Teatro selecto, tomo 4 de 4 · Capítulo real 165 de 185

ESCENA III

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.

LA SOMBRA.

SOMBRA.

¿Cuándo el acento fué rayo veloz, Trueno el eco, relámpago la voz, Flecha el aire, dogal El suspiro, el anhélito puñal, Sino hoy, que contra mí Las cláusulas del cántico que oí, El relámpago, el rayo, el trueno son Dogal, flecha y puñal del corazon? ¡Oh qué mal ejemplar Al áspid mi quebranto ha de dejar; Pues siendo el áspid yo Que de la luz huyendo, se escondió, Resulta ser en él La música el conjuro más cruel! Pero miente el dolor, Que si él se da á partido, no el furor, La ira, la rabia, el pasmo, el frenesí, Que ha introducido en mí Que del no sér pasando el hombre al sér, Esposo de la luz haya de ser, Siendo la sombra en tálamo feliz, A su opuesta, jurada emperatriz Del universo; pero no haré tal; ¡Oh, máteme el dolor ántes que el mal! ¡Ni del profundo horror, Cuna del susto y tumba del pavor, En quien es el vivir, Morir eterno para no morir! ¡Patria horrible y crüel Del odio infame, del rencor infiel, Escuela del penar, Mansion del llanto, casa del pesar; Reino de confusion, Babel del siglo, lóbrega mansion Del espanto, el asombro y la crueldad! ¡Ah del centro, de cuya obscuridad La Sombra arrastra el lóbrego capuz! ¡Ah del negado auxilio de la luz, Línea del mal, antípoda del bien, Ciudad sin Dios! ¡Ah del abismo!