La evolución de la literatura castellana en Filipinas: los poetas · Unidad 11 de 18

Unidad 11 · LOS POETAS FILIPINOS 23

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LOS POETAS FILIPINOS 23

y que conoces todos mis rastros,

dame tus flores, dame los rayos esmeraldinos de esos tus ojos, que son dos astros... Del bello triunfo de tus jardines

coge un capullo; dame la nieve de tus jazmines,

dame tu arrullo, y cubra mi arpa tu cabellera,

¡Reina Quimera!, mi ruego es éste: de mis tristezas jamás te olvides: dame esos rayos que tú despides

de luz celeste, y doren ellos mi vida entera, cuando despierte, cuando me acueste...

Véase ahora la primera estrofa de su Fantasía carnavalesca, verdadera «fantasía" en un filipino que no sabía por experiencia propia (1) lo que era un Carnaval:

(i) Fantasía carnavalesca fué escrita (y publicada) en Diciembre de 1903, y hasta ese año no se había celebrado nunca en Manila un Carnaval en regla. - Téngase presente que Guerrero es joven y no ha salido jamás de su país. -Nótese, por lo demás, los efectos melódicos que Guerrero persigue con las repeticiones, inspirándose, sin duda, en los que logra Chocano, señaladamente en la composición Lo que dicen los clarines, donde el poeta peruano no se cansa de repetir y repetir, hasta el extremo de que todo lo convierte en música:

Los clarines suenan trémulos... Los clarines suenan lánguidos...

Se dijera que las notas de los épicos clarines

son los ayes de la raza, son las voces del pasado;

se dijera que las notas de los épicos clarines

vienen, llenas de penumbras y misterios y milagros,

de países muy distantes

y de tiempos muy lejanos...

Tales fueron los clarines españoles,

tales fueron los clarines españoles que sonaron

en las cumbres luminosas,

en los lóbregos barrancos,

;ya pasaron... ya pasaron... ya pasaron...

ya pasaron para siempre, ya pasaron para siempre .. ya pasaron! Los clarines suenan trémulos... Los clarines suenan lánguidos...

24 W. F.. RETANA

.... Y cruzaban... y cruzaban sobre el lomo verdinegro

del antiguo Pásig todas las espléndidas y gráciles, las espléndidas pagodas como notas fugitivas y triunfantes de un alegro fusionado con las odas, con los ecos de las odas

que exhalaban de sus labios,

parecidos á sublimes instrumentos

de invisibles gnomos sabios, los espíritus acuáticos y las diosas de los vientos...

...Y cruzaban las pagodas, y cruzaban las pagodas cual visión de mil colores.

como regias invitadas á las bodas de la luz de las estrellas y el aroma de las flores... Y eran flores— flores bellas -

las que, mórbidas y esbeltas y rientes,

arrastraban al claror de las estrellas

y al sollozo de las aguas somnolentes

sus disfraces de princesas,

de princesas refulgentes

y de históricas marquesas con magníficas diademas y con túnicas crujientes...

De sus dudas y tristezas -porque Guerrero es, por lo común, poeta doliente, sin sonrisa, -no son pocos los testimonios que tenemos; desde el que nos brinda en Pesimismo, esencialmente filosófico, hasta el que nos ofrece en Mariposas negras, vaga expresión de los dolores producidos por las ludias de su alma. En Mariposas negras, comienza:

Han entrado en mi estancia mariposas tristes, se han posado en mi frente mariposas negras, mariposas muy negras, como las nostalgias de mi espíritu inquieto, de mi vida enferma...

Y concluye (nótese el sabor becqueriano):

Aquí están; no te fugues, ¡oh, mi musa, quédate! ¿No las ves?... Son mis tristes mariposas negras... ¡Me dicen que no pueden dejarme tan solo, me dicen que te besan cuando á mí me besan!. .

De Pesimismo, por ser composición corta, daremos la copia íntegra:

¡Ah!, la tristeza del vivir, ¡qué inmensa!, Y la alegría del vivir, ¡qué exigua! Todo lo amargo y negro se condensa, Todo lo dulce y bello se amortigua.