Teatro selecto, tomo 2 de 4 · Capítulo real 48 de 245

ESCENA XVI

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.

EL REY, DON DIEGO, LUDOVICO, _con los ojos vendados_.

D. DIEGO.

De los dos, señor, que ántes Venian, se volvió el uno, Y el otro se quedó.

REY.

A darme Confusion; que si le veo A la poca luz que esparce La luna, no tiene forma Su rostro: confusa imágen El bulto, mal acabado, Parece de un blanco jaspe.

D. DIEGO.

Téngase tu Majestad, Que yo llegaré.

REY.

Dejadme, Don Diego.--¿Quién eres, hombre?

LUDOV.

Dos confusiones son parte, Señor, á no responderos: _(Descúbrese.)_ La una, la humildad que trae Consigo un pobre oficial, Para que con reyes hable (Que ya os conocí en la voz, Luz que tan notorio os hace); La otra, la novedad Del suceso más notable Que el vulgo, archivo confuso, Califica en sus anales.

REY.

¿Qué os ha sucedido?

LUDOV.

A vos Lo diré, escuchadme aparte.

REY.

Retiraos allí, Don Diego.

D. DIEGO.

_(Ap.)_ Sucesos son admirables Cuantos esta noche veo: Dios con bien della me saque.

LUDOV.

No la ví el rostro, mas solo Entre repentidos ayes Escuché: «Inocente muero; El cielo no te demande Mi muerte.» Esto dijo, y luego Espiró; y en este instante El hombre mató la luz, Y por los pasos, que ántes Entré, salí. Sintió ruido Al llegar á aquesta calle, Y dejóme en ella solo. Fáltame ahora de avisarte, Señor, que saqué bañadas Las manos en roja sangre, Y que fuí por las paredes, Como que quise arrimarme, Manchando todas las puertas, Por si pueden las señales Descubrir la casa.

REY.

¡Bien Hicistes! Venid á hablarme Con lo que hubiereis sabido, Y tomad este diamante, Y decid que por las señas Dél os permitan hablarme A cualquier hora que vais.

LUDOV.

El cielo, señor, os guarde. _(Vase.)_

REY.

Vamos, Don Diego.

D. DIEGO.

¿Qué es eso?

REY.

El suceso más notable Del mundo.

D. DIEGO.

Triste has quedado.

REY.

Forzoso ha sido asombrarme.

D. DIEGO.

Vente á acostar, que ya el dia Entre dorados celajes Asoma.

REY.

No he de poder Sosegar, hasta que halle Una cosa que deseo.

D. DIEGO.

¿No miras que ya el sol sale, Y que podrán conocerte Desta suerte?