Florilegio medicinal de todas las enfermedades · Capítulo real 3 de 38

CAPITULO VII

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CAPITULO VII.

DKL TEMBLOR.

Santa Tecla Leontina, es abogada para el temblor del cuerpo.

; & l temblor (que en latin llaman tremor), es un efecto, el cual hace mover fuera de la voluntad ó sin querer, tal parte, ó tales parles del cuerpo, con movimiento contrario lo cual se conoce luego á la vista.

Causa— La causa de este temblores comunmente la flaqueza de la facultad animal, por disiparse los espíritus animales, y por disolución de los nervios como sucede en algunos viejos. También se ocasiona de las unciones con el azogue ó humo de él, ó por mucha debilidad, por haber precedido mucha evacuación desangre ú otro humor, ó mucha fatiga, ó dolor grande, ó largo de enfermedades largas, ó por padecer los mismos nervios de destemplanza fría.

Cura general.— La cura del temblor es como la de la perlesía; poro asi como es enfermedad mucho menor,jasi también no necesita de medicamentos fuertes sino suaves:, Pronóstico.— Cuando sobreviene a la par-

DE LA CONVULSION O PASMO

te que padeció perlesía el efecto dellem-hay esperanza de salud, porque en estos blor, entonces es buena señal, porque de diasios suele ahogar, allí se infiere que empiezan a penetrar los Origen de estos /('lanas ó pasmos— El oríespíritus animales, y al contrario es malo, gen de estos tres modos de tétanos está en sucediendo al temblor la perlesía. los primeros huesos del espinazo en la nu-

„ . „,„,.,. ~ ca ó cerviz; (Como se hace la convulsión de

' los nervios) pero cuando padecen convulDE LA convulsión ó pasmo. sion los ojos, labios, mejilla ó quijada, mano

, „ , , , , ó dedos, enlónces consiste el mal solo en su

Santa Genoveva es abogada para laconvul- ,

, 'nervio ó músculo de ellos: los nervios so

sion o pasmo. I , . ,. ,

recogen engrosándose y acortándose, al mo

La convulsión ó pasmo, que en latin se llama spasmus, auteonvulsio, es una retracción de los músculos y nervios hácia su origen fuera de la voluntad y sin querer, y algunas veces suele estirarse tal miembro con grandísimos dolores.

Dos especies.— Y de esta convulsión hoy dos especies: la una es verdadera convulsión, como cuando la parte convulsa ó pasmada queda tiesa, y en nada se puede mover ó doblar como en la sanidad: la otra es, cuando dicha parte enferma do varias maneras se sacude y conmueve; y esta tal especie propiamente se llama movimiento convulsivo.

Tres modos de la convulsión verdadera.—' La convulsión verdadera se hace de tres maneras: la una es cuando se estira la ca

do como acaece en las guitarras ú otros instrumentos de cuerdas: (Causa de repleccion ó inacción) y dicho encogimiento se hace ó de repleccion, ó de inanición: de la repleccion se vienen á engrosar con la humedad ó aire, y de la inanición se llegan á resecar como una correa al fuego.

Convulsión accidental o sintomática, y de donde se origina.— Algunas veces se ofrecen convulsiones accidentales, como síntoma ó accidente de otra enfermedad, que se conoce cuando sobreviene á unos vómitos ó cursos, ó otra evacuación grande, ó de un trabajo ó ejercicio, ó de alguna fiebre muy ardiente: y en estas ocasiones se hace la convulsión lentamente, ó poco á poco, y la cura de estos es muy difícil y peligrosa. Otras veces se sigue la convulsión á alguna enfermedad fría y húmeda, la cual se conoce cuando se hace ó aparece de repente.

beza del hombre á la parte anterior del Otras veces se origina de flato., y se conoce cuerpo, de manera que la barba se junte porque viene de golpe; y cesa también presconel pecho, [Tétano anterior) y se llama to con hacerle unas solas friegas

tétano anterior, la otra es, cuando se tuer ce la cabeza airas hácia las espaldas, (Tétano posterior) se llama tétano posterior: y la tercera que es la peor de las tres, cuando la cerviz de la cabeza con lo mas del cuerpo se estira (Tétano de uno y otro lado) así ade lante como atrás, que queda la cabeza como tiesa, sin poderse inclinar ni á uno ni á otro lado. Los tales dé esta última manera dentro de cuatro dias de la enfermedad se mueren; pero sobreviviendo estos cuatro dias,

