Teatro selecto, tomo 3 de 4 · Capítulo real 99 de 196
ESCENA IV
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.
DON LUIS, DON DIEGO.
D. LUIS.
Esta es la capaz esfera, Este el abreviado cielo De la más bella deidad Y del planeta más bello Que vió el sol desde que nace En jóven golfo de fuego, Hasta que abrasado muere En canas ondas de hielo; Y con ser tal su hermosura En ella ha sido lo ménos, Porque pudiera ser fea, En fe de su entendimiento.
D. DIEGO.
Y en fin, ¿mujer tan discreta Servís para casamiento?
D. LUIS.
Por conveniencia y amor La sirvo y la galanteo, Para cuyo efecto, ya Han de tratarlo mis deudos.
D. DIEGO.
Pues no sé si lo acertais.
D. LUIS.
¿Por qué no, si en ella veo Virtud, nobleza y hacienda, Gran beldad y grande ingenio?
D. DIEGO.
Porque el ingenio la sobra; Que yo no quisiera, es cierto, Que supiera mi mujer Más que yo, sino ántes ménos.
D. LUIS.
Pues ¿cuándo el saber es malo?
D. DIEGO.
Cuando fué el saber sin tiempo. Sepa una mujer hilar, Coser y echar un remiendo; Que no ha menester saber Gramática ni hacer versos.
D. LUIS.
No es ejercicio culpable, Donde es tan noble el exceso, Que no tiene inconveniente.
D. DIEGO.
Ni yo que le tenga creo; Pues ántes sé lo contrario Del rigor y del desprecio Con que os trata.
D. LUIS.
Ese desden Adoro. La vuelta demos A la calle: no otra vez Pasen estos caballeros, Que ya miro con cuidado.
D. DIEGO.
Vamos, pues.
D. LUIS.
¡Hermoso centro De la ingratitud que adoro, Presto á tus umbrales vuelvo!
_(Vanse.)_
* * * * *
Sala en casa de Don Pedro.