Una excursión a los indios ranqueles · Unidad 155 de 243

Unidad 155 · CSÁ EXCURSIÓN A LOS INDIOS BANQtJl 275

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

CSÁ EXCURSIÓN A LOS INDIOS BANQtJl 275

Verdad es que las desconfianzas de Mariano tenían también su razón de ser- No una vez, sino varias, diferentes administraciones, por medio de sus agentes fronterizos, lian intentado sembrar la discordia entre él y Baigorrita, entre estos dos y el Cacique Ramón.

El ejemplo y el recuerdo de lo que sucedió con la tribu de Cotiqueo no se borra en la memoria de los indios.

La tribu de éste formaba parte de la Confederación de que antes he hablado; cuando los sucesos de Cepeda, combatió contra las armas de Buenos Aires, y cuando Pavón hizo el revés, combatió contra las armas de Urquiza.

Coliqueo es para ellos el tipo más acabado de la perfidia y de la mala fe. Mariano Rosas me decía en una de nuestra;; conversaciones: "Dios no lo ha de ayudar nunca, porque traicionó a sus hermanos''.

Efectivamente, Coliqueo no solamente se alzó con su tribu, sino que peleó e hizo correr sangre, para venirse a Junín junto con el regimiento 7-° de caballería de línea, que guarnecía la frontera de Córdoba; se pasó al ejército del General Mitre, que se organizaba en Rojas, meses antes de la batalla de Pavón.

Con estos antecedentes y tamos otros que podría citar, para que se vea que nuestra civilización no tiene el derecho de ser tan rígida y severa con los salvajes, puesto que no una vez sino varias, hoy los unos, mañana los otros, todos alternativamente hemos armado su brazo para que nos ayudaran a exterminarnos en reyertas fratricidas, como sucedió en Monte Caseros, Cepeda y Pavón, con estos antecedentes, decía, se comprenden y explican fácilmente las precauciones y temores de Mariano Rosas.

Así fué que al notificarme que Camargo me acompañaría, me felicité de ello y le di las gracias.

Mk- había propuesto hacer consistir mi diplomacia en ser franco y veraz. Me parecía un deber de conciencia y una reimprescindible de conducta, en mi calidad de cristiano, nombre que deb^a procurar a toda costa dejar bien puesto. Pe consiguiente, nada tenía que temer de la fiscalización Je mi astuto agregadoEran las dos y media de la tarde cuando nos movimos -le Leubucó, a'egres y contentos, felices y esperanzados, lo mismo que al salir del Fuerte Sarmiento.

¡Es tan agradable el varonil ejercicio de correr por la Pampa, que yo no he cruzado nunca sus vastas llanuras, sin mentir palpitar mi corazón gozoso!

Mentiría si dijese que al oír retemblar la tierra bajo os cascos de mi caballo, he echado alsruna vez de menos el