Compendio de las lecciones de filosofía que se enseñan en el Colegio de Humanidades de San Felipe Neri de Cádiz · Unidad 8 de 142

Unidad 8 · DEL SENTIMIENTO MORAL.

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R. Algunos filósofos han dicho que en la mayor ó menor viveza con que el alma las siente, conviene <á saber; que el recuerdo de una sensación es la misma sensación en gra<lo mas débil: pero se comprendera fácilmente el error de esta hipótesis , reflexionando que el alma jamás confunde la sensación actual, sea débil ó fuerte, con el recuerdo que deja: que nunca equivoca, por ejemplo, el recuerdo de un dolor agudo de cabeza con el dolor lento de la misma especie sentido actualmente; sino que por el contrario compara aqueila sensación recordada con esta sensación actual: prueba de mic e! alma tiene conciencia de que los fenómenos son distintos. Mucho m is plausible es la opinión del célebre iMalebranche, (I) quien analizando estos hechos observa , que la sensación actual viene siempre acompañada de un juicio por el cual afumamos que el objeto que la ocasiona, está presente á los sentidos; y la recontada ó el recuerdo de la sensación viene acompañado de otro juicio contrario por el cual afirmamos que el objeto no está haciendo impresión cu los órganos; de cuya observación infiere que en la diferencia de estos dos juicios, inseparables de la sensación sentida y de la sensación recordada, está la que hay y notamos entre los dos fenómenos. Sea de esto lo que fuere, ello es cierto que la sensación y su recuerdo son cosas distintasé inconfundibles; yqueasi como el retrato representa la figura original y se le parece, pero sin equivocarse con eila; del mismo modo, el recuerdo representa la sensación, renueva su memoria^ pero sin confundirse jamas c^n la sensación misma.

liercioii sefeita*

DEL SENTIMIENTO MORAL.

PREr.^^T\. Cómo so produce el sentimiento moral?

Respuesta. Mediante la comunicación con los hombres bajo el concepto de seres sensibles , inteligentes y activos, y por consecuencia capaces de sentir, de conocer y de obrar como nosotro-^. Desde el punto que descubrimos en nuestros semejantes esta afinidad de naturaleza, por efecto de ese conocimiento , lodo lo nue es relativo al hombre y principalmente sus actos morales, producen en nuestra sensibilitlad ciertas modificaciones de otro orden que las de la sensación, las cuales se llaman en lodos los idiomas sentimientos morales, v con nombre colectivo sentimiento moral.

(1) Presbítero de la Congregación del Oratorio: nació en París en 1638, y murió en 17 15. Adontó las opiniones fdosóficas de su compatricio Descartes, de quien fué admirador apasionado. Es autor de varias obras: la (lue mas lo acreditó, y donde desenvolvió sus opiniones particulares en ídosofía, fué el tratado sobre Li in-t'cstigacion de In i'erdad.

P. Cual es la causa productora del sentimiento moral?

R. Todo lo (fue de cualquier modo concierne á nuestros semejantes, pero principalmente sus acciones apreciadas como acciones de ajenies morales, produce ó puede producir en el alma el sentimiento moral.

P. En qué convienen la sensación y el sentimiento moral?

R. Convienen, 1 ^ En que tanto la una como el otro son fenómenos sensibles, modosde sentir ó modificaciones de la existencia personal, que el alma siente: í.^Ym cpiese producen por causas extrañas, y que están fuera de nosotros mismos: 3.^* En que corresponden al estado pasi^o del alma, es decir; que aunque se producen en ella, no es ella quh n los causa, y en muchos casos se realizan contra su voluntad v á despecho suyo.

P. En (|ué s» dilerencian la sensación y el sentimiento moral?

R. Se diferencian: I.Mji la naturaleza del placer y del dolor con que se acompañan ambos sentimientos. El placer y el dolor de las sensaciones, es indudablemente el alma quien los siente, pero el alma los relien^ siempre á alguna parte del cuerpo , á aquella que recibió ia impresión: en el sentimiento moral no sucede asi; le acompañan placeres y dolores mas ó menos vivos , en ocasiones incomparablemente mas enérgicos que los del cuerpo ; pero jamás sucede (lue el alma los refiera á los órganos, ni que los confunda con los de la sensación: 2.^ En el objeto á que se refieren. Eji ami)Os sentimientos el objeto sentido es exterior y extraño á nosotros; oero adviértase que en la sensación el objeto es un fenómeno material ; en el sentimiento moral es fenómeno de otro orden: es el sentir, y principalmente, el entender y el obrar de los hombres, apreciados como hechos de seres dotados de las mismas propiedades espirituales que nosotros: son los sentimientos, y con estjecialidad las ideas y las acciones de nuestros semejantes, consideradas moralmente: 3.° En la reacción del alma sobre ambos sentimientos. Ambos corresponden al estado pasivo del alma en el momento de producirse , es decir ; ambos se producen con independencia, y á veces á despecho de la voluntad: pero la sensación no es dueña *el alma de evitarla mientras dura la acción del objeto esterior eií lo-; órganos; y el sentimiento moral puede esforzarlo, puede debilitarlo, puede a veces hasta sofocarlo en el momento que nace: 4." En la duración de ambos sentimientos. La sensación se desvanece asi que cesa la impresión que la produjo; el sentimienlo moral se conserva con la misma y tal vez con mayor energía de ia que tuvo al nacer, mucho después de haber pasado el hecho ó la acción de donde tomó origen: 5.* En las circunstancias del recuerdo de am!)Os sentimientos. El recuerdo de la sensación no reproduce el placer ni el dolor de que la sensación actual vino acompañada; pero el recuerdo del sentimiento moral renueva en mil ocasiones el mismo placer y el mismo dolor que experimentamos cuando se formó el sentimiento: 6." En la energía de los recuerdos, i'.l de la sensación e? siempre mas débil que la misma sensación, y es muv común que ; e borre de la memoria en pasando algún

