Florilegio medicinal de todas las enfermedades · Capítulo real 20 de 38
CAPITULO L
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 3 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.
CAPITULO L.
DE LOS CültSOS DE HUMOR.
San Bernardino es abogado contra los cursos de humor.
X^iarbuea se llaman en griego los cursos, que son solo de humor sin sangre, sin alimento, y cuando no están llagadas las tripas; pero mas líquidos, y mas frecuentes del orden natura). Diarrhea critica. — Eslos tales cursos son
calenturas que consumen, y secan á la persona.
Pronóstico. — Eslos tales cursos sintomáticos son muy peligrosos, cuando el color de ellos es como yema de huevo, ó muy verdes, ó cenicientos, ó negros, 6 hediondos á corrupción: en particular hallándose en medio del curso de humor otro humor blanquizco, como atole unido, ó al modo del quilo, eslos son comunmente fatales, y mucho mas sobreviniendo ó la flaqueza del pasiente el hipo. También cuando en enfermedades de los cursos se inflaman ó hinchan las rodillas, es mortal, y no pasan de ocho días.
Señales del origen de los cursos. — Mucho importa, para acertar la cura de los cursos, saber el origen de ellos, para aplicar las medicinas propias, atendiendo juntamente á curar ó confortar la parte demandante que ocasiona ó fomenta los cursos.
De la cabeza.— Como cuando son los cursos de la cabeza, entóneos no solo son las evacuaciones con espuma, sino se ha de observar también, cuando el enfermo padece, ó había padecido dolor de la cabeza, ó muy trabajado, ó haber tenido catarro, dolor de oido, letargo ú otra pesadez particular en ella, ó siendo de suyo soñoliento, y cuando de noche afligen mas los cursos que de dia; en eslos cursos es menester atenderá la cabeza, y según sus propias enfermedades, usar de los medicamentos de sus propios capítulos; pero con esta adverleucia, que s<' huya y escuse lodo aquello que pudiera irritar mas á los cursos.
advertencia general.— Y lo mismo rtfl en
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tiendo, cuando de otra pártese originaren los cursos.
Del estómago. —Cuando proceden los cursos del estómago, se conocerán délas frialdades, que se evacúan con poca concoccion, ó con corrupción; y en tal caso suele babor bascas ó vómitos.
De las tripas.— Cuando proceden de las tripas, es cuando parecieren lombrices.
Del hígado.— Cuando hubiere cursos de cólera, son del hígado, y para curar estos tales cursos, es menester mas refrescar y humedecer.
Del vaso.— Del vaso son, cuando los cursos fueren denegridos,, con dolor ó tumor en la región del vaso ó hipocondrios, y en tales cursos no convienen los medicamentos muy abstringentes. También se observa en estos cursos negros, que cuando les suceden otros cursos verdes, y luego azafranados, entonces hay esperanza de la salud.
De la madre.— Cuando hay cursos por la detención de los meses ü otros males de madre, se suelen agravar los tales cursos al tiempo que les suele venir la regla.
De todo el cuerpo de colicuación— -Cuando son los cursos de todo el cuerpo, en particular ya confundido por la colicuación de
hablando) ha de escusarse todo aquello que pueda lubricar ó ablandar mas el vientre, como son las mas frutas, escepto los nísperos, membrillos ó guayabas y otras semejantes: las viandas mas bien conducen asadas, que guisadas,?ó un gigotico seco: entre las legumbres conduce el arroz, y el sarro de la cebada: las especias también se han de escusar fuera del azafrán, y un poco de canela: las cenas han de ser bien ligeras: e* beber (en donde suele haber la mayor penalidad) ha de ser muy tasado, bebiendo do agua acerada ó almacigada; ó cocida con membrillos secos, con solo un hervor: procurar temperamento del aire templado: e' ejercicio del cuerpo sea muy ligero, ó mejor es su descanso: huir de las cosas que pudieren calentar la cabeza, como el sol, estudiar etc., en particular originándose los cursos de la cabeza: huir también de todo lo que irritare á la cólera ó á la. tristeza.
Cura general. Menoraüva. — En todos los cursos de humores, que llaman diarrhea, conviene primeramente minorar los dichos humores con un minorativo, que en pos de sí 'deje alguna abstriccion, como lomaren peso de uu tomin, mas ó menos, según las fuerzas del pasiente, del polvo de ruibarbo.
él, lo cual se conoce cuando las evacuado- También cuando hubiere de les mirabolanes son en pnca cantidad, pero glutinosas ó¡ nos citrinos, que son los jicacos de la Haba-
pegajosas, blanquizcas como con grosura, y de muy mal olor, estas son muy peligrosas: para estos enfermos se da por bebida ordinaria aquella leche que queda cuando se hace la mantequilla, la cual en México llaman jocoqui. El modo de hacerlo se ha liará fu el catálogo.
