Teatro selecto, tomo 3 de 4 · Capítulo real 45 de 196
ESCENA PRIMERA
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.
DON MANUEL, COSME, _vestidos de camino_.
D. MAN.
Por una hora no llegamos A tiempo de ver las fiestas, Con que Madrid generosa Hoy el bautismo celebra Del primero Baltasar[1].
COSME.
Como esas cosas se aciertan, O se yerran por un hora. Por una hora que fuera Antes Píramo á la fuente, No hallara á su Tisbe muerta: Y las moras no mancharan; Porque dicen los poetas Que con arrope de moras Se escribió aquella tragedia. Por un hora, que tardara Tarquino hallara á Lucrecia Recogida; con lo cual Los autores no anduvieran, Sin ser vicarios, llevando A salas de competencias La causa, sobre saber Si hizo fuerza, ó no hizo fuerza. Por un hora que pensara Si era bien hecho ó no era, Echarse Hero de la torre, No se echara, es cosa cierta; Con que se hubiera excusado El doctor Mira de Méscua De haber dado á los teatros Tan bien escrita comedia; Y haberla representado Amarílis tan de véras, Que volatin del carnal (Si otros son de la cuaresma), Sacó más de alguna vez Las manos en la cabeza. Y puesto que hemos perdido Por un hora tan gran fiesta, No por un hora perdamos La posada; que si llega Tarde Abindarraez, es ley Que haya de quedarse afuera; Y estoy rabiando por ver Este amigo que te espera, Como si fueras galan Al uso, con cama y mesa, Sin saber cómo ó por dónde Tan grande dicha nos venga; Pues, sin ser los dos torneos, Hoy á los dos nos sustenta.
[1] El príncipe Don Baltasar Cárlos, hijo de Felipe IV, nació á 17 de Octubre de 1629.
D. MAN.
Don Juan de Toledo es, Cosme, El hombre que más profesa Mi amistad, siendo los dos Envidia, ya que no afrenta De cuantos la antigüedad Por tantos siglos celebra. Los dos estudiamos juntos, Y pasando de las letras A las armas, los dos fuimos Camaradas en la guerra. En las de Piamonte, cuando El señor duque de Feria Con la jineta me honró, Le dí, Cosme, mi bandera. Fué mi alférez; y despues, Sacando de una refriega Una penetrante herida, Le curé en mi cama mesma. La vida, despues de Dios, Me debe: dejo otras deudas De menores intereses, Que entre nobles es bajeza Referirlas; pues por eso Pintó la docta academia Al galardon, una dama Rica, y las espaldas vueltas; Dando á entender, que, en haciendo El beneficio, es discreta Accion olvidarse dél; Que no le hace el que le acuerda. En fin, Don Juan obligado De amistades y finezas, Viendo que su Majestad Con este gobierno premia Mis servicios, y que vengo De paso á la corte, intenta Hoy hospedarme en su casa Por pagarme con las mesmas; Y aunque á Búrgos me escribió De casa y calle las señas, No quise andar preguntando A caballo dónde era; Y así dejé en la posada Las mulas y las maletas, Yendo hácia donde me dice. Ví las galas y libreas, E informado de la causa, Quise, aunque de paso, verlas. Llegamos tarde en efecto, Porque...