Pronóstico.— La convulsión es muy peligrosa, cuando con las causas presentes les duele la cabeza y cuello, ó temblando las articulaciones ó miembros, con pulso poqueño, duro y desigual, con la respiración angosta, ó con hipo, ó tener la cara como quien se rie, y tener mucha estitiquez de vientre, ó detención de la orina. Buena señal es, cuando al convulsivo ó pasmado sobreviene calentura, poique ella consume la causa, estando de repleción; y al contrario,

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es malo ruando al que padece calentura, le poner en la misma parte enferma; como sobreviene pasmo, ó convulsión. cuando hay convulsión en los muslos, so no-

Cura general, siendo de plenitud su origen, non las ventosas en las senladeras, y se van —La cura en lo general es, atendiendo si la arrimando, quitando y poniendo, hacia la convulsión es originada de plenitud ó de, parlo enferma, como queda dicho; y cuaninanicion, como queda dicho; y siendo origi- j do hay convulsionen los brazos, poner las nada de plenitud, se observara de cual bu-j ventosas cerca de la nuca, ó espaldillas, mor procede: rara vez proviene de sangre, (Friegas.) Lo mismo se observará en dar mucho mas rara de cólera; pero de la pitui-j las friegas.

ta es la mas ordinaria. Medicamentos exteriores. — Al mismo mo-

De pituita ó flema.— Dieta.— Siendo el orí- do, como queda referido, se han de eropegen d« la convulsión la pituita, conviene la zara usar los medicamentos interiores para dieta, que calienta y seca, según queda di- evacuar el humor pituitoso, dando lugar cho en el capitulo 1° del dolor de la cabe- para ello á la enfermedad. (Unturas al za, originado de la pituita.- y procurar eva- principio de la enfermedad.) Asi también cuar dicho humor pituitoso los primeros es menester atender en las unturas, no usancinco dias con cosas muy ligeras, y de nin- do lueS0 a ,os principios de las unturas muy guna manera violentas. (Las purgas sean 'fuertes; por lo cual conviene añadir á las los primeros dias ligeras.) Después de estos unturas d¡gerentes alguna cosa que ablandias usar de purgas algo mas eficaces, y fi- de> y algo comprima, como cogiendo déla nalmenle mas fuertes, según la robustez del, Pernera untura, que está puesta en el capaciente; usar de las purgas y de las ayudas pitulo 6 de la perlesía, se le añadirá un pocomo queda dicho del dolor de la cabeza, j^o de ,a flema ó babaza que se saca de las siendo originado de la pituita. Adviértese» pepitas délos membrillos, ó de la raiz de que este método, ó modo de curar tan suce-j altea, ó déla raiz de las malvas, y untar con sivamenle, es cuando lo permite la enfer- ella la parte enferma: después de cinco dias medad; pero cuando ésta fuere muy violen- se podrán seguir las unturas mas fuertes, a, entonces será preciso usar desde luego dichas en el mismo capítulo 6 de la perlesía, de los medicamentos mas eGcaces. (Friegas BaJw — Baño provechoso para la parte y ventosas.) Y después de haberse purgado, convulsa ó pasmada, se hace de esta maneusar luego de friegas, de ventosas, tomar í a: tome raiz de altea, de malvas, de azuceunos polvos fuertes para estornudar, hacer ñas, ó de los cohombros silvestres, de todas gargarismos, mascar hojas de salvia, ú ho- juntas, ó de las que hubiere; dos ó cuatro jas de tabaco, también sorber por las nari- puños de la raiz delirios, una ó dos onzas < es del cocimiento de malvas, ó de quelites, de yerba de poleo, salvia, tomillo, romero, <*on un poco de azúcar, ó polvo de acíbar, de todas 6 de las que hubiere; ocho ó seis deshecho en dicho cocimiento. ¡puños flor de sahuco, de manzanilla, de

Ventosas con su advertencia. -Cuando se espliego, de trébol, de lodo ú de lo que huaplicaren las ventosas (las cuales algunas' biere, tres ó cuatro puños; cocerlo todo,* veces pueden sajarse, estando sanguíneo el cortado, ó mojado con una onza de comino, enfermo, ó solo secas) siempre se ha de ob- ó anís en bastante agua; y habiendo vino, servar q,.e primeramente se apliquen las apartado ya del fuego dicho cocimiento, aventosas a la parle mas remota de la enfer- ñadirle como la cuarta ó sesta parte, respec-

medad, ó parle enferma, y después ir acer cándolas mas y mas, pero nunca se han de

to del cocimiento, y bañar en ello la parte enferma, ántes de comer, 6 antes do cenar,

