Tratado teórico-práctico de frenopatología · Unidad 76 de 422
Unidad 76 · P0NCI0MB6 AFBCTI¥A8. IOS
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^D estado de recuerdo — aparte una excitación hiela la célula intectual^', ó del punto Zj en donde existe una sensaeiojir^no de «sráeter óptico, también en estado de recuerdo, parte una excitación semejante, en dirección á la célula intelectual f , reflejándose estas conmociones por las fibras, oortico-estríadas correspoadientes, tendremos la producción del lenguaje, hablado ó escrito, por una incitación cerebral directa y, por consiguiente, 4e marcha oentrif uga. Tal es lo que aconteoe cuando hablamos ó escribimos sobre las ideas que tenemos en recuerdo.
Visto y analizado este esquema, es fácil comprender que la pérdida de la facultad del lenguaje, que constituye la afasUi^ puede depender: 1.*, de la destrucción de las células que forman j retienen las ideas; 2."*, de una lesión del aparato éscito-motor qae trasforma el estímulo de la volición en excitación de movimiento, aparato que, á ser exactas las ideas de Broca, seria la tercera circunvolución del lóbulo frontal del lado izquierdo; 7 3.*, de alteraciones, orgánicas ó dinámicas, de las fibras con<> dactoras de la impresión éxito-motriz, ó sea del sistema convergente inferior. En el primer caso, la afasia depende de la pérdida de la memoria*-amnesia — ^^ó de la demencia; en el segundo, es esencial ó idiopática, mereciendo entonces el nombre de afa-- ria verdadera^ y en el tercero, la a&sia depende de la parálisis. En otros términos: el demente no habla porque nó tiene ideas; el afásico propiamente dicho no acierta á producir la acción cerebro-motriz que ha de determinar el movimiento-signo de sus actos psíquicos: hállase en el caso del niño que aun nó ha aprendido á hablar; el afectado de parálisis tiene ideas, conoce el nombre de las cosas, engendra la acccion cerebro-motriz que debe dar lugar al movimiento-signo, pero la corriente éxitomotmi se halla interrumpida y no puede llegar al músculo para dar lugar al movimiento representativo.
Meomi^mo de las fitnciMUS afectivas .^-Ia sensibilidad y la inteligencia no tendrían objeto útil, si, como resultado de sus pereqpciones, no suscitasen sentimientos de atracción , para lo queHestimamos que nos conviene, ó de repulsión, para lo que conaldeíamos dañino. El conjunto de estos sentimientos constitaje la a/ectbotdíOdf y los actos por los cuales aquellos impulsos se levelaoi forman laa waMfestaaUmes pasionales.
Las operaciones psíquicas de la afectividad, son muy distintas de las intelectuales; pero están intimamente ligadas á estas, pues para amar ó aborrecer alguna persona ó cosa, es preciso cono* <wáa.