tiempo; el del sentimiento moral se conserva anos enterojí con la misma ener^íía, y á veces sucede que el tiempo lejos de debilitar lo, lo robustece y fortifica: 7." Kn la Índole misma del recuenlo. \A de la sensación es fenómeno distinto de la sensación, como ya liemos observado; pero el recuerdo &A sentimiento moral es, si no siempre, por lo menos muchas veces, el mismo sentimiento convertido en hábito; una disposición estable y permanente del alma que de continuo la conmueve y la afecta.

P. Asi como son di-tintos en naturaleza y en propiedades el sentimiento-sensación y el moral, lo serán también en el destino v fin para que el Criador nos los ha dado?

R. Lo son ciertamente: la sensación nos lia -ido dada para comunicar con los cuerpos; el sentimiento moral para (jue nos unamos con las almas: aquella nos introduce en el mundo fisico, al cual pertenecemos por el cuerpo; este nos eleva y n' s hace junte integrante del orden moral, propio exclusi^ amenté de las inteligencias: últimamente, vesta diferencia es muy notable, (omo que es el fundamento de bis otras!, el sentimiento-sensación nos lo ha concedido la Providencia para la conservación y el desarrollo de nuestra existencia indi\idual, el sentimiento moral para que vivamos en sociedad con nuestros semejantes.

P Podemos, supuestas estas nociones, definir el sentimiento

moral? ,

K. El sentimiento moral se siente pero no se define, ni puede definirse; porque siendo como la sensación un fenómeiu) primitivo, no hav otro hecho anterior en que resolverlo. Las relaciones del orden 'moral establecidas entre los hombres, y principaimenle sus actos apreciados por la razón como actos intencionales, son causa de que el sentimiento moral se produzca; pero ni aíjuellos hechos ni este juicio son el stntimienlo moral. I na cosa es conocer las acciones humanas v su valor moral, por ejemplo; que tal acto benéfico es bueno, tal otro de crueldad malo, meritorio aquel, demeritorio este; y otra muy distinta es sentir los afectosde amor ó de (.dio, de gratitud ó de aversi.n (jue estas acciones producen en el alma. Kntre los ios fenóm;: ;s hay correlación, mas no identidad: asi como no la hay entre la impresión orgánica y la sensación (pie se sigue, no oi)slaiiteque a([uella sea el motivo y la condición necesaria de esta. P. En que se dividen los sentimientos mt^rales? R. En benévolos y malévolos, ó si se quiere, en simpó Ikos y antipáticos, ó en alraclivos, y repulsivos. El principio <le donde so derivan ios primeros es el amor ; el de los segundos el odio. i\o queremos decir con esto que todos los sentimientos morales sean sentimientos de amor, ó sentimientos de odio; loque únicamente decimos es, que todos tienden á unirnos con nuestros semejantes. ó a separarnos de ellos; á estrechar mas ó menos, ó a debilitar y disolver en mayor ó menor grado los vínculos de la vida sociable; y esta observación, que es exacta, nos autoriza píira clasificar á los primeros entre los sí^ntimieníos atractivos, ó ((ue se

derivan dd amor, y a los segundos entre los repulsivos ó que se derivan del odio.

P. Qué conviene notar con motivo de esta distinción?

R. Que los sentimientos morales en cuanto nos acercan ó nos esvian de nuestros semejantes, son oriejen del orden ó del desóren en nuestras relaciones sociales ; al paso que las sensaciones consideradas como afectivas, es decir, en cuanto acompañadas de placer ó de dolor, son efecto del orden ó del desorden en nuestras relaciones físicas.

P. Por que llamamos morales á los sentimientos malévolos, siendo asi que la moral los reprueba, y nos manda combatirlos y sofocarlos por cuanto son causa del des'órden en nuestras relaciones sociales, y de la mayor parte de los males que afligen ala humanidad?

R. La palabra moral, como la de usos ó costumbres, de donde se deriva, tiene dos acepciones en todos los idiomas: una lata y extensa, con la que se designa todo lo que es relativo á la conducta habitual de los hombres, sea buena ó mala; y en este sentido decimos hombre de buenas costumbres, hombre (h malas costuii}rbres, costumbres puras, costumbres viciosas etc.: y otra menos genérica, mas restringida , de la cual nos servimos para denotar las costumbres buenas, y lo relativo á este estado: asi decimos del hombre de bien, que es homl)re de costumbres, del disoluto que es hombre sin costumbres; que en las acciones del varón justo hav moralidad, que en las del licencioso hay inmoralidad. Esto supuesto , téngase entendido que cuando llamamos á los malévolos sentimientos )»on/7c.?, empleamos esta voz en su sentido lato, en cuanto espresa todo lo que tiene relación con la conducta del homl)re, ¡)rescindiendo de que esta conducta sea conforme ó disconforme con el orden moral.

P. Qué entendemos por orden moral?

R. La colección de las leves á que están sometidas las ac<;iones de los liombres como seres inteligentes y libres; al modo que se llama orden físico la colección de las leyes, por donde so rigen los hechos ó los fenómenos materiales.

I^eccioii séptima.