Teatro selecto, tomo 2 de 4 · Capítulo real 214 de 245
ESCENA V
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.
MORISCOS Y MÚSICOS; _y detras_, DON FERNANDO VÁLOR Y DOÑA ISABEL TUZANÍ.
VÁLOR.
A la falda lisonjera Dese risco coronado, Donde sin duda ha llamado A córtes la primavera, Porque entre tantos colores De su república hermosa Quede jurada la rosa Por la reina de las flores, Puedes, bella esposa mia, Sentarte. Cantad, á ver Si la música vencer Sabe la melancolía.
D.ª ISAB.
Abenhumeya valiente, A cuya altivez bizarra, No el roble del Alpujarra Dé corona solamente, Sino el sagrado laurel, Arbol ingrato del sol, Cuando llore el español Su cautiverio cruel: No es desprecio de la dicha Deste amor, desta grandeza, Mi repetida tristeza, Sino pension ó desdicha De la suerte; porque es tal De la fortuna el desden, Que apénas nos hace un bien, Cuando le desquita un mal. No nace de causa alguna Esta pena, (_Ap._ ¡A Dios pluguiera!) Sino sólo desta fiera Condicion de la fortuna. Y si ella es tan envidiosa, ¿Cómo puedo yo este miedo Perder al mal, si no puedo Dejar de ser tan dichosa?
VÁLOR.
Si la causa de mirarte Triste tu dicha ha de ser, Pésame de no poder, Mi Lidora, consolarte; Que habrá tu melancolía De ser cada dia mayor, Pues que tu imperio y mi amor Son mayores cada dia. Cantad, cantad, su belleza Celebrad, pues bien halladas, Siempre traen paces juradas La música y la tristeza.
_(Música.)_
_No es menester que digais_ _Cúyas sois, mis alegrías;_ _Que bien se ve que sois mias_ _En lo poco que durais._