Idea del valor de la isla Española, y utilidades, que de ella puede sacar su monarquia · Capítulo real 6 de 12

CAPITULO XX ,

Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 2 tramos técnicos para mejorar el rendimiento.

CAPITULO XX,

VERDADERAS CAUSAS DE L Pe diferencia de produélo entre las dos Colonias de Santo Domingo.

Emos manifestado con pruebas convincentes, H como fundadas en hechos sujetos á los sentidos, que la actividad personal de los Franceses en la América, lejos de hacerlos superiores á los Crio- ¿los , que llaman , y suponen poltrones , es muy inferior a la infatigable taréa , y sobriedad de estos, lo qual se confirmará mejor quando hablemos de nuestros Pastores; y que ellos son en efeéto los verdaderos holgazanes, sensuales , que hay en la /s/a, Pero se hará mas perceptible esta verdad con los testimonios, que he de citar aqui del mismo Weuves, con el objeto de descubrir las verdaderas causas, de

que nace aquella diferencia tan notable de produéto entre las dos Colonias. Weuves dice (1): »Quanto » á lo segundo , ¿puede ignorarse en Francia, que » es imposible cultivarse las tierras de la Zona tor= »rida sin Negros? ¿Ignorase que aquellos climas » ardientes no permiten á los Européos resistir á las » fatigas de su cultura? Todos juntos, y aun reuni- » dos, no bastarian para este trabajo. Solo los que » han nacido entre los Trópicos pueden soportar el » ardor excesivo del sol baxo de sus grados.“ (2) Y mas adelante : » Los Señores Negociantes de Burdeos » no deben ignorar , que sin los brazos de los Negros » no hubieran subsistido nuestras Colonias.” En fin, tratando de la necesidad de procurar los medios posibles, para baxar el precio de los Negros , cuyos brazos son los primeros moviles de tantas producciones, dice (3): »Como la produccion del suelo de » nuestras Colonias es el fin general, que nos hemos » propuesto en su Establecimiento : que la abundan= »cia de estas producciones depende , tanto de un » buen suelo, como de la mano que le trabaja: que la » Zona torrida es un País demasiadamente caliente, » para que los Blancos puedan resistir alli á un exer- »cicio contínuo : que es menester servirse de hom- » bres endurecidos con los calores de un sol ardiente; »solo hay los Negros que sean capaces de resistir la fatiga.

(1) Part, 1. cap. 5. fol. 43. (2) Fol. 48. (3) Part. 2. cap. 9. fol. 244

Esta esla primera, y principalísima causa de

la diferencia tan grande entre la riqueza de Santo Domingo Francés, y la-pobreza del Español. ¿Qué haremos con tener, no digo los dos tercios de la I5- la, sino mas de las tres quartas partes: que el terreno sea mas unido, mas regado, y mas feráz, si todo este fondo de riquezas es un tesoro escondido en las entrañas de la tierra, que necesita una llave para abrirla, y aprovecharse de él? Sin ella nada saca el Poseedor: y los Colonos, ú Habitantes, no son mas que unos Guardas, que viven del sueldo del Señor , y de algunos desperdicios , que por sí mismos se asoman. Las mas ricas Minas no dan su metal NESÍ no se labran: ni la tierra mas fertil toda la abundancia de sus frutos sin los brazos, y el arado. ; Ignoran, por ventura, los Colonos Españoles, 9 Criollos, quál es esta llave? No por cierto: bien saben, que son las manos, principalmente de los Negros. ¿Tienenla acaso, d está á su arbitrio el tenerla? Ni uno, ni otro. Luego no hay razon, ni para acusarlos de indolentes, ni para censurarlos de corto génio, y talento. Déseles esta llave , como se le ha dado á los Franceses : y si no hicieren tanto , ó mas que ellos, podrá decirse que son zurdos, y que no saben usarla, ¿Qué mucho produzca tanto el corto distrito de nuestros Vecinos, si en el año de 77 se contaban por los Registros del Guarico sobre trescientos mil Ne- 8'os , €n Cuyo número no entraban otros cinquenta mil menores de catorce años: debiendo advertir, que al menos una mitad de estos menores , sirve lo mismo que un número igual de grandes; porque aque-

N ¡mero de Negros de las Colonias Francesas 3500,

Negros de llos se ocupan en muchos exercicios, en que se em-

los Españo- barazarian estos. Nosotros apenas contaremos doce,

les 149 $ catorce mil Esclavos en toda la extension de nuestras Posesiones.

