Compendio de las lecciones de filosofía que se enseñan en el Colegio de Humanidades de San Felipe Neri de Cádiz · Unidad 9 de 142
Unidad 9 · DLL SEMIMIEKTO-REL ACIÓN .
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DLL SEMIMIEKTO-REL ACIÓN .
Pnrx.uNT A. Cómo se produce en el alma el sentimiento-relación?
Ri-sPüi:sTA. Con ocasión y motivo de las sensaciones que el alma recil)C y de las ideas que forma. Para que se comprenda lo que cííu'esto queremos significar, es indispensable remontar un j)ocí> la observación. Si reflexionamos que es imposible (pie existan á un mismo tiempo dos ó mas seres sin que resul- «en entre ellos por el mero hecho de C( existir, resnectos ó relaciones de varias especies; si dando un paso mas advertimos que *'stas relaciones son v deben ser intinitamente numerosas on rom-
3S ,
paracioií de los seres mk:müá entre (luiencá exisleii; tii consuíeramospor último ([ue hi única ocupación de la iuleliiicncJa humana es inveslifíar \ descubrir estas relaciones, y que ellas son las ([na forman el tesoro de nueslrosconocimienlos: luetro echaremos de > er que es muy natural que entre las sensaciones (|ue á cada momento estamos recibiendo, y enlre las ideas que conlinuíimenle oslamos formando, haya correspondencias y relaciones análoiías alas que hay enlre los objelos que ])roduceirias sensaciones y entre los sores que conocemos: (jue también es natural, que el numero de estas relaciones sea mucho mayor que el de las sensaciones y las ideas; y que por ultimo, es consecuencia legilima que al mismo tiempo que, recibimos dos ó mas sensaciones, ó que lijamos laalencion en dos ó mas ideas, «?/¿/aw20.s las relaciones que existen entre dichas sensaciones, y las correspondencias que hay entre estas ideas. Pues ese sentimiento que nos a>isa confusamente de las relaciones existentes entre las sensaciones ó enlre los conocimienlos de (juc actualmente se ocupa el alma, es el que se llama sentimiento de relaciones, y con mas brevedad seuítmíenlo-reladnu.
P. Existe efectivamenle en nosotros este senlimiento?
R. Ks muv focii convencerse de ello obser>ando \.^ Que en el uso vulííar y tVecuenle enq)leamo< la palabra sentir y sus derivadas paní expresar ese av ¡so secreto, esa percepción confusa de las relaciones á que damos el n<mibre de sentimiento-relación. Asi, por ejemplo , cualquiera á quien por nrimera vez se presentan dns objetos semejantes ó desemejantes, dice desde lueíro que siento la semejanza ó la diferencia, aunque todavía no acierte á distinguirla y darse razón de ella. La belleza de un buen cuadro, la de una pieza esco?;ida de música, la de un escelenle trozo de poesía, se dice que es sensible, que se siente, aunque no se conozcan las relaciones de las tintas, de los sonidos y de las voces queconsliluyen esos tres géneros de belleza. Del que muestra disposición particular íi sentir mayor número de relaciones en bs ol»jelos do un arte ó de una ciencia determinada, se dice (|ue tiene el senlimiento da aquel arte ó de aipiella ciencia. La verdad de una proposición, la exactitud de un raciocinio se sienten en mil ()casiones, y lo dci'imos asi aunque no sepamos determinar en (lué consiste esa verdad y esa exactitud de que secretamente soiíios avisados. Todo esto prueba que el fenómeno existe: (|ue el alma siente las relaciones que 'onstituyen la semejanza, la (lesemejanza, la belle- 2(1, la renhuf, el f/Tor, antes de conocerlas: poríjue las voces que representan hechos, no penetran en el uso familiar, sino cuando los hechos son sentidos de todos, y por consecuencia tienen existencia real y efectiva [Ij: 2.^ observando lo que pasa en nosotros
cuando f c nos ofrece a los sentidos al^un objelo oompuoslo capaz de interesarnos. Acerquémonos á examinar una obra de arquitectura construida en toda regla: antes de analizarla y de conocer las parles de que se compone, el conjunto nos agrada: hágasenos oír una sinfonia en que desaliñe alguno de los instrumentos: sin saber por qué la sinfonía nos desagrada. Pues adviértase que en ambos cagos el placer y el displacer que esperimentamos, no puede ser efecto sino de relaciones sentidas : relaciones regulares entre las partes del edificio , relaciones irregulares entre las partes de la armonía. Y decimos efecto de relaciones sentidas y no de relaciones conocidas, porque para conocer las relaciones es menester estudiarlas, y aquel efecto se produjo instanlaneamentc , sin que precediera ni lo acompañase el estudio. Hay mas: el electo se produce aunque seamos incapaces de señalar su causa : para sentir la hermosura del edificio v la discordancia de la armonía, no 8e necesita ser arquitecto ni músico: 3." si no sintiésemos las relaciones, seria imposible que llegásemos á tener nociones de nada, pues todas ó casi todas nuestras ideas son ideas de relación. ;,T cómo podríamos dedicarnos á estudiar las relaciones, si ignorásemos su existencia? ó cómo pudiéramos saber que existen , si el sentimiento, que en el estado actual es nuestro único avisador de cuanto pasa fuera y dentro de nosotros, no nos informase confusamente de su presencia? En menos palabras: niientras las relaciones no se sienten, no hay razón ni motivo para estudiarlas, y no estudiándolas, es imposible conocerlas: luego si la inteligencia llega a tener ideas de relaciones, á distinguirlas y conocerlas en numero casi infinito fy esto es innegable) ; ía^ relaciones antes de convertirse en idea's se sienten; íon sentimiento de relaciones, o sentimiento-relación. .
