Teatro selecto, tomo 2 de 4 · Capítulo real 73 de 245

ESCENA XI

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.

SIRENA Y DON LUIS.--DOÑA LEONOR.

SIRENA.

Esta es Leonor.

D. LUIS.

¡Ay de mí! ¡Cuantas veces esperé Esta ocasion! Ya quisiera No haberla llegado á ver.

D.ª LEON.

Ya, señor Don Luis, estais En mi casa, ya teneis La ocasion que habeis deseado. Hablad aprisa, porqué Os volvais; que temerosa De mí misma, tengo al pié Grillos de hielo, y el alma De mi aliento puede hacer Al corazon un cuchillo Y á la garganta un cordel.

D. LUIS.

Ya sabeis, Leonor hermosa, (Si es que olvidado no habeis pasados gustos, y ya Ignorais lo que sabeis), Que en Toledo, nuestra patria (Perdonadme), os quise bien, Desde que en la Vega os ví Un dia al amanecer, Que aumentado nuevas flores Al campo hermoso, tal vez Lo que las manos robaron, Restituyeron los piés. Ya sabeis...

D.ª LEON.

Esperad, yo Seré más breve. Ya sé Que muchos dias rondasteis Mi calle, y á mi desden Constante siempre, tuvisteis Amor firme, y firme fe. Hasta que os favorecí. ¿Qué no han llegado á vencer Lágrimas de amor, que lloran Los hombres que quieren bien? Y favorecido ya, Siendo tercera fïel La noche (¿qué no consiguen Una reja y un papel?), Tratábamos de casarnos, Cuando os hicieron merced De una jineta, y fué fuerza Iros á servir al Rey. Fuisteis á Flándes...

D. LUIS.

Si fuí (Que aqueso yo lo diré), Donde dimos un asalto, Y murió valiente en él Un Don Juan de Benavides, Caballero aragones. La equivocacion del nombre Dió causa para entender Que fuese yo el muerto: ¡cuánto Una mentira se crê! Llegó la nueva á Toledo...

D.ª LEON.

Eso diré yo más bien, Que sin vida la sentí, Y con la vida lloré; Pero callo aquí, aunque aquí Os pudiera encarecer Los sentimientos que hice, Las tristezas que pasé. En efecto, persuasiones De muchos pudieron ser Bastantes á que en Toledo Me casase por poder.

D. LUIS.

Yo lo supe en el camino, Y pensando deshacer El casamiento, corrí Hasta que os ví y os hablé, Con equívocas razones, En traje de mercader.

D.ª LEON.

Estaba casada ya; Y pues os desengañé, ¿A qué habeis venido aquí?

D. LUIS.

Solo he venido por ver Si hay ocasion de quejarme; Que si culpando tu fe Descanso, iré luego á Flándes, Donde una bala me dé, Porque la pólvora cumpla Lo que me ofreció otra vez.

SIRENA.

Gente sube la escalera.

D.ª LEON.

¡Ay cielos! ¿qué puedo hacer? Oscura está aquesta sala: Que aquí te quedes es bien, Porque á tí solo te hallen; Y habiendo entrado quien es, Podrás irte, no á Castilla; Que ocasion habrá despues Para acabar de quejarte.

SIRENA.

Yo voy contigo tambien. _(Vanse las dos.)_