Fuente Ovejuna · Unidad 3 de 7
ACTO PRIMERO — parte 2
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Quien sirve se obliga a esto. Si en algo desea medrar, o con paciencia ha de estar, o ha despedirse de presto.
(_Vanse los dos y salgan el_ REY DON FERNANDO, _la_ REINA DOÑA ISABEL, MANRIQUE _y acompañamiento._)
ISABEL
Digo, señor, que conviene el no haber descuido en esto, por ver a Alfonso en tal puesto, y su ejército previene. Y es bien ganar por la mano antes que el daño veamos; que si no lo remediamos, el ser muy cierto está llano.
REY
De Navarra y de Aragón está el socorro seguro, y de Castilla procuro hacer la reformación de modo, que el buen suceso con la prevención se vea.
ISABEL
Pues vuestra majestad crea que el buen fin consiste en esto.
MANRIQUE
Aguardando tu licencia dos regidores están de Ciudad Real: ¿entrarán?
REY
No les nieguen mi presencia.
(_Salen dos_ REGIDORES _de Ciudad Real._)
REGIDOR 1.º
Católico rey Fernando, a quien ha enviado el cielo, desde Aragón a Castilla, para bien y amparo nuestro: en nombre de Ciudad Real a vuestro valor supremo humildes nos presentamos, el real amparo pidiendo. A mucha dicha tuvimos tener título de vuestros; pero pudo derribarnos deste honor el hado adverso. El famoso don Rodrigo Téllez Girón, cuyo esfuerzo es en valor extremado, aunque es en la edad tan tierno, maestre de Calatrava, él, ensanchar pretendiendo el honor de la encomienda, nos puso apretado cerco. Con valor nos prevenimos, a su fuerza resistiendo, tanto, que arroyos corrían de la sangre de los muertos. Tomó posesión, en fin; pero no llegara a hacerlo, a no le dar Fernán Gómez orden, ayuda y consejo. El queda en la posesión, y sus vasallos seremos, suyos, a nuestro pesar, a no remediarlo presto.
REY
¿Dónde queda Fernán Gómez?
REGIDOR 1.º
En Fuente Ovejuna creo, por ser su villa, y tener en ella casa y asiento. Allí, con más libertad de la que decir podemos, tiene a los súbditos suyos de todo contento ajenos.
REY
¿Tenéis algún capitán?
REGIDOR 2.°
Señor, el no haberle es cierto, pues no escapó ningún noble de preso, herido o de muerto.
ISABEL
Ese caso no requiere ser despacio remediado; que es dar al contrario osado el mismo valor que adquiere; y puede el de Portugal, hallando puerta segura, entrar por Extremadura y causamos mucho mal.
REY
Don Manrique, partid luego, llevando dos compañías; remediad sus demasías, sin darles ningún sosiego. El conde de Cabra ir puede con vos; que es Córdoba osado, a quien nombre de soldado todo el mundo le concede; que éste es el medio mejor que la ocasión nos ofrece.
MANRIQUE
El acuerdo me parece como de tan gran valor. Pondré límite a su exceso, si el vivir en mí no cesa.
ISABEL
Partiendo vos a la empresa, seguro está el buen suceso.
(_Vanse todos y salen_ LAURENCIA _y_ FRONDOSO.)
LAURENCIA
A medio torcer los paños, quise, atrevido Frondoso, para no dar que decir, desviarme del arroyo; decir a tus demasías que murmura el pueblo todo, que me miras y te miro, y todos nos traen sobre ojo. Y como tú eres zagal, de los que huellan, brioso, y excediendo a los demás, vistes bizarro y costoso, en todo el lugar no hay moza, o mozo en el prado o soto, que no se afirme diciendo que ya para en uno somos; y esperan todos el día que el sacristán Juan Chamorro nos eche de la tribuna, en dejando los piporros[19]. Y mejor sus trojes vean de rubio trigo en agosto atestadas y colmadas, y sus tinajas de mosto, que tal imaginación me ha llegado a dar enojo: ni me desvela ni aflige, ni en ella el cuidado pongo.
[19] Instrumento de música, llamado también _bajón_.
FRONDOSO
Tal me tienen tus desdenes, bella Laurencia, que tomo, en el peligro de verte, la vida, cuando te oigo. Si sabes que es mi intención el desear ser tu esposo, mal premio das a mi fe.
