Tratado fisiológico y psicológico de la formación del lenguaje · Unidad 35 de 39
Unidad 35 · CAPITULO XIII
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CAPITULO XIII
Be las relaciones filosóficas ó verdadera
ideología de las letras alfabéticas. Diez ni mas ni menos son las relaciones filosóficas, categorías, definiciones, ó ideas representadas por las letras alfabéticas de todas las lenguas: no ideas simbólicas, como han creido algunos cabalistas de la escuela racionalista alemana y española desde Nebrija, Schultens y Garcia Blanco hasta nuestros dias que han tenido embaucadas las escuelas con sus misterios simbólicos del alfabeto hebreo, sino ideas físicas ó naturales fundadas en el ser y calidad de las cosas, objetos y acciones que se quieren indicar por ellas, y que abrazan todas las operaciones geométricas a que están sugetos todos los seres del Univeso, y son como las diez unidades fundamentales de todos los cómputos imaginables: porque por ellas y con ellas solamente se indican cuantas maneras ó modos pueden caber en el orden natural del ser de las cosas ; y su prodigiosa y múltiple combinación en la di-
ferencia de tantas lenguas es un tesoro incalculable de la divina sabiduría esparcida en ellas. Mas antes de presentar á la vista el prospecto de relaciones filosóficas significadas por el órgano de la voz en todos los idiomas, juzgo muy oportuno prevenir el entendimiento acerca de algunos puutos esenciales en orden á la naturaleza de las cosas, no suceda que por ser algo abstractas las ideas que nos representan las letras se crea que el valor y significación ideológica que se ha hallado en ellas, sea una pura ficción ó delirio de la imaginación, como les sucedió á los simbologistas, que tuvieron que pararse al momento mismo de levantar el vuelo por los espacios imaginarios de su fantasía; pues nadie puede apreciar un asunto que no comprende.
Conviene pues saber que la verdad es la realidad y por consiguiente que no puede existir realidad alguna sin que sea verdadera; como la realidad ó verdad de las cosas puede existir en ellas sin ser percibida por nuestro entendimiento, considerada bajo de este respecto, la verdad no es otra cosa que la real existencia de las mismas, y como esta realidad en las cosas existentes puede ser conocida por el entendimiento humano tal cual es en si misma, resulta que ningún conocimiento puede ser formal, si la idea concebida por él no corresponde á la realidad: y en tal caso es una pura ilusión y no una verdad. El entendimiento debe ponernos en comunicación con los objetos; si no los conoce tales como son en si, dicha comunicación es nula; porque entonces el conocimiento no se refiere al objeto real sino á una cosa diversa; asi los que esplicaron la ideología délas, letras por el significado de los nombres ii objetos representados por el nombre de ellas, padecieron esta ilusión, creyendo idea de la letra simple lo que era idea compleja de una palabra entera, lo cual es un error muy grosero.
Siendo la verdad la cosa misma; la
diferencia de las cosas implica diferencia de verdades : la diferencia de las verdades exige difencia de inedios para alcanzarlas. Estos medios 6 facultades de nuestra alma son la sensibilidad externa, la imaginación, la sensibilidad interna y por último la inteligencia: la cual tomada en su generalidad e.s la facultad de conocer las cosas. Estas pueden ser conocidas de una misma manera y sin embargo ser objeto de sensaciones, imaginaciones y sentimientos muy diversos. Un discurso oido por una persona que no entiende el idioma, no puede causar en ella mas de una mera sensación del sonido de la voz ; en el que entiende el idioma le causa una idea distinta, pero no tan clara como en un buen retórico que conoce todas las partes del discurso; y la idea de este último es muy diferente de la que forma el que entiende la materia de que trata. En el primero hay la idea de una sensación, en el segundo la imagen de los objetos representados por la palabra, en el tercero el arte con que está formado el discurso, pero en el último un conocimiento claro de la materia de que habló. Cuando decimos, pues que las letras alfabéticas significan las cosas como son en si mismas se ha de entender en este último .sentido y no en los tres primeros. Querer considerar los objetos como se nos presentan á los sentidos ó á la imaginación sin comprender sus íntimas relaciones ó el complejo de ideas que arrojan sus factores en cada una de las letras que se emplean para la formación de la palabra con que se apellidan las cosas, ha sido la causa de que grandes filósofos cayeran en grandes absurdos, en los estravagantes sistemas ó teorías que formaron del lenguage y tal vez la única razón de no haber acertado con la legítima significación de las letras.
