Teatro selecto, tomo 2 de 4 · Capítulo real 62 de 245
ESCENA X
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.
DON LUIS, CELIO.
CELIO.
Señor, pues que desta suerte Hallaste tu desengaño, Vuelve en tí, repara el daño De tu vida y de tu muerte. Ya no hay estilo ni medio Que tú debas elegir.
D. LUIS.
Sí hay, Celio.
CELIO.
¿Cuál es?
D. LUIS.
Morir, Que es el último remedio. Muera yo, pues vi casada A Leonor, pues que Leonor Dejó burlado mi amor Y mi esperanza burlada. Mas ¿qué me podrá matar, Si los celos me han dejado Con vida? Aunque mi cuidado Me pretende consolar Dándome alguna esperanza; Pues cuando á su esposo habló, Conmigo se disculpó De su olvido y su mudanza.
CELIO.
¿Cómo disculpar contigo? A mil locuras te pones.
D. LUIS.
Estas fueron sus razones, Mira si hablaban conmigo: «Yo me firmé rendida ántes que os viese, Y vivo y muerto sólo en vos estaba, Porque sola una sombra vuestra amaba; Pero bastó que sombra vuestra fuese. »¡Dichosa yo mil veces, si pudiese Amaros como el alma imaginaba! Que la deuda comun así pagaba La vida, cuando humilde me rindiese. »Disculpa tengo, cuando temeroso Y cobarde mi amor, llego á miraros, Si no pago un amor tan generoso. »De vos, y no de mí, podeis quejaros, Pues, aunque yo os estime como á esposo, Es imposible, como sois, amaros.» Y puesto que así me ha dado Disculpa de su mudanza, Sea mi loca esperanza Veneno y puñal dorado. Si ha de matarme el dolor, Mejor es el gusto ¡cielos! Y si he de morir de celos, Mejor es morir de amor. Siga mi suerte atrevida Su fin contra tanto honor, Porque he de amar á Leonor, Aunque me cueste la vida.