De la multitud de los humores. — Cuando la multitud do los humores solamente ocasionan los cursos, se'observa que lodos los años se suele exonerar la naturaleza de esta manera, de unos humores líquidos y feroces, pero sin postrar las fuerzas notablemente.
Die'.'i.—?A\ cnanto la dieta (brevemente
na, se añadirán unos granos del polvo de ellos, y se podrá lomar en conserva de rosa, ó en almíbar de membrillos, ó en agua do llantén ú ordinaria, algo entibiada; y al tercero dia después se repetirá la misma cantidad del ruibarbo, pero algo tostado. En falta del ruibarbo se podrá tomar medio tomin ó algo mas, do la raiz.de mechoacan, algo mas tostado; y á falla de los jicacos, un polvilo de. almáciga ó de canela.
Sangría.— Cuando en persona robusta y sanguínea hubiere con los cursos calentura,se podrá sangrar de la vena sálvatela do las manos, (cual vena sea la sálvatela, se verá en el capitulo 54 del libro i) una vez án-
DE IOS CUHSOS DE HÜMOH.
tes de darla minorativa dicha, y otra vez otro día después, en poca cantidad porcada vez.
Ayudas con su advertencia.— Xas ayudas tienen en esta enfermedad mucho lugar; pero con estas advertencias; que no se les ha de añadir sal, por ser mordaz, y que común-1 mente se han de echar algo mas frescas, que libias; porque así ménos mueven el vientre, que estando calientes ó tibias. También para que alcancen mejor efecto en confor-' tar no se ha de echar en mucha cantidad el caldo ó el cocimiento, para que con esto mas fácilmente se detenga por mas tiempo en el! cuerpo.
Ayuda abstersiva. —Cuando hubiere cursos de mucho humor, y sin particulares dolores de vientre, en particular en no habiendo lugar de tomar la susodicha minorativa, se usará de semejante ayuda abstersiva. Tome de cebada y salvado, de rosa seca y unas pasas, cocerlo todo en bastante agua, hasta que empiece á rebentar la cebada; y colado, se le añado un buen terrón do azúcar y una yema de huevo., y se aplica templada de calor.
Ayuda para el humor ocre.— Cuando los cursos fueren de humor acre, echar ayudas repelidas veces de sola la leche acerada, con un terrón de azúcar y yemas de huevo; ó en lugar de la leche cocer atole de cebada tostada, pero no quemada; y esta ayuda de cebada conduce mucho en calenturientos. También cuando se temiere, que por la acrimonia de los humores no se llaguen las tripas, y ocasionen cursos disentéricos de sangre, es bueno echar semejante ayuda. [Ayuda para pi eservar de la disenteria) Tome medio cuartillo de leche y zumo, ó cocimiento do llantén la mitad do medio cuartillo, una yema de huevo y una ó dos onzas dé azúcar: compuesto para ayuda, se echara bien templado de calor. A esta ayuda,. para mas eficacia, conduce añadir una ú otra vez una onza de solio de macho, y media
onza de la canina blanca de perro bien remolida. Muchos alaban la ayuda do sola la sangre caliente de cualquiera animal comestible recién sacada.
Ayuda de substancia.— En debilitándose los enfermos, so echarán algunas ayudas de substancia, de que hay variedad de ella*. La ordinaria se hace de caldo, en que;se h a cocido carne de carnero 6 de gallina con arroz y garvanzos bien recocidos. También suelen añadir de los menudos, como son las patas ó la cabeza de carnero. De este caldo como un cuartillo ó menos, con dos yemas de huevo y un terrón de azúcar, se echa la ayuda muy templada en varias ocasiones. En falla de todo lo demás, se echa ayuda de solo el atole con una ó dos yemas de huevo para mantener al enfermo .
Medicamentos específicos*— También conduce tomar en ayunas por la mañana, y media hora ántesde comer, y á la noche Antes de dormir, después de haber usado de una ú otra minorativa, ó á lo ménos de algunas ayudas abstersivas susodichas de uno ú otro de los medicamentos siguientes, como del polvo de la asta de venado solo raspado y molido; ó del polvo de la asta de venado quemado, ó del bolo armónico, ó de la tierra sigílala, ó polvo de la semilla de llanlen ó de la gomilla (llamada juali en la provincia de Sonora) ó tostaren una olla tapada con barro una ó dos granadas enteras en un horno lentamente, que no se quemen, y molerlo en polvo. De esle polvo ó de cualquiera de ¡os susodichos, se tomará por cada vez en peso de medio tomín, ó iie uno en una yema de huevo pasado por agua ó en conserva do rosa antigua «le un año, ó en carne de membrillo ó en agua de llantén ó en atole.
