Cursos de lojica y etica segun la Escuela de Edimburgo por Jose Joaquin de Mora · Sección preliminar

Preliminares

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 8 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.

LOJICA 7 ETICA

SEGÚN LA ESCUELA DE EDIMBURGO

POR

mm mAmm ^^ se®m.

Raras veces engaña la facultad intelectual al que de buena fe la consulta.

LOCKC,

ZXMA.

1632.

ADVERTENCIA.

Este lijero compendio de uno de los mas profundos sistemas cientificos que ha producido el entendimiento humano, debe su pubHcacion a la ilustrada jenerosidad de la nación en cuyo seno ha tenido el redactor la dicha de reñijiarse.

Persuadido, como lo está sinceramente, de las ventajas que producirá este jenero de enseñanza, y no menos interesado en el éxito de cuanto puede contribuir al bien del Perú, se complace en manifestar su gratitud a las distinguidas personas que han favorecido esta empresa: no solo por la benevolencia con que lo han favorecido, mas también por el impulso que han dado a los buenos estudios, due estos adquirirán un grado considerable de perfección, fundados en los principios de la Filosofía Escocesa, es una esperanza, de cuya realización no podran dudar los que hayan seguido la historia de la civilización en estos últimos tiempos, y mucho menos los que tengan alguna idea de los hombres que ha produ» cido aquella ilustre escuela.

IJYDICE.

liOJICA

Discurso Preliminar ^•^*

Introducción • • .......••

Lección 1, ^ Del entendimiento y de sus operaciones ó

Lección 2.=* La Conciencia

Lección 3. '^ La Percepción '

Lección 4. '^ Continuación del mismo asunto »

Lección 5. "* Conclusión del mismo asunto. ^

Lección 6. '^ La Idea '" * W a'

Lección 7.^ La sensación considerada como orijen de todos

nuestros conocimientos ''^

Lección 8.^ Continuación del mismo asunto. 14

Lección 9. ^ Conclusión del mismo asunto J^

Lección 10. La atención

Lección U. Union del hábito y de la atención «i;^

Lección 1 2. La abstracción •

Lección 13. Continuación del mismo asunto ^^

Lección 14. Conclusión del mismo asunto .24

Lección 15. Ventajas e inconvenientes de la abstracción. .2H Lección 16. La asociación. Teoría jeneral de la asociación . . bo Lección 17. Continuación del inismo asunto. Principios de

asociación •

Lección 18. Continuación del mismo asunto. Leyes de la aso-

ciacion * '

Lección 19. Continuación del mismo asunto Uso y abuso de

la Asociación ,

Lección 20. La Memoria ^

Lección 21. Otros Fenómenos de la Memoria ^o

Lección 22. La Imajinacion '^

Lección 23. Juicio ^

Lección 24. Uso del Juicio • • ^

Lección 25. Opinión de Condillac sobre el Juicio 41

Lección 26. El Juicio espresado por palabras. ^^

Lección 27. Raciocinio • ^'

Lección 28. Resultados del Juicio y del Raciocinio 40

Lección 29. Evidencia Intuitiva. . . . .^ ^f^

Lección 30. En qué consiste la evidencia Matemática 4b

Lección 31 Peculiaridad de la evidencia Matemática '^J;

Lección 32. Ilustración de la lección precedente. ...... .5*^

Lección 33. Evidencia Deductiva 5*-^

Lección 34. Esperiencia ..55

mm^mm

Lección 35. Grados de la Esperiencia . .... .^

Lección 36. Analojia ' T^

Lección 37. Testimonio ],,', :f

Lección 38. Clasificación ! ^*

Lección 39. Naturaleza de Ja CIa¡ificVcíón .*.';.';;; «4

Lección 40. Importancia de la Clasificación en Jas Cie'ncVa¡

Morales . . . , ^^

Lección 41. Necesidad y naturaIe¡¡de^;D;fi*n'ici*o;V.: I*. '.67

Lección 42. Dificultad de la Definición.. . . ««

Lección 43. Otros trabajos mentales relativo¡V Ja \érd¿{

,. feí Jojismo. Su artificio Vft

LKCCION44. Otras reglas y especies de Silojismo. . ;;; .' ' 71 Lección 45. Continuación del mismo asunto. . . 70

Lección 46, Uso y abuso de la forma siJojistica. . '. .* 74

Lección 47, Importancia y Naturaleza del Método, .'.'.'"si Lección 48. Método Sintético. Método Analítico. . 82

Lección 49. Continuación , w:

Lección 50. Duda de Descartes *.'/..'.'.' ««

Lección 51. Causas del Error. .^ ,]', TL

Lección 52. Continuación ...!!!'! * al

Lección Ultima. Otras causas de Error.' .' .' ! .' * I.//,] .' ' .' ,' ' .91

ETICxl

Advertencia. » .

