Teatro selecto, tomo 3 de 4 · Capítulo real 50 de 196

ESCENA VI

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.

DON LUIS, RODRIGO.

D. LUIS.

Id con Dios.— No hay accion que me suceda Bien, Rodrigo. Si una dama Veo airosa, y conocerla Solicito, me detienen Un necio y una pendencia; Que no sé cuál es peor: Si riño, y mi hermano llega, Es mi enemigo su amigo: Si por disculpa me deja De una dama, es una dama Que mil pesares me cuesta: De suerte que una tapada Me huye, un necio me atormenta, Un forastero me mata, Y un hermano me le lleva A ser mi huésped á casa, Y otra dama me desprecia. ¡De mal anda mi fortuna!

RODRIGO.

De todas aquesas penas ¿Qué sé la que sientes más?

D. LUIS.

No sabes.

RODRIGO.

¿Que la que llegas A sentir más, son los celos De tu hermano y Beatriz bella?

D. LUIS.

Engáñaste.

RODRIGO.

¿Pues cuál es?

D. LUIS.

Si tengo de hablar de véras, (De tí sólo me fiara) Lo que más siento es que sea Mi hermano tan poco atento, Que llevar á casa quiera Un hombre mozo, teniendo, Rodrigo, una hermana bella, Viuda y moza, y como sabes, Tan de secreto, que apénas Sabe el sol que vive en casa; Porque, Beatriz, por ser deuda, Solamente la visita.

RODRIGO.

Ya sé que su esposo era Administrador en puerto De mar de unas reales rentas Y quedó debiendo al Rey Grande cantidad de hacienda, Y ella á la corte se vino De secreto, donde intenta, Escondida y retirada, Componer mejor sus deudas: Y esto disculpa á tu hermano; Pues, si mejor consideras Que su estado no la da Ni permision, ni licencia De que nadie la visite, Y que, aunque tu huésped sea Don Manuel, no ha de saber Que en casa, señor, se encierra Tal mujer, ¿qué inconveniente Hay en admitirle en ella? Y más habiendo tenido Tal recato y advertencia, Que para su cuarto ha dado Por otra calle la puerta, Y la que salia á la casa, Por desmentir la sospecha, De que el cuidado la habia Cerrado, ó porque pudiera Con facilidad abrirse Otra vez, fabricó en ella Una alacena de vidrios, Labrada de tal manera, Que parece que jamás En tal parte ha habido puerta.

D. LUIS.

¿Ves con lo que me aseguras? Pues con eso mismo intentas Darme muerte; pues ya dices Que no ha puesto por defensa De su honor más que unos vidrios, Que al primer golpe se quiebran.

_(Vanse.)_

* * * * *

Habitacion de Doña Ángela en casa de Don Juan.