Elementos de zoología · Capítulo real 8 de 49
CAPITULO XIII
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 2 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.
CAPITULO XIII
Exhalación y secreción. — Los elementos de la nutrición, absorbidos en el acto de la digestión y aca¬ rreados por la sangre, vienen á ser asimilados, es de¬ cir, á formar parte integrante del organismo; pero al mismo tiempo liay desasimilacion, es decir, despren¬ dimiento de las porciones inútiles para la economía, y cste acto se verifica por la exhalación y las secre¬ ciones.
La exhalación es el fenómeno inverso de la absor¬ ción, fenómeno enteramente físico, miéntras la secre¬ ción es un acto vital, una verdadera función, porque el órgano encargado de ella escoge en la sangre ciertos principios á exclusión de otros, los separa de este líquido para utilizarlos (bilis) ó expulsarlos (sudor). La exhalación es una exósmosis; el vapor de agua que sale de los pulmones con el ácido carbónico, es un ejemplo sencillo de ella; un individuo que toma ioduro de potasio ve este medicamento pasar á su sangre in¬ alterado y después á las serosidades, orina, saliva, moco nasal y lágrimas. Es un fenómeno que se ob¬ serva aun en el cadáver, como lo prueban las momias perfectamente conservadas del Campo Santo de G na¬ na j nato, que han perdido tanto de su peso que se las puede fácilmente levantar con la mano, y que se pue¬ de reproducir artificialmente en los laboratorios. La
laxitud de los tejidos v su vascularización abundante facilitan la exhalación, y al contrario os impedida por la densidad de ellos ó la escasez de vasos. Cuando está muy estorbada la circulación de la sangre en las venas, el suero pasa al través de las paredes de estos vasos y va formando acumulaciones de líquido exhalado que originan hidropesías y edemas; así es que la obstruc¬ ción de la vena cava inferior ó de la porta determina un derrame entre las dos hojas del peritoneo y ocasio¬ na la hidropesía, ascitis. Hay exhalaciones de dos cla¬ ses: H, las externas, como la traspiración insensible que se verifica en la superficie de la piel y ha sido de¬ mostrada por la balanza de Sanctorius, y la evacuación del vapor de agua y del ácido carbónico por los pul¬ mones en la respiración; 2 % las internas, como las se¬ rosidades, el líquido que baña el tegido celular y aun tal vez los humores del ojo, aunque el acuoso parece ser una secreción particular del epitelio de los proce¬ sos ciliarios.
L[i scciecion, como hemos dicho, es un fenómeno de esencia muy diferente, es un acto vital que no se pue de reproducir artificialmente y que no se explica ni por las leyes de la física, ni por las de la química: los líquidos segregados contienen sustancias variadas cu¬ yos elementos se hallan aislados en la sangre y son combinados solamente en el órgano secretor para dar lugar á unos productos nuevos y especiales: la glán¬ dula parótida, el páncreas y otras glándulas tienen la misma estructura anatómica, y sin embargo sus secre¬ ciones son muy diferentes fisiológica y químicamente. Cada órgano secretor ó glándula está animado por por¬ ciones distintas del sistema nervioso y fabrica produc-
tos especiales: el hígado suministra bilis y azúcar; el testículo, esperma; los folículos del estómago, jugo gástrico; las glándulas bucales, saliva; los criptos del conducto auditivo, cerilla, etc. Hemos visto ya que las glándulas tienen también un doble sistema de capila¬ res: en unos de ellos la sangre circula con más lentitud y da al órgano el tiempo necesario para separar de la sangre los elementos de la secreción.
