El conde Lucanor · Unidad 23 de 26
PRÓLOGO — parte 22
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A la primera, que haya homne fee et viva en ley de salvación: a esta vos digo, que segund verdad la ley de salvación es la sancta fe católica segund la tiene et la cree la sancta Madre Eclesia de Roma. Et bien creed, que en aquella manera que lo tiene la vejezuela que está filando a su puerta al Sol, que asi es verdaderamente; ca ella cree que Dios es Padre et fijo et Spiritu Sancto, que son tres personas et un Dios; et cree que Jesu-Cristo es verdadero Dios et verdadero homne; et que fué fijo de Dios et que fué engendrado por el Spiritu Sancto en el vientre de la bien aventurada Virgo Sancta María; et que nasció della Dios et homne verdadero, et que fincó ella virgen cuando concibió, et virgen seyendo preñada, et virgen después que pario; et que Jesu-Cristo se crió et cresció como otro mozo; et después, que predicó, et que fué preso, et tormentado, et después puesto en la cruz, et que tomó y muerte por redemir los pecadores, et que descendió a los infiernos, et que sacó ende los Padres Sanctos que sabían que había de venir et esperaban la su venida, et que resucitó al tercer día; et aparesció a muchos, et que subió a los cielos en cuerpo et en alma, et que envió a los apóstoles el Spiritu Sancto que los confirmó et los fizo saber las Escripturas et los lenguajes, et los envió por el mundo a predigar en su Sancto Evangelio. Et cree, que El ordenó los sacramentos de Sancta Iglesia et que lo son verdaderamente así como El ordenó, et que ha de venir a nos judgar, et nos dará lo que cada uno meresció, et que resucitaremos, et que en cuerpo et en alma habremos después gloria o pena segund nuestros merescimientos. Et ciertamente cualquier vejezuela cree esto, et eso mismo cree cualquier cristiano.
Et, señor Conde Lucanor, bien cred por cierto que todas estas cosas bien así como los cristianos las creen, que bien así son, mas los cristianos que non son muy sabios, nin muy letrados, créenlas simplemente como las cree la Sancta Madre Eglesia et en esta fe et en esta creencia se salvan; mas, si lo quisiéredes saber cómo es et cómo puede ser et cómo debia seer, fallarlo hedes más declarado que por dicho et por seso de homne se puede decir et entender en el libro que don Johán fizo a que llaman _De los Estados_, et tracta de cómo se prueba por razón, que ningun cristiano nin pagano, nin hereje, nin judío, nin moro, nin homne del mundo, non pueda decir con razón que el mundo non sea criatura de Dios, et que, de necesidat, conviene que sea Dios facedor, et criador, et obrador de todos, et en todas cosas: et que ninguna non obra en El. Et otrosí, tracta cómo puede ser et cómo et por cuales razones puede seer et debe seer que Jesu Cristo fuese et es verdadero Dios et verdadero homne; et cómo puede ser que los sacramentos de Sancta Eclesia hayan aquella virtud que Sancta Eglesia dice et cree. Et otrosí, tracta de cómo se prueba por razón que el homne es compuesto de alma et de cuerpo, et que las almas ante de la resurrección habrán gloria o pena por las obras buenas o malas que hobieron fechas seyendo ayuntadas con los cuerpos, segund sus merescimientos, et despues de la resurrección que la haberán ayuntadamente el alma et el cuerpo; et que asi como ayuntadamente ficieron el bien o el mal, que así ayuntadamente hayan el gualardón o la pena.
