Florilegio medicinal: breve epítome de las medicinas y cirugía · Capítulo real 16 de 16

CAPÍTULO LV

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 20 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.

CAPÍTULO LV.

OBSERVACIONES DESPUES DE LA. SANGRIA.

E Hab'eado salido la sangre conveniente, se quita la atadero, se. limpia muy bien sangre de la cisura, y si hubiere salido algo de la gordura [esmo en personas gordas acaece] de ninguna manerase corte, sino procú-r* 3 meter "blandamente pira adentro con el cabezaüto, el cual se moja en agua fría y esprimido se aplica cerrando con él ios labios de la cisura, y se ai-narra con una iaj i de dos 6 tres dedos de ancho, ni muy floja que se caiga, ni muy apretada que cause dolor.

Hecho esto, se coloca, el miembro sangrado ea la postura da su mejor descanso y se recuest-i al enfermo por una hora para confortar el espíritu, evitando que duerma encima del ya dicho miembro; de allí á otra hora, podrá tomar alimento proporcionado á su enfermedad. No habiendo dormido la noche antes, podrá de allí á dos 6 tres horas coger el sueño pero los que asistan á tai enfermo han de tener cuidaJo á que con las vueltasdel cuerpo no se le caigan las vendas.

Nervio 6 tendón herido, y sus señales.— Cuando por casualidad 6 descuido se hiriere con la lanceta algún nervio 6 tendon, se conoce por el mucho dolor, convulsión ó espasmo de hincharse la parte herida y por otras señales que se verán en el capítulo 28 de este libro II. De las heridas de los nervios.

Lo que en este caso conviene es co dejar que se cierre la cisura, fomentándola con aceite caliente; y si se mitiga en cuatro dias el dolor y los otros accidentes se dejará cerrar; pero si sobrevienen mayores accidentes, se atenderá á la cursegun el susodicho capítulo 28. De las heridas de los nervios

Arteria herida y sus señales.— Hiriéndose al sangrar laar teria, se conoce "cuando sale sangre delgada y muy colorada, como de color de fuego y con saltos ó brincos: en tal caso conviene luego poner los medicamentos que se aplican para estancar la sangre, según el capítulo 26 del libro II. De los ac" eidentes de las heridas.

Hincharse el miembro por ligadura fuerte. — Cuando empezar» á hincharse el brazo ó ia pierna por la demasiada ligadura se aflojará buenamente la venda y con esto solo bajará por sí la hinchazón, y si no bastare, se tomará harina de trigo, la suficiente para hacer una masa o emplasto delgado, con dos claras de huevo batidas, añadiéndole algo de sangre de gallina, y sobre un paño de lieiazo tendido, se aplicará sobre la hinchazón. Ponerle un poco de sábila medio asada, ó untarlo con aceite; y á falta de éste con manteca en que se fríen suavemente unas lombrices lavadas en agua, y últimamente con vino de uva.

Inflamación. — No bastando estos medicamentos, si apuntaren algunas señales de inflamación, se acudirá luego al capítulo III del Flegmon, de este libro TI. De los accidentes, con las sangrías, friegas y defensivos*

Para conocer la cualidad de la sangre, se guarda la sángre en escudillas limpias, eu lugar en donde ni polvo ni yieuto le llegue,

La sangre gruesa se conocer^ cuando ella én la escudillo á toda prisa se cuaja, y cuajada, con dificultad se puede partir con un palito; y al salir de la vena, sale lentamente como densa, y en los dedos se pega como cola. Esta es, sangr* grue*» sa, de la que se ocasionan Obstrucciones y otras enfermedades.

Sangre delgada es aquella que tarde se cuaja, y cuajada, fácilmente se parte.

La sangre podrida ó aguanosa, se cnnoce cuando enfriada ya no se cuaja, y al partirla se deshace en partes muy menudas.

En la sangre que se ve mucha materia 6 agua serosa, como agua amarilla, que nada encima de la sangre cuajada, es sangre serosa y denota debilidad del hígado y de los rifíones, y denota sus obstrucciones.

Sangre espumosa.— Nadando encima de la sangre espuma (no habiendo sido ocasionada del impulso al salir) denota calor ó incendio de aquel humor que el color de dicha espuma denota, como el amarillo denota la cólera, el colorado la sangre, el blanco la pituita, el oscuro 6 negro la melancolía»

También se toman unos indicios del color de la misma sangre. El color bueno y natural de la sangre es por arriba colorado y medianamente oscuro.

El colorado muy claro denota mucha debilidad. El color amarillo denota cólera, el blanco la pituita, el verde la cólera adusta, el color de plomo la atrabilis, el cual humor es el más perjudicial.

Cuando hay variedad de los colores en la superficie de la sangre, denota también variedad de humores mixtos.

Pareciendo encima de la sangre algo oleaginosa al modo de telaraña, en personas gruesas ó gordas no denota cosa par» tieular, pero en personas consumidas de carne denota coliquacion y mucho peligro.

TOMO XVI— P. 2 I

822 BIBLIOTECA MEXICANA

Hallándose en la misma sangre granitos como la arena.de* notan presente 6 cercana la Lepra.

Llegando á tener mal olor la sangre es señal de irremediable corrupción.

Sangre recogida en el agua.— Sangrando las venas en el agua caliente (como queda dicho) de los piés 6 de las manos, entónces se atiende cuando la parte más gruesa de la sangre estuviere delgada, blanquisca, y entre sí pegada, en tales circunstancias es buena la sangre.

Pero siendo oscura, negra ó de otro color, denota según aquellos colores ser viciada de tales humores, que á tales colores (arriba mencionados) de la sangre corresponden^ Y no pegando entre si la sangre denota corrupción.

DE CIEN TOMOS 323

CAPITULO LVI.

DEL FIN Y DEL USO DE LAS VENTOSAS.

El fin de las ventosas.— Las ventosas se usan de dos maneras, unas secas y otras sajadas, siempre oon el fin de atraer de partes interiores 6 distantes para fuera á parte señalada, y sirven de un pronto socorro para varias enfermedades [como se dice en sus propios "capítulos] sin riesgo y sin postrar la fuerza del paciente.

Las ventosas saj das son más eficaces que las secas, porque juntamente evacúan alguna parte del humor.

Nota de las ventosas «ajadas'y délas secas.— nEu lugar de las ventosas 6 en donde se han de aplicar se señala en'los capítulos propios de las enfermedades que las requieren, solo se advierte aquí,'cuando"se quisieren fajar en tal parte [conviene áfsaber] dos ventosas no sje han de poner por entonces, en otras partes otras ventosas" seca3 para que* el humor no acuda á las demás ventosas y se reparta. Y cuando se hecha" ren ventosas seefis no dejar!as'"mucho tiempo Apegadas, porque no ocasionen vegiguillas, y asi conviene] quitarlas y- repetirlas aponer.

El modo de aplicarlas ventosas es bien común," refregando ántes 6 hacer buenas friegas (según la intención que requie re la indisposición d 1 paciente) en el lugar donde se quisieren aplicar la» ventosas 6 ventosa. Después con una poca de

BIBLIOTECA MEXICAKA

estopa 6 algodón; bien adelgasado, y metido en la veo tosa y encendido se aplica la tal ventosa ele lado al lugar determinado, y antes que totalmente se apague, se pone ó se cierra prontamente la ventosa apretándola algo contra el cútis hasta queagarre. Y en falta de las ventosas de vidrio, suplen linos coquitos calentados 6 calabacitas cortados en la form de las ventosas.

Ventosas con estopa 6 algodón encendido.— Cuando se pretende á que las ventota* atraigan con mas fuerza, calentar la ventosa antes, encendiendo dentro alguna estopa ó algodón 6 calentar la dicha veatosa antes enagua ó caliente y luego ponerle otra calentada estopa ó algodón, y aplicarla al modo susodicho.

Ventosas con la llama de candela 6 con agua. — Cuando no hubiere estopa ó algodón, 6 por mas limpieza, s.e podrá calentar la ventosa con sola la llama de una candela con pávi'o grueso, y aplicar la ventosa coa prontitud. O calentar las ventosas poco á poco en agua caliente, para que [siendo de vidriojno revienten, hasta que muy bien se calienten, entonces sacarlas y aplicarlas prontamente, y este modo es bueno para poner las ventosas corrida?.

Para poner ventosas que llaman corridas, se pega la ventosa al modo ordinario, al lugar de donde se quisiere llamar, y no han de ser con mucha llama, derpues sin levantarla ventosa se va corriendo con ellas (manteniéndola pegada ¡-obre el cútis) para abajo " hasta donde se quisiere llani r el humorallí se dejapegada otro rato, como arriba desde donde se quiere llamar, y después se quita, y se repite las veces necesa íias.

Para aflojar la ventosa muy pegada.— Sucede que, en particular en donde hay mucha carne floja agarra tanto la vento sa, que buenamente no se puede quitar, y entone s se envuelve la ventosa pegada con puños moja ios en agua bien caliente, y calentada bien la ventosa se quitará con mas facili-

DE OI EN TOMOS

dad, y no bastando esto se ab ajera la tal ventosa, á que pue da salir el cutis entrando elaaire, que por el mucho vacuo ha agarrado mucho,

Cuando se quisieren fajar las ventosas, se pone en los sacos de pocas carnes, primer amente una ventosa seca al modo dicho, y en el mis ni a lugar que hubiere señalado la tal ventosa seca, se hacen las sajas con el Apostemero, Lanzeta 6 Navaja de barba, m':s ó menos hondo, según la enfermedad lo pidiere, atendiendo en el fajar la rect itud de las fibras que es á lo largo, según el cútis, y no atravesando las fibras. Hé chas las íajas se vuelve á pegar otra ventosa sobre el mismo lugar, con buena llama para que chupe y saque la sangre, cesando de salir la sangre, se recoge la sangre coa la misma ventosa, y se pone otra ventosa limpia con la misma llama precediendo sajas nuevas 6 sin ellas hasta que baste ó ceso en salir la saagre. Sacada la sangre necesaria, se limpian las sajas de la sangre con un pañito seco 6 mojado en vinagre con el cual no se enconan las sajas y después untarlas con o cebo déla candela.

