Teatro selecto, tomo 4 de 4 · Capítulo real 104 de 185

ESCENA IX

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.

DON PEDRO, _que se encuentra con_ DON FÉLIX, DON JUAN Y HERNANDO, _al salir de la casa_.

D. PED.

¡Don Juan, Don Félix! ¿qué es esto? ¿Dónde vais así los dos?

D. FÉLIX.

Paseándonos vamos.

D. PED.

No Es la deshecha bastante A desmentir el semblante; Y habiendo llegado yo A tiempo que ya empuñadas De ambos las espadas ví, No habeis de pasar de aquí.

D. JUAN.

Prevenciones excusadas Son las vuestras, vive el cielo.

HERNAN.

No son, que mi amo y Don Juan A reñir, Don Pedro, van.

D. FÉLIX.

Calla, pícaro. _(Vase Hernando.)_

D. PED.

¿Qué duelo Hay, que entre amigos lo sea Que no se pueda ajustar, Félix, ántes de llegar Al último trance? Vea Yo que haceis esto por mí, Y sepa la causa.

D. FÉLIX.

Yo No he de decirla, que no Me está á mí bien.

D. JUAN.

A mí sí, Que no quiero que se diga Que sobre la obligacion De huésped, es sinrazon La que á este trance me obliga. Y pues que sois caballero, Que nos dejaréis reñir, La ocasion he de decir...

D. FÉLIX.

No direis; porque primero Yo...

D. PED.

Tened.

D. FÉLIX.

_(Ap.)_ ¡Oh quién pudiera Su discurso suspender!

D. JUAN.

Que quiero con vos hacer Lo que con otro no hiciera. Yo, Don Pedro, he fiado De Don Félix que estoy enamorado De una dama; y habiéndome valido Dél, no sólo[3] ayudarme ha pretendido, Pero contra su honor, contra su fama, Sé que festeja aquesta misma dama. Ved si es justa mi queja, Pues dándole un papel por esta reja...

[3] No solo _no_ ha pretendido ayudarme.

D. PED.

_(Ap.)_ ¡Qué es lo que escucho, cielos!

D. JUAN.

Oí (que oyen mucho contra sí los celos) Que dijo la tercera Que el dueño suyo Doña Eugenia era. Su nombre dije, poco habrá importado El haberla nombrado, Siendo quien sois.

D. FÉLIX.

_(Ap.)_ Con nuevas penas lucho.

D. PED.

Esperad, que no importa, sino mucho, Porque aquese desvelo Me toca á mí con ambos, ¡vive el cielo! Con vos, pues habeis sido De Eugenia amante, que es la que he seguido; Y con él, pues de vos á oir he llegado Que está Don Félix de ella enamorado: De suerte que en los dos vengar prevengo La razon que teneis y la que tengo.

D. JUAN.

Si vos os declarais de Eugenia bella Amante, cuando yo muero por ella, Ya con vos es mayor empeño el mio, Pues ya son dos de quien mis penas fío, Y dos los que me ofenden.

D. FÉLIX.

Dos son tambien los que agraviar pretenden Mi amistad, presumiendo Que, siendo yo quien soy, á ambos ofendo, Cuando en mi valor hallo Que al uno por el otro su amor callo, Y excusar el empeño solicito, Pasando la fineza á ser delito.

D. JUAN.

¿Fineza es, cuando impío...

D. PED.

Cuando ingrato...

D. JUAN.

Con falsa fe...

D. PED.

Con fementido trato...

LOS DOS.

Ofendeis mi amistad?

D. FÉLIX.

Oidme primero, Pues á los dos satisfacer espero.

D. JUAN.

Pláticas acortemos, Y puesto que tenemos Nuestro duelo empezado, Venid conmigo.

D. PED.

Habiendo yo llegado A tiempo que he sabido Que los dos me ofendeis, ¿cómo he podido Dejar de ir con los dos?

D. FÉLIX.

Y ¿cómo puedo Yo dejar que los dos con tal denuedo Presumais que traidor puedo haber sido?

LOS TRES.

De ambos está ofendido Mi valor.

D. FÉLIX.

Por mi honor volver espero.

D. JUAN.

Calle la lengua pues, y hable el acero.

_(Riñen los tres.)_