Diferencia A este número de Negros se agrega el de las

de dias fe- pocas fiestas , en que dexan de trabajar al año a be-

do A neficio de sus Proprietarios, que no son mas que los

Colonias. Domingos, y alguna otra Fiesta muy rara. Nuestros

Esclavos huelgan, O trabajan para sí casi una tercia

Perjuicio parte del año, que ocupan los dias que llamamos de

de los Jor- dos, y de tres Cruces. El abuso de tener Esclavos 4

naleros. — ¡ornal, demasiadamente estendido en nuestra .4mé-

rica, inutiliza una gran parte de los pocos, que te-

nemos : porque ésta es una especie de Vegros, que

viven sin disciplina , ni sujecion : que saca su jornal

la hembra, por lo regular, del mal uso de su cuer-

po: y los hombres generalmente del robo. Se ocul-

tan, y protegen unos a. otros , y a los que se esca=

pan de las haciendas. Los pocos que trabajan, lo ha=

cen sin método; y en ganando una semana para sa-

tisfacer el jornal de dos, descansan la segunda. Fuera

de que lo mas freqiiente es , trampear á sus amos la

mitad de los jornales asignados. Este abuso está pi-

diendo, no una reforma, sino nna extincion, y en-

tero desarraygo , prohibiendo absolutamente el que

haya estos Jornaleros dentro de la Capital , y demás

Ciudades.

No hay duda,que muchos Particulares, Viudas,

y Menores tienen algunos Esclavos, de cuyo servi-

cio no necesitan, y sus jornales son el medio de su

subsistencia , y que no teniendo labores de campo 4

que aplicarlos, sentirian un quebranto muy notable, A este mal puede ocurrirse con el medio que se prac< tíca en la Ciudad de Cuba, y produce al Proprietario la seguridad del jornal, que no tenia: al Público la utilidad de unas manos, que vagaban la mayor parte del año; y a la Religion el que se corte un crecido número de escandalos, y pecados, que comete este género de Esclavos, ya con el uso de su cuerpo las mugeres, para ganar el diario: ya con los robos por parte de los hombres, y las ocultaciones que hacen en sus chozas de los otros Esclavos, que roban a sus Amos , hacen fuga , O buscan asilo para sus sensualidades. Este arbitrio consiste , en que los Proprietarios, de que hablamos, se ajusten con los Labradores por años, 0 por meses para la conduccion , 0 alquilér de sus Jornaleros : prohibiendo ab= solutamente , só pena de una buena multa por la primera, y segunda contravención, y de perdimiento del Esclavo 4 favor del Real Erario por la tercera , alquilarlos dentro de las Ciudades, d Pueblos , aunque sea á personas determinadas, y conocidas. Sobre los beneficios, que de aqui se seguirian, podria formarse un largo, y sólido discurso , manifestando , que además de los que apuntamos, resultas ria la aplicacion de muchos Negros, y Mulatos libres, de ambos sexós, y de personas blancas pobres, que hoy yacen en la inaccion , e indolencia , porque no hay quien los ocupe, a causa de los Negros: que muchas familias, aun de baxa extraccion, y que no tienen caudal para comprar Esclavos , dexarian la vanidad, de aniquilar á los pobres maridos con

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los jornales, que les hacen pagar para eximirse de los menesteres, que ellas mismas podrian hacer.

GARB/LT¡U LOAD CONTINUACION DEL ANTECEDENTE.

N principio de religion mal entendido , que U consiste en favorecer por todos modos, y sin algun discernimiento, la libertad de los Esclavos, nos ha conducido, y conduce á otro perniciosísimo abuso, que han coartado los Franceses racionalmente. Entre nosotros pasa por un aéto de piedad dar, o legar la libertad á:los Esclavos. Lo es , con efecto, en algunas ocasiones: pero generalmente es un acto de irreligion , de impiedad, y pecaminoso gravemente. Quando la libertad se concede á un Esclavo, o Esclava conocidamente aplicado, laborioso , y esento de vicios: por un amo, que no tiene ascendientes , descendientes, O colaterales pobres, en quienes sería mayor virtud, que quedasen estos Esclavos: entonces es la libertad acto religioso, y meritorio, Mas esto, 0 el caso tambien de un señalado beneficio del Siervo, que liberta la vida á su Señor, es rarísimo.

Otorganse, 0 se legan regularmente estas liber= tades por viejos, y viejas infatuados , dirigidos de Confesores menos expertos, dexando muchos parientes en la indigencia, y unos.libertos, y libertas holgazanes , desreglados, y que han de subsistir casl necesariamente de la iniquidad: hecho, que muy le-

Jos de ser piedad”, es un escandalo notorio, que debe estorbar la legislacion Civil, y la Eclesiástica: porque la franqueza de dar estas libertades, multi= plicando infinitamente los pecados, llena los Pueblos de ladrones , prostitutas, y fautores de los vicios, quitandole las manos mas utiles para el trabajo, cu-= yo desorden tocamos , y experimentamos visible= mente en nuestra /s/a.,

