Teatro escogido de Lope de Vega · Capítulo real 51 de 115
ACTO m , ESCENA XXL
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 2 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.
ACTO m, ESCENA XXL
TeneoB, ae habéis conocido, leiradme en el rottr» 00 pido. NuDca yerran mis daMoe> » yo, conde, errar n bien acerté : mas yo diré m quiero sellar.
EaOBNü X.V1II.
, T DÜRAMGO.
3 cofiíeciHo está aquí, i Para qaé le traen» sefiora? Abriré, y Teréialeagera. ^Flores tenéis dentro t
Si.
aquellas flores des hacer, n trajo á i ender. [areisme salir colores, iqui las he de guardar, I en un diamante^
sois arrogante go de enseñar. I para castigo i en lo que os vistes, ende lo que ftüstes milde conmigo.
llevadle allá, tuen espqa me habéis miesto.
DBSA, DON JUAN T GERMÁN.
Vo os quisiera ser molesto, a : sabed que está , por lo menos, :ia.
¿Pues quién es? tEn Valencia está el marque? í con mas rayos y truenos mbe de verano. Quién es, que yo no lo sé? SI novio que tripulé. 4quel marques sidiiano ? SI mismo; y mil envidiosos I, que va Juntando, leza de bando. >on enemigos forzosos, n bien no ha de (altar 1 : yo quiero ir uedo impedir mienza á intentar : )8 y amigos tengo, i rico me ven.
Que á darles y hacerte bien, Y que no á pedirles vengo ; Que al rico todos acucta. Como al pobre desamparan.
Cond. Si en el Uiteres repetan. Yo haré que el intenta muden. Hacienda tenéis, gastad. Gastad, conde, mi seftar.
Juan* Compráis can tanto iivar La vida y la libertad.
La Commma.
Casáronme mis c^os, mis oídos. Mi voluntad, mi propio entendimienta» Dando con la razón consentimiento Al consejo de todos mis sentidas ;
No tan precipitados ni atrevidos. Que los cegase un loco pensamiento; Que antes en este mar del casamianto. Los ha embarcado el alma prevenidos.
Amor, yo te agradezco las porfías. Con que tantos dulcísimos engaños Rindieron hoy las altiveces mías ;
Y cuando de este bien resulten dafios. Por el placer de los primeros días. Te perdono el pesar de muchos años.
IhcorocUm d$ cailñ. DON ALONSO t OCTAVIO.
Ai. Irme quiera del lugar} Un hora no aguardo en él.
Oct, Respuesta ha sido cmaL
Al, EX papel quiero rasgar j ¿Qué tengo yo que esperar? Esto pedazos hiciera Al capitán, si pudiera,
Y á los demás que escribí : ¿Cien ducados? i Ay de mí! No hay amistad verdadera. Cuando Luciano pintó. Octavio, los siete templos
De amigos, que á siete templos De la amistad consagró, ¿Fueron fábulas, ó no?
Oct, En Grecia, en aquella edad, Teníase la amistad . Por escelente blasón ¡ Pero en la nuestra, lo son La mentira, y falsedad.
Al, ¿Qué haré, que por no tener Que vestir, de noche salgo,
Y de su capa me valgo.
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Por DO poderme poner Con esta á dejarme ver, A la clara luz del dia? ¡Yo, que partirla solía,
Y aun darla á todos entera, Vengo ya de esta manera ! ¡Mal haya la suerte mia ! ¡Mal haya el juego villano,
Tan hijo de la fortuna^ Que tiene su rueda y luna,
Y su TOlante en la mano ! ¡Mal haya el gusto tirano De tanta libre muger!
¿ Qué tengo. Octavio^ de hacer, Para salir de Valencia ?
Oeí. Escúchame, y ten paciencia. Que bien la habrás menester. Dicen que el conde tu hermano...
Ál, ¿Conde mi hermano?
Oct. Está atento.
Ai, ¿Podré tener sufrimiento?
Ocl. Prueba.
Al. Intentarélo en Taño.
Oct, Es tan gallardo y humano. Que después que se casó. Ningún hidalgo llegó A pedirle alguna cosa. Que con mano piadosa...