Et, señor conde Lucanor, en esto que vos he dicho que fallaredes en aquel libro, vos digo asaz de las dos cosas primeras que convienen para salvamiento de las almas, que son: la primera, que haya homne et viva en ley de salvación; et la segunda, que crea toda su ley et todos sus articlos et que non dubde en ninguno dellos. Et porque las otras dos, que son: cómo puede homne et debe facer buenas obras para salvar el alma et guardarse de facer las malas por escusar las penas del infierno, comoquier que en aquel mismo libro tracta desto asaz complidamente, pero, porque esto es tan mester de saber et complir tanto, et porque por aventura algunos leerán este libro et non leerán el otro, quiero yo aqui fablar desto; pero, so cierto, que non podría decir complidamente todo lo que para esto sería mester; pero, diré ende segund el mío poco saber lo que Dios me enderece a decir, et quiera El por la su piedat que diga lo que fuere su servicio et provechamiento de los que lo leyeren et lo oyeren.
Pero ante que fable en estas dos maneras--cómo se puede et debe homne guardar de facer malas obras, para escusar las penas del Infierno, et facer las buenas para ganar la gloria del Paraiso--diré un poco cómo es et cómo puede seer que los Sacramentos sean verdaderamente asi como lo tiene la Sancta Eglesia de Roma. Et esto diré aquí, porque non fabla en ello tan declaradamente, el dicho libro, que don Johan fizo.
Et fablaré primero en el sacramento del cuerpo de Dios; que es el sacramento de la hostia, que se consagra en el altar; et comienzo en este, porque es el más grave de lo creer que todos los sacramentos: et probándose este por buena et por derecha razón todos los otros se prueban. Et con la merced de Dios, desque este hobiere probado, yo probaré tanto de los otros con buena razón, que todo homne aunque non sea cristiano, et haya en si razón et buen entendimiento, entendrá que se prueba con razón--que para los cristianos non cumple de catar razon, ca tenudos son de lo creer pues es verdat et lo cree Sancta Eglesia et como quier que esto les cumple asaz, pero non les empesce saber estas razones, que ya desuso en aquel libro se prueba por razón, que forzadamente habemos a saber et creer que Dios es criador et facedor de todas las cosas et ninguna non obra en El.
Et otrosí, es probado que Dios crió el homne et que non fué criado solamente por su naturaleza, mas que lo crió Dios de su propia voluntat; et otrosí que lo crió compuesto de alma et de cuerpo que es cosa corporal et cosa espiritual, et que es compuesto de cosa duradera et cosa que se ha de corromper, si estas son el alma et el cuerpo, et que para estas haber amas gloria o pena, convinía que Dios fuese Dios et homne; et todo esto se muestra muy complidamente en aquel libro que dicho es.
Et pues es probado que Jesu-Cristo fué et es verdaderamente Dios, et Dios es todo poder complido, non puede ninguno negar que el sacramento que El ordenó que lo non sea, et que non haya aquella virtud que El en el sacramento puso: pero que si alguno dijiere que esto tañe en fe et que él non quiere haber fe sinón en cuanto se mostrare por razón, digo yo, que demás de muchas razones que los Sanctos et los Doctores de sancta eglesia ponen, que digo yo esta razón:
Cierto es que Nuestro Señor Jesu-Cristo verdadero Dios et verdadero homne, seyendo el jueves de la cena a la mesa con sus Apóstoles, sabiendo que otro día debia seer fecho sacrificio del su cuerpo, et sabiendo que los homnes non podian seer salvos del poder del Diablo,--en cuyo poder eran caidos por el pecado del primer homne, nin podian seer redemidos sinón por el sacrificio que del se había de facer--, quiso por la su grant bondat sofrir tan grant pena como sufrió en la su pasion, et por aquel sacrificio que fué fecho del su cuerpo, fueron redemidos todos los sanctos que eran en el Limbo, ca nunca ellos pudieran ir al Paraiso sinón por el sacrificio que se fizo del cuerpo de Jesu-Cristo; et asín tienen los Sanctos et los Doctores de Sancta Eglesia, et es verdat, que tan grande