Lección 1 . ^ Introducción *j

Lección 2.^ Facultades activas. Operaciones'MoValü.'.Ts

Lección 3. "^ Apetitos , ^^^ ^

Lección 4. «* Deseos •.........!.*'.'.!.!*.*.." r

Lección 5. «> Clasificación de los D¡séós."D¿sVo"dé*Co-*'

nocimiento .,.,.,,, ,..,,., ,,^ g

Lección 6. Deseo de Sociedad .*.*.* .' .* .' * ' ' ' ,' * .* .* .\.^

Lección 7. Deseo de Aprecio !!!!!!!*<>

Lección 8. Deseo de Poder **!''.*!!.'.'!!," U

Lección 9. Deseo de Superioridad ' Í .*.'.'.*!.'.*.*.* i 2

Lección 10. Los Afectos .*.*.*'.".*.'.'.'.'.*.' * 14

Lección 11. Afectos Benévolos ......*..*.'.'.!*.*.*.'. '. l^

Lección 12. Afectos Ma levólos .'.*..'.*.'.*.*.*.'.*.*.' .' 17

Lección 13. Las Pasiones , ^ *.*U)

Lección 14. Amor de sí mismo. ^ [[ ^2(>

Lección 15. Facultades Morales .'.'.*.' !!*.'.* .'.'.22

Lección 16. Continuación ' og

Lección 17. ¿Como se ejerce la Facultad Moral?. !..*!!, Í27

Lección 18. Opinión de Hume '^ 29

Lección 19. Sensación de placer o de pena. './.','.;iú

Lección 20. Percepción del Mérito o Demerito del' ájente.' .'31 Lección 21. .Obligación Moral 33

Lección 22. ¿En qué consiste la obligación Moral?, ..... .65

Lección 23. Resultados de la Sensación .38

Lección 24. Conciencia • 39

Lección 25, ¿En qué consiste la ejecución de la obligación

Moral? 41

Lección 26. Justicia 43

Lección 27. Otro fundamento de la Justicia 45

Lección 28. Verdad, 47

Lección 29. Virtud • 58

Lección 30. Libertad 50

Lección 31. Respuesta a las objeciones. Teoria de la libertad52

Lección 32 Diversidad de obligaciones, 54

Lección 33. Existencia de Dios 55

Lección 34. Atributos de Dios, Poder y Saber , ,57

Lección 35. Bondad de Dios. Designio benévolo del Universo 59

Lección 36. Orijen del mal .....60

Lección 37. Otra solución sobre el orijen del mal 62

Lección 38. Un estado futuro. 64

Lección 39. Continuación 65

Lección 40. Consecuencias del estudio de los atributos de

la Divinidad 67

Lección 41. Deberes para con los otros hombres 68

Lección Ultima. Obligaciones del hombre para consigo mismo , . .69

FE DE ERRATAS.

LOJICA.

Paj.

linea dice 3 Lección

léase Lección 51

ETICA.

Pcü* «5

lineo. dice n M«ral

léase Moraf?

-•-^'>^'*'^"

.-fr.'^Ofí

DISCURSO PRELIMINAR.

Bacon legó al siglo en que vivimos el epí- <^rafe de todos sus trabajos : necesse est sequi emendaiionem status hominis : es necesario llevar adelante la gran empresa de la mejora del hombre; y como este noble intento no puede dar un paso sin el conocimiento del hombre intelectual, que ha de ser al mismo tiempo el objeto y el instrumento de lái obra, nada nos interesa tanto como aplicarnos a adquirirlo y a perfeccionarlo, valiéndonos ya de la tarea interior del espiritu, ya de los auxilios positivos que suministran las otras

ciencias.

Los esfuerzos que se han hecho desde el origen de las sociedades hasta nuestros dias para investigar la naturaleza y propiedades del entendimiento, aparecen en la historia del saber como pequeños puntos luminosos , que separan inmensos espacios de impenetrable oscuridad. En la variada alternativa de errores y aciertos que componen la masa de los trabajos metafisicos , no es imposible sin em-

DISCURSO

bargo señalar algunas ventajas positivas de que la sociedad humana ha sabido aprovecharse. Dos de ellas deben fijar la atención de mis alumnos. 1.^ Después de haber recorrido un sin número de cuestiones mas o menos profundas y difíciles, se han señalado con bastante exactitud los puntos que con mas utihdad pueden estudiarse. 2^ Se ha perfeccionado el instrumento que sirve para el descubrimiento de la verdad; es decir, el arte de raciocinar. Detengamos nuestras miradas en estos resultados importantes.

