Florilegio medicinal de todas las enfermedades · Capítulo real 19 de 38
CAPITULO XXIX -
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.
CAPITULO XXIX-
DE LOS CURSOS LIENTER1COS.
Santa Teresa es abogada contra la lienteria. ScüaVes <k Vos cavaos YwuVmcos.
La lienteria, ó cursos lientéricos son aquellos, cuando se evacúa por los cursos el mismo manjar como se babia comido, unas veces muy líquido, otras ceniciento, espumoso y varias veces de mal olor, pero nunca con sangre mezclado. (Cursos sin inmutación de la comida.) Otra especie de estos cursos se llama afección, Cceliaca en latín, y es lo mismo que la lienteria, solo que en esta no solo se evacúa el manjar inmudado, sino crudo. Causa.— -Se origina de la debilidad del es-
los pies sobre una tablila atravesada encima del dicho caso, bástalas rodillas, todo lómago,odo su destemplanza muy húmebien abrigado al rededor con paños, y da, como también de los intestinos, ó tripas; mantas, como por media hora, ó algo mas, 'ó cuando por la multitud ó malignidad do ó menos, según buenamente lo pudiere a-|los humores no so mantiene la comida en
LIBKO I CAPITULO XLIX.
ellos, ni se perfecciona. También acaecen semejantes evacuaciones, cuando después de una larga disenteria, ó cursos de sangre, han quedado do las llagas pasadas en las tripas delgadas varias cicatrices, ó callos, y en esta no se reducen fácilmente las medicinas.
Señales cua?ido son de las frialdades. — Cuando estos dos géneros de cursos se originan de frialdades, entonces no bay sed, ni dolor, y se suele eructar agrio, y comunmente hay mas evacuación después de dormir: también suele haber catarro en la cabeza; {Siendo de calor, ó de humor acre) y cuando se originan de humor acre, ó mordicante, ó de calor, entonces se siente algún dolor en el estómago, y en los vatios, y suele haber sed, y la evacuación acre está mezclada con cólera.
Cuando á estos cursos se acude temprano, los primeros días es fácil su cura, y difícil cuando ha tomado hábito, ó durado mucho tiempo. También son peligrosas semejantes evacuaciones, aunque no de ordinario, cuando sobrevienen á grandes enfermedades.
Pronóstico— -Cuando duran mucho liempo, que sucede cuando hay mucha obstrucción en las venas mesaraicas, esos son peligrosos, porque pasan á hidropesía, ó labe, que es secarse todo el cuerpo; y esta obstrucción se cura á los principios como se dice en el capitulo 46 de las obstrucciones de las venas mesaraicas.
Oieta.—La dieta en estos cursos de los primeros tres dias, cuando empieza dicho mal, conviene comer en poca cantidad, y bien aderezada la comida de fácil concocciom La bebida ordinaria, que será de agua acerada con hierro, ó con oro, ha de ser también muy corla.
Cura generil.—Al principio do esta enfermedad conviene- evacuar la abundancia do Ifs humores, ó humedades, con lomar en peso de medio tomin del polvo de rui-
barbo, revuelto con un poco de conserva de rosa, ó en caldo sin sal, ni manteca; ó tomar tres ó cinco pildoras de los tres ingredientes, cuya composición [se hallará en el catálogo, repitiéndolas por dosóttres dias, tomando estas medicinas en¡ ayunas-
Las ayudas que se echaren, han de ser confortativas, hechas del caldo de la olla, ó de gallina, en que hirvió rosa seca con azúcar; y al fin, ántes de aplicarla, se le añadirán dos yemas de huevo, [sin sal, ni otra manteca.
Medicamentos específicos.— Comer} entre dia de cuando en cuando^conserva de rosa, hecha de un año ó mas; ó de un membrillo soasado eu rescoldo- con canela, y azúcar; ó de una cajeta de membrillo unos bocaditos, ó un poco de triaca, no [bebiendo nada encima de todos estos cuando se toman; aplicar al estómago como yerbabuena, estáñate, llantén de cada cosa^un puño: do rosa seca un puñito, y media nuez moscada: de clavos y canela, de cada uno en peso de medio tomin: todo machacado, ó moiido, se ¡meterá ?en dos taleguitas de lienzo, y calentar uno en(posde otro en poca agua, aderezada caliente, y aplicarlas. También es bueno tomar en leche acerada, en peso do medio tomin, de la semilla de mastuerzo tostado, ú otro tanto del polvo de la ciscara tostada de las castañas.
Advertencia para todo género de cursos. — Y lo que en todos cursos es muy conveniente observar, y mucho mas en estos, es el que no á cada vez cuando llama se ha de poner á gobernar del cuerpo, sino cuando ya no se pudiere mas, para que con esto se acostumbre la naturaleza á detener algo la carga, y detenido algo mas, so digiera mejor.
Lierderia de la pituita.— Mzs campo, y variedad de medicamentos se bailarán, proviniendo la lienteria de mucho humor pituitoso, ó fiema, y se podrán usar como los que quedan puestos en el capitulo 32 de
DE LOS CUItSOS LIENTEJilCl'S.
este libro I, da la desgana de comer, originada de frialdades.
De calor, ó cólera.— Cuando proviene de calor, ó cólera, ó de vómito bilioso, entónces convendrán los medicamentos puestos en el mismo capítulo 32. Cuando se origina la desgana por causa de calor, en
unas veces críticos, que alivian al enfermo, cuando sobrevienen a alguna enfermedad, y no debilita, ni suelen esceder los siete días; y tales cursos, por ser saludables, no conviene estancar ó detenerlos.
Diarrhea sintomática. — Otras veces son sintomáticos, los cuales cursos postran mu-
particular conduce, siendo la lienteria <je¡cho las fuerzas, y duran mucbos días, unas calor, purgarse con ruibarbo, en peso <jei veces con dolores y retortijones, y otras con un tomin y medio, infundido una noche ántes en cuatro onzas de agua de llantén, ó de verdolagas: por la mañana, después de un bervorcillo, colarlo, y beberlo en ayunas de una vez.
Después de esta minorativa, se tomará del bolo arménico, ó de la asta de venado quemada, ó del espondio molido, cada cual de estos en peso de medio, ó de un tomin, de cuando en cuando, como dos ó tres veces al dia, con azúcar, ó con conserva de rosa antigua, ó con cajeia de membrillos, ó en agua de llantén.
También es provechoso beber de la leche recien ordeñada, y cocida hasta media ó hasta que quede la tercera parte, ya sea leche de vaca, ó cabras, ó de obejas. De esta última será en menor cantidad.
Siendo de las lombrices. — Cuando provinieren estos tales cursos de la fuerza de las lombrices, entónces se usarán los medicamentos que se ponen en el capítulo 5 de este libro I, de las lombrices.