La segunda fuente de que viene este abuso, es mucho mas delinqúente, y por tanto mas digna de que se corte. Las libertades , que se otorgan graciosamente,no comienzan por los Esclavos, sino por las Esclavas. Los Proprietarios, O Amos de éstas , COn especialidad los que no son casados , y viven retira» dos del Comercio de las otras gentes en los campos, suelen agradarse de ellas , y ligar una familiaridad pecaminosa , á que condesciende la Esclava, no por el imperio, O la violencia del Amo; sino por el cebo de la libertad , que éste la promete, y que le fran= quea la ley ; la qual, si al modo que para impedir los adulterios ha establecido el impedimento del crimen , inbabilitando para el matrimonio á los que siendo casados , se conocieron con la promesa de contraherle muerto el cónyuge: dispusiese igualmente, que los excesos entre los Amos, y las Escla= vas sirviesen de obice legal a la libertad de éstas, atajaria unos concubinatos, que son demasiadamente comunes: no inutilizaria para el Estado las manos de estas Esclavas , y de su descendencia : y cortaria las prostituciones de ellas, que despues de libres no tienen otro oficio para subsistir, que el que les

sirvió para sacudir la esclavitud.

Las que no consiguen el beneficio de su libertad por la delinqúeneia con el propio Amo, lo logran por el mismo delito con un estraño, o bien para sí, O bien para la prole, que resulta. La madre, presen= tando al Amo la cantidad de doscientos y cinquenta pesos, está asegurada de su libertad: sin que ni el Amo tenga arbitrio para pedir mas, á menos que la haya habido por título oneroso en mayor cantidad: ni para indagar de donde viene aquella sumá, q ie muchas veces suele ser , sino del todo, en gran parte de su proprio caudal robado. El hijo se extrabe, aun antes de nacer , del dominio del Amo con solos cien reales de plata, y despues de nacido, con vein=- te y cinco pesos, á cuya percepcion se obliga al dueño,'si la resiste. ¿Y quién no vé la iniquidad, y los perjuicios de este sistéma , que quiere aparentarse piadoso? Si el Real Fisco tubiese una inspeccion sobre este genero de libertades con audiencia del Amo, para que se aplicase el precio ofrecido por tales libertades, o al Erario, 0 á una Caxa de poliza: ni ellas se prostituirian con la freqúencia que sucede: ni habria en las Poblaciones de Indias tantos miembros, no solo inutiles, sino facinerosos. Quando la suma, que el Esclavo ofrece por su libertad, es adquirida con su desvelo, y aplicacion extraordinaria, es justísimo , que se le favorezca, y la República logra una persona, que la sirva con utilidad, y sin perjuicio.

Los Franceses han cortado sabiamente estos abusos, y sus conseqgiiencias,con la providencia ,de que

el Amo, ó persona, que dá libertad á un Esclavo, ha-

ya de pagar ciento y cinquenta pesos al Rey, y asegurar la subsistencia del liberto, 0 liberta basta su muerte por aquellos medios, que la Justicia juzga suficientes. Ántes de esta ley eran en sus Colonias tanto, o mas freqiientes, que entre nosotros, las libertades, de que ha resultado el crecidísimo número que hay de ellos, principalmente Mulatos, y Mulatas: pero despues de ella, apenas se encuentra una , ú otra libertad. Por otra parte han cargado con la contribucion de tres pesos anuales cada cabe= za de Negro, doméstico , hombre, 9 muger, estan= te en las Ciudades, 0 Lugares, sea libre, d esclavo, De este establecimiento prudentísimo resulta , que los Amos no tienen el luxo suntuario de las Poblaciones Españolas , en que los ricos toman la tonta vanidad de llenar las casas de Esclavos inutiles, y ociosos: y que los libres se apliquen a la cultura de la tierra (1).

(1) Yo hablo de la esclavitud , que hállo generalmente es» tablecida , y que han conocido todas las Naciones del mundo. No entro en el exámen de las causas, que pueden, ó no legitimarla civilmente: ni en la averiguacion , de si es contraria al verdadero espiritu del Christianísmo. Éstos son puntos muy separados de mi materia; en que debo proceder conforme al sistéma aétual de las cosas, adoptado, asi entre nosotros, como entre los Estrangeros. Pero no puedo omitir algunas reflexiones bien sólidas, y fundadas contra las preocupaciones de muchos Européos , que se escandalizan con la voz de Esclavitud , y la de Castigos de los Negros por sus Amos. Yo tengo hecho á mil Jornaleros libres de la Europa la proposi-- cion de ¿si les sería util encontrar en sus lugares, 0 fuera de ellos, un sugeto, que se obligase á darles casa: ropa suficiente á cubrirse , segun el tiempo: los alimentos necesarios