDO.
Da. El. ¿A dónde habrá sufrimiento a/ Para tau grandes fortunas? i Ya no me bastaba, cielos, Perder honra y opinión. Sino pasar pcjr desprecios De esclava, como si fuera Verdad que lo soy! .Vi as pienso Que siempre lo fui. y el homlire Que me ha perdido es mi dueño. Pedro, ¿ saltes tú quién soy?
Ptfcf. ¿Qué dices?
Da. El. En algún sueño,
Pensé que era de Triana U.'ia muger que trajeron De Méjico allí sus padres : Su nombre, si bien me acuerdo» Era doña Elena.
Ped. Mira
Que este triste pensamiento Te vuelve loca ; no eres Esclava, que amor te ha hecho Herrar el rostro.
Da. El. Es verdad :
Sí, bien dices, amor tengo; ¿Pero sin duda soy yo? ¿Sábeslo, Pedro, de cierto?
Ped ¿Pues no? Y como si lo sé;
Y que el hierro que te has pue&to, Te agradece mi señor ;
Porque han mentido los selos. Si te dicen que pretende Ese injusto casamiento De Seraflna.
Da El. ¡Ha! traidor. Fementido, infame, perro; Yo te quitaré la vida.
ACTO UI, ESCENA XXI.
■• fusta el tereero imorct, nw eiigaftas. Seooft, envaina los dedos, has desecho la cara : le «Dtoje el pescoeso preñada, está bien, ; pero DO con seles.
aros, LEONARDO, SERAFINA T FLNEA.
¿ Si habrá ?enido el notario? Aquí están Bárbara y Pedro. i Pero dónde está don Juan ? Pienso que están allá dentro, idre j el notario. ^ Bárbara, no me hablas ? U. Vengo
lar ios estrados, Doer los asientos i joee^, que hoy seoteoelar mi pleito.
s, DON JUAN. DON FERNANDO
T EL NOTAaiO.
Solo FPsta que firméis; Tino esta señora, r». Mi Serafina, en buen hora stra cara bon eis. 7 I Qué pueda yo estar aquí ! srdoii del rey espero, el cordel primero? Se&or, boy tenéis en mi Java en Tuestra casa. li. Pues si ya esclara tenéis, |oó á mí me queréis? Calla, hasta ver lo que pasa. íi. i Cómo puedo yo eallar P Tú lo has de echar á perder. r/. i Pues qué me falta que hacer, iarioa casar?
rff. Pe<lro, ¿qué dice esa esclaya? No sé qué pasión la dio i berros que cenó, I en ellos estnba, ele, algún anapeio. tm. Pues calle, ó liévala allá. Sabed, señores, que está uclon (quiera el cielo) lor esta escritura lo de voluntad
?/. ¡ Hay tal maldad !
Ped. Calla, sufre, ten cordura; ¿ No ves que la están leyendo,
Y que la quieren firmar?
Da, El ¿ Qué me queda que esperar, Pedro, si me estoy muriendo?
Ped. Desde una reja miraba Un canónigo en Toledo Una muía, que sin miedo De una peiia en otra daba Para despeiíaise al rio; Dábanse prisa á salir,
Y él, sin cesar de reír. Daba en aquel desvarío Hasta verla despeñar i Pero viendo como un rayo Ir tras ella su lacayo. Volvió el placer en pesar. Sabiendo que eia la suya :
Y puesto, Elena, que sea Comparación baja y fea Para la desgracia tuya, Parece que está don Juan (Viéndote andar por la** peñas,
Y que eres tú por las señas, Que ya mis ojos le dan. Aunque el dolor disImuFa) Para dar voces dispuesto ; Señores, acuitan presto. Que se despeña mi muía.
Da, El, Pues ya me ha desconocido, El me dejará caer.
Ped. Ya acal»aron de leer.
Da. El. Yo he de perder el sentido.
Noi. Con e le podéis firmar.
Da. El. Mas yo firmaré por él, [Quitale la escritura y la rompe.) Que con rasgar el papel. Me acabo de despeñar.
D. Fem. Suelta la escritura, loca.
Da. El, Pues suélteme aquel á mí, Por quien el seso perdí.
D. Fem. { A qué dolor me provoca !
D. Juan, i Temblando estoy 1 4 Si diré Quién es? ap.
Not. Toda la rompió.