La secreción se verifica en la piel y las mucosas mo¬ dificadas para este fin. Supongamos una simple de¬ presión ó hueco de la piel en forma de bolsita; será una cripta en donde hallaremos la epidermis cambiada en epitelio, el corio adelgazado y debajo de él una red de arterias que traen los elementos de la secreción, y otra correspondiente de venas que se llevan la sangre ya privada de ellos: junto con los vasos se ramifican los nervios de la cripta. Un folículo no es sino una crip¬ ta algo más complicada y con un canal ito escretor. La o-l ánd lila simple consta do una reunión de folículos cuyos conductos comunican con un canal común. La o-l ándala compuesta ó conglomerada es una especie de racimo compacto debido á la reunión de muchas glán¬ dulas simples aglutinadas por tegido celular en una masa cubierta por una membranita fibrosa. Hay tam¬ bién glándulas en tubo que consisten en un simple ca¬ nal forrado interiormente de epitelio. Como ejemplo de cripta citaremos las de la piel de la nariz y las que se ven debajo del muslo de la iguana (Ctenosaura pcctinata); las bolsitas en donde se cria el pelo son folícu¬ los; el órgano secretor de las lagañas es una glándula simple, lo mismo que el que produce el veneno de las víboras; los de la saliva, de la bilis, del jugo pancreá-
tico, son glándulas compuestas. Algunas de ellas tie¬ nen un receptáculo ó saco de reserva para su producto como la vesícula biliaria para el hígado y las semina¬ les para los testículos. Todas estas formas no son mas que una complicación cada vez mayor del elemento primitivo que hemos visto formado de tres túnicas, la epitelial, la celulofibrosa y la vascular; el hígado en el embrión es primeramente una. simple cripta del tubo digestivo; despules so complica y pasa al estado de fo¬ lículo, y en fin, á su mayor grado de perfección la glándula conglomerada en el niño y adulto. Como glándulas tubulares citaremos las hepáticas, de los in¬ sectos, y los testículos de los mamíferos.
CAPITULO XTV
Multiplicación ó propagación. — Una de las gran¬ des é importantes funciones de todos los seres or<umizados es la reproducción: como ella depende de apara¬ tos secretores, á lo menos cuando hay fecundación, como en la mayor piarte de los animales, la estudiaremos después de las nociones que acabamos do adquirir so¬ bre estos órganos. Despiues de la generación ordinaria, que exige la fecundación, nos ocuparemos de los otros modos de propagación por ser un punto directamente
en relación con la multiplicación por vía de genera¬ ción.
Cuando hay fecundación se observan cuatro clases de actos: l9, elaboración de los productos que intervienen en ella; 29, impregnación y fecundación; 39, preñez ó gestación; 49, parto ó alumbramiento de hijos ó de huevos.
La elaboración de las sustancias de que se trata se verifica en órganos especialmente destinados para este fin, y que difieren según estén destinados á producir el óvulo en donde se formará el nuevo sér ó á deter¬ minar la aparición y la evolución de este último: los primeros son los órganos femeninos, los segundos, los masculinos: de ahí resulta la existencia de dos sexos que pueden estar separados (diecia ó gonocorismo) ó reunidos en un mismo individuo (moneda ó herma¬ froditismo) .
Órganos del macho en la serie animal. — En los mamíferos dos glándulas nombradas testículos son las que producen el líquido fecundante llamado súmen ó esperma: estos órganos, tomando al hombre por tipo, tienen una forma ovoidea y constan de una gran can¬ tidad de tubillos delgados contorneados y que se reú¬ nen para formar unos cuantos canalillos excretores: estos vuelven á enredarse para dar lugar á un cuerpo llamado epidíclimo, pegado al testículo: un canal vec¬ tor continúa la cola del epidídimo, y con el nombre de canal deferente, sube por delante de la pelvis, penetra en esta cavidad y viene á terminar en el cuello de lá vejiga: ahí encuentra las dos vesículas seminales en donde se acumula la provisión de súmen y cuyas pa¬ redes encierran elementos musculares: el canal vector
ele las vesículas seminales y el deferente se juntan y dan origen á un corto tubo ó canal eyaculado r que des¬ emboca en el de la uretra después de haber atravesado la próstata, órgano glanduloso que rodea el cuello de la vegiga urinaria.1 Los testículos están contenidos en una bolsa cutánea, conocida con el nombre de escroto, y varias membranas que la acompañan; en el hom¬ bre y algunos mamíferos estos órganos son libres al exterior (fanerórq nidos); cuando los testes quedan ocultos en el abdomen, el animal es llamado criptórquido. Los tubillos testiculares constan de dos membra¬ nas, de las cuales la interna ó epitelial es la más im¬ portante: entre sus celdillas hay, en efecto, algunas parietales más grandes y con prolongamientos llama¬ dos espermatoblastos: en sus divisiones se ven núcleos alargados acompañados de protoplasma: cuando estos núcleos salen de sus caps uli tas se les forma á expon sas del protoplasma un filamento caudiforme yapare con bajo la forma de un péndulo, tomando entonces el nombre de espermatozoides. 2 Los espermatozoides fue¬ ron descubiertos tal vez simultáneamente por Hartsoecker y Leeuvenhoeck, pero lo que liay do seguro es que este último fué el primero que los describió y pu¬ blicó sobre ellos cartas y figuras muy curiosas. Estos cuerpos se mueven por un movimiento de ondulación y de progresión simultáneos; conservan su movilidad por bastante tiempo con tal que no so seque el semen y que la temperatura sea mediana, de manera que en
1 Hay también en el trayecto de la uretra dos glandulitas de Méry ó de Cooper, cuya secreción sirve para lubrificar este con¬ ducto.
