Cuentos morales · Unidad 111 de 188

Unidad 111 · LA NOCHE-MALA DEL DL\BLO 247

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LA NOCHE-MALA DEL DL\BLO 247

mecimientos de alegría del Universo en la Nochebuena; aquellas señas que se hacían las estrellas, guiñándose, en la inteligencia del sublime secreto, como diciéndose unas á otras: «¡Lo que acaba de suceder! Allá abajo, donde quiera, en un rincón f\(i la Vía Láctea... ¡ha nacido DiosI» Como los ánjeles insistían en revolotear sobre Betlehem^ y el cielo seguía, como niebla baja, cerrazón divina^ á ras de tierra, mezclados el Empíreo y la Judea, Lucifer, á quien la envidia desgarraba las inmortales entrañas del espíritu sutil, hizo un supremo o:?fuerzo de voluntad, quiso violentar su egoísmo y pensó: «¡Yo también quiero encarnar, yo también [uiero tener un hijo, yo también quiero mi Xoche Duena !....»

Pero ¿en quién engendrar al Hijo del Demonio? -Cómo perpetuar el mal en forma humana, en algo [ue dure siempre sobre la tierra, y haga de mi naturaleza cosa viva, tangible, imperecedera, inolvidable!— Y abriendo las alas de murciélago, que ' ran ahora inmensas, y se extendieron hasta el horizonte, ocultó en aquella oscuridad las estrellas; la noche se hizo tenebrosa. Y, con la voz del trueno. Satanás declaró su deseo á las tinieblas; propuso á la Noche la cópula infernal de que debía nacer el Satán-Hombre, la Humanidad diabólica.

Mas, infeliz en todo, su imaginación profética le hizo ver por adelantado el cuadro de sus inútiles

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esfuerzos^ el constante fraccaso de sus pruritos de amor diabólico, el aborto sin fin de sus conatos de paternidad maldita. ¡Terrible suerte! Antes de emprender las hazañas de su imposible triunfo, ver y saber los desengaños infalibles. ¡Ver muertos los hijos primero de engendrarlos!

Y vio que déla Noclic tendría por hijos al Miedo, la Superstición, que porque es ciega se toma por la Fe; nacerían el Error sentimental, la Ciencia apasionada, es decir, falsa; el Ergotismo hueco, la Hipótesis loca, la Humildad fingida, que rinde la virtud de la Eazón á la Autoridad, y hace esclavo del orgullo inconsciente á la Conciencia. Mas todos estos hijos^ pálidos, como nacidos en cuevas frías, oscuras, iban muriendo poco á poco; raza de microbios que la luz del Sol aniquilaba.

Lucifer, ya que á Dios no podía, quiso imitar á Júpiter y tomar mil formas para seducir á sus Europas, y Ledasy Alcmenas; y de meretrices, cortesanas, malas vestales y reinas corrompidas, tuvo hijos bastardos que le vivían poco; todos flacos, débiles, contrahechos. Tuvo por concubinas la Duda, la Locura, la Tiranía, la Hipocresía, la Intolerancia, la Vanidad, y le nacieron hijos que se llamaban el Pesimismo, el Orgullo, el Terror, el Fanatismo. Todos vivían hambrientos_, devorando el bien del mundo que trituraban en sus fauces, que eran los estragos; pero en vano, porque poco el poco se iban muriendo... Hasta hizo tálamo el