Fábulas originales · Unidad 15 de 17

Unidad 15 · ^LA XLV.

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^LA XLV.

Del tronco sale la rama.

EL POTRO Y LA

Era una yegua pia,

que sin ánimos ya para dar coces,

át un hijo que tenia,

asi le reprendia,

si no con estas, con iguales voces:

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— «No des coces, ¡impío!

maldita sea tu costumbre ingrata:

cual yo, modera el brio:

ten presente, hijo mió,

que es mala educación sacar la pata.»-

AI decir bien el hijo,

la saludó con singular donaire,

de puro regocijo

después de lo que dijo,

miles de coces disparando ai aire.

V en oca-^^ion tan calva, SI los hallase en parle mas contigua, pi^sumo que en la salva al lucero de! alba ' -f á la madre , de un par me los san ti"

—lio—

— «¿De quién aprenderla,))

•siguió la yegua, «inclinación tan basla?i>

La zorra que la oia,

— «De nadie)), la decia:

ívcréalo usted, vecina; eso ea la casta. »

FÁBULA^ffiVÍ.

^eiido á Biias , venir á sítenos.

Z.A ABEJA, EX. BURRO 7 LA RAMA.

La abeja ^e una rama de romero formaba sú panal de mieles rico ; mas la rama encontrando en un linderb, se la comió un borrico, 'í^obre rama olorosa

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que el blasón iba á ser de los panales , y ya entre las mandíbulas asnales podrá ser, menos miel, cualquiera cosa!

¡Oh que bien con su ejemplo nos declama lo instable del declino , cuando al ir á%er miel la noble rama, el pienso quedó a ser de un vil pollino!

FÁBULA XLíVII.

Saber lo que no »e quiei*e«^

El Soldado en campaña.

Metióse Juan á soldado p<ir saber qué era una hazaña , y en la primera campaña salió del pecho lisiado.

8 '

—114—

Por la saerle que le cupo, apuesto h que ya advertido, diera el buen Juan lo sabido, por no saber lo que supo.

FÁBULA XLVIII. 19e frustos II» leíay nada eserit®*

El Conejo, el Gallo y si Cerdo,

Cada QUISQUE celebra, y es muy justo. Jo que es mas de su gusto.

Por un í^llo lo digo , que de una huerta picoteando el trigo , ajii á un conejo hablaba •

que, haciendo muecas, una col rumiaba: — « ¿ No admiras este trigo , buen conejo,

—116-^

gordo y gentil , cual castellano viejo?

¿Quién ha visto manjar de mas decoro?

como soy que parecen granos de oro.»

— «Aprensión , friolera , boberia , »

el rumiador conejo respondía;

((siempre á mi noj^'o raza mas le plugo

de tierna berza er agridulce jugo.» —

Viendo asi despreciado

su condimento amado

el gallo, incontinente

para buscar un juez mas competente ,

se encaramó ix las tapias de la huerta ,

como vijía que se pone alerta ; ^

y preguntó á un cochino

que acertaba á pasar por eí cam^^no:

— ((Dime, si te ofreciesen cuando alnuerzas

buen trigo y buenas berzas ,

¿quf cosa te comieras, caro amigo?» —

El cerdo contestó: — ^Berzas ,y tri(jo.)>