Cuentos · Unidad 3 de 58

Unidad 3 · FERNANDEZ BPwEMON.

Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.

FERNANDEZ BPwEMON.

— Es el caso, insistió el viejo, que la cabeza de estos animales tienen que ver con el asunto.

— ¿Sabe V. algo? — dijo el alcalde con interés.

— Tengo la convicción de que se ha cometido un crimen en el castillo.

— Hable V., hable V., que escucho su declaración como autoridad.

El tio Matalabos declaró que, presumiendo que en las inmediaciones del castillo debian rondar algunas zorras su gallinero aislado y abundante, decidió colocar trampas en ciertos sitios fragosos de la selva para recibir los premios que concede la ley á los cazadores de alimañas. Y que, hallándose en el puesto más próximo á la finca, oyó de repente gritos dolorosos de mujer ; asustado y tembloroso, quedó inmóvil algún tiempo, y entónces sonaron otros dos gritos que partian asimismo del castillo, pero en los cuales jurarla haber reconocido el acento de Tomás. Aquel descubrimiento le hizo abandonar el puesto y correr al de su nieto, el cual nada habia oido desde el suyo; que, acompañado del mozo, volvieron á aproximarse, oyendo otra vez gritos de mujer únicamente, los cuales cesaron para no volver á repetirse.

El alcalde le hizo prometer el mayor secreto, j empezó la instrucción de la sumaria.

— Pero ¿qué interés puede tener un hombre rico en asesinar á quien ha perdido hasta los ojos, decia el alcalde al tio Matalobos?

— ¡ Quién sabe ! respondió éste gravemente. Dicen que hay médicos tan curiosos que abren á las gentes por ver lo que tienen dentro de su cuerpo.

Entre tanto, la mujer de Tomás, después de haber recorido todo el pueblo , pidiendo inútilmente noticias de su marido, rezaba fervorosamente ante la imágen de su patrona Santa Lucía, abogada de los ojos. \

SEGUNDA PARTE. I.

Del núm. 7.000 de La Correspondencia de España trascribimos el siguiente suelto :

« En la aldea de X se ha cometido un crimen espantoso : el juzgado de primera instancia del partido, con una actividad que le honra, teniendo fundadas presunciones de que un labrador llamado Tomás habia sido asesinado en una finca situada en medio de un bosque, se personó en la casa sospechosa.

)) La viuda del labrador, no obstante las precauciones tomadas para ocultarle la desgracia, hubo de sospecharlo, y sus lamentos y desolación conmovieron de tal modo á los vecinos, que éstos, indignados, cercaron el edificio donde se practicaban las diligencias judiciales , pidiendo á voces la cabeza del criminal. La Guardia civil , con su enérgica y persuasiva actitud restableció el órden, impidiendo que la casa fuera atropellada.

)) El registro practicado en la finca dió por resultado