2 Pouchet y Tournoux.
el cuello del útero pueden permanecer hasta ocho dias conservando sus propiedades. Ellos constituyen la parte esencial del licor fecundante y sin ellos no hay fecundación: si. por medio de la filtración, se detienen al paso los espermatozoides, el líquido colado pierde sus propiedades; se puede probar esto de diferentes maneras. Tomemos, como lo han hecho Florent y Prévost, huevos maduros de una rana y hagamos de ellos tres lotes que colocaremos separadamente en recipien¬ tes con agua pura: por otra parte extraigamos los tes¬ tículos de una rana macho y exprimámoslos para ex¬ traer el semen que dividiremos en dos porciones para mezclarlo con los huevos; una parte la filtramos y em¬ pleamos separadamente el líquido filtrado y el residuo que queda en el filtro; la otra pártela dejamos intacta: los huevos que han sido puestos en contacto con el líquido filtrado, se pudren pronto sin presentar fenó¬ meno ninguno de fecundación; los que han sido mez¬ clados con el residuo quedado en el filtro se cambian en atepocates, lo mismo qne los que han sufrido Inac¬ ción del semen completo: esta triple experiencia de fecundación artificial demuestra claramente que la es¬ perma obra no por su líquido ni por alguna aura se¬ minal is antiguamente admitida, sino por sus esperma¬ tozoides. Se puede variar la prueba inyectando en las partes genitales de tres perras semen íntegro, líquido solo ó corpúsculos no más, y so obtendrá la fecunda¬ ción únicamente en el primero y en el tercer caso, con tal que se haya conservado la temperatura necesaria. En los mamíferos monotremos, aves, tortugas, la¬ gartos, serpientes y batracios, existen también dos tes¬ tículos con sus canales deferentes, pero la esperma, en
lugar de llegar directamente á la uretra, es vertida en una cloaca ó cavidad que recibe también los excremen¬ tos y generalmente la orina. En los peces liay ordina¬ riamente dos testículos granulosos, sacciformcs ó tu¬ bulosos, cuyos canales deferentes desembocan en un poro genital post-anal, ó á veces en una semi-cloaea. Los mamíferos solos no son ó son raras veces criptórquidos: en los demás animales mencionados los testes son interiores y aplicados contraía columna vertebral. El miembro genital, verga ó pene no existe en todos: se observa en los mamíferos, ciertas aves (avestruz ñandú, casoares de la India y de Nueva Holanda, cripturo, patos, ánsares, cisnes, buzos, penélope, boceo) las tortugas: los lagartos y serpientes tienen dos; los batracios lo tienen rudimentario. El pene tiene por objeto facilitar la introducción del semen en los órga¬ nos genitales de la hembra: á veces está perforado por un canal longitudinal, otras no tiene mas que un surco en la superficie: varios mamíferos tienen en su inte¬ rior un hueso llamado peniano.
Los insectos 1 tienen dos testículos cuyos canales de¬ ferentes desembocan en una especie de vesícula semi¬ nal de la cual sale un canal que comunica con el pene. En las arañas oí orificio de los canales deferentes se ve dentro de una bolsa colocada en la base del abdomen y debajo de él: no hay pene, pero estos articulados tie¬ nen unos palpos ó apéndices bucales terminados por un aparato propio para recoger el sém en y depositarlo en los órganos de la hembra.
En los moluscos existen testículos y canales defe-
1 Véase fio-, 14.
rentes, pero estos animales son con frecuencia kermafroditas verdaderos (autogenéticos) ó falsos,1 y en este último caso tienen que fecundarse mút uamente: los testículos de los cefalópodos están ramificados en tu¬ bos. Haremos notar aquí que en muclios animales in¬ vertebrados la esperma sale envuelta en una especie de cápsula llamada espermatóforo.
Los anísanos son ordinariamente liermafroditas: sus testículos son sacciformes. En fin, los actinozoarios carecen frecuentemente de órganos genitales, reprodu¬ ciéndose por otros procedimientos, y cuando ellos exis¬ ten son muy sencillos y reducidos á la glándula sola.