Cuando se trata de estudiar la naturaleza del principio que piensa y quiere en el hombre, el campo de la investigación es inmenso. Por un lado se presenta una oscuridad impenetrable en la esencia de aquel principio; por otro, actos y operaciones mui distintas , mui enerjicas , mui positivas , pero cuyos limites pueden distinguirse en algunas, quedando las otras envueltas en una ambigüedad que hasta ahora no ha podido disiparse. Nada pierde sin duda la razón en examinar estas altas y difíciles cuestiones. Aunque se pierda toda esperanza de conseguir resultados satisfactorios, el trabajo que se emplea en la indagación, produce ventajas innegables. Puede aplicarse a este asunto lo que Bacon

PRELIMINAR.

dice de los alquimistas : mientras perseguian la quimera de la fabricación del oro, hallaron de camino muchas cosas utilesj, y dieron a los hombres preciosos inventos , como el anciano que legó a sus hijos un tesoro oculto en su viña, sin designarles el sitio en que se hallaba, de lo que resultó, que ansiosos ellos por descubrirlo , cavaron dilijentemente la viña, y en lugar del oro enterrado, lograron una abundante cosecha, (t) En la misma opinión coincide Hume. "Aunque las especulaciones del filósoifo, dice, están muy remotas de los negocios humanos , pueden esparcirse en toda la sociedad, e introducir poco apoco un espíritu de claridad y corrección en todas las profesiones y estudios. El político ganará mayor previsión y sutileza en la subdivisión del poder , y en la doctrina de sú balanza ; el lejista mas método y mejores principios en sus raciocinios, y la masa entera de la sociedad, mas regularidad en sus conocimientos, y mas cautela en sus planes

y operaciones (J)."

No es pues la inutilid?id de Us cuestiones metafísicas lo que las ha escluido de este curso : ha sido la brevedad del tiempo-,

(t)NovumOrganum66. (í) Éssay on Philosophy.

DISCURSO

la necesidad de compendiar los estudios preparatorios 5 y de llegar pronto a los que abren las puertas de las profesiones útiles. Por esto nos hemos encerrado en dos circuios concéntricos, que los alumnos podran ensanchar en otras épocas si las circunstancias se lo permiten. El uno abraza el examen de las principales operaciones del espiritu humano: el otro, el influjo de estas operaciones en el descubrimiento de la verdad.

La segunda consideración , relativa a las mejoras que ha recibido el arte de raciocinar, debe ser un manantial fecundo de satisfacción para los alumnos. Ya no tienen que luchar con las sutilezas de las categorias, con las clasificaciones barbaras del peripato, con las calamidades del método silojistico. Desde que empiezan a iniciarse en las ciencias, se les dirije un lenguaje claro; se les habla como se habla en la sociedad ; se les conduce de lo conocido a lo desconocido, y se recrea su imajinacion con símiles y pruebas sacadas del vasto depósito de las ciencias naturales. Ya el estudio de la Filosofía no sera para ellos un hacinamiento confuso de voces inciertas en su significación ; ni un laberinto de opiniones oscuras e inaplicables a los otros conocimientos que después han

PRELIMINAR

de adquirir; ni la penosa adquisición de un método de raciocinar, que empieza por encadenar la razón con trabas artificiales. Lo que se exije de ellos, al introducirlos en la averiguación de sus facultades mentales, y de los medios de dirijirlas con acierto, es que se apliquen al estudio de los fenómenos que ocurren en su interior; y para esto, se procura alejarlos de todo aparato escolástico, y de todos esos enigmas que se han amontonado en los cursos de Filosofía. "Los verdaderos principios por los que debe empezar cada ciencia, dice D' Alemíbert,- (*) son los hechos simples , que no pueden ser espUcados , ni puestos en duda." La aplicación de esta verdad a la Lojica , es el fin principal que se ha propuesto el autor de este Curso. Al encargarse de una enseñanza tan grave en su objeto, como dificil en su ejecución, no fue su intento sacar disputadores astutos , ni difusos razonadores , ni teóricos sistemáticos; sino indicar a sus alumnos el carmino que conduce al descubrimiento de la verdad, por medio de un conocimiento claro y metódico dé los instrumentos que la Providencia nos ha dado para adquirirla.

[*) Elémens de Philosophie.

