Memoria histórica de las posesiones hispano-africanas · Unidad 175 de 388

Unidad 175 · 2-22 PARTE III-CAPITULO XVII

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2-22 PARTE III-CAPITULO XVII

infeliz D. Sebastián, que, desenterrado de Alcazarquivir, se entregó al Gobernador de Ceuta y luego se trasladó á Lisboa ' .

No era desinteresada la blandura del Marroquí; habíase amparado de Felipe un hermano de Achined, llamado Muley-Nazar, que pretendía el trono de Marruecos. Felipe, por las razones que tanto sobre su ánimo pesaron al negarse á amparar al Xerife negro, siguió ahora la misma línea de conducta; dejando, no obstante, á Muley-Nazar, en libertad de emprender por su cuenta la jornada. Fué Nazar á Melilla; casó con la hija de un poderoso Xeque de las sierras de Mexara, y con la gente que allegó, dirigióse hacia Fez; pero fué desbaratado por su sobrino MuleyXeque, que gobernaba la tierra en nombre de su padre, el Emperador Muley-Achmed. Fugitivo y herido, escondióse; pero descubierto y entregado por los Cabilas, los Alcaydes Mumen, Bucorcia, Amubeya y Bernuda, le asesinaron.

Este fué el periodo más tranquilo de la dominación española en África. Sólo interrumpieron la paz algunas escaramuzas por la parte de Oran y Ceuta, en 1587 y 1588, contra los Moros fronterizos.

No olvidaban, sin embargo, los piratas visitar de vez en cuando nuestras costas: en Junio de 1586, el Argelino Amurat, con siete galeras y 1.200 hombres, los 400 Turcos; repitió su incursión en Lanzarote, con tanta fortuna, que cautivó 200 personas, y entre ellas á la mujer y á la hija del primer Marqués de aquella Isla, D. Agustín Herrera y Rojas. En 1G de Agosto de 1590, saquearon los Berberiscos la villa de Lepe, y en 1593, Xaván Arráez pilló la Isla de Fuerte Ventura, quemando y destruyendo cuanto quiso, con derrota de un refuerzo de 200 hombres, mandados de la Gran Canaria.

Atreguado Felipe II con el Marroquí, por diez años, concibió el plan de asegurar las costas, sin embarazos de grandes conquistas territoriales on África, y propuso al Emperador el trueque de Mazagán por el de Larachc, á la entrada del Estrecho, y que impedía las excursiones de los corsarios de Salé, á vuelta con los piratas de Holanda, Inglaterra y Francia, que se les unían contra España. Cinco ó seis años anduvieron de negociaciones inútiles, por medio de D. Pedro Yenegas de Córdoba y D. Diego Marín. Muley-Achined, que por intervención de Francisco de

toria, tomo A. 50, Varios.— P;ircce ser do I). Rodrigo de Castro ó Aleucastro. Arzobispo de Sevilla.

i La entrega se hizo en presencia do Dionisio de IVreira, Rodrigo de Meneses. D. Francisco de Zdñiga y Fr. Roque del Espirito Sauto. Hoy de Portugal Felipe II. hizo trasladar el cadáver al Monasterio de Belem.