El lenguage es la espresion del pensamiento por medio de la palabra. Esta espresion se halla sugeta á principios comunes a todas las lenguas; el descubrir y examinar estos principios
es el objeto de la filología ó filosofía del lenguage. Como el lenguage es una cosa que se nos da hecha, su estudio debiera ser analítico, esto es, descomponiendo, llegando á encontrar lo que debe haber después de haber visto lo que hay. En esta parte se pudiera también proceder por el método sintético: pero conviene nunca perder de vista que la gramática general versa sobre un hecho, y por consiguiente las teorías nunca deben contrariar la observación. El método sintético en la demostración de la formación del lenguage ha sido imposible hasta el presente por razón de que los filósofos han ignorado la significación de los principios elementales del lenguage ; mas esta dificultad queda ya superada por lo que va expuesto en los Capítulos anteriores, por lo cual se pone de manifiesto que las letras de todos los alfabetos se reducen todas á las diez primitivas y cuya significación vamos á esponer tal cual la hemos hallado en todos los idiomas y en todas las palabras de los mismos. Después de una prolija observación de muchos años y del estudio profundo de muchas lenguas hemos alcanzado lo que buscó inútilmente Leibnitz y tantos otros filósofos, y verificado la profecía del Exmo Cardenal Nicolás Wisseman introducción mmZiíím al libro ip de los discursos que se hallan al fin de las Vindicias de la Biblia, Barcelona 1854; en donde después de haber referido los varios rumbos que tomaron los filósofos para llegar á este punto dice : ^^ A medida que los partidarios de estos métodos multiplican sus tareas, se van borrando las diferencias que los separaban, y hay motivo para creer que no tardarán en confundirse á resultas de algún gran descubrimiento . "
Toda ciencia tiene sus pi-incipios, y si estos no se conocen mal se pueden tirar las consecuencias. Vamos pues por partes. La idea que nos da la definición de las letras, considerada absolutamente ó aisladamente es genérica;
mas considerada relativamente ó en composición con otra, viene á ser específica; y por esto llamo relación ala definición ideológica de cada letra. Todo lo que existe está compuesto de ciertas propiedades ó esenciales que constituyen su propia existencia, y estos esenciales se pueden considerar como relaciones necesarias para constituir un todo: una de ellas que falte queda destruido el todo: y como las letras son características de las relaciones existentes en los objetos ó modos de ser de las acciones que significan, una sola letra que falte ú otra que se ponga en su lugar ó que varié de colocación, descompone la palabra, dará una relación menos ó diferente, ó contraria á su definido. Por tanto para que las definiciones salgan claras, distintas, completas y exactas, en ningún idioma se ha de omitir letra alguna en las palabras, con la advertencia que el análisis de' las letras ha de recaer sobre el significado particular de cada monosílabo componente de la palabra y no sobre la palabra entera, si es compuesta de muchas silabas, v- gr: im-stru-mín -to son cuatro palabias distintas, ¿m ó yim en hebreo significa cum; stru la radical del verbo struir; min ó men partícula de ablativo de causa material; to artículo neutro griego; asi triangulo; aquel tri es independiente de ángulo, y solo sirve para el número tres ó para otra radical con iguales relaciones.
No puede ser perfecta lengua al^u na sin que cada una de las letras y sílabas tenga una precisa significación, porque de lo contrario, ninguna palabra podrá tener propiedad, pues no podría indicar el género y diferencia necesaria para una definición descriptiva que la ha de analogizar con su signado y hacerla propia- Pero no se infiere de aquí que las letras simples sean onomatópicas, son mas bien análogas á la naturaleza, como hemos probado en su física formación : y aquí no hablamos de los principios elementales que constituyen la formación de las le-
tras, sino de su significado y de las definiciones que resultan en concreto de su varia combinación. Como los números aritméticos á mas del valor intrínseco tienen otro valor accidental proveniente de la juxtaposicion relativa al número inmediato, asi todas las letras alfabéticas sin perder jamás su primitiva significación toman nuevo aspecto según su colocación: de modo que las últimas rigen siempre las primeras quedando la primera como adjetivo y la segunda como sustantivo ó como género y especie, ó como dicen los gramáticos régimen de aposicion^no obstante que ambas sean genéricas, v . gv: a que significa extensión : n que significa entidad; todo junto dice an entidad extensa ó entidad de extensión; y puestas al revés dicen na extensión entitativa ó extensión de entidad. Se vé pues la diferencia que hay en estas dos radicales an y na; en la primera hay una entidad extensa, capaz, dilatada, lo cual significamos en castellano por la palabra an-cho : en la segunda fes el ente que se estiende, como cuando alguna cosa na-ce y asi decimos: nace el sol., porque se estiende con sus radios sobre la faz de la tierra, nace el trigo, porque se desarrolla; na-da el hombre, porque está tendido sobre el agua ó se estiende y corre sobre ella como el pez. De modo qne siendo la pi'imera letra posesor de la segunda y la segunda posesor de la tareera; y nn monosílabo posesor de otro monosílabo, resulta que las letras se han de traducir como si fuesen muchos nombres seguidos, esto es, poniendo después de cada letra, el artículo ó característica de posesión í?e, cuya construcción observan muchos idiomas, como el hebreo, khéchua, inglés y huarani, V. gr: Ynca-Jiuasi casa del Ynca: tumpa-Jio casa de Dios, ó la Yglesia.
