Memoria histórica de las posesiones hispano-africanas · Unidad 347 de 388
Unidad 347 · POSESIONES BISPANO -AFRICANAS 427
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POSESIONES BISPANO -AFRICANAS 427
M ¡s debe cautelarse el Capitán General de estos domésticos enemigos, (jue de los Alarbes fronterizos; pues para estos ay, quando menos, de por medio ana muralla, y para ellos no vale aun el resguardo del silencio; porqué su astuto genio, lodo lo inquiere, todo lo escudrina j de los mas leves acasos hazen juicio. K] remedio único ¿Tantos} tan conocidos inconvenientes de la Dación Hebrea <mi esta Ciudad es 3 ste en expelerlos de ella, nomo inmundicia de la naturaleza; limpiando este pequeño miembro del Cuerpo de la Iglesia, que p >r su retiro ó su desgracia ha padecido sus accidentes tantos años; a\ iendo permití lo Dios por sus justos juicios, que donde mas sin mancha debe confesarse la Fó, á \ isla de lautos infieles, padezca este achaque tan contrario; que qo solo se contiene en mantener á sus descendientes en su error, sino que pasa á estorbar (pie los .Moros (¡¿ente (pie con mas facilidad se convierte) no lo hagan, y así no se ha visto jamás que Moro esclavo de Judio se aya Convertido.
La mudanza y expulsión desta gente, es de tan poco embarazo, que bastan tres navios para conducirlos á algunos lugares de el Levante como Livona, Saloiii • que u otros, con sus liaziendas: aquí no tienen otras raices de que salir, que las casas de SU morada y dolías ay muchas de Christianos, 3 las que fueren suyas, yo me prefiero á que luego las compren \ paguen los vecinos; demás, quesi llega el caso, es mu\ importante á su Magestad tomar algunas de ellas para alojamientos de soldad >s de que se carece mucho, lio propuesto á Y. Excelencia los reparables daños de la asistencia de esta gente en este Presidio, asi para el servicio de Dios, como de su Magestad, omitiendo otros muchos \ sucesos particulares, tan nefandos como los dichos: porqué no parezca quiero acumularlos culpas, (piando en los que incluye la persistencia de su Ley cabe mucho mas de la que yo podia referir. Resta solo aora cpie V. Excelencia admita mi representación como la merece mi Católica coníianca y que se sirva de aplicarse á su remedio, como deve, por tantas razones; que aunque Y. Excelencia no las ignora, yo las he discurrid 1 todas para entrarme por sus puertas é manifestarle mi reparo, para (pie puedan contar las historias futuras que devieron á la Reyna nuestra Señora [que Dios -nardo estos Reynos, tan Católica resolución asistida del Consejo de Y. Excelencia, en el .Ministerio que cerca de Su Magestad se ocupa de su brazo en la jurisdicción Pontificia y Real que tan dignamente overee de Inquisidor General. Yo me contenió con la menor parte de esta obra, (pie 6S - ir fiscal en causa tan del servicio de Dios \ de nuestro lle\ \ executorde las (')i'- denesque Y. Excelencia me diere: lo que importa es el secreto hasta la execucion, porque esta astuta gente conserva á costa de sus regalos \ dadivas, sus Angeles profanos de su devoción, en todas partes; \ aquí algunas personas que mirando esta materia superficialmente, no es mucho digan, conviene conservar los .ludios, porqué en cada uno mantienen un contribuyente.
No sea reparo el que los Señores Reyes, de gloriosa memoria, hasta su Magestad de_Ph£bj)ojQuarto (que Dios tiene), los han permitido; porque es mu\ posible que a\ iendo callado quien debia representar lo que yo saco á luz, sus Magestades corriesen con la buena feé de que siempre eran tan necessarios aqui como se discurrieron al principio: ó que nuestro Señor, por sus incomprensibles juicios aya permitido este castigo en este su pueblo, por tiempo limitado, concediendo á mi corla capacidad el
reparo «pie fué servido de ocultar a las grandes cabecas que han tenido este govier- 110: lo cierto es. «pie si en su introducción parecieron necesarios, oy no lo son, an-