Nota como se sajan las ventosas para divertir y evacuar. — En las ventosas se observa para ponerlas, lo siguiente: Habien" do en el paciente plenitud de sangre, y siendo el intento divertir y evacuar juntamente el humor, se han de sajar la ventosas, primero en la parte mas baja 6 distante, y después arriba 6 cerca de donde se quisiere evacuar.

Pero cuando se quiere solo divertir sin evacuar, entonces se ponen las ventosas secas sin mojar, primero en la parte alta, y¡luego mas abajo.

El modo de hacer las friegas 6 ligaduras, por no repetirlo aquí, se verá en el capítuio III de este Libro II, hablando del Flegmon: en donde se pone de las friegas y ligaduras para reveler; como se ha de hacer, pero las friegas para divertir so empiezan desde la parte alta para abajo como queda diche de las ventosas.

326 BIBLIOTECA MEXICANA

CAPITULO LVII.

DEL FIN Y DEL USO DE LAS SANGUIJUELAS.

El fin dejlas sanguijuelas. — Las sanguijuelas sirven eoiuo Jas ventosas sajadas, parae\acuar 6 reveler la sangre; y en los chiquillos se aplican á las venas en lugar de sangrarlos ¿ Para cuales enfermedades éstas conducen, se haca mención de ellos en sus propio3 capítulos.

Modo de preparar las sanguijuelas. Para que las sanguijuelas, como hambrienta?, chupen mejor la sangre, y para que juntamente se les quite la mala cualidad que pudieren tener en sí de las aguas senegosas, tenerlas unos dias áates en agua clara y limpia en vidrio ú ot a vacija renovando la ta! agua de cuando en cuando.

Modo de aplicar as.— Aplícanse las sanguijuelas en las mái partes del cuerpo humano, y en cualquiera parte que conviniere aplicarlas se la ara dicha parte primerameate con vino 6 con agua, y para que pegue 6 agarre más breve, untar antes el dicho sitio con sangre de gallina 6 de otro animal, después por cualquier canuto 6 c rris > 6 por la boca de una ventosa, metida la sanguijuela ó sanguijuelas, según el número necesario, se aplicará» 6 se arrimarán al lugar determinado hasta que se peguen, que uaas veces se pegan brevemente jr otras no.

Cuando se pretendiere de que las sanguijuelas chupen mil

DÉ CIEN TOMOB

santidad de sangre, se cortan las colas de ellas con unas tijeras de largo arriba por donde se recoge la sangre de una hasta dos 6 tres onzas, según 1© necesitare la enfermedad.

Para despegar las sanguijuelas.— Habiendo sácalo las sanguijuelas bastante sangre é hachándose ellas no calieren por fin, se les echará sobre sus boquitas ceniza, sal 6 salitre molido, de esta manera aflojarán y caerán.

Caídas las sanguijuelas, pretendiendo que galga más sangre, recibirá él vapor de la agua caliente en dicha parte 6 se fomentará con paños mojados en agua caliente cuanto buenamente pueda aguantarse.

Modo de estancar la sangre. — Corriendo más cantidad de sangre de lo que la inteocion pretende, se aplicará á las heridas algodón 6 lienzo quemado y encima se amarra un cabezalito ó lienzo doblado y en clara de huevo batida bien mojado; 6 tapar la herida con polvo del yeso quemado ó con una porción de telaraña.

Cómo se hechan las sanguijuelas entradas en el cuerpo. — Cuando por poner sanguijuelas á las venas de las almorranas entrare alguna ó más de ellas por el intestino al cuerpo, s e sacará hechando luego una ayuda del cocimiento de muchas cebollas ó de agua tibia con bastante sal ó agua tibia con el polvo cernido de estiércol del buey mezclado y aplicado en forma de ayuda. Cuando las sanguijuelas se aplicare a por cualquier accidente, cerca de la boca, narices ú orejas, conviene mucho que no entre alguna de el las porque son difíciles de sacar y de consiguientemente peligrosas.

El uso de las sanguijuelas es tan eomun en varios autores clásicos, que las aplican en cualquiera parte del cuerpo en donde se ofrecen dolores rebeldes ó renitentes k otros medicamentos.

328 BIBLIOTECA MEXICANA

CATALOGO

DE LOS MEDICAMENTOS, JARABES PREPARATIVOS, PURGAS VOMITORIOS Y AYUDAS, PARA EVACUAR EL HUMOR PITUITOSO O LAS FLEMAS GRUESAS.

Para evacuar el humor pitituoso 6. las flemas gruesas, conviene antes, que se pretneda evacuarlas con purgas, prepararlas, así para facilitar la evacuación del dicho humor, como para evitar varios accidentes que al contrario suelen sobrevenir no preparando ó disponiendo dicho humor.

JARABES PREPARATIVOS PARA LA FLEMA O HUMOR PITUITOSO

Juantar de la miel rosada dos partes y una parte del oximiel, de lo cual, por cada vez, se toman dos, tres ó cuatro cucharadas, y sobre ello se bebe un pocilio ó taza pequeña de agua caliente cocida con orégano, 6 con yerba buena, ó con manzanilla, 6 tomillo, 6 poleo, 6 salvia, 6 con culantrillo del pozo ú otra semejante que hubiere. Estos jarabes, de esta manera, se repiten dos ó tres veces al dia; como por la mañana en ayunas, y una hora antes de comer y como cuatro ó cinco horas después de haber comido. Los dias, cuantos son menester para continuar dichos jarabes, serán según masó menos renitencia hubiere en dicho humor pituitoso, que comunmente son dos, tres 6 cuatro dias seguidos.

Por falta de la miel rosada y del oximiel, se podrá usar del mismo mo lo, tomando, por cada vez, una 6 dos cucharadas de la miel virgen, con una ó dos cucharadas del zumo de naranja agria ó del vinagre, y á falta de la miel de avejas, suplirá el melado con el dicho zumo de naranja 6 con el vinagre.

PURGAS PARA EL HUMOR PITUITOSO O FLEMÁTICO.

Purgas en poWo.— El hojasGü purga suaveme ote la flema tomar) do (en los que son fáciles de obr ir) en peso de un tomín, sin los palitos, que suele tener, molido en polvo y cernido, revue to con agua cocida de orégano ú con otra de las yerbas mencionadas para los susodiv nos jarabes; ó en una tacita ó escudi41a de caldo claro sin sal ni manteca, 6 en una taza de chocolate clarito y sin ato e.

En personas mas robustas ó mas tardos en obrar, podrán tomar del dicho polvo de la hojasen, en peso de un tomin y medio 6 de dos tomines.

O en lugar de la hojasen, se tomará la misma cantidad 6 e| mismo peso del polvo de jalapa, 6 del polvo de Michocan, 6 del polvo de Zacualtipan, ó del polvo de matialistle, 6 de Ia leche de la Michoacan, la cual leche también pi¿rga suave" mente la flema, y por ser ella mas eficaz que la raiz de Mi" choacan, sedará, á ios fáciles para obrar, en peso de medio ^oxnin, y á los robustos en peso de un tomin 6 tomin y medio.

Purgas y sangría?. — Purga muy suave y segura para gente delicada: Tome hojasen sin los palitos, en peso de un tomin ó de un tomin y medio, 6 siendo necesario de mas efica cia. se tomará en peso de dos tomines^y de la yerba buena 6 del orégano un pufiito, 6 unos granos de aníz, ó una rajita de canela, todo martajado ó quebrantado, hecharlo junto en infusión en agua hirviendo, como medio cu rtillo ó oigo mas, y dejarlo estar en una vasija bien tapado por el tiempo de una noche, en un lugar templado; por la mañana, después de un hervorcillo sobre fuego manso, se esprimirá por un paño, yá lo colado se añadirá una onza 6 dos 'de miel rosada, ó á falta de ella de la miel virgen ó un terrón de azúcar: en caso que se añadiere de la miel ó de la azúcar, entonces conviene con otro hervocillo despumar y dicho cocimiento para beberlo de una vez en ayunas.

Para los que fueren mas robustos, que no bastare esta bebi. da, para hacerlos obrar bastantemente se podrá añadir y revolver antes de beberlo, en peso de medio ó de un tomin, de los polvos de Jalapa ó de uno de los otros polvos arriba mencionados.

Pildoras.— Otras purgas en forma de pildoras, que purgan varios humoies, junto con la flema, se pondrán al último después de las purgas y vómitos contra el humor melancólico.

Para no vomitar ó trasbocar luego las medicinas ó purgas cuando se beben, como en algunas personas [sin poder mas suele acontecer, es bueno, para remediar este inconveniente oler buen vinagre, ó una sopa de pan remojada en vinagre, ó mascar unas aceitunas, ó un pedazo de jamón asado sin tragarlos, Oponer un liencesito mojado en agua fri'a, en el hoya que tiene la garganta debajo de la nuez que llaman, ó hacer unas cosquillas en las plantas de los pies.

