Cuentos · Unidad 5 de 58
Unidad 5 · FEKNANDEZ BREMON.
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
FEKNANDEZ BREMON.
preso en tres habitaciones debidamente custodiadas ; sin embargo, ya no está incomunicado, y se permite la entrada al orangután, que hace frecuentes y cariñosas visitas á su ama.
))Se cree que el cadáver de Tomás no se encuentre en el castillo, porque debe estar vivo el dueño del cadáver.
))E1 licenciado explica satisfactoriamente la mutilación de los animales y el uso de los instrumentos ; los médicos reconocen su profunda habilidad, y en cuanto á las demás declaraciones, exceptuando una, vaga y problemática, todas las demás favorecen al dueño del castillo. El juzgado, los médicos, el alcalde, la Guardia civil, nuestro corresponsal y los vecinos, todos rivalizan en celo para el esclarecimiento de la verdad, y se distinguen especialmente todos ellos.»
La polémica de ambos periódicos dura algunos dias tomando serio aspecto : el crimen de X. amenaza tener en Madrid repercusiones.
Por fin, suceden á la polémica los hechos : un telégrama de El Imparcial agrava la situación del acusado, y luego se insertan en el orden siguiente los telégramas.
El Imparcial,
«Declara Antón, criado de Ojeda, haber abierto á Tomás la puerta del castillo. Vigilancia redoblada.»
La Correspondencia. • «Criado Antón, sospechoso de idiotismo. Ojeda muy sereno.»
El Imparcial.
«Gabinete de Ojeda, hallado en alcohol un ojo humano, fresco todavía.»
La Correspondencia.
«Ojo encontrado en alcohol era de mono. Descubrimiento horrible. Camisa ensangrentada con iniciales de la víctima.»
A los pocos dias El Globo triplica su tirada, publicando el retrato del licenciado Ojeda, con los datos biográficos del célebre oculista, y el catálogo de su Museo. En vista de aquel éxito, el propietario del periódico tiene que refugiarse en lo más puro de su alma, para no desear que los crímenes se repitan.
Fija la curiosidad pública en el crimen, desaparece en aquellos dias un banquero, sin que se hagan cargo de ello sus numerosos acreedores : el Gobierno decreta un nuevo impuesto sin que lo noten los contribuyentes : se fragua, estalla y vence una conspiración sin que el Gobierno se aperciba.
Quince dias después nadie se acuerda del crimen, y á nadie le importa el estado de la causa.
II.
La situación del licenciado era apuradísima. Brotaban pruebas del crimen en todos los rincones de su casa.
— Sólo me falta que el mono rompa á hablar y me delate, se decia.
¿Habia sido Tomás asesinado? Volvamos hácia atrás nuestra mirada.
La noche en que Tomás llamó á la puerta del castillo,