Viage al Parnaso La Numancia (Tragedia) y El Trato de Argel (Comedia) · Unidad 19 de 27

JORNADA III. — parte 2

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Si con esto acabára nuestro daño, Pudieramos llevallo con paciencia, Mas ay! que se ha de dar, si no me engaño, De que muramos todos, cruel sentencia. Primero que el rigor barbaro estraño Muestre en nuestras gargantas su inclemencia, Verdugos de nosotros nuestras manos Serán, y no los perfidos Romanos. Han acordado que no quede alguna Muger, niño, ni viejo con la vida, Pues al fin la cruel hambre importuna Con mas fiero rigor es su homicida. Mas ves alli do asoma, hermano, una, Que como sabes, fue de mí querida Un tiempo, con estremo tal de amores, Qual es el que ella tiene de dolores.

_Sale una muger con una criatura en los brazos, y otra de la mano_.

MADRE.

O duro vivir molesto! Terrible y triste agonia!

HIJO.

Madre, por ventura habria Quién nos diese pan por esto?

MADRE.

Pan, hijo, ni aun otra cosa Que semeje de comer!

HIJO.

Pues tengo de perecer De dura hambre rabiosa? Con poco pan que me deis, Madre, no os pediré mas.

MADRE.

Hijo, qué penas me das!

HIJO.

Pues qué, madre, no quereis?

MADRE.

Sí quiero; mas qué haré Que no sé donde buscallo?

HIJO.

Bien podeis, madre, comprallo, Si no yo lo compraré: Mas por quitarme de afan, Si alguno conmigo topa, Le daré toda esta ropa Por un mendrugo de pan.

MADRE.

Qué mamas, triste criatura! No sientes que á mi despecho Sacas ya del flaco pecho Por leche, la sangre pura? Lleva la carne á pedazos, Y procura de hartarte, Que no pueden mas llevarte Mis floxos, cansados brazos! Hijos del anima mia, Con qué os podré sustentar, Si apenas tengo que os dar De la propia carne mia? O hambre terrible y fuerte, Cómo me acabas la vida! O guerra, solo venida Para causarme la muerte!

HIJO.

Madre mia, que me fino, Aguijemos á do vamos, Que parece que alargamos La hambre con el camino.

MADRE.

Hijo, cerca está la casa Adonde echarémos luego En mitad del vivo fuego El peso que te embaraza.

_Entrase_.