DE LA CONVULSION O PASMO

por unos <l¡as, con tal qne no hado dufdr donde se halla el origen de los nervios) con mucho tiempo en el baño. aguardiente algo caliente, ó bacer una ine-

V arios apositos.— También conduce apli- cha grande de lienzo bien empapada en acar á la parte del pasmo ó convulsión, el ri- ceite ó manteca; y ésta se enciende sobre un ñon muy gordo de un castrado, partido por plato de plata ó cobre, y quemada, se po enmedio, y asado sobre unas brasas; ó en-! ne prontamente entre un paño de lana so volverla en un pellejo de carnero, de perro bre la nuca; y enfriándose, se pone otro ú otro animal, recien quitado y aun calien- semejante de nuevo, repitiéndolo en varias te; el cual pellejo, enfriándose ó secándose, ocasiones. No bastando esto, quemar, ó (cose volverá á poner untado con la propia un - mo dicen) labrar con un cuchillo caliente, ó tura, ó manteca del carnero ó de perro, ó con un pavilo de azufre encendido en la nucon la untura arriba dicha, calentándolo so-^ca, ó en los hombros, ó en el espinazo, obbre unas brasas. También se ponen con servando siempre su origen, como queda di

buen efecto los bofes calientes y recien sacados del carnero, 6 unos pollos, gallinas, ó piche nes abiertos.

También se mete la parte enferma en lo interior de la res, al modo que queda dicho en el capítulo 6 de la perlesía; ó hacer, y recibir los vapores puestos en el mismo capítulo de la perlesía.

Baño seco.— O hacer un baño seco de la manera siguiente: pon en un lugar acomodado, ó en un cajón, dispuesto como una estufa, que se acomoda según la parle enferma lo pidiere, arrimando unas brasas encendidas, ó unos pedernales, ó el moco del hierro que tiran los herreros, muy bien calientes, y echar sobre ello vinoblanco ó en su falla el cocimiento fuerte de las yerbas, como salvia, chicoria ó cicuta (según llaman en Sonora) y de manzanilla y semejantes, como quedan dichas de la perlesía, con lal disposición, que á dicho vapor reciba bien la parte enferma debajo de buenas cubiertas, y después del vapor guardarse en la cama, como queda dicho en los susodichos baños de vapores en el capitulo de la perlesía.

Para mitigar el mucho dolor.— Cuando hay mucho dolor en la parle enferma, untarse con solo el aceite de comer algo caliente, ó cocer antes en dicho aceite una zorra, ó cordero y perritos recien muertos.

Fomentos para la nuca.— Varias veces conviene untar la nuca ó el cerebro (como en

cho de la perlesía, adonde me remito,

Fuentes.— También conducen las fuentes en la parte contraria déla enfermedad en su lugar acostumbrado, como en los brazos ó piernas. Y fuera de esos medicamentos mencionados en este capitulo, conducen otros muchos de la perlesía, como es el beber el cocimiento de palosanto y semejantes.

Convulsión de sangre ó de inflamación.— Conociéndose provenir la convulsión de la plenitud de sangre, con las señales de complexión sanguínea, puestos en el capítulo 1 del dolor de la cabeza, ó cuando se origina de una gran inflamación, entonces conviene luego sangrar al enfermo de la parle mas (listante de la enfermedad, por reveler, fias ventosas no se ponen enmedio del espinazo, sino á un lado, como queda dicho en la perlesía,) y poner suavemente ventosas sajadas; con esta advertencia, que cuando padecieren convulsión los muslos ó piernas, se ponen las ventosas al fin del espinazo; pero padeciendo las manos ó los brazos de la con - vulsion, entonces se pondrán en las primeras vértebras ó huesos del espinazo, Inicia a la cabeza.

Untar varias veces entre dia la parte enferma con el aceite, ó á falta de él, con sebo, en el cual se haya frito ñor de manzanilla, laiz de lirios, lombrices, carne de zorra ó de coyote, ú de lo que se hallare de estos ingredientes.

LIBRO I CAPITULO IX.