AL No digas mas.
Oct, ¿Cómo no?
Al, ¿Pues, ignorante, yo habla, Aunque de hambre muriese, De pedirle que me diese Cosa alguna, á quien solía Negalle la hacienda mía ? ¿Ni dalle tanta venganza. Esta vergüenza te alcanza? ¿Tienes seso?
Oct. Escucha un poco.
Al. La hambre te ha vuelto loco.
Oct. Y á ti la desconfianza. Llegan de noche á su puerta Muchos hidalgos honrados. Hacia lo oscuro embozados, Que estos djas está abierta : Con sus criados concierta Quiten la luz, y al pasar. Por lo menos suele dar A cada hidalgo un doblón,
Y si le dan mas razón; A cuatro suele llegar. Llega, que la oscuridad Te ha de encubrir.
Al. ¡Ay de mi!
Oct. Habla una palabra allí,
Y verás que su piedad,
En esta necesidad Te socorre.
Al. Estoy temblando.
Mas si el cielo va trazando Que esta se vengue de mí. Llega.
Oct. Gente viene allí.
Al. Él es, con un hombre hablando.
ESbENA XXII.
Dichos, DON JUAN t GERMÁN con
ESPADAS DESNUDAS Y BROQUELES.
Juan, ¿Gente dices en la puerta?
Germ, Y mirando á las ventanas.
Juan. Si son galanes, por dicha. De Inés y doña Constanza, Que como son esta noche De Hipólita convidadas. Para ver si pueden verlas Querrán rondarme la casa. ¿Quién va?
AL ¿Qué es aquesto, Octavio?
i Con dos desnudas espadas Nos reciben?
Germ. Caballeros, ¿Qué es lo que rondan y aguardan? Son del marques Alejandro : Desvíate allá, no traigan Alguna oculta pistola.
Al, Si necesidad son armas, No poca nos ha traído A las puertas de esta casa. ¿Dónde está el señor don Juan ?
Juan. Don Juan de Fox, que se llama Conde de la Flor, soy yo.
Al, ¿Pues de qué, señor, te guardas?
Juan. De un cierto Alejandro nuevo Que me aseguran que anda Con cuidado de matarme.
Al. Nunca los que avisan matan.
Juan. ¿Quién sois vos?
Al. Un caballero
De noble y clara prosapia, Que ha venido á no tener Mas que aquesta pobre capa. Quiere irse á Flandes, y viendo Que la fortuna voltaria Os ha puesto en tal estado, Que unos ensalza, otros baja. Viene á pediros limosna Para hacer esta jornada.
Juan. Esa, señor caballero, Daré yo de buena gana ; Pero si esta es invención, Y al henchiros de oro y plata
ACTO III, ESCENA XXYI.
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MWy me henchlfl el pecho 10 de alguna bala, la culpa Tuestra. e merced, y tanta, \í solamente entréis. I dónde?
A la primer sala. D puedo donde haya luí, li me veis la cara, de darme limosna, vesaréis la espada. [hecho?
¿Yo á TOS? ¿pues qué me habéis is lágrimas se me saltan. Tomad de mí, caballero, s, esta palabra, iquefuérades mi hermano, a cosa mas ingrata I ha hecho en el mundo, ñas me rasgara loos pobre ; que yo ido tanto en su casa, riendo un pobre, si es noble, asgan las entrañas. Cómo sufrirán las mias, o, tales palabras? Ion Alonso, yo, go á darte venganza : iquí á tus pies, don Juan. Señor mío de mi ahna, mis pies 1 yo á los vuestros, esta es vuestra casa, la callea estas horas! . No puede hablar.
Esto basta r...
¿Quiénes?
Octavio. Octavio, no digas nada. Iiermano, conmigo. Li señor, los ojos hablan.
ESCENA XXIII.
GERMÁN.
raml señpr? ¡lindo!
mpo, cuántas mudafizas
hiendo en los discursos
tras vidas humanas !
1 Juan, su hermano albergue
»idad tan clara,
ación de Dios,
lazafia, heroica y santa ;
lel mayordomlllo
ración nos quitaba,
é ha de venir aquí ?