Historia económica · Unidad 12 de 160

Unidad 12 · 30 HISTORIA ECONÓMICA

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30 HISTORIA ECONÓMICA

tierras. El escritor Reynier (1), describe detalladamente las estadísticas y operaciones catastrales de los egipcios. En tiempo de Sesostris se dividieron las tierras en rectángulos iguales y á cada cual se le dio su parte. Herodoto dice que el Censo fué instituido por el Rey Amases. Los egipcios profesaban la doctrina bárbara de la limitación forzosa de la población, como ciertos discípulos de la escuela Malthusiana. Así es que mandaban degollar á los niños recién nacidos y en la cantidad que se juzgase necesaria.

La industria y el arte egipcio fueron el explendor de la antigüedad. Nadie como los egipcios ha llevado á mayor perfección la industria del mueblaje. Las mesas, los sofás, los lechos, los cofres, los cortinajes eran un modelo de ejecución, realzados á veces con primo, res, quizás desconocidos por los adelantos modernos. La fabricación de cristales y espejos, la elaboración de esencias y perfumes, la construcción de toda clase de aparatos, máquinas, instrumentos etc. acreditaban un progreso industrial extraordinario. Caracterizaban la industria egipcia la fabricación del papiro, de que los antiguos se servían para escribir, y el embalsamamiento de los cadáveres, cuya perfección se comprueba por las momias halladas en sus hipogeos, después de tantos siglos, y en completo estado de conservación.

Egipto llegó al apogeo del progreso industrial y comercial durante la dinastía de los Lagidas, ó sea de

(1) Sobre Egipto, cap. ii y siguientes.

PRIMERA ÉPOCA 31

los Ptolotneos (1). La descripción de las fiestas consagradas á Tolomeo II, hecha por Calístenes de Rodas, demuestra á qué grado de perfección llegaran las artes. En una procesión figuraban carros magníficos tirados por elefantes cuajados de pedrería y oro, mujeres de diversas naciones con trajes lujosísimos de seda y oro, quinientas niñas vestidas de púrpura, toros con las astas doradas, trescientas coronas de oro, una de ellas sembrada de perlas, mil doscientos veinte carros, ochocientos cargados de aromas, sin contar con los que llevaban 4oo vasos de plata y 20 pebeteros de oro.

A pesar de este lujo desmedido el Egipto era un país pobre: á lo sumo vivían en la opulencia cien mil habitantes y hasta 300 mil en una soportable medianía: el resto de la población era esclava. La ciudad de Alejandría fué la capital del reino donde los Tolomeos ejercieron un poder tiránico sobre todas las provincias. Los tributos que enriquecieron el tesoro real, hasta el punto de ser el más famoso de la antigüedad, eran recaudados por arriendo: los cobradores eran unos explotadores infames del labrador y del comerciante (2).

(1 ) Son dignas de consulta sobi*e este particular las obras siguientes: Investigaciones acerca de la Economía Política del Egipto bajo los Lagidas, por G. Lombroso; Hihtoria Ptolomoeorum por Vaillart; y los Anales des Lagides, por Champollion.

(2) Dice Villeneuve que Augusto llevó á Roma el tesoro de los Tolomeos y en tal cantidad que se duplicó el valor de las ü^vrsí^.—Economie Pal. pág. 52.