Verdadera historia de los sucesos de la conquista de la Nueva-España (2 de 3) · Unidad 47 de 75

CAPÍTULO CL. — parte 2

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Dejemos á Cortés, que siempre tenia rebatos de mejicanos, hasta que se juntó en el real de Cristóbal de Olí, y en dos dias que allí estuvo siempre le combatian muchos contrarios; y porque yo en aquella sazon estaba en lo de Tacuba con Pedro de Albarado, diré lo que hicimos en nuestro real; y es que, como sentimos que Cortés andaba por la laguna, entramos por nuestra calzada adelante y con gran concierto, y no como la primera vez, y les llegamos á la puente, y los ballesteros y escopeteros con mucho concierto, tirando unos y armando otros, y á los de á caballo les mandó Pedro de Albarado que no entrasen con nosotros entre las calzadas; y desta manera estuvimos, unas veces peleando y otras poniendo resistencia no entrasen por tierra, porque cada dia teniamos refriegas, y en ellas nos mataron tres soldados; y tambien entendiamos en adobar los malos pasos.

Dejemos esto, y digamos cómo Gonzalo de Sandoval, que estaba en Iztapalapa, viendo que no les podia hacer mal á los de Iztapalapa, porque estaban en el agua, y ellos á él le herian sus soldados, acordó de se venir á unas casas é poblacion que estaban en el agua, que podian entrar en ellas, y les comenzó á combatir; y estándoles dando guerra, envió Guatemuz, gran señor de Méjico, á muchos guerreros á los ayudar y deshacer y abrir la calzada por donde habia entrado el Sandoval, para tomalles dentro y que no tuviesen por donde salir; y envió por otra parte mucha más gente de guerra; y como Cortés estaba con Cristóbal de Olí, é vieron salir gran copia de canoas hácia Iztapalapa, acordó de ir con los bergantines y con toda la capitanía de Cristóbal de Olí hácia Iztapalapa en busca de Sandoval; é yendo por la laguna con los bergantines y el Cristóbal de Olí por la calzada, vieron que estaban abriendo la calzada muchos mejicanos, y tuvieran por cierto que estaba allí en aquellas casas el Sandoval, y fueron con los bergantines é le hallaron peleando con el escuadron de guerreros que envió el Guatemuz, y cesó algo la pelea; y luego mandó Cortés á Gonzalo de Sandoval que dejase aquello de Iztapalapa é fuese por tierra á poner cerco á otra calzada que va desde Méjico á un pueblo que se dice Tepeaquilla, adonde ahora llaman Nuestra Señora de Guadalupe, donde hace y ha hecho muchos y admirables milagros.

É digamos cómo Cortés repartió los bergantines, y lo que más se hizo.