es el bien et la gloria del Paraiso que nunca lo podría homne haber, nin alcanzar, sinón por la pasión de Jesu-Cristo, e por los merescimientos de Sancta María et de los otros Sanctos. Et por aquella sancta et aprovechosa pasión fueron salvos et redemidos todos los que fasta entonce eran en el Limbo et serán redemidos todos los que murieren et acabaren derechamente en la sancta fe católica. Et porque Jesu-Cristo segund homne había de morir, et non podía fincar en el mundo et El era el verdadero cuerpo por que los homnes habían a seer salvos, quísonos dejar el su cuerpo verdadero asi complido como lo El era en que se salvasen todos los derechos et verdaderos cristianos; et por esta razón, tomó el pan et bendíjolo et partiolo et diolo a sus disciplos et dijo: «Tomat et comet, ca este es el mio cuerpo» et después tomó el caliz et dió gracias a Dios et dijo: «Bebet todos este, ca esta es la mi sangre»: et allí ordenó el sacramento del su cuerpo. Et debedes saber, que la razón porque dicen que tomó el pan et bendíjolo et partiolo es esta: cada que Jesu-Cristo bendicía el pan luego el pan era partido tan egual como si lo partiese con el más agudo cochiello que pudiese seer. Et por esto dice el Evangelio, quel conoscieron los apóstoles después que resucitó en el partir del pan--, ca por partir el pan en otra manera que como todos lo parten, non había la Sancta Escriptura por que facer mención del partir del pan, mas fácelo porque Jesu-Cristo partia siempre el pan mostrando como lo podia hacer tan maravillosamente.
Et otrosí, dejó este sancto sacramento porque fincase en su remembranza. Et pues asi se prueba que Jesu-Cristo es verdadero Dios et asi como Dios pudo facer todas las cosas, et es cierto que fizo et ordenó este sacramento, non puede decir ninguno con razón que non lo debía ordenar así como lo fizo; et que non ha complidamente aquella virtud que Jesú, verdadero Dios, en él puso.
Et el baptismo, otrosí, todo homne que buen entendimiento haya, por razón debe entender que este sacramento se debió facer et era muy grand mester, ca bien entendedes vos que como quier que el casamiento sea fecho por mandado de Dios et sea uno de los sacramentos; pero, porque en la manera de la engendración non se puede escusar algun deleite, por ventura non tan ordenado como sería mester, por ende todos los que nascieron et nascerán por engendramiento de homne et de mujer nunca fué nin será ninguno escusado de no nascer en el pecado deste deleite. Et a este pecado llamó la escritura pecado original, que quiere decir segund nuestro lenguaje, pecado del nascimiento; et porque ningund homne que esté en pecado non puede ir a paraiso, por ende, fué la merced de Dios de dar manera como se alimpiase este pecado; et para lo alimpiar ordenó nuestro Señor Dios en la primera ley la circuncisión; et como quier que en cuanto duró aquella ley cumplían aquel sacramento, porque entendades que todo lo que en aquella ley fué ordenado, que todo fué por figura de esta sancta ley que agora habemos, debédeslo entender señaladamente en este sacramento del baptismo, ca entonce circuncidaban los homnes et ya en esto paresce que esa figura que de otra guisa habia de seer, ca vos entendedes que el sacramento complido egualmente se debe facer pues el circuncidar non se puede facer sinón a los varones; pues si non se puede ninguno salvar del pecado original sinón por la circuncisión, cierto es que las mujeres que non pueden este sacramento haber, non pueden seer alimpiadas del pecado original. Et asi, entendet que la circuncisión, que fué figura del alimpiamiento que se había de ordenar en la sancta fe católica que nuestro señor Jesu-Cristo ordenó así como Dios. Et cuando El ordenó este sancto sacramento quísolo ordenar habiendo recebido en sí el sacramento de la circuncisión, et dijo que non viniera él por menguar, nin por desfacer la ley, sinón por la complir, et cumplió la primera ley en la circuncisión, et la segunda, que él ordenó, recibiendo el baptismo de otri, como lo recebió de Sant Johan Baptista.