Para la gente d*l campo y robusta del estómago, hay varias purgas que se hayan por estas tierras, que comunmente purgan por arriba y por abajo, como son:

Pepitas ó semillas de la higuerilla, de las cuales toman media pepita [quitándole «antes bien sus cortetillas] para gente moza ó débil, y para la gente crecida ó fuerte del estómago se da una pepita asi limpia ó una y media, comida en ayunas ó deshecha en caldo ó en agua caliente.

Lo mismo hace media, ó una, ó una y media cucharada de aceite de la higuerilla tomado en ayunas,

También son usadas unas habillas ó piñones de tlapa, cerca de Z icatecaz y otras partas, hay unas jicamas á la hechura de un corazón, de la cual se toma en peso de medio tomin, 6 poco mas ó menos, según la robustez del paciente.

Otros se purgan, cenando [sin otra cosa] un platillo de enfilada, hecha de media onza, algo menos ó mas, de los coho

líos tiernos del sáuco, cocida y dispuesta con aceite y viúagre la cual ensalada, hace obrar el dia siguiente.

Varios, por estas provincias de Sonora y de Sinaloa, usan de la semilla, que los indios en Sonora llaman el chicalote, y otros le llaman; [pero impropiemente] el cardo santo, que en la flor se parece á las adormideras blancas. Fsto semilla para usar de ella, se tuesta antes suavemente, y luego molida, se da de ella media cucharada, 6 lo que pesa medio tomín, poco mas ó menos, en una taza de caldo ó en agua caliente, por la mañana en ayunas, y hace obrar por arriba y por abajo con bastante fuerza-

Tambien por estas tierras usan algunos para purgarse, de la cáscaradel cacalosuchil, la mas lisa y del que tiene la flor blanca; de esta cascara se toma media libra, se muele y se cuece en cuatro cuartillos de agua, hasta que quede el licor en un cuartillo, y después de asentado se cuela por un paño» de este licor 6 caldo [el cual amarga bastantemente] se toma la cuarta ó la tercera parte, á la noche ántes de dormir, y á media noche se perciben nnos dolorcillosen el vientre, y luego se siguen nnos cursillos; y cuando no te hubiere obrado bastantemente, se toma otra semejante cantidad del dicho licor 6 un poco mas la noche siguiente.

Notas de las purgas campestres y cómo se estancan las purgas.— Estas.purgas campestres, á las cuales siempre he tenido recelo de recetar, ó de darlas, y así solo, en falta de las ya aprobadas purgas, se po rán elegir de estas, de las cuales mas buena experiencia se tuviere; y cuando por su violencia traspurgaren, con mucho postramiento de fuerzas del paciente, para prevenir que no haya mayor pérdida de fuerzas, se procurarán atajar los vómitos ó los cursos , después de haber obrado bastantemente, con beberse una buena taza de atole no caliente y a'go espeso, ó que el paciente meta sus palma3 de las manos en agua fria, con la cual diligencia suelen sose^ garse las evacuaciones, y no bastando esto, hacer los reme, dio § que se ponen en el capítulo 3S del libro I de cólera mor

bo; 6 en el capítulo 35 de los vómitos, Para cualquier género de traspurga no hay cosa mas segura que el peso de un escrúpulo de Theriaca y medio escrúpulo de Filonio, todo mezclado y junto. Adviértese que un real pesa tres escrúpulos, y medio real escrópulo y medio.

VÓMITOS PARA TRASBOCAR LAS FLEMÁS.

Hay unas personas que no les conviene dar vomitorios, por cuanto no pueden trasbocar nada, sino es con una fatiga como de agonía; como son los que tienen el pecho angosto y el pescuezo largo. Para las personas delicadas y fáciles para trasbocar, les convienen vomitorios suaves, como los siguientes: '

Vomitorios suaves. — Cocer, ó que den un buen hervor juntos, dos partes de agua y media parte de la miel virgen con un poco de vinagre, y cuando lo quieren turnar, echarle un tantito do aceite de comer encima; de alií á med¡a hora, poco mas ó menos, meta el paciente los dedos en la boca ó uua pluma de la ala de la gallina, antes mojada en aceite de comer, y lance lo que buenamente se pudiere; de ailí á cuatro horas se puede tomar alimento.

Otro vomitorio se compone del zumo de las raices de los ra" baños, como me lia onza ó algo más, y del oximiel una onza y media y como un cuarti lo del caldo claro de un pollo, ó de carne sin sal ninguna, y hacer con ello bebiéndola, la misma diligencia, como arriba queda dicho, para vomitar de allí á media hora.

O cocer media onza de las semil'as de los rábanos, ó de la familia de los quelites, ó de la familia de la ortiga, ó de Ia mostaza, de uno de cualquiera de esos que hubiere, algo martajada, en un cuartillo y medio de agua, hasta que quede poco mtnos de un cuartillo, colarlo por un paño y en ello deshacer dos ó tros cucharadas de miel de abejas, ó en falta de la miel virgen, del melado de azúcar con un poco de vinagre, y beberlo de un golpe ó de una vez; y queriéndolo más eficaz se le añadirá antes de beberlo un poco de aceite de comer.

DÉ CIEH TOMOS

También sirve para vomitar suavemente la yerba del Paraguay, que viene del Perú, ó el aceite de almendras dulces con agua ca iente. O el agua de azahar caliente con un terrón de azúcar.

Vomitorio mas eficaz se hace, cociendo media 6 una onza del tabaco en na cuartillo de í gua, añadiéndole un poco de miel ó de azúcar, y colado por un paño, b.berlo eu ayunas.

Adviértese en dar los vomitorios, que cuando se quiere evacuar por vómito, la flVnia 6 la pituita, la cual comunmente se halla en el fondo del estomagóles mejor dar el vomitorio en ayunas; pero cuando se pretende el evacuar por vómito la cólera ó e! hunor colérico, conviene antes de tomar el vomitorio, haber bebido poco antes; mucho caldo sin sal, n otra bebida ordinaria oq buena cantidad, para que la cólera nade encima, y de esta manara se trasboqué con mas facilidad y juntamente se le quite á la cólera su acrimonia.

AYUDAS PARA NVACUAR LA FLEMA DE LA CABEZA DEL ESTÓMAGO Ó DE OTRAS PARTES.

Varias ayudas para evacuar la Flema ó Pituita.— -Tome malvas, manzanilla, tr.bol, ruda, verbena, orégano, yerba Diurna, yerba de la Golondrina, y quelites; de cualquiera de est' s yerbas que más bien se hallaren, tome dos ó tres puños : sólo de las malvas, del trébol ó de quelites conviene siempre tomar en más cantidad que de las otras, y añadir una poca de seniilla de aqiz ó de hinojo, y también es muy buena la semilla de azafrán de los pobres, que en latin se Lama "cartamus," to ¡o lo que se puniere toui r con ios tres dedos primeros; también [cuando haya] se podrá añadir la cantidad de un tomin del Áeíba, Ó á falta de é', una hoja ó media de tabaco ó un puño del Toxi, que llaman en Sonora el Vizco ó Liga, que crece en los troncos de los encinos; cocerlo todo-ó de lo que de estos hu iere, en tres cuartillos de agua hasta que se consuma un cuartillo ó algo más del agua; calarlo después, y á lo colado, se añade miel rosada ó miel virgen ó á falta de ellos,' de panochas ó de la miel ordinaria dos ó tres

834 BIBLIOTECA MEXICANA

onzas, de sal una cucharadita y una 6 dos onzas de aceite 6 de manteca.

Otra ayuda ordinaria: Se toma la eantidad necesaria de la agua miel del maguey y aceite, ygde manteca la cantidad de un huevo, una cucharada de sal y también si hubiere, unos pocos de polvos del hueso del zapote.

Otra ayuda ordinaria,: Se toman dos onzas 6 media escudilla de hiél de vaca 6 de carnero, se mezcla con la cantidad necesaria de cocimiento de malvas de trébol 6 quelites y con una cucharada de sal y una ó dos onzas de aceite 6 manteca, juntarlo todo para una ayuda.

Otra ayuda casera: Cocer un p nio de salvado en caldo de olla cuanto bastare con una de las yerbas dichas en la primera ayuda, y se añade á dicho cocimiento orines de niño en lo colado; deshacer una parte de jabón y un pedazo de panocha quemada; últimamente se le añade una poca de sal y manteca como queda dicho en las otras ayudas.

Otra se hace cociendo con bastantes orines de niño un almendrón de Tezonzapote 6 á falta de él, un puño de la yerba Golondrina y un puñito de tabaco, á que quede del cocimiento algo más do un cuartillo, colarlo y añadirle de aceite 6 de manteca una 6 dos onzas y otro tanto de miel 6 de panocha; tal ayuda es eficaz para evacuar las frialdades y las flemas.

CALILLAS Ó PELOTILLAS.

Calillas suaves.— Para los que de suyo son fáciles para obrar, y para los niños bastan por calillas, unas bolitas confitadas de azúcar 6 almendras cubiertas con azúcar.

Otras, para obrar ménos fácil, se hacen de jabón formando de él, con un cuchillo, una calilla la cual antes de aplicarse, se unta con manteca, y para más eficacia se podrá tupir la puntita de la calilla ya untada con sal molida ó con polvo de chile.

Más eficaces calillas se podrán formar de esta manera: raspar con un cuchillo delgadamente un pedazo d$ jabón j m-

bre fuego manso añadirle unas gotas de agua; se derrite el tal jabón y en él se incorporará el polvo de Ollin, [polvo del Toxi que llaman en Sonora las ojas del Vizco, y que crecen en los troncos del Encinal,] sal y polvo de epazote; de todos estos polvos por partes iguales, se incorpora tanto en el dicho jabón, aún caliente, unas cuantas calillas del tamaño ordinario, las cuales, enfriándose, ecdurecen.

