Tratado teórico-práctico de frenopatología · Unidad 379 de 422

Unidad 379 · OINét FB8NO- PATOLOGÍA. 39

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OINét FB8NO- PATOLOGÍA. 39

514 LOCUBA SISTBMATJZADA.

desaparecido los síntomas mas culminantes — ^la agitación y el estado emocional — ^y que, á pesar de todo, en las funciones intelectuales, no se ha restablecido la integridad. La locura sistematizada es, pues, siempre un resultado, ó por mejor decir, un residuo de otro estado frenopático de los que hemos estudiado en el orden de las locuras propiamente dichas. £1 tránsito desde la manía, la melancolía ó la monomanía á la locura sistematizada, se verifica con mucha lentitud y con oscilaciones, á veces muy prolongadas; el delirio, afirmativo ó negativo , se va disipando, hasta que no resta sino una ligera excitación, maniaca ó melancólica, de curso crónico. La calma se restablece; el enfermo parece mas susceptible de reflexión; las ideas son menos confusas y pudiera creerse que la alienación está próxima á un feliz desenlace. {Cuánto dista, sin embargo, de marchar por buen camino! £1 carácter moral ha sufrido un cambio completo: si no siente el dolor frenálgico, y si ya no manifiesta la agitación maniaca, no es porque la impresionabilidad cerebral haya recobrado ese equilibrio móvil que caracteriza la salud mental, sino porque la sensibilidad moral ha sido aniquilada, perdiéndose al propio tiempo aquella fuerza de reacción con que antes el espíritu rebpondia á las excitaciones externas ó de origen intelectual. De ahí que estos enfermos vivan indiferentes para todo: ni odian ni aman; nada les conmueve; se enteran, sin lamas pequeña muestra de pesar, de la muerte ó de la desgracia de las personas á quienes anteriormente distinguían con su mayor predilección; no les causan el menor trastorno los acontecimientos mas graves. £n su cerebro, anonadado, solo resta un tendón de Aquiles, un punto vulnerable: sus ideas fijas. Trátese de combatirles y se levantará una reacción ruidosa, un arrebato de ira; procúrese aplaudirlas, y el enfermo se mostrará complaciente y engreído. £sta obtusión moral, locura afectiva fijdj como dice Griesinger, es la causa de la extrema docilidad de estos enfermos; aun haciendo vida común, lleva cada uno una existencia separada; no se conciertan nunca entre sí. Les es indiferente cuanto les pasa á sus compañeros de enfermedad; no se alteran cuando alguno de ellos es castigado ó separado de la comunidad, y son tan disciplinables, que un solo guardián basta para custodiarlos á todos. «£stos individuos, añade el citado autor, no se han vuelto, pues, completamente inaccesibles á las emociones, pero no hay en ellos sino un solo grupo de ideas que tenga bastante fuerza para sugerir aquellas. La disposición dominante del carácter, en general, corresponde perfectamente á las concepciones deliran-