Teatro selecto, tomo 2 de 4 · Capítulo real 36 de 245

ESCENA II

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.

DON ENRIQUE.--EL REY; DON GUTIERRE, _oculto_.

REY.

Vengais norabuena, Enrique, Aunque mala habrá de ser, Pues me hallais...

D. ENR.

¡Ay de mí triste!

REY.

Enojado.

D. ENR.

¿Pues, señor, Con quién lo estais, que os obligue?

REY.

Con vos, Infante, con vos.

D. ENR.

Será mi vida infelice. Si enojado tengo al sol, Veré mi mortal eclipse.

REY.

¿Vos, Enrique, no sabeis Que más de un acero tiñe El agravio en sangre real?

D. ENR.

¿Pues por quién, señor, lo dice Vuestra Majestad?

REY.

Por vos Lo digo, por vos, Enrique. El honor es reservado Lugar, donde el alma asiste. Yo no soy Rey de las almas: Harto en esto sólo os dije.

D. ENR.

No os entiendo.

REY.

Si á la enmienda Vuestro amor no se apercibe, Dejando vanos intentos De bellezas imposibles, Donde el alma de un vasallo Con ley soberana vive, Podrá ser de mi justicia Que áun mi sangre no se libre.

D. ENR.

Señor, aunque tu precepto Es ley que tu lengua imprime En mi corazon, y en él Como en el bronce se escribe, Escucha disculpas mias; Que no será bien que olvides Que con iguales orejas Ambas partes han de oirse. Yo, señor, quise á una dama (Que ya sé por quién lo dices, Si bien, con poca ocasion): En efecto, yo la quise Tanto...

REY.

¿Qué importa, si ella Es beldad tan imposible...?

D. ENR.

Es verdad, pero...

REY.

Callad.

D. ENR.

Pues, señor, ¿no me permites Disculparme?

REY.

No hay disculpa; Que es belleza que no admite Objecion.

D. ENR.

Es cierto, pero El tiempo todo lo rinde, El amor todo lo puede.

REY.

(_Ap._ ¡Válgame Dios! ¡qué mal hice En esconder á Gutierre!) Callad, callad.

D. ENR.

No te incites Tanto contra mí, ignorando La causa que á esto me obligue.

REY.

Yo lo sé todo muy bien. (_Ap._ ¡Oh qué lance tan terrible!)

D. ENR.

Pues yo, señor, he de hablar: En fin, doncella la quise. ¿Quién, decid, agravia á quién? ¿Yo á un vasallo...

D. GUT.

_(Ap.)_ ¡Ay infelice!

D. ENR.

Que ántes que fuese su esposa, Fué?...

REY.

No teneis qué decirme. Callad, callad, que ya sé Que por disculpa fingisteis Tal quimera. Infante, Infante, Vamos mediando los fines. ¿Conoceis aquesta daga?

D. ENR.

Sin ella á palacio vine Una noche.

REY.

¿Y no sabeis Dónde la daga perdisteis?

D. ENR.

No, señor.

REY.

Yo sí, pues fué Adonde fuera posible Mancharse con sangre vuestra, A no ser el que la rige Tan notable y leal vasallo. ¿No veis que venganza pide El hombre que áun ofendido, El pecho y las armas rinde? ¿Veis este puñal dorado? Jeroglífico es que dice Vuestro delito: á quejarse Viene de vos, y he de oirle. Tomad su acero, y en él Os mirad: veréis, Enrique, Vuestros defectos.

D. ENR.

Señor, Considera que me riñes Tan severo, que turbado...

REY.

Toma la daga.--¿Qué hiciste,

_(Dale la daga, y al tomarla, turbado el Infante corta al Rey en la mano.)_

Traidor?

D. ENR.

¿Yo?

REY.

¿Desta manera Tu acero en mi sangre tiñes? ¿Tú la daga que te di, Hoy contra mi pecho esgrimes? ¿Tú me quieres dar la muerte?

D. ENR.

Mira, señor, lo que dices; Que yo turbado...

REY.

¿Tú á mí Te atreves? ¡Enrique, Enrique! Deten el puñal, ya muero.

D. ENR.

¡Hay confusiones más tristes! Mejor es volver la espalda, Y áun ausentarme y partirme Donde en mi vida te vea, _(Cáesele la daga.)_ Porque de mí no imagines Que puedo verter tu sangre Yo ¡mil veces infelice! _(Vase.)_

REY.

¡Válgame el cielo! ¿qué es esto? ¡Oh qué aprension insufrible! Bañado me vi en mi sangre, Muerto estuve. ¿Qué infelice Imaginacion me cerca, Que con espantos horribles Y con helados temores El pecho y el alma oprime? Ruego á Dios que estos principios No lleguen á tales fines, Que con diluvios de sangre El mundo se escandalice. _(Vase.)_