DISCURSO

Mas para realizar este proposito, era preciso hacer una acertada elección entre la diversidad de opiniones y de escuelas : elección tanto mas delicada, cuanto mas diversas son las consecuencias en que han venido a parar las dos principales de aquellas creencias cientificas; a saber, los metafisicos, y los fisiólogos. Con el objeto de evitar estos escollos 5 se ha preferido un sistema tan moderado en sus principios, como profundo en sus observaciones : sistema abrazado por una serie de hombres eminentes , que de él han sacado los tesoros de luz que han vertido en diferentes ramos de ilustración. Tal es la escuela de Dugald Stewart, Reid , Smith y otros, a la que se ha dado el nombre de Escuela de Edimburgo.

En los países que reciben el saber por el conducto de los escritores franceses , es líiui poco cGnocida la Filosofía Escocesa. No porque lá desprecien los hombres distinguidos de aquella nación; antes bien el mas profundo de sus filósofos actuales, el sabio Royer Collard , la ha esplicado publicamente en París , con universal aplauso y admiración. En mi sentir, dos circunstancias han contribuido, sin embargo, a enfriar el entusiasmo que produjo en Francia esta doctrina.

PRELIMINAR.

La primera fue que Royer Collard, llamado a ejercer altas funciones politicasy no tubo tiempo de escribir sus elocuentes comentarios. La segunda, que el escritor que lo reemplazó en esta tarea, el elocuente Cousin, exajeró de tal modo los principios de Stewart y los aproximó tanto al Platonismo , que los desacreditó para siempre , en un pais en que al mismo tiempo los fisiólogos se jactaban de llegar al secreto de las operaciones mentales, con el auxilio de la disección anatómica. En la patria de Condillac, de Cabanis, y de Desttut-Tracy, no podia hacer muchos prosélitos el hombre que se proponia estudiar el entendimiento "aislándose en el mundo de la conciencia, para establecerse y orientarse en él, donde todo es realidad, y donde no hai mas que fenómenos perceptibles y mensurables por la observación.'' Bacon habia dicho , y todos los metafisicos franceses habian adoptado la máxima , Jl sensu omnia in naturalihus petenda sunt yuisi libeat insanire ^ y Cousin asegura que "por mas que se atormente la sensación , y por mas que se someta a las mas sutiles meta^ morfosis, jamas se sacará de ella un cafac tér de universalidad." Bossuet habia dado la mas sublime idea de la Divinidad, dicien-

DIStíÜRSO

do que el hombre no puede comprender hasta qué punto es incomprensible. Y Cousin asegura, que ''si Dios es inaccesible e incomprensible, su incomprensibilidad es su destrucción.'' Con semejantes armas no era faQil ilustrar a los hombres, ni satisfacer el ansia de verdades útiles ^ que es uno de los i-asgos característicos de la época en que vivimos.

Nada es mas opuesto al espíritu de la Filosofía Escocesa que esta intemperancia de doctrinas, y este abuso de imajenes. Todos sus principios estrivan en la moderación. Sus fundadores, Reid y Stewartj reconocen como único instrumento de las ciencias intelectuales, la observación de los hechos5 renuncian al proyecto de dar soluciones completas y satisfactorias de las altas cuestiones de la Metafísica; se hmitan a recojer observaciones, y a deducir de ellas consecuencias rigorosas, de cuya verdad puede asegurarse cada hombre, estudiándose a sí mismo. Sus reglas prcicticas son a veces tan sencillas, que parecen ajenas de la ciencia , y pertenecientes al sentido común. Pero no se les puede negar el mentó de la sagacidad en la investigación de los fenómenos , unida a la reserva en la jeneralizacion de la^ doctrinas.

PRELIMINAR.

Comprende mui pocas miras sistemáticas jí pero abunda en nociones claras y en resultados útiles. En ella se encuentran refundidos el espiritu innovador de Bacon, lá profundidad de Locke, lo mas preciso de los descubrimientos de Condillac, y todo esto animado por una suavidad de estilo^ por una modestia de documentos, por una tolencia de opiniones, que raras veces se encuentran en las discusiones científicas, y mucho menos en las que pertenecen á la esfera de la inte-

lijencia*

No ha querido, sin embargo, el autor de este curso someterse ciegamente á las opiniones de aquellos hombres ilustres. Todo el que se dedica á la enseñanza de las ciencias, con aquella purera de intención sin la cual dejenera esta profesión de un tráfico vil y culpable, reconoce la imposibilidad de adoptar sin esclusion un cuerpo de doctrina. <^En el modo vulgar de enseñar, dice Bacon^ hai una especie de contrato doloso entre el que enseña, y el que aprende: aquel desea mucho mas ser creido que ser examinado, y este aspira mas bien a la satisfacción de aprender que al trabajo de examinar, y asi quiere mas bien ahorrarse el trabajo de la duda que el del error. El maestro disimula su flaque-

