Teatro selecto, tomo 2 de 4 · Capítulo real 112 de 245

ESCENA PRIMERA

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.

DON MENDO, NUÑO.

D. MEND.

¿Quién te contó todo eso?

NUÑO.

Todo esto contó Ginesa, Su criada.

D. MEND.

¡El Capitan, Despues de aquella pendencia Que en su casa tuvo (fuese Ya verdad ó ya cautela), Ha dado en enamorar A Isabel!

NUÑO.

Y de manera, Que tan poco humo en su casa Él hace como en la nuestra Nosotros. En todo el dia Se ve apartar de la puerta: No hay hora que no la envíe Recados: con ellos entra Y sale un mal soldadillo, Confidente suyo.

D. MEND.

Cesa; Que es mucho veneno, mucho, Para que el alma lo beba De una vez.

NUÑO.

Y más no habiendo En el estómago fuerzas Con que resistirle.

D. MEND.

Hablemos Un rato, Nuño, de véras.

NUÑO.

¡Pluguiera á Dios fueran burlas!

D. MEND.

¿Y qué le responde ella?

NUÑO.

Lo que á tí, porque Isabel Es deidad hermosa y bella, A cuyo cielo no empañan Los vapores de la tierra.

D. MEND.

¡Buenas nuevas te dé Dios!

_(Al hacer la exclamacion da una manotada á Nuño en el rostro.)_

NUÑO.

A tí te dé mal de muelas; Que me has quebrado dos dientes. Mas bien has hecho, si intentas Reformarlos, por familia Que no sirve ni aprovecha.-- El Capitan.

D. MEND.

¡Vive Dios, Si por el honor no fuera De Isabel, que le matara!

NUÑO.

_(Ap.)_ Más será por tu cabeza.

D. MEND.

Escucharé retirado.-- Aquí á esta parte te llega.