El café de máscaras y otros sainetes · Unidad 244 de 447
Unidad 244 · LA VIDA ES SUENO
Texto completo en español de una edición de dominio público con fuente y huella registradas.
LA VIDA ES SUENO
C LARÍN. — En un veloz caballo,
(perdóname, qi:c fuer/-a es el pintallo
en viniéndome á cuento"
en quien un mapa se dibuja atento,
pues el cuerpo es la tierra,
el fuego el alma que en el pecho encierra,
la espuma el mar, y el aire es el suspiro,
en cuya confusión un caos admiro;
pues en el alma, espuma, cuerpo, aliento,
monstruo es de fuego, tierra, mar y viento;
de color remendado,
rucio, y á su propósito rodado,
del que bate la espuela;
que en vez ¿e correr vuela;
á tu presencia llega
airosa una mujer
Segismundo. Si luz me ciega.
Clarín — ¡\ive Dios, que es Rosaura. {Retirase.)
Segismlndo. — El cielo á mi presencia la res-
[taura.
Rosaura, con vaquero, espada v daga. — Segismundo, Soldados.
Rosa ur a. — Generoso Segismundo, cuya majestad heroica sale al día de sus hechos de la noche de sus sombras; y como el mayor planeta, que en ios brazos de la aurora se restituye luciente ú. las plantas y á las rosas, y sobre montes }• mares, cuando coronado asoma, luz esiiarce, rayos brilla, cumbres baña, espumas borda; asi amanezca el mundo, luciente el sol de Polonia, que á una mujer infelice, que hoy á tus ¡llantas se arroja, ampares por ser mujer y desdichada: dos cosas, que para obligarle á un hombre, que de valiente blasona, cualquiera de las dos basta, cualquiera de las des sobra. Tres veces son las que ya me admiras, tres las que ignoras quién soy, pues las tres me v'ste en diverso traje y forma. La ¡irimera me creíste
vaión en la rigurosa
prisión, donde fué tu vida
de mis desdichas lisonja.
La segunda me admiraste
mujer, cuando fué la pompa
de tu majestad un sueño,
una fantasma, una sombra.
La tercera es hoy, que siendo
monstruo de una es¡)ecie y otra,
entre galas de mujer
armas de varón me adornan.
V i>orque compadecido
mejor mi amparo disjwngas,
es bien que de mis sucesos
trágicas fortunas oigas.
De noble madre nací
en la corte de Moscovia,
que, según fué desdichada,
debió de ser muy hermosa.
En ésta puso los ojos
tm traidor, que no le nombra
mi voz por no conocerle,
de cuyo valor me informa
el mío; pues siendo objeto
de su idea, siento ahora
no haber nacido gentil,
para persuadirme loca
á que fué a'giin dios de aquellos,
que en metamorfosis llora
lluvia de oro, cisne y toro
en Dánae, Leda y Europa
Cuando pensé que alargaba,
citando aleves historias,
el discurso, hallo que en él
te he dicho en razones pocas
que mi madre, persuadida
á finezas amorosas,
fué, como ninguna, liella,
y fué infeliz como todas.
Aquella necia disculpa
de fe y palabra de esposa
la alcanzó tanto, que aun hoy
el pensamiento la llora;
habiendo sido un tirano
tan Eneas de su Troya,
que la dejó hasta la espada.
Envaínese aquí su hoja,
que yo la desnudaré
antes que acabe la historia.
ueste pues mal dado nudo
que ni ata ni aprisiona,
ü matrimonio ó delito.