zé ^4Íf Táhidaáy y el discípulo desconoce su ftierzá por purezíá." Conviene perfectamente está reconvencióla al catedrático que limita sus leccioneá^ a un sutory por eminente que este sea: porijue hallándose los conocimiento§ hum^tioé éh un estado de progreso y mejora, é§ imposible hallar en un sistema^ en üMá obra^ éri üft curso escrito, todo lo que fe ha de^cíibieíto y encontrado después de la época efí ^ué el autor escribia. "'^ Guiado por estos principios, no solo lie consultado los escritos de Reid y Stewartj que la escuela Escocesa venera como fundadores, sino los de otros filosoíbs pertenecien-^ tes a otras épocas y naciones. Bacon, Locké^ Hume, Hártley, Desttut-Tracy y Joufroy me han suñiinistrado lecciones enteras. En los libros de Medicina he hallado nociones tan curiosas como útiles, y la Educación Sisté^ matica de los doctores Shepherd, Joyce, y Carpentér me ha evitado el trabajo de buscar libros que no se encuentran fácilmente en estos J)aises. En la muhitud de datos que me han ofrecido todos estos manantiales, he preferido los mas útiles, los mas aplicables, los mas análogos al estudio de las leyes, que es el cjomplemento de las enseñanzas que dirijo. Quizas mi Lójica no producirá directamente

x\s.:«iAa?ia

PRELIMINAR.

el efecto que he deseado, a saber, la dirección del entendimiento en el descubrimiento de la verdad^ pero a lo menos lo habituará al examen de cuestiones arduas y delicadas, al método de fijar la atención en nociones individuales, al examén de las riquezas mentales, que son las que nos proporcionan la mejora de nuestro ser, y nos aseguran nuestro dominio sobre la naturaleza.

Si hai alguno entre mis alumnos que se sienta inclinado a profundizar este genero de estudios, aunque mi Lójica está mui lejos de satisfacer este deseo , tiene a lo menos la ventaja de una preparación metódica, desde la cual se puede pasar gradualmente a lo mas sublime de la ciencia. Lejos estoi de desanimar semejante propensión, de la cual deben resultar al estudioso, no solo placeres intensos y purisimos, sino, lo que es todavia mas importante, la mejora de las facultades mentales y afectivas, la cual es de mas purd precio a los ojos de un hombre de bien, que los triunfos mas Usonjeros en la sociedad, y los descubrimientos mas admirables en las

ciencias.

Debo terminar con una confesión que exije de mi el amor a la verdad. He aventurado algunas observaciones mias, que me

DISCURSO

háti parecido análogas a las doctrinas Escocesas. Inútil y aun ridiculo seria escusar este atrevimiento, porque a la enseñanza puede aplicarse lo que Cicerón decia hablando de algunos personajes de su época : si accu^ sandi sunt si qui pertimuerunt^ magis etiam reprehendendi si qui se timere simularunt

INTRODUCCIÓN.

A dos clases pertenecen los hechos de que tenemos unco» nocimiento intimo y satisfactorio, que se funda en el testimonio irresistible de nuestra conciencia. Los unos existen y se ejecutan fuera de nosotros, y su existencia y ejecución nos son conocidas por las sensaciones: los otros pasan en lo interior de nuestro ser, y las operaciones del espiritu son las que nos los enseñan. Unos y otros tienen todos los caracteres de la realidad; de unos y otros juzga el principio desconocido en quien residen todas nuestras facultades mentales. Asi es que la convicción que tenemos de haber visto un objeto, no es inferior a la que resulta de un juicio o de un raciocinio. Tan ciertos estamos de que vemos, como de que pensamos.

Esta certeza es obra de un solo y único ájente que llamamos alma, mente o espiritu; único, es cierto, en su esencia, pero que obra de dos modos mui distintos, según la diferencia de las dos clases de hechos que hemos mencionado. Con respecto a los hechos estemos, su operación se ejerce por medio de los sentidos; pero los hechos internos son objetos inmediatos de su actividad. El hombre sabe que juzga, que reflexiona, que se acuerda, sin que ninguno de sus órganos haya tomado la menor parte en este procedimiento.

Sin embargo, aunque los medios de adquirir estos dos ordenes de nociones son tan diversos, con unos y otros se pueden obtener resultados semejantes. Profundizando el conocimiento de los hechos estemos, perfeccionamos nuestras relaciones con el mundo físico, y asi es como adquirimos la destreza en el manejo de los cuerpos, el hábito de juzgar de las distancias, la facilidad de percibir los sonidos. Ninguno de