También se podrá añadir á los susodicho^ polvos del polvo del Acíbar 6 del polvo de la Coloquintida 6 de tabaco, y untar la cala con ungüento de Artanita.

JARABES PREPARATIVOS, PURGAS, VOMITORIOS Y AYUDAS PARA EVACUAR EL HUMOR COLERICO.

Aunque el humor colérico algunas veces no necesita de jarabes preparativos, por hallarse por sí, sin embargo, por cuan to comunmeute suele estar mezclado con otros humores, se podrá usar en tales ocasiones, de los jarabes siguientes:

Jarabes preparativos pára el humor coléricc. — Tome cebada limpia y entera un puño; raíz de borraja ó de la denivia ó de la chicoria, algo martajada otro puño; cósase en dos cuartillos y medio de agua hasta consumirse cerca de un cuartillo; después colarlo y añadirle una tasita de miel virgen y media libra de azúcar, y se vuelve á hervir para espumarlo bien, hasta tener~el punto de jarabe 6 del almíbar, del cual tomará dos veces al dia, una hora antes de comer, media taza, como en caniidad de tres onzas, y la otra vez, como cuatro 6 cinco horas después de haber comido, y cada vez se beberán encima de dichos jarabes, unos tragos de agua, algo caliente, 6 de ia agua de cebada cocida, caliente.

Cuando se tomaren los jarabes preparativos en las calenturas continuas, se pueden hacer los jarabes del mismo modo "sólo que en lugar de la miel virgen se añadirá algo más á la susodicha^cantidad de azúcar.

A falta de dichos ingredientes, tomar uno ú otro de los que hubiere, y habiendo acederas que llaman en mexicano 10-

BIBLIOTECA MSXICA

coyol, añadirá un pufiito, 6 culantrillo del pozo, 6 cocerlo al modo con su azúcar.

A falta de las acederas, se podrá añadir para tales jarabes dos 6 tes onzas ó media escudilla de vinagre.

Faltan lo ftodo esto, si hubiere naranjas agrias" tómenes dos ó tres cucharadas del sumo de ellas, en el cual se deshace un terror de azúcar y tomar de allí dos veces ai dia, bebienlo encima unos tragos de agua caliente.

PURGA PARA EVACUAR EL HUMOR COLÉRICO CUANDO HUBIERE CALOR DE HIGADO.

Tómese hoja sen en peso de un tomin y medio 6 de dos tomines y un puñito del culantrillo del pozo, y de la raíz de endivia ó chicoria, y del orozús en peso de medio tomin [si se hallaren á la mano] infundirlo algo martajado en más de medio cuartillo de agua hirviendo por una noche en una vasija tapada, la cual por la mañana, después de haber dado un pequeño herbor, se esprimirá bien por un paño, después se le podrá añadir del jarabe de nueve infusiones de rosas una ó dos onzas ó á falta de dicho jarabe, una onza del azúcar rosada, ó del azúcar ordinaria, observando que cuando se le añadiere el azúcar, conviene con otro hervorcülo despumarlo y calarlo otra vez, para beberlo todo en ayunas.

Cuando más eficaz nente se deseare evacuar el humor coerico, se podrá añadir ai licor. 6 cocimiento susodicho, después de cois do ya, dei polvo del Reubarbaro, en peso de medio tomin, ó de un tomin ó media onza de la pulpa délos tamarindos. Y [á falta del Eeubarbo] habiendo del michoacano se podrá suplir coa ella en la misma cantidad, pero ha de ser algo tostada antes, para mit garle su eficacia.

Habiendo destemplanza caliente del Hígado, ó del Baso, se podrán infundir los susodichos ingredientes en su suero bien clarificado, ó en agua de cebada cocida.

Otra purguüia se compone con solo infundir por una no-

che, en peso de dos 6 tres tomines del Reubarbaro algo martajado en agua destilada de endivia 6 en agua cocida de cebada, como medio cuartillo ó algo más, añadiéndole una ragita de canela, y por la mañana después de un hervorcillo colarlo, y con una ó dos onzas de almíbar dulcificado beberloda unaVez en ayunas. En los fácilei de purgar bastará en peso de un tomín ó de un tomín y medio, del dicho reubarbaro. p También purga suavemente ei numor colérico, con solo el olvo del reubarbaro, en peso d¿ un tomin, tomado en agua con una ragita de canela iufundida, y con un terrón de azúcar suavisado.

La pulpa de cañafístula [la cual es mas fácil de adquirir por estas tierras] para purgarse se saca de esta manera: partidas las cañas y sacado lo interior de ellas, se echa en un cedazo de cerdas que llaman comunmente cedazo prie o, el cual cedaso se coloca sobre un casito en el cual actualmente esté hirviendo en agua el culantrillo d«frpozo, para que la ca^ ñafistula en el cedazo arriba con el dicho vapor se humedezca y meneándolo del cedazo con una cuchara pasará lo limpio de la cañafístula p^r el dicho ce laso, lo cual antes que se caiga en el casito debajo se recogerá más veces con otra cuchara limpia, hasta que queden los huesesitos de la cañafístula limpios en el cedaso arriba. Para tres onzas de esta pulpa se añade una onza de azúcar molida, cociéndola junto sobre fuego manso, y siempre meneándolo con una espátula 6 cuchara de palo hasta que tenga el punto de conserva.

De esta pulpa de cañafístula así preparada, en personas fáciles para obrar, se toman dos 6 tres, también cuatro onzas por una vez, añadiendo un poco de aniz ó de eanela molida, por ser de suyo flatulenta la cañafístula.

Purga más eficaz que la cañafístula.— Cuando se deseare que sea mas eficaz la cañafístula en obrar, se conseguirá incorporando 6 juntándole á dicha pulpa del polvo del reubarbaro 5 del polvo de la Hojasen, en peso de medio ó de un toTOMO XVI.— P. 2 2

838 BIBLIOTECA MEXICANA

rain, y comido de tina vez en forma de conserva ó deshecho en unatsza de agua del culantrillo d^l pozo, y bebido de una vez. Así purga la coleta, y el humor caliente con suavidad; solo no suele conducir, á los que de ordinario padecen mucho de' ventosidades ó de la jaqueca.

Para los muy coléricos o en calenturas muy ardientes 6 con dolor del estómago, ocasionado por la mucha cólera, en tiempo ó tierra caliente, es purga la mas segura y la mas suave, la que se compone del zumo de granadas agridulces recien sacado, como cuatro ( nzas ó una taza mediana, mezclado con dos onzas de azúcar molida y bebido de una vez en ayunas; porque con unos pocos cursillos que ocasiona, limpia y juntamente comprímela colera. A los que dicha purguilla no hiciere obrar, les servirá de preparación para tomar una áe las purgas arriba mencionadas.

VOMITORIOS PAR^. EVACUAR EL HUMOR COLERICO.

Vomitorios para evacuar la colera. — Por cuanto el humor colérico es mucho mas pronto que la flema, por lo cual aunque le conducen los vomitorios dichos, para evacuar la flema no han de ser muy fuertes ó violentos, y se conseguirá el efecto más suavemente, bebiendo poco antes de tomar para trasbocar, mucho caldo sin sai ninguna ú otra bebida ordinaria.

AYUDA PARA EVACUAR EL HUMOR COLÉRICO Y PARA LOS DE COMPLEXION CALIENTE.

Para ayuda fresca y emoliente, tome raíz de altea ó raíz de malva media onza; de las yerbas del bledo, de las malvas trébol, lechuga ó de las que de estas hubiere dos puños, de cañafístula un canutito, todo martajado, cocerlo en agua de ceba, da ó en agua ordinaria, como en dos cuartillos y medio hasta que consuma un cj artillo; después colarlo y añadirle dos onzas de adúcar de melado,*' una onza de aceite ó de manteca una yema de huevo y de sal un tomin poco mas ó menos, se • gun la retinencia del humor, y aplicarla bien templada. Cuan*

do hubiere calenturas continuas, se podrá añadir de la raiz del tabardillo un buen pedazo algo raartajado y cocerlo con ^os susodichos ingredientes.

Gtra ayuda fresca y lavativa, se hace tomando caldo déla olla con garbanzos 6 de las triprss del carnero ó ternera como un cuartillo y medio, con i ñadirle mantequilla de vaca 6 manteca bien lavada dos onzas, y otras dos onzas de azúcar y una pocn de sal, todo bien incorporado al modo ordinario, se aplicará bien tibio. Una taza de leche de vaca y otra de cocimiento de malvas y cebada con pulpa de caña fístula, es muy segura ayuda.

Otra ayuda fresca para los enfermos débiles y con calentu ras, ó con el hígado caliente. Cocer en caldo de pollos unas ojas de malvas ó de trébol, 6 quelites, que quede del caldo sólo un cuartillo, porque no suelen por las flaquezas aguan tar mucha cantidad Con este mismo caldo se puede cocer media caña fístula si hubiere, y después de colado añadirle como dos onzas de aceite rosado ó de mantequilla, 6 de manteca bien labada con muchas aguas; también se deshacen en este mismo caldo dos yemas de huevo, sin añadirle sal ninguna esto ayuda suavemente y no dibüita al enfermo.

Adviértese que en ocation de he' har ayudas, por su virtud frescas, también se han de aplicar en su temperamento mátibias 6 templadas de lo ordinario. Y en. los enfermos que padecen frenecí 6 desvarios, para tales enfermos no conviene añadir en sus ayudas aceite ni otra cosa mantecosa, porque fácilmente se inflaman ó encienden más con lo mantecoso.