Convulsión de flemón. -Cuando se origina la convulsión de algún flemón, ó de gran inflamación, ó por tener lombrices en el cuerpo, ó por el humor muy acre, ó de abundancia de cólera, entonces, fuera de lo dicho, se ha de atender su cura particular y propia, según se verá en sus propios capítulos.

Convulsión originada de inanición.— Origi

la estirada; y cuando proviene de perlesía^ entonces lira hacia sí la parte sana á la enferma, y en tal caso se aplican los medicamentos sobre la parte que aflojó y no á la quo estira, lo cual so conocerá por las señales siguientes mas claramente.

Señales, siendo de la perlesía,— Cuando por razón de la perlesía se tuerce la boca,

• r„ „„„„„i6;nn la mal entóneos no se puede cerrar el ojo y casi no nándose de inanición la convulsión, la cuai, i . ,.

• t^r,An ™n,n arrito» míe- siente aquella parle, y le fluye mucha salí poco apoco va entrando, como ainoa que

da dicho, muy rara vez admite cura; la cual cura, como su dieta y guarda, se ha de atender como se dice en el capítulo 82 de la hética, con sus mismas unturas, baños y lo demas.

Originada de alguna picadura de anima1 ponzoñoso — Cuando se origina la convulsión de alguna picadura, ó mordedura de algún

va de la boca, y la parte sana lira la enferma que es blanda, y la boca en la parte enferma se cierra menos, y el párpado bajo del ojo está sumergido ó mas hondo.

Señales, siendo de convulsión ó pasmo. — Cuando es de convulsión ó pasmo, enlónces tiene arrugas el culis, y algunas veces está hinchado, y proviene muchas veces de ca-

animal ponzoñoso, atar la parle mordida ó 'enturas. La parle enferma es dura y atrae picada, algo mas arriba de la herida muy!'^»' 'a sana; v fuera de dura é intratable, esbien, y sajado el mismo lugar herido al re-j^ con dolor; y la parle atraída aunque sadedor de él, y meterlo luego en un animal ^'^^^^^^^^^ recien degollado.

Otros varios medicamentos muy prove-

ra: no fluye tanta saliva de la boca y se cierra mejor: no tiene hondo ó sumergido el

CAPITULO IX.

DE LA BOCA TORCIDA.

cbosos se hallarán en el capítulo 27 del libro Papado bajo del ojo: también está siempre II de las mordeduras de los animales pon- de mejor color la parle sana que la enferma, zoñosos Cura.— La cura de la boca torcida es la

misma, y se cura con los mismos medicamentos dichos en el capítulo antecedente !de la Convulsión, observando solo el lugar Santa Tecla, ó la Santa Genovesa, son ¿«s en donde se han de aplicar las unturas, baabogadas de la boca torcida. |ños y aposUüS. y en io demas se ha de ob_

■m&CfcSfclA "BOCA M, G0M\SLS\0tt |servar en esto Io do arriba mencionado.

b tiwUsla Fuera de aquellos medicamentos es bueno,

torciéndose la boca, el mascar salvia ó agenwuando se torciere la boca á uno ú otro la- gibre ó nuez moscada en la boca, y recibir do, es menester atender si realmente es de en ella el vapor caliente del cocimiento de convulsión, ó de la perlesía, porque aunque alucema, romero y mostaza, de lo que deessirven para el efecto los mismos medica- lo hubiere, ó mezclan dos parles de almácimentos, es diferente ó contrario, el lugar ga molida ü otro tanto del incienso, en falla donde se aplican dichos medicamentos. déla almáciga, y amasarlo en una parle de

Porque siendo de convulsión el torcerse la cera ablandada, trayendo y mascando la diboca, entónces tira la parle enferma á la par- clui eera en l;i boca. También conduce por tesaría, y en tal caso se ponen los medica- de fuera aplicada una vizma hecha de mentos á la parlo que hácia sí estira, y no á aguardiente y de bastante polvo do almáci-

ga ó de incienso, ó a falla de estos, de copal, observando el lugar arriba declarado.

viene de sangre, se conoce siéndo la persona sanguínea, y tener colorada la cara, y

Advertencia.— -Lo que conviene atender antes di ! sueño profundo haya tenido algún eñ este accidente dé torcerse la boca esyque dolor agudo de la cabeza. (De vapores.) ánles del séplimo dia de la enfermedad, no Cuando es de vapores que suben al cerebro, se usen medicamentos fuertes sino suaves, entonces padecieron antes del estomago, así en ayudas ó purgas suavescomo unturas, como suelen después de una embriaguez ó apósitos templados, sino es que haya peli- ó de lombrices y semejantes causas. Cuangro, que de esta especie, amenace apoplejía; do es algún tumor en el cerebro, casi no entonces convienen desde luego medica- bay señal esterior.