P. Es distinto este sentimici^o del de sensación?
R. Enteramente distinto: y t^aia convencerse de ello basía observar que la sensación cuando es instrucli^a nos conduce al conocimiento del objeto que la motivó; y si lassensacionesson muchas nos conducen al conocimiento de muchos objetos , tantos cuantas fueren las sensaciones recibidas ; pero una cosa son b>s objetos, y otra muy diversa son las relaciones ó correspondencias (pie entré los objetos existen. Al conocimiento, pues, de estas relaciones no imede conducirnos la sensación por sisóla, smo otro sentimiento distinto, aunque inseparable y como embebido y envuelto en ella. , .
P. Por (¡ué decimos que el sentimiento-relación, es insepara-
mnnilc en a en fe sentimcnt lons¡-íemps avaiit d" en avoir /' idee. Mas adelante añade que osle sentimiento puede llamarse, si se f pile re, aper-
cepción oscura; toda vez que se entienda que es fenómeno (jue ¡.recedc á ia apercepción distinta ó sca á la idea ó al conocimiento. (JN'ouvcaux mtqanges philosopbioucs) i n /■
No deja de ser curioso ver á un prolesor y escnlor de lilosoíuv rpic ciertamenle no perleneceá la escuela de Lari>u»¡|.uiere, espicsaiseaiuemiado por la fuerza de la verdad, precisanjMile cuii las mismas palab» ;>s que cmj lea este al describir el sentimiento-relación.
ble (le ?{i .ensicion, y que viene Cí>mo eiiihebido y envuelloenclUí?
U. Paní noliir uii he lio ([iie nos imporla conocer, j)orque el explica la causa de que lalllos iriahayaconíiindido |>or lar.iío iienij)(> dos senliinienlos enleramente dislinlos. Asediados ptu* ludas ¡Mirles y con! iuuamente de oi)j.Mi5s maleriales, uüuea sucede (pie eí alma reciba una sensación única; siempre por mas a!)<lraida «¡ue esk\ son muchas y muy variadas las que á cada inflante eslá reribiendo. Adeam-, observando un pao las sensaciones, notaréni>s, queniniíuna, aun 'uando s? la considere sola, y separa(}:i do las oirás m\\ quienes viene acompañada, es sensación pura y simple: todas se comoonen de un numero mayor ó menor (le sensaciones repelidas; todas son coiUDiieslas. Lo misino sucede con las ideas de ((ue actualmente se ocupa el alma. Dee losheclios((ue S')n indubitaldes, debe resultar que no haya un in=í!anle en ijuc no síí excile ó pueda excitarse en no-^oíros'el senlimieulo-relacion, supueslo que la condición necesaria para que este senlimienlo se produzca es la pres'Micia simullánea de dos ó ni;is sensaciones, ó d«^ dos ó ma^ ideas; resulta también que to<K sensación por individual y aislada que nos oarezca, siendo en realidad de verdad sensación' compue -la, debe traer C!)a;!íro el írérmendel senlimien- 'o-ndacion; y ([ue por consiíjuient ' e-;te sentimiento, aiuiqiUMlis- 'into d(» la sensación, viene siempre i'on ella, y se oriírina de ella; Siendo esta la causa de ([e.e comiui nenie se le haya conlundi.l > 'on U s'Misp.ciíín , hasta qe.e una íiíosofia mv-i observadora deslindó los dos feuóiuenos.
1*. Ouién fué el p'-imero aue señaló e.!a disüucion?
íi. M. Laromiíruiere (!) á o'vaelieio de un aíiulisis e "¡iipuloso so!)re el (M'iííen de las ideas.
P- ÍJi virtud de íjué propiedad son causa las sensaciones y las ideas de que se produzca el senlimienlo-re! udon?
H. Kn cuanto son compuestas, ponfue solo asi ])uede hab;^r mu'- líplicidad; condición necesiria p-íra (fue h;>ya relacioiKs ó correspondencias.
I*. Qué tiene de particular el senümien'o-rela 'iiur.'
íl. Que e-;el mas fecundo y el mas import inte d^' ! hIos para la formación de la inteliirencia. Ks el mas í/euu'lo; por(|nf^ las relacione-; de que nos avisio-^te sentimiento son siem¡)re incomp-iraÍ>iemenlemasnu»nero^asf[u 'los objeto-. enlr'Mfui'Mií's existen. Trá- '•eiíse por íqemplodosfmurasen la nizarra: /jjuién es capaz de enunuM'ar las relaciones ({ue n ídenv)s s-'nlir , y pn'vio e^'e aviso. ♦*>lud¡ar y conocer entre la-; <?os? l'l-^el masimp n'lanle para laform.iciofi d\« la inieliírencia, ponfu»' lo- cono'-imieidosque ella atesora, lodos son, como veréinosal analiza! iio -imieidos de reíacjonfs. Y ah i : - •onq)renderá mejor porqu'' dií^imjs (|ue la^^
\) Profesor d<' li!osi>lia on lu iiiiivcn-sidid do P.ui> , d')udo Iey(iiMi los inOátL- I.Sll y \>^\2\A%Lt"-i'iotus^ cuya sí'vt.i odin )u ;iu!iioii(,;i(la t on ali;iinns apnnlainientMs del inisni» autor, liasla ajioi i im'-dit'is a«'alM de !i í'-'r-íi' 'n l'ni- ^ li'^/ t'''>iirni''r. i-Mr^Sniít ll^noit 1.->»J >
sensaciones reciben la propiedad de iusiruclivas principalmente de la composición; pues asi dan motivo á que se despierte el seiilimienlo de las relaciones, que estudiadas y distinguidas, pasan á ser los conocinüenlüs que enriquecen á la inteligencia.
lieccioii oetava.