Por este procedimiento hemos podido evitar el Scylla y Charibdis en que naufragaron todos los radicalistas y etimologistas que trataron de reducir las lenguas á un solo principio, y hemos
demostrado la falsedad de la proposición:" de ser imposible volver á hallar jamás el lenguage primitivo, aun suponiendo que haya podido conservarse intacto hasta el instante de la dispersión, después de la confusión de Babel.» Porque é, la verdad no hay radical ni etimología alguna en la lengua como no la hay en el número y cualquiera radical ó etimología, que se suponga, esta viene alterada en sentido contrario con una sola letra que se le agrega ó se le muda, V. gr: aut^ y aur; en el primer caso la t que significan junta modifica la radical au de tal modo que dice: t junta: ti de substancia; a de extensioni que es la junta de una partícula disyunctiva au^ ó, vel^ y hace la conjunción de dos cosas diversas aut aut ó uno ú otro ; mas en el segundo caso por la r que significa división aquella radical au viene modificada de otra manera enteramente opuesta y dice: r división: íí de substancia; á de extensión; la división de una substancia que se extiende es la luz que desparrama sus radios por el aire, y es un quid absolutamente distinto de la radical aut: una letra mas ó menos hace cambiar toda la definición y lo único que se puede sacar de la radical ó etimología es un qiiid simile V. gr : de aur hebreo reluciehte, derivar el nombre aurum latino per similitudinem non proprietatem.
No dejará de causar alguna novedad á los mismos sabios este modo de simplificar las voces; pero ésta admirable y casi milagrosa perfección de simplificar las palabras hasta á dar con el significado de las silabas y letras, hermosea de tal modo los idiomas primitivos, que los vindica completamente de los embates con que han sido atacados en sii sintaxis y manera de construcción: la definición del valor intrínseco de cada letra es una definición digamos esencial del nombre que la distingue; mas la que resulta del conjunto de las letras en las cosas que se denominan es puramente descriptiva de las propiedades ó relaciones que entran en tales objetos,
aunque á veces parecen también esenciales dichas relaciones. El poco conocimiento de la esencia de los objetos (no hablamos aqui de la esencia química, sino del modo físico de existir las cosas) hace que sean muy contadas las definiciones esenciales, como v.gr: aquella que da el hebreo á la luz en su aur y otras semejantes,: y asi en la mayor parte de los casos son puramente analógicas o descriptivas; la intima naturaleza de las cosas nos es frecuentemente desconocida y de ella sabemos poco y de una manera imperfecta y esta verdad se conoce tanto mejor cuanto mas se profundiza en las ciencias ; el resultado de los trabajos mas asiduos y profundos es la convicción de nuestiti ignorancia. Pero el que quisiere negar todo lo que no entiende, seria un gran necio. En las ciencias que versan sobre objetos necesarios, es preciso atenerse al enlace de las ideas puras, en las que tienen por objeto un hecho es preciso fundarse sobre la observación para definir las cosas. Por tanto, debe el hombre despreocuparse de muchas impresiones erradas, que ofuscan su entendimiento y que han nacido con él desde sus primeros pasos para que vea en las cosas lo que hay realmente y no lo que el cree ó desea que haya. Relaciones filosóficas significadas por las
diez letras fundamentales de los idiomas.
1^ A. significa extensión.
2=^ I. significa atingencia.
3=^ U. significa substancia.
4'=^ K. significa existencia.
5=^ L. significa sutileza.
6 =^ M. significa unión.
7* N. significa entidad.
8^ R. significa división.
9=5 S. significa volumen.
10=^. T. significa junta.
