Fuente Ovejuna · Unidad 7 de 7

ACTO TERCERO DE FUENTE OVEJUNA — parte 2

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LAURENCIA

Ya está de cólera ciego.

JUEZ

Que os he de matar, creed, en este potro, villanos. ¿Quién mató al comendador?

PASCUALA

Fuente Ovejuna, señor.

JUEZ

¡Dale!

FRONDOSO

Pensamientos vanos.

LAURENCIA

Pascuala niega, Frondoso.

FRONDOSO

Niegan niños: ¿qué te espantas?

JUEZ

Parece que los encantas. ¡Aprieta!

PASCUALA

¡Ay cielo piadoso!

JUEZ

¡Aprieta, infame! ¿Estás sordo?

PASCUALA

Fuente Ovejuna lo hizo.

JUEZ

Traedme aquél más rollizo; ese desnudo, ese gordo.

LAURENCIA

¡Pobre Mengo! El es sin duda.

FRONDOSO

Temo que ha de confesar.

MENGO

¡Ay, ay!

JUEZ

Comienza a apretar.

MENGO

¡Ay!

JUEZ

¿Es menester ayuda?

MENGO

¡Ay, ay!

JUEZ

¿Quién mató, villano, al señor comendador?

MENGO

¡Ay, yo lo diré, señor!

JUEZ

Afloja un poco la mano.

FRONDOSO

El confiesa.

JUEZ

Al palo aplica la espalda.

MENGO

Quedo; que yo lo diré.

JUEZ

¿Quién lo mató?

MENGO

Señor, Fuente Ovejunica.

JUEZ

¿Hay tan gran bellaquería? Del dolor se están burlando. En quien estaba esperando, niega con mayor porfía. Dejaldos; que estoy cansado.

FRONDOSO

¡Oh, Mengo, bien te haga Dios! Temor que tuve de dos, el tuyo me le ha quitado.

(_Salen con_ MENGO, BARRILDO _y el_ REGIDOR.)

BARRILDO

¡Vítor, Mengo!

REGIDOR

Y con razón.

BARRILDO

¡Mengo, vítor!

FRONDOSO

Eso digo.

MENGO

¡Ay, ay!

BARRILDO

Toma, bebe, amigo. Come.

MENGO

¡Ay, ay! ¿Qué es?

BARRILDO

Diacitrón.

MENGO

¡Ay, ay!

FRONDOSO

Echa de beber.

BARRILDO

...Ya va[46].

[46] Falta el principio del verso.

FRONDOSO

Bien lo cuela. Bueno está.

LAURENCIA

Dale otra vez a comer.

MENGO

¡Ay, ay!

BARRILDO

Esta va por mí.

LAURENCIA

Solemnemente lo embebe.

FRONDOSO

El que bien niega bien bebe.

REGIDOR

¿Quieres otra?

MENGO

¡Ay, ay! Sí, sí.

FRONDOSO

Bebe, que bien lo mereces.

LAURENCIA

A vez por vuelta las cuela.

FRONDOSO

Arrópale, que se hiela.

BARRILDO

¿Quieres más?

MENGO

Sí, otras tres veces. ¡Ay, ay!

FRONDOSO

Si hay vino pregunta.

BARRILDO

Sí hay: bebe a tu placer; que quien niega ha de beber. ¿Qué tiene?

MENGO

Una cierta punta[47]. Vamos; que me arromadizo.

[47] _Punta_, sabor agrio del vino. Mengo ha debido hacer antes un gesto de desagrado.

FRONDOSO

Que [beba][48], que éste es mejor. ¿Quién mató al comendador?

[48] _El original_, lea.

MENGO

Fuente Ovejunica lo hizo.

(_Vanse._)

FRONDOSO

Justo es que honores le den. Pero decidme, mi amor, ¿quién mató al comendador?

LAURENCIA

Fuente Ovejuna, mi bien.

FRONDOSO

¿Quién le mató?

LAURENCIA

Dasme espanto. Pues Fuente Ovejuna fué.

FRONDOSO

Y yo ¿con qué te maté?

LAURENCIA

¿Con qué? Con quererte tanto.

(_Vanse, y salen el_ REY _y la_ REINA _y_ MANRIQUE [_luego_].)

ISABEL

No entendí, señor, hallaros aquí, y es buena mi suerte.

REY

En nueva gloria convierte mi vista el bien de miraros. Iba a Portugal de paso, y llegar aquí fué fuerza.

ISABEL

Vuestra majestad le tuerza, siendo conveniente el caso.

REY

¿Cómo dejáis a Castilla?

ISABEL

En paz queda, quieta y llana.

REY

Siendo vos la que la allana no lo tengo a maravilla.

(_Sale_ DON MANRIQUE.)

MANRIQUE

Para ver vuestra presencia el maestre de Calatrava, que aquí de llegar acaba, pide que le deis licencia.

