Teatro selecto, tomo 2 de 4 · Capítulo real 235 de 245

ESCENA XI

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.

DON ÁLVARO, ALCUZCUZ.

D. ÁLV.

Suspenso y mudo he quedado.

ALCUZC.

Ya, señor, que solo estás, ¿Por qué has bajado, decir, De la Alpujarra, y venir Aquí?

D. ÁLV.

Presto lo sabrás.

ALCUZC.

Mé no querer saber más De que hasta aquí haber venido, Para ser arrepentido De seguirte.

D. ÁLV.

Pues ¿por qué?

ALCUZC.

Escuchar, é lo diré. Mé, sonior, cativo he sido De un cristianilio soldado, Que si en el campo me ver, Matar.

D. ÁLV.

¿Cómo puede ser, Si vienes tan disfrazado, Conocerte? Y pues mudado El traje los dos traemos, Pasar entre ellos podemos, Sin sospecha averiguada, Por cristianos, pues en nada Ya moriscos parecemos.

ALCUZC.

Tú, que bien el lengua hablar, Tú, que cativo no ser, Tú, que español parecer, Seguro poder pasar; Mé, que no sé pernunciar, Mé, que preso haber estado, Mé, que este traje no he usado, ¿Cómo excusar el castigo?

D. ÁLV.

Hablando solo conmigo, Pues, en fin, en un criado Ninguno reparará.

ALCUZC.

¿E si álguien quiere saber De mé algo?

D. ÁLV.

No responder.

ALCUZC.

¿Quién no responder podrá?

D. ÁLV.

Quien mire cuánto le va.

ALCUZC.

Mahoma solamente pudo Hacerme por fuerza mudo, Siendo tan grande hablador.

D. ÁLV.

Necios extremos de amor, No dudo ¡ay de mí! no dudo Que acuseis mi atrevimiento, Pues idólatra gentil De un sol puesto, en treinta mil Un soldado hallar intento A quien sigo por el viento, Pues ni señas ni razon Traigo dél; mas confusion Por admiracion me das: ¿Qué importa un prodigio más, Adonde tantos lo son? Bien sé, bien, que no es posible Hallar mi venganza, no; Mas ¿qué hiciera yo, si yo No intentara lo imposible? Pero aunque bien infalible Ví la primer seña, en vano La creo, porque está llano Que es quien es, y es cosa clara Que un noble no ensangrentara En una mujer la mano; Porque valor no asegura, Porque no arguye nobleza, Quien no admira una belleza, Quien no adora una hermosura, Que en sí misma está segura: Luego no es suyo el rigor. Mienten sus señas, amor, Tus indicios han mentido; Que otro ha sido, que otro ha sido El vil, el fiero, el traidor.

ALCUZC.

¿Ser eso á qué haber venido?

D. ÁLV.

Sí.

ALCUZC.

Pues presto nos volver, Porque ¿cómo puede ser Sin haberle conocido, · · · · · · · · · · ·[18] Hallarle?

[18] Desde la escena VIII hasta el verso _El vil, el fiero, el traidor_, está el diálogo escrito en décimas; desde dicho verso hasta el de _A tí no te toca más_, hay nueve, que parecen de una décima incompleta, á no ser que CALDERON hubiese querido terminar este trozo de versificacion aconsonantada con una redondilla y una quintilla. Para el sentido nada se echa de ménos.

D. ÁLV.

Cuando el efeto No alcance, me lo prometo.

ALCUZC.

Esas el cartas serán De «En la corte á mi hijo Juan, Que andar vestido de prieto.»

D. ÁLV.

A tí no te toca más...

ALCUZC.

Ya saber, que hablar por señas En álguien viniendo.

D. ÁLV.

Sí.

ALCUZC.

Ponga Alá tiento en mi lengua.