La calentura · Sección preliminar
Preliminares
Texto completo de esta unidad literaria, reunido aunque el lector la divida en 1 tramo técnico para mejorar el rendimiento.
DRAMA FANTASTICO EN UN ACTO
DON JOSÉ ZORRILLA
TERCERA EDICION
AV O TN ^
¡ M. P. D. |
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PRECIO: UNA PESETA
MADRID
iB. TIP. DE E. CUESTA, Á CARGO DE J. GIUALDEZ Callo do la Cava-alta , o
PERSONAJES
ACTORES
Doña Matilde Diez. Don Julián Romea. Don Florencio Romea. Don Pedro López.
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Nota. Los versos que van marcados con esta serial * . suprimen en la representación.
Esta composición pertenece á la Galería Dramática que compre* de los teatros moderno, antiguo, español y extranjero, y es propi* dad de su editor D. Manuel Pedro Delgado , quien perseguirá ani la ley, para que se le apliquen las penas que marca la misma, < que sin su permiso la reimprima ó represente en algún teatro A reino, ó en los liceos y demás sociedades sostenidas por suscricií de los socios, con arreglo á la^ ley de propiedad intelectual de 10 j Enero de 1879 y publicada en la Oaceta del 12 del propio mes y 8?
Florinda .
Don Rodrigo .
Theudia. . .
JE1 monje Romano
AL SEÑOR
!N LEOPOLDO AUGUSTO DE CUETO
ENCARGADO DE NEGOCIOS POR S. M. C. EN DINAMARCA
uerído Leopoldo: Te dedico esta obrilla, cuyo uscrito te envío para que lleves d Dinamarca un \erdo de nuestra última entrevista. Al hojearle openhague acuérdate de tu mejor amigo
José Zorrilla.
ü Irid 3 de Octubre de 1847.
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ACTO ÜNICO
Cabaña del monje Romano
ESCENA PRIMERA .
Señor, Tú, que al más mezquino gusano infundes aliento para que pueda contento cumplir su vital destino;
Tú, cuyo soplo divino á cuanto crece y respira fe en tu omnipotencia inspira, no dejes que sólo el hombre tu poder tenga y tu nombre por una inútil mentira.
Fue rey, y se ve sin trono; noble, y se ve sin honor; soldado, y perdió el valor.
¿Qué le resta en su abandono? Doquier cree tu eterno encono ver; nadie en su mal le abona; todo el mundo le abandona; vuelve ¡oh Dios! al que olvidado se ve rey, noble y soldado, sin valor, honra y corona.
Jesús, hijo de María,
Redentor del universo,
por el justo y el perverso espiraste el mismo día.
Duélete de su agonía, por la que en la cruz sufriste, y que no imagine el triste que si por todos bajaste, al desdichado olvidaste y al pecador redimiste.
Mas ya es de noche; el nublado espesa; brilla la llama del relámpago; el mar brama á lo lejos irritado.
¡Infeliz! Él, descarriado, ni aun verá los elementos turbarse, y á pasos lentos cruzando el monte sin tino, le arrastrará el torbellino de sus tristes pensamientos.
En fin, Dios cuidará de él.
Nada se puede esperar de tan intenso pesar ni de infortunio tan cruel.
Henchido tiene de hiel * su corazón, y enemigo siempre invencible, consigo le lleva siempre. (Escuchando.) Ya creo que sube... Pero, ¡qué veo!
(Entra Theudia embozado.)
¿Quién es?
Theud. (Mostrándose.) Un antiguo amigo.