CALILLAS. -

Las calillas *ó pelotillas dichas, para el humor flemático siendo de las suaves 6 medianas eu su eficacia, en habiendo estitiquez 6 detención del régimen ordinario, conducirán as mismo, para los de humor colérico, que por cuanto no suben al cuerpo, no le destemplarán fácilmente.

340 BIBLIOTECA MEXICANA

Jarabes para preparar el humor melancólico 6 detenido por as obstrucciones. Tome las raices, sin las hierbas; del pereel, del apio, de las borrojas, de la grama, del espárrago, de cualquiera de estas que se hallaren, se juntarán solo tres ó cuatro buenos puños, y un poco de la hierba del culantrill del pozo, ó de la doradilla, lavado todo de la tierra que tuvie. ren algo cortado 6 martajado, cocerlo junto en tre3 cuartillos de agua, hasta consumirse como un cuartillo, y esprimir o restante por un paño; á lo colado se le añadirán cuatro onzas 6 una taza de miel virgen, y una libra del azúcar; junto se vuelve a hervir bien para despumarlo, al fin se le añade como media taza de vinagre bueno, y con otro hervorcillo se aparta del fuego, colándolo de nuevo. Y de este jarabe por tres ó cinco días, se tomará cada dia, una hora antes de comer y á la tarde, como cuatro 6 ciuco horas después de haber comido » por cada vez en cantidad de medta taza, bebiendo encima unos tragos de agua ca'iente, ó cocimiento del culantrillo del pozo, 6 de las plantas arriba mencionadas.

O en lugar de estos jarabes se podrá usar á las dichas horas y dias, una onza del oximiel y onza y media ó dos del jarabe del culantrillo del pozo, bebiendo cada vez unos tragos de agua caliente.

A fatla de los susodichos jarabes, usar por cada vez dos 6 tres cucharadas del zumo de las naranjas agrias revuelto con una cucharada del polvo de azúcar, y beber encima unos tragos de agua caliente 6 del cocimiento del culantrillo de pozo.

Purgas para evacuar el humor melancólico. Be los medicamentos que directamente purgan el humor melancólico, aun ,ue hay varies y particulares; de los que se hallan más fácilmente por estos contornos, es la ojasen y los tamarindo', de los cuales se podrán formar pui guitas del modo siguiente:

yómesa ojasen sin sus palitos, en peso de dos tomines 6 de

tomin y medio; y de los tamarindos sin sus huecesitos en peso de dos ó tres tomines, de orozus en peso de medio tomio y unos granos de aniz, infundirlo todo algo mar^ajado, en agu hirvi6Edo,^lgo más de medio cuartillo, ponerlo bien tapad1 por una noche en un lugar templado, por la mañana despue0 de haber dado un herborcillo, se exprimirá recio por un paño y con una onza ó dos de jarabe del Culantrillo del pozo 6 de las borrajas, ó á falta de ellos, otro tanto de almíbar que se le añade, se bebe en ayunas de una vez, después de haber tomado de los susodichos jarabes preparativos.

Cuando no hubiere tamarindos, bastará solo la ojasen, to mada en peso de dos ó tres tomines, añadiéndole uu poco de aniz de hinojo 6 de canela é infuudirlo en la cantidad deagua como arriba queda dicho con lo demás. Cuando no bastare sola la ojasen ó no tuviere bastante efec'o, como en los humores rebeldes ó renitentes acaece; se juntará con dicha can" tidad de la ejasen también de la raiz de Jalapa, de MatLliztle, de Michoacan 6 de Zacualtipan; que se suelta mejor que la de Jalapa; de una de estas en peso de un tomin ó tomin y medio algo martajado para infundirlo juntamente y proceder con lo demás como queda dicho; de esta manera penetrará más á los humores renitentes.

Para purgar la cólera adusta, que hace los mismos efectos como ei humor melancólico; tómese de orozus en peso de un tomin; de pepitas de melón ó de sandía y de pepitas de limón, de cada uno en peso de medio tomin; de aniz ó hinoj un poquito; unas diez pasas, sacados sus huecesitos y en peso de dos tomines de la ojasen; de flor de borrajas un puñito, ó en su lugar, una rajita de canela; infundirlo todo algo marta ado.en medio cuartillo ó algo más de agua de celada cocida ó de otra ordinaria bien caliente, por una noche ó por la mañana, después de un herborcillo se exnjime recio por un paño y se le añade de jarabe nueve infusiones de rosa, ó de jarabe del culantrillo del pozo, como dos onzas, lo cual se be-

BIBLIOTECA MEXIANA*

berá de una vez en ayunas. Pava más eficacia de dicha purga, en person s algo más fuertes, se le podrá añad ir antes de bebería, dei polvo de reubarbaro en peso de un tomin.

A falta de los susodichos ingredientes, habiendo sólo las dichas cualidades de las pepiras de me oo ó de sandía, y hispepitas del limón, lo cual sue'e h.ber coni';nrner¡te por estas tierras dentro, b ¡srará infundirlas con solo la hoj :sen, en la cantidad dicha,, coa una rajita de canela, y en lugar de los jarabes, se añadirá de azúcar cuanto bastare para el gusto.

También á falta, del reubasbaro se suplirá la misma cautidad de la raíz de Jalapa, ó de la Mchoacan; pero para la corrección de ellas, conviene tostarlas ántes suavemente alguna cosa sobre el rescoldo tivio.

Vomitorios.

Los vomitorios para evacuar al humor melancólico, podrán slr de los mismos, que están puestos para trasbocar la flema, tomándolas en ayunas; en particular cuando se insinuaren de cuando en cuando del sayo al paciente unas bascas; ó cuando en otras ocasiones hubiere tenido facilidad en el trasbocar; p jrque fuera de esas circunstancias, los que padecen del humor melancólico, sin conocida mezcla de flemas, suelen padecer muchas congojas, al tiempo de los vómitos.

AYUDAS PARA EVACUAR LOS HUMORES MELANCOLICOS.

Ayudas para el humor melancólico, y en las obstrucciones. —Las ayudas dichas para evacuar el humor pitu toso, podrán servir para el humor melancólico, en particular en donde hay algunas Obstru cío es del Ba?o, ó del Higado; solo que añadir á las dichas Ayudas, unas de las yerbas ó raices que se ponen para los jarabes preparativos para el hu nor melancólico, como perejil, grama, aspárrago, etc. Lo mismo ge enende de las calillas.

&E LAS PIIj TORAS.

Conveniencia délas pildoras.— -'■ as pildoras, por cuanto mas bien llaman los humores de cualquiera parte del cuerpo

y los evacuar»; así mismo tienen muela a conveniencia, por poderlas haber prontas y prevenidas, para cualquier tiempo que fuere necesario, pues fuera de que no se corrompen tan fácilmente como los jarabes 6 bebidas: también se toman 6 se tragan, con menos repugnancia, sin perc bir el mal gusto del medicamento, como en otros géneros de medicinas, que se beben ó mascan; y son muy generales para varias enfermedades, exceptuando las calenturas ardientes 6 continuas y cuando hay flujo demasiado de sangre por cuanto el acíbar, abre mas las boquitas de las venas; aunque también se hacen varios géneros de pildoras sin el ingrediente del acíbar.

PILDORAS DE ACIBAR CON E8TAFIATE, COMO SE PREPARAN".

Tome doi ó tr¿s 0':zasdel acíbar fino, molerlo y cernirlo por un cedazo delgado, y este polvo amasarlo en un almirez 6 tasa de china capaz, con tres ó cuatro oozas de zumo ciarifieado del estáñate (á falta de la yerba fr sea, se hará cosimiento fuerte del estáñate seco, y de este cocimiento se tomarán cuatro ó cinco onzas en lugar de dicho zumo) esta tal masa se secará poco á poco en un lugar algo ca iente ó sobre el rescoldo, hasta tanto que esté dicha masa, para poder formar de ella unas bolitas re lonetas ó pildoras del tamaño de ua alberjon 6 garbanzo in diano. Y par í qii í salga de igual tamaño tomi de la masa bien dispuesta (no muy blanda, porque no se peguen unas entre sí ó se aplasten.) en peso de un tomin; y tenderla alo largo como una candelilla sobre un papel ó tabla limpia y lisa, lo que se cortará en veinticuatro partes iguales, y éstas entre los dedos redondearlas en forma de bolitas 6 pildoras y después ponerles el dedo encima para que se hagan como pasti Huelas, porque en forma redonda no se actúan fácilmente. Las cuales cuando se quisieren dorar ó platear, se echarán unas hojas de oro 6 de plata en una cajita redonda y convexa (como suele haber unas eajitas de cai*3y para los polyos,) y bien humedecidas las pildoras en

344 BIBLIOTECA MEXICANA

la bola ó palma de las manos, antes con el baho de la boca se cerrarán juntas con las hojas de oro ó plata en dicha cajita, y prontamente se ya moviendo con presteza en una mano, de esta manera se dorarán de una vez veinte 6 cincuenta 6 mas pílioras con ocho ó doce hojas de oro 6 de plata.

Cuando por casualidad se hubiere secado mucho la dicha masa que no se pudieren formar de ella Jas pildoras, entonces martajar ó moler la masa en un almirez y añadirle otro poco del zumo 6 del cocimiento del estáñate ó solo un poco de vino 6 aguardiente y con la mano del almirez incorporar y ablandar igualmente la masa hasta reducirla toda en forma de pildoras de igual tamaño, como queda dicho, que asi formadas duran uno, dos ó mas años en su vigor, resguardándolas de las humedades ó aires muy calientes.