Et porque entendades que el sacramento que él ordenó del baptismo es derechamente ordenado para alimpiar el pecado original, parad en ello bien mientes et entenderedes cuanto con razón es ordenado:
Ya desuso es dicho que en la manera del engendramiento non se puede escusar algun deleite, contra este deleite, do conviene de haber alguna cosa non muy limpia, es puesto uno de los elementos que es el más limpio, et señaladamente para alimpiar, ca las más de las cosas non limpias, todas se alimpian con el agua; otrosí en bapteando la criatura dicen: «Yo te bateo en el nombre del Padre, et del Fijo et del Spiritu Sancto» et métenlo en el agua. Pues veet si es este sacramento fecho con razón, ca en diciendo «yo te bateo en el nombre del Padre del Fijo et del Spiritu Sancto» y mismo dice et nombra toda la Trinidat et muestra el poder del Padre et el saber del Fijo et la bondat del Spiritu Sancto; et dice que por estas tres cosas, que son Dios et en Dios, sea alimpiada aquella criatura de aquel pecado original en que nasció; et la palabra llega al agua que es elemento et facese sacramento. Et este ordenamiento deste sancto sacramento que Jesu-Cristo ordenó es egual et complido, ca tan bien lo pueden recebir, et lo reciben, las mujeres como los homnes. Et así pues este sancto sacramento es tan mester, et fué ordenado tan con razón, et lo ordenó Jesu-Cristo, que lo podía ordenar así como verdadero Dios, non puede con razón decir homne del mundo que este sancto sacramento non sea tal et tan complido como lo tiene la madre sancta eglesia de Roma.
Et cuanto de los otros cinco sacramentos que son: penitencia, confirmación, casamiento, orden, postrimera unción bien vos diría tantas et tan buenas razones en cada uno dellos que vos entendríades que eran asaz; mas déjolo por dos cosas: la una, por non alongar mucho el libro; et lo al, porque sé que vos et quien quier que esto oya, entendrá que tan con razón se prueba lo al como esto.
Et pues esta razon es acabada asi como la yo pude acabar, tórnase a fablar de las dos maneras en como se puede homne et debe guardar de facer malas obras para se guardar de ir a las penas del infierno, et podrá facer et fará buenas obras para la gloria del Paraiso.
Señor Conde Lucanor, segund desuso es dicho, sería muy grave cosa de se poner por escripto todas las cosas que homne debía facer para se guardar de ir a las penas del infierno et para ganar la gloria del Paraiso, pero, quien lo quisiese decir abreviadamente podría decir que para esto non ha mester al sinón facer bien et non facer mal. Et esto sería verdat, mas porque esto sería como algunos dicen grant verdad et poco seso, por ende, conviene que--pues me atreví a tan grand atrevimiento de fablar en fechos que cuido que me non pertenescía segund la mengua del mio saber--que declare más como se pueden facer estas dos cosas; por ende, digo asi: que las obras que homne ha de facer para que haya por ellas la gloria del paraiso, lo primero, conviene que las faga estando en estado de salvación. Et debedes saber, que el estado de salvación es cuando el homne está en verdadera penitencia, ca todos los bienes que el homne face non estando en verdadera penitencia, non gana homne por ellas la gloria del paraiso, et razón et derecho es, ca el Paraiso que es veer a Dios et es la mayor gloria que seer puede, non es razón et derecho que la gane homne estando en pecado mortal, mas lo que homne gana por ellas es que aquellas buenas obras lo traen más aina a verdadera penitencia et esto es muy grand bien. Otrosí, le ayudan a los bienes deste mundo para haber salud et honra et riqueza et las otras bienandanzas del mundo. Et estando en este bienaventurado estado, las obras que homne ha de facer para haber la gloria del Paraiso, son así como limosna, et ayuno, et oración, et romería, et todas obras de misericordia, pero todas estas buenas obras para que homne por ellas haya la gloria del Paraiso ha mester que se fagan en tres maneras: lo primero que faga homne buena obra, lo segundo que la faga bien, lo tercero que la faga por escogimiento. Et, señor Conde Lucanor, como quier que esto se puede asaz bien entender, pero por que sea más ligero aun, decirvos lo he más declarado.
