Una excursión a los indios ranqueles · Unidad 4 de 243

Unidad 4 · WA EXCURSIÓN1 A LOS INMO.S RANQUELES 11

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WA EXCURSIÓN1 A LOS INMO.S RANQUELES 11

86 prolonga hasta la Ramada Nueva, llamada así por mí, y por los ranqueles Trapalcó, que quiere decir agua de Totora. Trapal es Totora y co agua.

La Ramada Nueva, son los desagües del Río 5.°, vulgarmente denominados la Amarga.

De la Ramada Nueva, y buscando la derecha de la frontera Sud de Santa Fe, sigue la línea por la Laguna N.° 7, llamada así por los cristianos, y por los ranqueles Potálauguen, es decir, laguna grande : pota es grande y lauquen laguna.

Siguiendo el juicioso plan de los españoles, yo establecí esta frontera colocando los fuertes principales en la banda Sur del Río 5.*.

En una frontera internacional esto habría sido un error militar, pues los obstáculos d'sben siempre dejarse a vanguardia para que el enemigo sea quien los supere primero.

Pero en la guerra con los indios el problema cambia de aspecto; lo que hay que aumentarle a este enemigo no son los obstáculos para entrar sino los obstáculos para salir.

El punto o fuerte principal de la nueva línea de frontera sobre el Río 5.° se llama Sarmiento. De allí arranca el camino que por Laguna del Cuero, famosa para los cristianos, conduce a Leubucó, centro de las tolderías ranquelinas.

De allí emprendí mi marcha.

Mañana continuaré.

Hoy he perdido tiempo en ciertos detalles creyendo que para ti no carecerían de interés.

Si al público, a quien le estoy mostrando mi carta, le sucediese lo mismo, me podría acostar a dormir tranquilo y contento como un colegial que ha estudiado bien su lección y la sabe.

¿Cómo saberlo?

Tantas veces' creemos hacer reir con un chiste y el auditorio no hace ni un gesto.

Por eso toda la sabiduría humana está encerrada en la inscripción del templo de Del f os.

De«eoB Je un viaje a los Ranqueles. — Una china y un bautismo. — Peligros de la diplomacia militar con los indios. — El indio Linconao. — Mañas de los indios. — Efectos del deber sobre el temperamento. — ¿Qué es un parlamento? — Desconfianzas de los indios para beber y fumar. — Sus preocupaciones al comer y beber. — Un lenguaraz. — - Cuánto dura un parlamento y que se hace en él. — Linconao atacado de las viruela?1. — Efectob de la viruela en los indios. — Gratitud de Linconao. — Reserva de un fraile.

Havía mucho tiempo que yo rumiaba el pensamiento de ir a Tierra Adentro.

El trato con los indios que iban y venían al Río 4.°, con motivo de las negociaciones de paz entabladas, había despertado en mí una indecible curiosidad.

Es menester haber pasado por ciertas cosas, haberse hallado en ciertas posiciones, pa.ra comprender con qué vigor se apoderan ciertas ideas de ciertos hombres; para comprender que una misión a los Ranqueles puede llegar a ser para un hombre como yo, medianamentie civilizado, un deseo tan vehemente, como puede ser para cualquier ministril una secretaría en la embajada de París.

El tiempo, ese gran instrumento de las empresas buenas y malas, cuyo curso quisiéramos precipitar, anticipándonos a Los sucesos para que éstos nos devoren o nos hundan, me había hecho contraer ya varias relaciones, que puedo llamar íntimas.

La china Carmen, mujer de veinticinco anos, hermosa y astuta, adscripta a una Comisión do las últimas que anduvieron en negociados conmigo, se había hecho mi confidente y amiga, estrechándose estos vínculos con el bautismo de una hijiita mal habida que la acompañaba y cuya ceremonia se hizo en el Río 4* con toda pompa, ¡asistiendo un gentío considerable y dejando entre los muchachos un recuerdo indeleble de mi magnificencia, a causa de unos veinte pesos bolivianos que, cambiados en medios y reales, arrojé a la ntonchancha esa noche inolvidable, al son de los infalible» gritos: ¡ padrino pelado '

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lo quien haya tenido ya el gusto de ser padrino, comprenderá que noches de ese género pueden ser realmente inolvidables para un triste mortal, sin antecedentes históricos, sin títulos para que su nombre pase a la posteridad, grabándose con caracteres de fuego en el libro de oiro de la historia.

¡Ahí tú has sido padrino pelado alguna vez. y me comprenderas.

Carmen no fué agregada sin objeto a la comisión o embajada ranquelina en calidad de lenguaraz, que vale tanto como secretario de un ministro plenipotenciario.

Mariano Rosas ha estudiado bastante el corazón humano, como que no es un muchacho; conoce a fondo las inclinaciones y gustos de los cristianos, y por un instinto que es de los pueblos civilizados y de los salvajes, tiene mucha confianza en la. acción de la mujer sobre el hombre, siquiera esté ésta reducida a una triste condición.

Carmen fué despachada, pues, con su pliego de instrucciones oficiales y confidenciales por el Talleyrand (M desierto, y durante algún tiempo se ingenió con bastante habilidad y maña. Pero no con tanta que yo no me apercibiese, a pesar de mi natural candor, de lo complicado de su misión, que a haber dado con otro Hernán Cortés habría podido llegar a ser peligrosa y fatal para raí, desacreditando gravemente mi gobierno fronterizo.

Pasaré por alto una infinidad de detalles, que te probarían hasta la evidencia todas las seducciones a que está expuesta la diplomacia de un jeíe de fronteras, teniendo que habérseles con secretarios como mi comadre; y te diré solamente que esta vez se le quemaron los libros de su experiencia a Mariano, siendo Carmen misma la que me inició en los secretos de su misión.

El hecho es que nos hicimos muy amigos, y que a sus i menos informes del compadre debo yo en parte el crédito de que llegué precedido cuando hice mi entrada triunfal en Leubucó.

Otra conexión íntima contraje también durante las últimas negociaciones.

El cacique Ramón, jefe de las indiadas del Rincón, me había enviado su hermano mayor, como muestra de su deseo de ser mi amigo.

Lineonao, que así se llama, es un indiecito de unos veinte años, alto, vigoroso, de rostro simpático, de continente airoso, de carácter dulce, y que se distingue de los demás indios en que no es pedigüeño. ,

Los indios viven entre los cristianos fingiendo pobrezas y necesidades, pidiendo todos los días; y con los mismos