Explicación.
Todas las letras alfabéticas de las que hemos hablado en el Capítulo anterior ya sean simples ya sean compuestas llevan consigo la misma significación de sus primitivas, asignada en
la tabla de las diez letras fundamentales, simple si son simples y compuesta si son compuestas ; asi la letra c que es le significa existencia; mas la g- que es liu significa substancia de existencia; j y asi de las demás. En cuanto á Ja letra jayin hebrea, aunque se pronuncie como consonante es ,un verdadero triptongo eati, y asi lleva tres definiciones; quitándole la final de su nombre in, que no pertenece á la letra, sino al nombre de ojo que significa, y esta final es muj general en las lenguas V. gr : Roma-m un ente-de Roma ; lo cual conviene tener muy presente en la descomposición de las palabras para no tomar una cosa por otra. Ningún literato podrá poner en duda que la palabra jayin hebrea significa ojo en castellano, que la y griega es la misma íí alemana y francesa, que la y griega viene del jayin hebreo ; en fin que el aug teutón ha dado lugar al oculus latino, al oyó ú olio antiguo del castellano, y por último que todas las palabras hebreas en que entra él jayin ^ pueden traducirse por eau francés con toda propiedad, como eauiedlée oled; eauber lee o&er, y que la definición que resulta por las letras no puede ser mas adecuada á su propia naturaleza que lá de substancia de extensión de atingencia, considerada sin dependencia de las demás letras que la modifican en sus varias combinaciones. Cotéjese esta definición con el nervio óptico y se verá su perfecta correspondencia ; y sobre todo me convence que es el triptongo francés eau la palabra tan disputada entre los comentadores de la Biblia raquiau, firmamento, división ó espansion. Primeramente la radical raqui se halla en khéchua con significación de dividir igualmente que en hebreo; raquiy la división; raquic el que divide, v. gr:.el que hace camino entre un grupo de gente. Ahora bien, sabido es que el caldeo pone el artículo a á los nombres, á diferencia del samaritano y hebreo que las mas de las veces le omiten. En he-
breo jayin lleva el punto patah a por delante de au y se pronuncia raquiá suprimiendo la u; pero en caldeo á mas del punto a debajo del jayin lleva otra a que es la ha noticia del hebreo y dice auhá^ lo cual pronunciado en francés dice oM; los Samaritanos escriben y pronuncian á lo antiguo, como buenos franceses raquiau lee raquió; la aspiración gutural que se hace sentir en este tritongo es la primera vocal i convertida en consonante eau ó haü lee jó ; mas cuando lleva otros puntos no se percibe sino la aspiración de la e que es la primera de las tres : en prueba de ello los Franceses á los ojos llaman yeux que es el mismo ayin hebreo con la x final aformativa de plural, con además la jod preformativa de nombres y mu- •dada en y por ser consonante.
Filosofando de esta manera venimos k descubrir que el jayin hebreo es el artículo ho masculino griego compuesto de eau^ cuj^os vestigios tenemos en francés en tablean, chapean, mirabeau, y otros semejantes ; que el artículo he femenino griego y hebreo es el diptongo latino ea; que el to griego es el tau hebreo ; que el pronombre latino is es el pronombre demostrativo hebreo it; que el the inglés, de castellano, die alemán es el di caldeo con igual significación: que el quod se compone de M y ot hebreo ó mejor Jcaut^ cuyas significaciones no pueden corresponder sino á los artículos ó pronombres y no á las cosas á cuyas palabras se afijan y que conviene deslindar para no equivocar la definición de un artículo ó partícula afija con el nombre del objeto.
Los Piamonteses hablamos todavía la lengua primitiva en muchas palabras sin artículo prefijo, y asi decimos el cap y no capo, dur y no duro, pur y no puro, gat y no gato, cuya o final es el artículo o griego masculino ; por donde se colige que las lenguas primitivas son mas monosilábicas y menos compuestas : y esta es la regla general para no equivocar las definiciones, la de
descomponer las palabras en sus elementos primitivos y dar á cada uno su verdadera significación y no confundir, ni mezclar la de una partjcula con la de la otra. Toda palabra que pasa de un monosílabo, ó tres letras, ó ad summuni de dos sílabas es sospechosa de mezcla de dos radicales y que no conviene confundir la una con la otra; y esto mucho mas en el hebreo que suele hacer con frecuencia dicha mezcla V. gr : yiber hace yiiri, yibria^ yibrit^ cuyas ¿, m, it finales son artículos.