mentos eficaces. 1 Señales propias del letargo.— Sus señales

inmediatas del letargo son un continuo dorCAPITÜLO X. mjrj que unas veces bostesando, se olvidan

del letargo ó süÉNO pnoFUNDo. de cerrar la boca' como también el pedir

las cosas necesarias para regir el cuerpo. Los santos siete durmientes son abogados pa- etc. Preguntados casi no responden, ni esra el letargo ó sueño profundo. pUcan bien |as pa|abras; la orina suele de-

tM5 ESÍímS, m LÍMCO. tenerse, y cuando salees turbia como de

bestias; la calentura no suele ser muy fuerÜjl letargo ó sueño profundo tiene tres es- le: el pulso tienen grande, raro, blando y pecies. La primera que se llama letargo, desigual; respiran tarde y débilmente, pero es cuando hay sueño profundo, con fiebre libremente y sin esterior, ó cjerlo ronquido y algún género de delirio. La segunda es- en el pecho: con lo cual se distingue de la pecie es, que se llama coma, que es un sue- apoplejía, en la cual comunmente lo hay; ño profundo, pero sin fiebre ó calentura, tienen la lengua blanca y comunmente suLa tercera especie es, que se llama caro, dan mucho en la cabeza, también es un sueño profundo, pero mas' Pronóstico.— Esta enfermedad cogiendo que el coma y sin fiebre. fuerza, es muy peligrosa y difícil de resol-

Causa del sueño profundo. — Originanse ver, y suelen morirse en siete dias; pero paestos sueños profundos ó de la pituita mas sados éstos, hay esperanza de salud, ó ménos podrida, ó de mucha abundancia; Cura y dieta, teniendo su origen de san* de sangre, ó de alguna sangre estravasada, ó gre.— El modo de curar esta enfermedad, es de tumor ó apostema flemático, engendra- atendiendo el humoi que la causa, quesiendo en el cerebro hacia la nuca ó de dema- do originada de sangre, que sucede rara siados vapores soporíferos. ■ vez, se sangra la venado la cabeza en la

Señales, siendo de la pituita.— Cuando se sangradera del brazo, ó habiendo impedíorigina el sueño profundo de la pituita, se mentó de esta sangría, aplicar sanguijuelas conoce en que la persona de suyo es muy en las venas almorráneas, ó poner ventosas pituitosa ó gorda, y cuando antes del sueño sajadas en las espaldas, usando antes de se quejaba de la pesadez de la cabeza ó de ayuda, que haga obrar, ó si el enfermoipuun dejamiento de todo el cuerpo, y en el diere, tome alguna purga de las que están sueño les fluye comunmente por la boca y puestas en el capitulo 40 de la destemplannarices pituita ó saliva, ó la están tragando za del hígado.

muchas veces los enfermos. ¡ Dieta.— La ttietá en los primeros dia»

Señales siendo de sangre.— Cuando pro- (aunquo en poca cantidad) sea de sustan-

cia ó de pollitos etc., el agua ordinaria pa- las manos del que da la* friegas con vinara beber será de cebada cocida con anís ó gre y sal, ó con aceite en que se frió ruda, ela con un poco de pimienta, ó mojar las ma-

