Teatro selecto, tomo 3 de 4 · Capítulo real 182 de 196
ESCENA V
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.
DON JUAN, _al paño_; ARCEO.
ARCEO.
Madres Las que á los hijos parísteis Para nocturnos amantes De viejas, mirad en mí Las desdichas á que nacen. Esperando una estantigua Estoy, confuso y cobarde, Aquí donde mis suspiros Pueblan estas soledades.
_(Sale Don Juan del cuarto en que estaba.)_
D. JUAN.
_(Ap.)_ Ahora, desconfianzas, Es tiempo de aconsejarme, Si esto que pasa por mí Son mentiras ó verdades. El recatarme me importa De Doña Ana: ella no sabe Que la escucho, y en suspiros Que mal pronunciados salen Desde el corazon al labio, Me ha dado ciertas señales De que mi desdicha llora, De que siente mis pesares. Estos criados no pueden Engañarse ni engañarme, Puesto que Arceo á Lucía La contó cómo ocultarme Pude en casa de Don Pedro, Y ella á Doña Ana: bastante Desengaño de que fué Entónces ella á buscarme. Mas ¡ay de mí! si es aquesto Como dicen señas tales, ¿Don Hipólito á qué efecto Dijo que á él iba á buscarle? ¿O qué mujer es aquesta? Y en fin, ¿para qué ir al Parque Mañana quiere Doña Ana, Para que á mí no me falte Cuidado? ¡Pues vive Dios, Que tengo de averiguarle! Si aquí estoy, es imposible Que disimule y que calle; E imposible, si me ven, De que la ida del Parque Averigüe: luego irme Será lo más importante. Este criado á Lucía Espera: miéntras no sale, Pues no ha cerrado la puerta, Salir pretendo á la calle, Por seguirla donde fuere. Que me prendan ó me maten, Todo, todo importa ménos Que no que me desengañe.
ARCEO.
Ya siento pasos.—Lucía, Seas bien venida, dame Los brazos.
_(Abraza á Don Juan.)_
¡Barbada vienes! ¿Quién es?
D. JUAN.
Callad, que no es nadie.
ARCEO.
¿Cómo no es nadie? Yo soy Tan cortés y tan galante, Que ántes crêré que sois muchos. ¡Ay, ay!
D. JUAN.
¡Vive Dios, que os mate, Si no callais!