D. Fem. Llevadla de aquí.
Da. El. Si yo
Soy loca, la culpa fué Ese traidor, que me ha dado La causa porque lo estoy. (Sale Fuhio.)
F/ió. Esperad . que á decir voy. Señores, que habéis entrado.
D. Fem. ¿ Qué es eso, Fabio?
Fah. Aquí están.
Señor, con un mandamiento.
LA BSCLUYj^ BE 8U QALAN.
Para que se deposite Esta esclava.
D. Fem, Entre su daeño^ Sin los que yienen con él^ Que este no es día de pleitos,
Y es mucha descortesia.
ESCENA 1X1 1;
Dichos, RICARDO t FLÓftENCltt.
Ric, Yo vine aquí, no sabiendo Esta ocupación, señores ; Que me perdonéis os ruego, Que yo voiveré otro dia.
Da. EL ¿ Para qué> si desde lu^o Digo que mi dueño sois,
Y que como á tal os quiero ? Ea, vamonos de aquí.
Que cuanto decís confieso ; Que si negaba ser vuestra ^ Fué la causa el amor ciego Que en esta casa tenia ; Pero ya conoice el vuestro. Ea, i qué hacemos aquf ?
Ate. Pues para que no entren dentro Los que han venido conmigo, Guardando el Justo respeto, Dadme, señores, liceiielaj Para que como su dneño^ Lleve ésta esclava á mi casa.
D. Juan, No pienso yo, caballero, Que basta para llevarla^ Que ella con el mucho escest) De la locura en qde ha dado. Diga que es vuestra.
D. Fern, Sin esto,
Son cuatrocientos escudos Los que han de venir primero Que la saquen de mi casa.
ñic. Si mé la hurtaron, no teogo Obligación de pagarla : Pésame de haberos puesto Bemanda en esta ocasión ; Pero esto tiene remedio. Depositándola en tanto Que averiguamos el pleito.
D. Jufju, ¿ Oue ííepí'í.'ííto ti^ejiir Se la pui'üe d:ir quf' d nueálro ?
Ric. Eso 110; mai por \o» dii<t La ten d ni el uñor Plüreiido,
Da, EL ¿ pcira que, 5 i ya s^») vuestra
Y lo digo y lo confieso? Si en el dinero transiste. Vengan ;i contarlo luego ; PoffM iie ia miama auert^^ Allí en escudos lo tengo
Como lo dio don Femáddo¿
/>. Juan, Dejádinela hablar primero. Oye apante.
Da. El, ¿ Qué nle quieres ?
D. Juan, Elena ^ aunque estás fein sesO, No igualas á mi locura { Porque entre tantos estremos De confusión divertido. Solamente me OlSteri^» Como, guardando tu honor, Podemos hallar uñ thédio, Para que lleguen al fiti Tu esperansa j mi deseó;
Da, El. I O. qué grabioso letrado ! Preguntadle ei cuento á Pedro, Del canónigo y Bu muía. Que estáis muy despacio^ tiendo Que voy al profundo abismo De la ingratitud que veo, En vuestra crueldad, don luati, De peAa en peña cayendo; Ea, vamonos de aqui ; Ricardo ha de ser mt dueño. Yo le daré posesión De mi alma i de mi ^^hb. Y tú, perro fementido, Quedarás trocanaó el ni^rhó. Por infamia de Ib^ hotrílircA : Cobarde, vil caballero; No parecido á tu padre^ Sino á quien...
D.Juan. Tente.
Da. El. No qtaieto...
D. Juan, Tente^ luz de aiiuestos ojbs; Mi bien, tente.
D. Fem, i Qué es aquello ? ¿ Ojos y bien á una esclava ?
Ate. Vamos, Bárbara.
D. Juan, Teneos,
Que os engaña el parecerse A quien pensáis.
Ate. Lo que piedso
Es que aquella esclava es mia.
D. Juan, Mirad si el engaño es cierto. Pues es mi muger.
D. Fem, 4 Quién?
Da. El, Yo.
D, Fem, ¿ Muger una esclava , perro ? Nunca viniera á mi casa. Llevadla, señora os ruego; Llevadla, que yo os perdono Los escudos.
Da. El. Paso, quedo» Que soy mejor que don Juan, Que por agradecimiento De que dejase por mí