Las virtudes de estas pildoras, son buenas para el dolor de la cabeza, también son buenas p ra los que se hallan inclinados al letargo, apoplejía perlesía, melancolía y preservan de las fluxiones que cargan de la cabeza á otjas partes del cuerpo, confortan al estómago, abren la gana de comer, preservan de la putrefacción, hechan las lombrices, evacúan así el humor colérico como melancólico y también las tiernas de las Obstrucciones.

El modo de usar estas pildoras, es: tomando de ellas 6 tragándolas enteritas en una ó dos cucharaditas de almíbar ó de melado, 6 embueltas en oblea < on un traguito de agua fría, según el número que se cenociere necesario para alcanzar el efecto deseado. Como cuando se quiere corregir ó evacuar lentamente el humor pecante 6 vicioso se tomará de una en una, de tres en tres, 6 de cinco en cinco media hora antes de cenar ó una hora antes de comer 6 en ayunas por la mañana por tres, cuatro ó cinco dias seguido?. Cuando se pretendiere que dichas pildoras obren coa más eficacia ó cuando hubiere más renitencia del humor vicioso, ent3nces se tomarán en dos ocasiones al medio dia como en ayunas ó una hora antes

de comer y otra vez como media hora antes de cenar, con esto penetrarán más las dichas pildoras. También cuando se quieren tomar ó en lugar de una purga, en tal caso se tomarán en una ocasión ala hora de dormir, en número de quince á veinte, y en personas aigo ronustas, también treinta, aunque sea en varias cucharaditas de almíbar 6 melado repartidas, que sea como dos horas 6 más después de una cena ligerita, como es un higo tito 6 picadillo con su dulce y agua solamente; tomadas en dicho número las pildorao, sin cuidado se procurará dormir encima, pues ellas por sí suelen llamar hacia el amanecer.

Adviértese que tomándose Jas tales píldo/as en forma de purga, acertado será guardarse como lo usan los purgados con la dieta y lo demás; pero tomándolas de una en una ó de tres en tres, ó cuando no obraren directamente, no necesitan de todo recogimiento ni estorban el salir de casa para los negocios, no impidiéndolo la enfermedad por sí 6 el tiempo malo.

PILDORAS DE ACIBAR ROSADO.

El modo de hacer las pildoras del acíbar rosado, es: tomar del acíbar bueno y limpio dos ó tres onzas, y con el zumo de rosa ó con la infusión de rosa [la cual infusión se hace como se dirá en donde se pone el modo de hacer la miel rosada] amasar el acíbar molido y cernido como arriba queda dicho, can el zumo ó cocimiento del estáñate, solo que aquí, en lu gar del zumo del estáñate se sustituye el zumo de rosa ó la infusión de rosa.

Y así mismo se forman de esa masa las pildoras al modo dicho, las cuales se dorarán y se tomarán también al mismo tenor y f »rma como arriba queda referido. Y sirven esta pildoras para el mismo efecto por cuanto tienen las mismas virtudes, en particular son más propias para los que estuvieren de complexión sanguínea y colérica 6 en alguna destemp'anza del hígado.

346 BIBLIOTECA MEXICANA

MEDICAMENTOS.

Pildoras de tres ingredientes, como seliacen. — Tome del acíbar rosado, el cual se compone, como arriba queda dicho, de las pildoras del Acibar rosado; tres onzas [aunque en falta del] se podrá tomar del acibar con el zumo 6 cocimiento del estáñate prepar: do [como queda dicho de las pildoras del acibar ó el estáñate] las dichas tres onzas; y d i reubarbaro fino, una onza, y de los trochiscos del aguarico media onza, los cuales tres ingredientes se podrán mandar traer, de cualquiera de las buenns boticas.

Muélense primeramente por sí los trochiscos del aguarico, tapando con un paño el almirez, por el polvo ligero que al molerlo se levanta y se habia de salir y perder; bien que no hace mal, aunque al que lo muele le entrare en la boca 6 narices; antes ayuda al pecho y lo limpia délas flemas. Así mismo cuando se ha de cernir por el cedazo blanco, se ha de procurar tapar el cedazo así arriba como abajo, amarrándole algún papel ó gamuza limpia para que no se desparrame lo mejor y lo más sutil.

Después moler aparte el reubárbaro y el azibar junto, y cernir ó pasarlo de la misma manera Como el aguarico por el ceda?o blanco. Luego juntar todos los polvos, y traerlos, á una mano, en un almirez, ú otra t arija capaz, hasta que que" den m y bien entre sí incorporados.

De estos po'vos así bien unidos se podrá alguna pnírtecoino en peso de dos 6 tres tomines ó algo mas, en un almirez antes algo calentado, en do ule se le echan unas gotas de almíbar, 6 del vino, cuanto bastare, solo para que pegue entre sí la masa, 6 se junte bien, para formar de ella pildoras del tamaño de un a berjoñ'ó garbanzo mediano y que s lgan iguales de un mifíno tamaño, coa el modo, co.io ya queda dicho de las pildoras del estáñate.

Héchase solo aiguna parte del polvo en el almirez, para que más fácilmente se sujete en poca cuantidad; y por si se hu-

DS CIEN TOMOS

biere echado más licor del almíbar, 6 det^vino, de lo que era necesario ó que la masa e tuviere muy d Igada; fácilmente se compone con añadirle más de los po'vos que sobraron. Caliéntase nlgo el almirez para que el acíbar se ablande má3 bien con el dicho calor. De los'otros polvos que ¡-obraron se formarán de la misma manera otra masa y otr^s pildoras al modo dicho.

Las virtudes de estas pildoras son tan generales y excelentes para varias enferme a íes, que solo con ellas, por estas tierras, en do de hay fa t ¡ , no solo del recu so delat) boticas sino también de planta^ [como en a'gunos parajes aeaese] partitulares. Ss podrá suplir con ellas, curar y preservarse de muchas enfermedades de las cuales se espec fl aran algunas.

Conservan estas pildoras de los tres ingredient s á los miembros principales y más nobles en su vigor y lo* c nfortan hallándose debilitados, alegran los espíritus, consumen e* humor ¿alado y mordaz, confortan el estómago y no dejan en él juntarse los humores ó vapores á que suban á la car eza y ocasionen dolores ú ofuscación de los ojos ó zumb dos en los oídos, y por la misma causa son buenas para -la digestión, co rrigen las vascas y ayudan á la g na de comer, evacúan e humor colérico y el melancólico, purifi an la sangre, atemperan la tristeza, reconcilian el sueño; serenan el ánimo conducen á ios maniacos y á los que pad ce o el mal de corazón ó de la gota, artética. Son muy provechosas á los qne padecen de cursos originados de las crudezas 6 indigestión por la debilidad del est m<go ó del higa lo. Purgan finalmente la fiema del pecho y de todo el cuerpo ¡-in lesión i i revolución alguna; mantienen el. cuerpo en buen régimen y los más que usaron de estas pildoras han hallado mucho 6 total alivio en sus enfermedades.

El. modo de usar estas pildoras, es tomar entre año, hallándose indispuesto, una, dos 6 tres pildoras de estas como media

hora ántes de cenar 6 antes de comer, tragándolas asi doradas ó plateadas en una cuchar adita de almíbar 6 melado á unas personas que so a fáciles en obr ar ó delicadas de complexión, les suele bastar una pildora por cada vez; otras personas necesitan de dos ó tres, y otras de cinco, y así en esto lo distinguirá la experiencia, empezando desde una hasta tomar tantas cuantas se reconociere necesarias para el efecto proporcionado.

Cuando se quisiere usar de estas pildoras en forma de purga, como por el tiempo déla Primavera ú Otoño, se procederá de esta manera. A los que entre año bastaba para buen régimen una de estas pildoras, tomarán estas según el número del método ó modo siguiente. Y los que entre año necesitaban dedos pildoras duplicarán también el número del dicho método, y los que necesitaban de tres pildoras triplicarán 6 tomarán tres veces doble el número del método que es el que se sigue.

Las personas á quienes entre año bastaba tomar una de estas pí'doras para tener buen régimen, toman el primer día una por la mañana en ayunas, como una hora antes del chocolate, y otra en la tarde como media hora antes de cenar cuya cena en estos dias será ligera como un higotito con su dulce y agua. En cuanto á la elección del tiempo, es mejor estando la luna en menguante. El segundo díase tomarán dos pildoras por la mañana y otras dos por la noche al modo dicho como el dia primero. El tercer día se tomarán tres por la mañana y tres por la noche. El cuarto dia se tomarán cuatro por la mañana y cuatro por la noche. El quinto dia se tomarán cinco por la mañana y cinco por la noche.

Aunque dichas pildoras tomadas entre año al modo ordinario no necesitan de guarda particular, ni estorban el asistir a los negocios así en casa como fuera; sin embargo, cuando se tomaren de este modo ó en forma de purga y en pezaren á obrar como suele acaecer al segundo 6 tercer dia, será bien

acertado, no exponerse á la destemplanza de los aires, sino estarse recogido guardando la dieta de purgado.

SIGUESE EL MODO DE COMPONER ALGUNOS MEDICAMEN TOS ORDINARIOS SEGUN EL ABECEDARIO.

Almíbar ó Julepe ordinario.— El almíbar 6 julepe ordinario se hace clarificando y despumando una libra de azúear blanca, con dos 6 tres libras 6 cuartillos de agua ordinaria.

