Una excursión a los indios ranqueles · Unidad 2 de 243

Unidad 2 · I LUCIO V. MANSILLA

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I LUCIO V. MANSILLA

ventando placeres, manjares, necesidades y el microcosmo. o sea el hombre individual pugnando por emanciparse de las tiranías de la moda y de la civilización.

A los veinticinco años, somos víctimas de un sinnúmero de superfluidades. No tener guantes blancos, frescos corrí.'» una lechuga, es una gran contrariedad, y puede ser eausa de que el mancebo más cumplido pierda casamiento. ¡Cuántos dejaren de comer muchas veces, y sacrificaron su estómago en aras del buen tono !

A los cuarenta anos, cuando el cierzo y el hielo del invierno de la vida han comenzado a marchitar la tez y a blanquear los cabellos, las necesidades crecen, y por un bote de cola1 creám*, o por un paquete de cosmético, qué no se hace 1

Más tarde, todo es lo mismo; con guantes o sin guantes, con retoques o sin ellos "la mona aunque se vista de seda mona se queda".

Lo más sencillo, lo más simple, lo más inocente es lo mejor; nada de picantes, nada de trufas. El puchero es lo único que no hace daño, que no se indigesta, que no irrita.

En otro orden de ideas, también se verifica el fenómeno. Hay razas y naciones creadoras, rasas y naciones destructoras. Y, sin embargo, en el irresistible corso e ricorso de los tiempos y de la humanidad, el mundo marcha ; y una inquietud febril nace incesantemente a los mortales de perspectiva en perspectiva, sin que el ideal jamás muera.

Pues, cortando aquí el exordio, te diré, Santiago amigo, que te he ganado de mano.

Supongo que no reñirás por esto conmigo, dejándote dominar por un sentimiento de envidia.

Ten presente que una vez me dijiste, censurando a tu padre, con quien estabas peleado:

— ¿Sabes por qué el viejo está mal conmigo?

— Porque tiene envidia de que yo haya estado en el Paraguay, y él no.

Es el caso que mi estrella militar me ha deparado el mando de las fronteras de Córdoba, que eran las más asoladas por los ranqueles.

Ya sabes que los ranqueles son esas tribus de indios araucanos, que habiendo emigrado «e/i distintas épocas de la falda occidental de la cordillera de los Andes a la oriental, y pasado los ríos Negro y Colorado, han venido a establecerse entre el Río 5? y el Río Colorado, al naciente del Río Chalileo.

Últimamente celebré un tratado de paz con ellos, que el Presidente aprobó, con cargo de someterlo al Congreso.

Yo creía que siendo un acto administrativo no era ne cesa rio»,