ISABEL

Verle tenía deseado.

MANRIQUE

Mi fe, señora, os empeño, que, aunque es en edad pequeño, es valeroso soldado.

([_Vase, y_] _sale el_ MAESTRE.)

MAESTRE

Rodrigo Téllez Girón, que de loaros no acaba, maestre de Calatrava, os pide, humilde, perdón. Confieso que fuí engañado, y que excedí de lo justo en cosas de vuestro gusto, como mal aconsejado. El consejo de Fernando y el interés me engañó, injusto fiel; y ansí, yo perdón, humilde, os demando. Y si recebir merezco esta merced que suplico, desde aquí me certifico en que a serviros me ofrezco, y que en aquesta jornada de Granada, adonde vais, os prometo que veáis el valor que hay en mi espada; donde sacándola apenas, dándoles fieras congojas, plantaré mis cruces rojas sobre sus altas almenas; y más quinientos soldados en serviros emplearé, junto con la firma y fe de en mi vida disgustaros.

REY

Alzad, maestre, del suelo; que siempre que hayáis venido seréis muy bien recibido.

MAESTRE

Sois de afligidos consuelo.

ISABEL

Vos, con valor peregrino, sabéis bien decir y hacer.

MAESTRE

Vos sois una bella Ester, y vos un Jerjes divino.

(_Sale_ MANRIQUE.)

MANRIQUE

Señor, el pesquisidor que a Fuente Ovejuna ha ido, con el despacho ha venido a verse ante tu valor.

REY

Sed juez de estos agresores.

MAESTRE

Si a vos, señor, no mirara, sin duda les enseñara a matar comendadores.

REY

Eso ya no os toca a vos.

ISABEL

Yo confieso que he de ver el cargo en vuestro poder, si me lo concede Dios.

(_Sale el_ JUEZ.)

JUEZ

A Fuente Ovejuna fuí de la suerte que has mandado, y con especial cuidado y diligencia asistí. Haciendo averiguación del cometido delito, una hoja no se ha escrito que sea en comprobación; porque conformes a una, con un valeroso pecho, en pidiendo quién lo ha hecho, responden: «Fuente Ovejuna». Trecientos he atormentado con no pequeño rigor, y te prometo, señor, que más que esto no he sacado. Hasta niños de diez años al potro arrimé, y no ha sido posible haberlo inquirido ni por halagos ni engaños. Y pues tan mal se acomoda el poderlo averiguar, o los has de perdonar, o matar la villa toda. Todos vienen ante ti para más certificarte: de ellos podrás informarte.

REY

Que entren, pues vienen, les di.

(_Salen los dos_ ALCALDES, FRONDOSO, _las mujeres y los villanos que quisieren._)

LAURENCIA

¿Aquestos los reyes son?

FRONDOSO

Y en Castilla poderosos.

LAURENCIA

Por mi fe, que son hermosos: ¡bendígalos San Antón!

ISABEL

¿Los agresores son éstos?

ALCALDE ESTEBAN

Fuente Ovejuna, señora, que humildes llegan agora para serviros dispuestos. La sobrada tiranía y el insufrible rigor del muerto comendador, que mil insultos hacía, fué el autor de tanto daño. Las haciendas nos robaba y las doncellas forzaba, siendo de piedad extraño.

FRONDOSO

Tanto, que aquesta zagala, que el cielo me ha concedido, en que tan dichoso he sido que nadie en dicha me iguala, cuando conmigo casó, aquella noche primera, mejor que si suya fuera, a su casa la llevó; y a no saberse guardar ella, que en virtud florece, ya manifiesto parece lo que pudiera pasar.

MENGO

¿No es ya tiempo que hable yo? Si me dais licencia, entiendo que os admiraréis, sabiendo del modo que me trató. Porque quise defender una moza de su gente, que con término insolente fuerza la querían hacer, aquel perverso Nerón, de manera me ha tratado, que el reverso me ha dejado como rueda de salmón. Tocaron mis atabales tres hombres con tal porfía, que aun pienso que todavía me duran los cardenales. Gasté en este mal prolijo, por que el cuero se me curta, polvos de arrayán y murta más que vale mi cortijo.

ALCALDE ESTEBAN

Señor, tuyos ser queremos. Rey nuestro eres natural, y con título de tal ya tus armas puesto habemos. Esperamos tu clemencia, y que veas, esperamos, que en este caso te damos por abono la inocencia.

REY

Pues no puede averiguarse el suceso por escrito, aunque fué grave el delito, por fuerza ha de perdonarse. Y la villa es bien se quede en mí, pues de mí se vale, hasta ver si acaso sale comendador que la herede.

FRONDOSO

Su majestad habla, en fin, como quien tanto ha acertado. Y aquí, discreto senado, FUENTE OVEJUNA da fin.

FIN

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