C*clra y dieta, siendo originada de piteónos con vinagre, mezclado con polvo de (a.-E\ letargo ó sueño profundo originado ¡mostaza ó pimienta ó salitre, de pituita, que es el mas ordinario, no tiene Emplastro para los lomos. -O hacer un medicamento mas seguro, que las ayudas 'emplastro de cebollas, ajos y sal, bien maque se pusieron para el dolor de la cabeza, chacado y molido, de lo cual bien mcororiginado de pituita, en el capitulo 1 adon- porado ponerlo en forma de emplastro, tende me remito; solo que en esta enfermedad dido sobre algún lienzo en los lomos, porhan de ser mas fuertes que aquellas otras, que tira y revele muy bien. Mas fuerte se y así conviene añadirles mas cantidad de hace cojiendo de la cebolla albarrana, que sal, y de los otros ingredientes purgantes, crece en los campos con una flor blanca, como es la hiél de toro ó de acíbar ó de aga- j una onza, y mezclarle polvo de la semilla rico y coloquintida; estos dos últimos ingre- de mostaza, y de la semilla de ortiga, decadientes si se hallaren, para cocerlos con los da uno el peso de tres tomines, y aplicarlodemás, conviene atarlos á parte en un tra- ! en forma de emplastro tibio sobre los lomos, pito, y la razón por que son menester mas, Jpósitos para la cabeza.— También confuertes, es porque la virtud animal, y los duce abrir por las espaldas unos pichones, sentidos están sopitos ó dormidos y divertí- ó perritos recien nacidos, y ántes que se dos, de manera, que si echada una ayuda enfrien, espolvorearlos con polvo de rosa y no obrare, asegundar otra de allí á un ralo; de manzanilla, como medio puño, y seis cíay si no bastare, poner una calilla eficaz se- vos de comer molidos, y ponerlos calientes gun se verán en el catálogo de los medica- sobre la mollera de la cabeza, repitiéndolo mentos. tres ó cuatro veces.

Procurar también dar algunas purgas, O poner de la mostaza molida una parle, puestas para evacuar la pituita en dicho de higos pasados dos partes, amasarlo junto catálogo; ó siendo robusto y ancho de pe- con buen vinagre, y puesto desde la molle cho, no estando el paciente muy postrado ra de la cabeza (rapada á navaja) hasta la de fuerzas, darle un vomitorio de los que nuca, para que levante unas ampollas, también se hallarán puestos en el dicho; O poner en las narices, frente, sienes y

catálogo, según la robustez del paciente, tapándole las narices para darle el medicamento, cuando por no estar en sí no lo pu-

oidos, ruda ó poleo ó mastuerzo, mojados con vinagre. O que reciba el vapor (echando vinagre

diere tomar ó beber buenamente, y abrién- fuerte sobre un hierro caliente) en las naridole por fuerza la boca; y si no vomitare ees, ó el humo de los cabellos quemados con ello*, mojar una pluma con aceite, y del mismo enfermo ó de lana quemada ó andarle con ella en las fauces ó garganta, ¡de asta de cabra, ó de venado, echada so-

Ilabiendo obrado con la ayuda ú otros bre unas brasas, medicamentos, hacerle friegas de lodo el j Refregar recio las plantas de los piés con cuerpo abajo, ó ligaduras fuertes en los sal y vinagre, ó quemar dos cauterios de brazos y piernas ó muslos, ó poner vento- fuego tras de las orejas; ó en lugar del fuesas secas corridas por las espaldas. go, poner dos vesicatorios (los cuales se ha-

Friegasmas eficaces,— Cuando se hicieren Harán en el catálogo) tras do las orejns ó las friegas, so harán mas eficaces, untando, debajo de la nuca.

Algunos hay, que dicen ser bueno contra el sueño profundo, aplicar la hiél de la grulla (calentada en vasija de plomo ó peltre] sobre la cabeza; otros amarran la cabeza, ó el corazón del murciélago al brazo.

Cesando el letargo.— Volviendo en sí el enfermo, por preservativo darle en cocimiento de la yei babuena el peso de quince ó veinte granos de trigo, do la* cuentas de ámbar bien remolidas, y que tenga en la boca un pedazo de la nuez moscada.

El coma, que es la segunda especie.— El coma ó sueño profundo de la segunda especie (como ya arriba queda dicho) no es siempre mala; porque unas veces es critica, cuando terminan las enfermedades que precedían; pero cuando se alargare mucho, usar enlónces con suavidad al principio de los medicamentos ligeros, dichos para el letargo; y. continuando ó perseverando, se usarán también los medicamentos mas eficaces.

El caro, que es la tercera especie.— El sueño profundo, que se llama caro, cerno queda referido, liene de particular en su cura, que como confina con la apoplejía de muchas maneras, le sirven también los medicamenlos puestos en el capitulo 12 de la apoplejía. Y esto género de sueño no es siempre enfermedad, como acaece en los chiquillos, que duermen algunas veces dos ó tres dias seguidos.

Sueño de opio ó de otras cosas semejantes. - Originándose el sueño profundo por haber tomado opio ú otras cosas narcóticas, que lo introducen violentamente, procurarlo remediar desde luego, dando un vomitorio ó ayuda fuerte de las arriba citadas, para evacuar la cansa que hace este efecto.