Teatro selecto, tomo 4 de 4 · Capítulo real 146 de 185
ESCENA PRIMERA
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.
_Sale_ EL PENSAMIENTO, _vestido de loco, de muchos colores_, Y DANIEL, _tras él, deteniéndole._
DANIEL.
Espera.
PENSAM.
¿Qué he de esperar?
DANIEL.
Advierte.
PENSAM.
¿Qué he de advertir?
DANIEL.
Óyeme.
PENSAM.
No quiero oir.
DANIEL.
Mira.
PENSAM.
No quiero mirar.
DANIEL.
¿Quién respondió dese modo Nunca á quien le preguntó?
PENSAM.
Yo, que sólo tengo yo Desvergüenza para todo.
DANIEL.
¿Quién eres?
PENSAM.
Cuando esto ignores, Vengo á ser yo el ofendido. ¿No te lo dice el vestido Ajironado á colores, Que, como el camaleon, No se conoce cuál es La principal causa? Pues Oye mi difinicion. Yo, de solos atributos Que mi sér inmortal pide, Soy una luz que divide A los hombres de los brutos. Soy el primero crisol En que toca la fortuna, Más mudable que la luna Y más ligero que el sol. No tengo fijo lugar Donde morir y nacer, Y ando siempre, sin saber Dónde tengo de parar. La adversa suerte ó la altiva Siempre á su lado me ve; No hay hombre en quien yo no esté, Ni mujer en quien no viva. Soy en el rey el desvelo De su reino y de su estado; Soy en el que es su privado La vigilancia y el celo; Soy en el reo la justicia, La culpa en el delincuente, Virtud en el pretendiente, Y en el próvido malicia; En la dama la hermosura, En el galan el favor, En el soldado el valor, En el tahur la ventura, En el avaro riqueza, En el mísero agonía, En el alegre alegría, Y en el triste soy tristeza; Y, en fin, inquieto y violento, Por donde quiera que voy Soy todo y nada, pues soy El humano Pensamiento. Mira si bien me describe Variedad tan singular, Pues quien vive sin pensar No puede decir que vive. Esto es si en comun me fundo; Mas hoy en particular Soy el del rey Baltasar, Que no cabe en todo el mundo. Andar de loco vestido No es porque á solas lo soy, Sino que en público estoy A la prudencia rendido; Pues ningun loco se hallara Que más incurable fuera, Si ejecutara y dijera Un hombre cuanto pensara; Y así lo parecen pocos, Siéndolo cuantos encuentro, Porque, vistos hácia dentro, Todos somos locos, Los unos y los otros. Y en fin, siendo loco yo, No me he querido parar A hablarte á tí, por mirar Que no es compatible, no, Que estemos juntos los dos; Que será una lid cruel, Porque, si tú eres Daniel (Que es decir _Juicio de Dios_), Mal ajustarse procura Hoy nuestra conversacion, Si somos, en conclusion, Tú juicio, y yo locura.
DANIEL.
Bien podemos hoy un poco Hablar los dos con acuerdo, Tú subiéndote á ser cuerdo, Sin bajarme yo á ser loco; Que aunque es tanta la distancia De acciones locas y cuerdas, Tomando el punto á dos cuerdas, Hacen una consonancia.
PENSAM.
Responderte á todo intento, Y es consecuencia perfeta, Que lo que alcanza un profeta Se lo diga el Pensamiento.
DANIEL.
Díme, ¿de qué es el placer Que ahora vuelas celebrando?
PENSAM.
De la boda estoy pensando, Que hoy Babilonia ha de ver, El aplauso superior.
DANIEL.
Pues, ¿quién, dí, se ha de casar?
PENSAM.
Nuestro rey Baltasar, De Nabucodonosor Hijo, en todo descendiente.
DANIEL.
¿Quién es la novia feliz?
PENSAM.
La gallarda emperatriz De los reinos del Oriente, Cuna donde nace el dia.
DANIEL.
¿Ella es idólatra?
PENSAM.
¡Pues! Y tan idólatra es, Que es la misma Idolatría.
DANIEL.
¿Él no estaba ya casado Con la humana Vanidad De su imperio y majestad?
PENSAM.
Su ley licencia le ha dado De dos mujeres, y áun mil; Y aunque Vanidad tenía, Vanidad é Idolatría Le hacen soberbio y gentil; Juicio de Dios, ó Daniel, Que todo es uno; que así Lo dice el texto.
DANIEL.
¡Ay de mí!
PENSAM.
¿Habiais de casar con él, Que tanto lo sentís vos? (_Ap._ Mal en decírselo hice.)
DANIEL.
¡Ay de tí, reino infelice! ¡Ay de tí, pueblo de Dios!
PENSAM.
Si va á decir la verdad, Vos estais ahora pensando Que él celebra bodas, cuando Llorais en cautividad Vosotros; y es el dolor De que esta boda no sea Con la Sinagoga hebrea, Por quedar libres, y por... Pero la música suena; _(Suenan chirimías.)_ Presto á otra cosa pasé. Miéntras Babilonia ve Qué recibimiento ordena A su reina, que los dos Nos retiremos nos dice.
DANIEL.
¡Ay de tí, reino infelice! ¡Ay de tí, pueblo de Dios! _(Retíranse.)_