Facer homne buena obra es toda cosa que homne face por Dios, mas es mester que se faga bien, et esto es, que se faga a buena entención, non por vanagloria, nin por hipocresía, nin por otra entención, sinón solamente por servicio de Dios: otrosí que lo faga por escogimiento, esto es, que cuando hobiere de facer alguna obra, que escoja en su talante, si es aquella buena obra o non, et desque viere que es buena obra, que escoja aquella porque es buena et deje la otra que él entiende et escoge que es mala. Et faciendo homne estas buenas obras, et en esta manera, fará las obras que homne debe facer para haber la gloria de Paraiso; mas por facer homne buena obra si la faz por vanagloria o por hipocresía o por haber la fama del mundo, maguer que faz buena obra, non la faz bien nin la faz por escogimiento, ca el su entendimiento bien escoge que non es aquello lo mejor nin la derecha et verdadera entención. Et a este tal contescerá lo que contesció al senescal de Carcasona, que maguer a su muerte fizo muchas buenas obras, porque non las fizo a buena nin a derecha entención, non le prestaron para ir a Paraiso et fuese para el Infierno. Et si quisiéredes saber cómo fué esto deste senescal fallarlo hedes en este libro en el capítulo XL.
Otrosí, para se guardar homne de las obras que homne puede facer para ir al Infierno, ha mester de se guardar y de tres cosas: lo primero que non faga homne mala obra, lo segundo que la non faga mal, lo tercero que la non faga por escogimiento; ca non puede homne facer cosa que de todo en todo sea mal sinón faciéndose asi: que sea mala obra, et que se faga mal, et que se faga escogiendo en su entendimiento homne que es mala, et entendiendo que es tal facerla a sabiendas, ca non seyendo y estas tres cosas, non sería la obra del todo mala; ca puesto que la obra fuese en si mala, si non fuese mal fecha, non faciéndola escogiendo que era mala, non seríe del todo mala; ca bien así como non sería la obra buena por seer buena en sí, si non fuese bien fecha et por escogimiento, bien asi, aunque la obra fuese en sí mala, mala non lo sería del todo si non fuese mal fecha et por escogimiento. Et asi como vos digo por enjiemplo de senescal de Carcasona que fizo buena obra, pero porque la non fizo bien non meresció haber nin hobo por ello gualardón, asi vos daré otro enjemplo de un caballero que fué ocasionado et mató a su señor et a su padre; como quier que fizo mala obra, porque la non fizo mal nin por escogimiento, non fizo mal nin meresció haber por ello pena, nin la hobo. Et porque en este libro non está escripto este enjiemplo, contarvos lo he aquí, et non escribo aquí el enjiemplo del Senescal porque está escripto, como desuso es dicho:
--Asi acaesció: que un caballero había un fijo que era asaz buen escudero. Et porque aquél señor con quien su padre vivía, non se guisó de facer contra el escudero en guisa porque pudiese fincar con él, hobo el escudero entre tanto de catar otro señor con quien visquiese. Et por las bondades que en el escudero había et por cuanto bien le servió, ante de poco tiempo fizol caballero. Et llegó a muy buen estado. Et porque las maneras et los fechos del mundo duran poco en un estado, acaesció así: que hobo desavenencia entre aquellos dos señores con quien vivía el padre et el fijo, et fué en guisa que hobieron de lidiar en uno.
Et el padre et el fijo cada uno dellos estaba con su señor, et como las aventuras acaescen en las lides, acaesció así, que el caballero, padre del otro topó en lit con aquel señor con quien el su señor lidiaba et con quien vivía su fijo, et por servir a su señor, et porque entendió que si aquel fuese muerto o preso que su señor sería muy bien andante et mucho honrado fué trabar dél tan recio que cayeron entramos en tierra. Et estando sobre él por prenderle o por matarle su fijo que andaba guardando a su señor et serviendol cuanto podía, desque vió a su señor en tierra, conosció que aquel quel tenía era su padre.