El modo de clarificar el azúcar es: echando la clara de uno ó dos huevos frescos, en un caso ó pero! ó en un cajete, batiéndola á solas muy bien, con una escobilla de popotes ó varitas limpias, luego se le añádela dicha cantidad de agua fria y se vuelve á batir junto con la clara, después se 'e junta dicha cantidad de azúcar y al hervir se le quita toda la espuma con diligencia, la que levantare con la despumadera 6 con una cuchara, hasta que tenga el punto algo más delgado de él, que es el punto del jarabe ó de la miel oidinaiia, y aún bien caliente se cueia con un paño y se guarda para el uso.

Sirve para bebidas frescas y para tomar ó suavisar otros medicamentos.

♦ ACEITE DE ALMASIGA.

Aceite de Almasiga.— Se toma dos onzas de almasiga limpia y algo molida, hecha la infusión de una onza do vino de uvas, y como un cuartillo de aceite de olivo por veinticuatro horas; después cocerlo junto á fuego manso en uu casito siempre meneándolo hasta tanto que se consúmala humedad del vino, lo cual se conoce cesando el ruido y desapareciendo la espuma que al principio tenia. Después colarlo por un paño y guardarlo para el uso en un vidrio 6 baso vidriado.

Este aceite de almasiga sirve para la concoccion al estómago y ayuda á lá virtud retentita en los cursos untando algo caliente con él, el estomago y el vientre. También ablan da les tumores duros, conforta el cerebro, los nervios y co-

350 BIBLIOTECA MEXICANA

yunturas, compone Ins manchas de la cara solo untando algo caliente rada t arte por sí.

Al mismo tenor se hace el aceite del incienso y del copal, los cuales de alguna manera podrán suplir para los mismos efectos á falia de la almáciga.

ACEITE DEL ESTAFIATE.

Aceite del estafóte. — Tome como media libra de la flor y yerba del estáñate hecha s*>bre él algo inartajarío; una libra efe aceite de O ivo, dejarlo estar junto en eL Sol por tres dias tapado y resguardado del polvo; despnes añadirle medio pocilio del vino de uvas y cocerlo á fuego manso hasta que se le consuma la liunied-d, lo cual se conoce cuando la yerba queda como frita y algo tostada; eonvieno.no propasar este tiempo á que no se queme, y antes que se levante como un humo 6 vapor negro [que es señal quo se quiere quemar] luego así caliente se cue'a y esprime recio por un paño y se guarda para el uso. Conviene que sean frescas estas yerbas

Este aceite de estafi;ite calienta y corrobora lás partes del cuerpo, las cuales padecieren de frío, en particular el estómago; excita la gana de comer y disipa los flatos ó ventosidades; lava las obstrucciones y mata las lombrices untando el estomaga y el vientre hasta el ombligo algo caliente.

De esta m?nera se hacen también otros aceites como &L aceite de manzanilla; el aetite de yerba buena; el aceite de ruda; el aceite de salvia; el aceite de los cohollos del saúco de sus cascaras interiores y blancas, y de otras semejante yerbas.

Estos géneros de aceites de las susodichas yerbas son buenos para confortar los nervios y para mitigar los nervios y el encogimiento de nervios y para el calambre.

Aceite de las yemas de los huevos.

Tome treinta ó mas de los huevos de las gallinas cocerlo con la cáscaia bien duros, después hacerles las yemas y ésta solas desmenuzadas se calientan en una sartén ó casito, sobre fuego manzo, siempre meneándolas, con una cuchara de

palo hasta que se pongan algo coloradifas y se muestren como mantecosas, y así aun bien calientes se meten en una talegita de cerdas ó de lienzo fuerte y se exprimen en prensa metida la tal gita entre dos planchuelas de hierro 6 tablitas de palo duro, ánt s algo calentadas; y se recoge el aceite que salier , lo que queda en la talegita se vuelve á desmenuzar y á calentar de nuevo en la sartén como de antes para expri mirlo segunda vez, si la primera no hubiere salido todo lo oleaginoso.

Sus virtudes. — Este aceite de las yemas de huevo es muy bueno para los empeyues, y Jos vicies del cutis, quita las cicatrices así de las heridas como de las viruelas y en particular de las quemaduras, mitiga el dolor de los dientes, de los oidos y de las almorranas, aumenta el cabello, ayuda mucho contra las cisuras ó rajaduras délas manos, de los pies y del sieso, alivia los dolores de las úlceras ó de las coyunturas y en particular sirve para llagas dejas partes ocultas, untando calientito 6 tibio con ello la parte enferma.

Aceite de las lombrices.

Tome como media libra de las lombrices de la tierra y lavarlas con varias aguas, luego derrame toda el agua y echarles encima dos 6 tres onzas de vino de uvas y dos cuartillos de aceite de comer, que se deja hervir á fuego manso hasta que se consuma la humedad y queden tiesesitas las lombrices como fritas, después <olarlo aun caliente por un prsño y dejarlo estar algún tiempo al sol para que se asienten las heces y guardarlo para el uso.

Este aceite es muy eficaz para mitigar los dolores de los nervios en los brazos y piernas y para los pasmos de los nervios 6 convulsiones. En falta del aceite podrá suplir el sebo de macho tomado en la misma cantidad.

Aceite rosado.

e1 aceite rosado que en las boticas llaman completo en dis-

352 BIBLIOTECA MEXICANA

tinción del aceite rosado Omphancino, del cual usan para astringir, cuyo uso no es tan ordinario como es el del aceite rosado completo, cuya composición ó modo de hacerlo es el siguiente:

Toma una libra de aceite de olivo, héahale en un frasco de "vidrio que suele haber en frasqueras como de cuatre ó cinco cuartillos, y en este aceite revolver como cuatro o zas de rosa fresca y bien serrado el irasco p? nerlo al sol por tres ó ni dias, después esprimir muy bien el tal aceite por un paño, volver otra vez al frasco dicho ace¡te y echarle otras tantas rosas frescas y que esté otros tres é cuatro dias al Sol tapado 9 despúes volver á esprimir de nuevo el dicho aceite por un paño como de antes,

Y queriéndolo más fuerte, repetir la tercera infusión de rosas nuevas al modo dicho, y cuantas mss veces se repitiere, tanto mejor saldrá; últimamente se dejará estar algunos días el aceite esprimido al sol ea el frasco tapado, paraque se purifique. Y después gnardarlo para el uso.

Sus virtudes. — Este aceite rosado tiene virtud para repeler, para mitigar, para cocer, y para disolver los humores; apaga las inflamaciones, corrobora, y densa, por lo cual detiene las ilusiones de las reumas; atempera la destemplanza caliente del estómago; tiempla los dolores de la gota artética, siendo originada del calor.

CAUSTICOS

De los cáusticos hay dos géneros; los unos se llaman caustcos actuales, que se hacen con fuego; otros géneros de causti-i eos, se llaman cáusticos potenciales, que se hacen, soio por virtud de los medicamentos; délos tales cáusticos potenciales se pondrán aquí algunos, cumo se componen, y como se administran.

CAUSTICO ORDINARIO.

Para abrir las fuentes á personas, que temen el fuego. — Tome cal viva fina, y bien remolida, dos partes, y del jabón bueno delgadamente raspado con un cuchillo, una parte; e

tos dos ingredientes se amasan en un almirez, con el sumo de las cebollas, cuanto solo basta para formar de dicha masa unas bolitas, pequeñas como de un alberjon; estas se dejan secar á la sombra.

Modo de abrir las fuentes con este caustico.— Para abrir la fuente; escogido ya, y señalado con tinta el lugar, en donde propiamente se ha de abrir la fuente [lo cual se explica en el Cap- 52 del Libro II. De las Fuentes] se extiende un poco de cera, en forma de un espadrapo delgado, y se le hace un agujerito en medio, del tamaño de la bolita del caustico susodicho, y se aplica dicha cera, de manera, que por.el agujerito de la cera, se vea el sitio señalado con la tinta, para aplicar encima mismo, la dicha bolita del caustico, para que este caustico solo toque el cutis señalado; después cubrirlo con otra cera tendida, 6 el espadrapo ordinario, y amarrarlo, poniéndole encima su cabezalito de lienzo doblado encima, con seguri. dad, a que no se caiga, ó mude su sitio el cáustico; cuando dicho cáustico estuviere muy seco, se humedecerá el cútis, donde se quiere poner el cáustico, con agua ordinaria, con lo cua* °bra más prontamente el cáustico.

De esta manera se deja puesto en las personas tiernas ó delicadas del cutis por diez 6 doce horas, y en los del cutis mas duro como por veinticuatro horas poco más ó menos. Después de este tiempo se quita el cáustico y en su lugar se pone una bolita del mismo tamaño hecha de hilachas, la que se untará con un poco de ungüento amarillo 6 con cera de campeche ó con un poco de manteca y sobre esta bolita de hilas (los dos 6 tre3 dias primeros) se pone en lugar del espadrapo un cabezalito mojado en la clara y yema de un huevo, junto y bien batido con un tantito de aceite de almendras dulces ó aceite rosado, 6 del aceite común varias veces, lavado en agua ordinaria. Después de estos dias se pondrá espadrapo al mo do ordinario y se continuará con la bolita de hilas hasta que se caiga por sí la escara 6 eortecita hecha del cáustico para TOMO XVI— P. 23

854 BIBLIOTECA MEXICANA

ponerte sn garbaucito y mantener la fuente como queda dicho en el capítulo 52 del libro II de las fuentes.

Cáusticos contra los callos que nacen en las fuentes.

Derretir un peso de do3 tomines de la cera,, en la cual aún caliente se incorpora en peso de medio toinin del cardenillo y en peso de la mitad de medio tomin del alumbre quemado entrambos ántes bien remolidos y formar de e&ta masa unas bolitas del tamaño de nn garbanzo y poner una de ellas hasta que se consuma el callo.