LAURENCIA
Es que yo no sé dar otro.
FRONDOSO
¿Posible es que no te duelas de verme tan cuidadoso, y que imaginando en ti, ni bebo, duermo ni como? ¿Posible es tanto rigor en ese angélico rostro? ¡Viven los cielos que rabio!
LAURENCIA
Pues salúdate[20], Frondoso.
[20] _Saludar_, usar de ciertas fórmulas (hacer cruces con saliva, etcétera), pretendiendo curar la rabia y otros males.
FRONDOSO
Ya te pido yo salud, y que ambos, como palomos, estemos, juntos los picos, con arrullos sonorosos, después de damos la Iglesia...
LAURENCIA
Dilo a mi tío Juan Rojo; que aunque no te quiero bien, ya tengo algunos asomos.
FRONDOSO
¡Ay de mí! El señor es éste.
LAURENCIA
Tirando viene a algún corzo. Escóndete en esas ramas.
FRONDOSO
Y ¡con qué celos me escondo!
(_Sale el_ COMENDADOR.)
COMENDADOR
No es malo venir siguiendo un corcillo temeroso, y topar tan bella gama.
LAURENCIA
Aquí descansaba un poco de haber lavado unos paños; y así, al arroyo me tomo, si manda su señoría.
COMENDADOR
Aquesos desdenes toscos afrentan, bella Laurencia, las gracias que el poderoso cielo te dió, de tal suerte, que vienes a ser un monstruo. Mas si otras veces pudiste huir mi ruego amoroso, agora no quiere el campo, amigo secreto y solo; que tú sola no has de ser tan soberbia, que tu rostro huyas al señor que tienes, teniéndome a mí en tan poco. ¿No se rindió Sebastiana, mujer de Pedro Redondo, con ser casadas entrambas, y la de Martín del Pozo, habiendo apenas pasado dos días del desposorio?
LAURENCIA
Esas, señor, ya tenían, de haber andado con otros, el camino de agradaros; porque también muchos mozos merecieron sus favores. Id con Dios, tras vueso corzo; que a no veros con la cruz, os tuviera por demonio, pues tanto me perseguís.
COMENDADOR
¡Qué estilo tan enfadoso! Pongo la ballesta en tierra, ...[21] y a la práctica de manos reduzgo melindres.
[21] Falta un verso para el romance, pero no para el sentido.
LAURENCIA
¡Cómo! ¿Eso hacéis? ¿Estáis en vos?
(_Sale_ FRONDOSO _y toma la ballesta._)
COMENDADOR
No te defiendas.
FRONDOSO [_Aparte._]
Si tomo la ballesta, ¡vive el cielo que no la ponga en el hombro!
COMENDADOR
Acaba, ríndete.
LAURENCIA
¡Cielos, ayudadme agora!
COMENDADOR
Solos estamos; no tengas miedo.
FRONDOSO
Comendador generoso, dejad la moza, o creed que de mi agravio y enojo será blanco vuestro pecho, aunque la cruz me da asombro.
COMENDADOR
¡Perro, villano!...
FRONDOSO
No hay perro. Huye, Laurencia.
LAURENCIA
Frondoso, mira lo que haces.
FRONDOSO
Vete.
(_Vase._)
COMENDADOR
¡Oh, mal haya el hombre loco, que se desciñe la espada! Que, de no espantar medroso la caza, me la quité.
FRONDOSO
Pues, pardiez, señor, si toco la nuez[22], que os he de apiolar.
[22] Botón con que se disparaba la ballesta.
COMENDADOR
Ya es ida. Infame, alevoso, suelta la ballesta luego. Suéltala, villano.
FRONDOSO
¿Cómo? Que me quitaréis la vida. Y advertid que amor es sordo, y que no escucha palabras el día que está en su trono.
COMENDADOR
Pues ¿la espa[l]da ha de volver un hombre tan valeroso a un villano? Tira, infame, tira, y guárdate; que rompo las leyes de caballero.
FRONDOSO
Eso no. Yo me conformo con mi estado, y pues me es guardar la vida forzoso, con la ballesta me voy.
COMENDADOR
¡Peligro extraño y notorio! Mas yo tomaré venganza del agravio y del estorbo. ¡Que no cerrara con él! ¡Vive el cielo, que me corro!