Medicamento para aplicar esteriormenCe.--l'ara aplicar por defuera contra lo» cursos, se podrán usar unos de los siguientes, habiéndose prevenido con [hi dicha mi-
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horativa ó ayuda abstersiva, para que no se rola mucho el vientre; cuando no hay muencierre el mal humor ya molido. cha calentura, lista so cuécp|siempre me-
Tomar migajon de pan lostado mojado en ncándola con una cuchara 6 palito,' hasta vinagre^ en que se ha apagado unas veces consumírsela mitad ó mas echándole unas hierro encendido, y ponerlo en forma de cuantas veces unos pedernarlos ó guijarros emplastro sobro el estómago; ó mezclar con encendidos, o aceroj hecho£asqua; y siemdicho;pan mojado algo de la carne de mera- pre, miéntras que hierve, se le ha de quitar brillo asado debajo de rescoldo; y también la espuma con una cucharada ó pluma, se puedé espolvorear por el lado que se ha Ksla tal leche sirve en particular para los do aplicar con polvo do almáciga ó de! in- consumidos de carne. [Cursos con alguna cienso. También suelen muy bien poner calenturilla.) Cuando juntamente con los sobre todo esto un reáaño de carnero ca- cursos hubiere calentura, se podrá añadir líenle, que alcance todo el vientre; ó poner la cuarta parle, según la leche, de agua, y sobre el ombligo como un defensivo de lien- beneficiarla al modo dicho; y enlomando zo doblado, (del tamaño de la palma de la una porción de ella, como medio cuartillo ó mano) mojado envinagre fuerte, en que se algo menos en -ayudas, no se ha de.corner haya apagado varias veces acero ó hierro luego otra cosa encima, encendido, y se h*a de aplicar caliente uno También para cursos largos es esperimenen el ombligo, y otro semejante en la es- lado y seguro.; aunque asqueroso, el estiérpalda enfrente del ombligo. col de marrano ó do burro, secado y molido
Otro emplastro ó cataplasma bueno se ha- en polvo, y tomado en pesoj de un | tomín ce para los cursos de esta manera. Tome mas 0 menos, con vino tinto, ó en agua do media onza del bolo, el peso de dos tomines Manten, ó en almíbar de membrillo, ó en de alumbre crudo, de las habas una onza, otra cosa ánles do dormir, y una hora ánte» de todo junto se hace un polvo bien sutil, el do comer.
cual polvo, con la clara de un huevo batida,' También suelen detener los cursos largos y del vinagre cnanto basta para hacer de una tostada de pan ó tortilla, untada, calienello un'emplastro, espeso como un hormi- le y embebida con cera blanca, y {comer de guillo, se aplica caliente sobre todo el vien- ella caliente de cuando en cuando. Iré. También se frien dos ó tres onzas de: 'Muchos se hallaron aliviados délos enrlelaraña, antes bien batida con ciara de sos con el atólo hecho de las bellotas, y unos huevo en una sartén con aceite ó manteca granos de maiz, al modoso laj almendrada, de vaca fresca, y se pone caliente sobre el lomado por la noche en poca cantidad, ombligo; ó aplicar salvado caliente rociado Cursos repentinos de calor. -Para los curcnt. vinagre sobre lodo el vientre. sos repentinos (y rio habituales) que se ori-
Cursos de frialdades. -Proviniendo los ginari de calor, y mm-ha cólera en persona ■corsos de frialdades, ¡re podrá dar en coci- sanguínea, ó colérica en liempo caloroso, y miento de. anís en peso de medio ó do un lo- moy soliente) el enfermo; en tal caso condumio del polvo del luie.so de aguacate rosta- ce para quitar tales cursos el beber un buen do, y poner un emplastro de tacamaca á la jarro de agua de nieve, ó bien serenada, con región del estómago y otro s« (nejante en- un terrón do azúcar, ahora sea en ayunas, frente en las espaldas. ó como cinco horas después de comer; y si
Cursos de mucho tiempo— -En cursos lar- el paciente sudare, mantenerlo algún corto gos y molesto?, aprovecha la leche de vacas tiempo sudando, y bien resguardado del 0 de cabras, (no de burra, porque esla albo-' airo.
Para los cursos con mucha flaqueza del pasie7ite.—En los estraordinarios aprietos, muchas congojas y dolores de los cursos, con desfallecimiento de las fuerzas, se podrán usar cosas que adormezcan y suavicen los dolores; como beber del atole hecho con parte de la semilla de las adormideras, las cuales también se podrán añadir en sus ayudas confortativas; ó si hubiere ocasión de botica, usar de tres ó cinco pildoras, que llaman de cinoglosa, del tamaño de un alberjon, ó en peso de medio tomin de requies nicolai, ú otro tanto del phüonio romano, ó tres ó cuatro granos del láudano opiato, en conserva de rosa antigua, ó en carne de membrillo tomado; y se ha de observar, que dando de estos medicamentos dichos de la botica, no se han do dar sino dosó tres horas después de haber tomado alimento, y no inmediato ántes sino esperar otras tantas horas, para que no se junten con la comida; pero que tenga en lodo caso fuerzas el enfermo.
También para cuando hay muchos dolores al obrar son buenos los sahumerios, según se verán en el capitulo 52 do este libro 1 de los pujos.