Cuando se quiere más eficaz dicho cáustico se le añade a dicha cantidad de cera [al tiempo que se hechan los dichos polvos] mesclado el polvo de los cantharides en peso de la mitad del medio tomin, antea bien remolido.

Cáusticos ó veficatoeios.

Los cuales son de mucho provecho para varias enfermedades según ae hace mención de ellos, en varios capítulos do lo» libros antecedentes y se componen de esta manera:

Tómese levadura fuerte que ss usa para el pan, en la cantidad de una nuez, más 6 menos según el tamaño que fuera aecesario, en esta levadura algo ablandada con un poco de yinagre como una onza, se le mesclará del polvo de I03 CantMarides (ios cuales se hallan en la Botica y en algunas partes de las tierras) como un adarme 6 un peso de medio tomin, eon ua polvito del comino.

Veficatorios para la nuca.— De esta masa se llenará media cascara de nuez; 6 se tenderá de dicha masa sobre badana del tamaño de un real de dos cuando se ha de poner en forma de vefieatorio en la nuca 6 cerebro y se hacen dos semejantes veficatorios, por cuanto nunca se posen en el medio te la nuca los dichos veritorios,sI.no uno en un lado y el otro

en el otro lado cerca cíe un hueso [que en latin se llama Vértebra] el cual se ve sobresalir más de los otros t>n ia misma ísuca.

Vejatorios para otras partes del cuerpo.— En otras partes que no fuere eu la nuca se forman los dichos vefieatori»s del tamaño de un real de á ocho algo más 6 menos como es: en los brazos ó piernas en el lugar usado para las fuentes aunque también en ocasión se ponen á las pulseras de las manos en donde mismo se usa tomar los pulsos.

* Modo de aplicar los veficatorios. — Antes de aplicar dicho vefica torio, es bueno lavar 6 limpiar con nn paño mojado en vinagre el sudor 6 lo untuoso del cutis; amarrado y bien ase,. gurado dicho cáustico ó vencatorio por el tiempo de veinticuatro horas poco mAs ó menos, según el paciente fuere más tierno 6 más duro; pues en este tiempo se levantan unas ampollas ó bejigas las cuales corladas con tijeras despiden un humor delgado y, mordaz; después se mantiene dicha Haga api c¡3ndo solo sobre la parte llagada 6 causticada una hoja de col ó de lechuga untada ton mantequilla de vaca, ó á falta de ella con manteca 6 unto bien lavado; con esr,o se mitiga el ardor y se consigue que poco á poco purgue dicho humor; re* novando la hojá con la mantequilla to ios los dias y quitando ;o* pellejitos que se arrugaren de la llaga; hasta que por si se seque y s. ne, porque no necesita de otra cura.

Algunos añaden estiércol de las palomas. Otros espolvo» rean encima del parche ut os polvos de los cantharides para mayof eñcacia de los dichos cáusticos.

Otro caustico potencial.

El cual podrá suplir en lugar del susodicho veficatori# cuando no se hallaren ios canthard s.

Tome mostaza molida, de la cal viva y del jabón rayado, 6% cada cosa partes iguales, cada cosa por sí bien remolido e*

856 BIBLIOTECA MEXICANA

amasa con el zumo de cebollas cuanto fuere necesario y de esta masa se llenan medias cáscaras de las nueces 6 unos parchecitos tendidos del tamaño conveniente según el lugar en donde se han de aplicar; y lo demás se observará en todo como dicho queda de los yeñcatorios con los cantliarides.

Cáustico del Cómeme,— En Sonora hay una planta llamada Cómeme; mas eficaz que los mismos cantliarides pues en dos 6 cuatro horas levanta unas ampollas crecidas, aplicando de dicha yerba martajada uña bolita del tamaño necesarioobservando lo dicho del veficatorio de los cantharides.

CÁUSTICOS PARA ABRIR LOS TUMORES Ó APOSTEMAS*

Tómese de la semilla déla mostaza molida un puño, seis higos curados bien martajados, con dos onzas de estiércol de palomas; todo junto con miel virgen 6 miel blanca y algo de vinagre, lo que bastare para reducir los polvos en forma 6 punto de emplasto no muy blando, del que se pone del ancho de un real dea dos, sobre el lugar del tumor, en donde conviniere que abra boca, observando lo que se dice en el Capítulo II del Libro II.

Para el dolor de la siútica.— Este mismo emplasto 6 cáustico aplicado sobre la parte mas adolorida de la siática mitiga 6 quita el dolor; en esta dolencia se estiende dicho emplasto seguú el tamaño de la parte mas adolorida.

Conserva be rosa ó azúcar rosada;

Para hacer conserva de rosa que unos llaman azúcar rosada; tome de las flores de las rosas cuanto quisieres; cortarles con tijeras las uñuelas que son los piquitos amarillos que tiene cada hojita lo que se consigue con brevedad recogiendo eon la mano izquierda todas las hojas de una rosa y con la mano derecha arrancarle el botón verde con su semilla de esta manera se podrán cortar de una vez los piquitos amari-

DE CIEN TOMOS 35Y

líos. Esta rosa así limpia se pesará después y á cada onza de ellas se añadirán tres onzas de la azúcar blanca, y así el azúcar como la rosa se molerán jnntos en un mortero 6 sobre un metate de piedra sútilmente que quede como una masa, la cual se calienta en un cajete de barro sobre fuego manso de brazas siempre meneándola con una cuchara de palo (porque nunca ha de tocar cosa de metal) hasta que quiera como hervir ó hasta que se conozca estar derretida el azúcar é incorporada; de esta manera guardarla en vasija vidriada sin taparla hasta haberse bien enfriado, porque no se revenga 6 enmohesca.

Para mayor gusto en cuanto al paladar, se le puede quitar lo áspero 6 lo amargo de las rosas, echando sobre éstas [ya cortadas sus uñuelas y después de pesadas] una poca de agua hirviendo, y luego volverlas á esprimir entre las manos muy bien, dicha agua por un paño, y después ejecutar con dicha rosa: esprimida lo demás como arriba queda dicho.

Es buena la conserva de rosa para confortar el corazón, el estómago, hígado y entrañas.

CONSERVA DE FLOR DE BORRAJA.

La conserva de la ñor de borraja so hace de la misma manera que la de la rosa, solo que no se le ha de hechar la agua caliente; solo se apartan todas las hojitas verdes que se le suelen pegar.

Esta conserva de borraja conforta el corazón y e3 muy provechosa para los que padecen de tristeza y melancolía.

Déla misma manera que la conserva de borrajas se hace la de flor de durazno, y es ésta buena para evacuar el humor colérico y para purificar la sangre, y contra las lombrices, en particular para los niños, dándoles á comer una 6 dos onzas según lo robusto del paciente.

De esta manera se hacen también las conservas de otras yerbas frescas, como de la yerba del manrrubio, buena a la

358 BIBLIOTECA MBXIANA

tiricia; déla yerba-buena 6 del estáñate, ten cuales son buenas para el estómago, padeciendo de frialdades ó crudezas.

Otro modo de hacer conserva, es dejando las flores enteras sin remolerlas, como son las borrajas y las rosas, las cuales se hierven suavemente eu bastante aiuübar oien clarificado.

DEFENSIVOS PARA REFRESCAR EL HIGADO CON DESTEMPLANZA CALIENTE.

Defensivos se llaman comunmente cuando no llevan polvos y pítimas se llaman cuando juntamente se les añade unos polvos ó género de mistura. — Tómese del zumo, 6 del cocimiento délas aguas d síiladas, como es: lantén, lechuga, endivia 6 acederas, llamadas en mexicano, sotsocoyoli; de todos estos ó de uno de los que hubiere, solo tres onzas ó media tasa; á ésto se añade una onza ó la tercera parte de los susodichos zumos 6 aguas del zumo 6 del cocimiento de la yerbamora ó chichiquelite; juntos citos licores se les mesclará uno 6 más de los polvos siguientes en cantidad 6 en peso de un tomin poco más 6 menos, como es del polvo del sándalo 6 del polvo de rosa 6 del polvo de la semilla de ía lechuga ó de la semilla de la verdolaga ó del espodio [que son unos huesos que se hallan debajo de la tierra y dicen ser de los gigantes^ ó d-1 polvo del coral; mesclado uno ó más de estos polvos ee le añadirá al fin como una onza de vinagre.

De esta mistura 6 licor se mojan unos pañitos picados del tamaño de una palma de la mano, ó en l.ugaí de lienzo picado es buena la sayasaya colorada; estos paüitoa así mojados se aplicarán en forma de defensivos á la región, del hígado, la cual está al fin de las costillas del lado derecho, inclinándose algo m.':s hacia las espaldas que adelante en donde comienza ya la región del estómago. En el verano se aplican fre&qwesitos estos defensivos y en el invierno al^o tibios, y e reno van de cuando en cuando antes de quetotalniente se resequen.

BX CIEN TOMOS

EMPLASTO EMOLIENTE USUAL.

Para hacer el emplasto emoliente se toma de melvas, de malvavisco, de alholvas y de linaza, de cada cosa onza y media; se pone á cocer en dos libras de agua común hasta que se haga una babasa copiosa; después se cuela y en dicho cocimiento se hechan tres onzas de polvo de malvas secas y sa cuece otra vez con dicho cocimiento añadiéndosele un poco de unto sin sal 6 una posa de manteca sin sa).

FIN DEL FLORILOGIO.

HKfl